Una bacteria sobrevivió tres años en el espacio durante un estudio realizado a bordo de la Estación Espacial Internacional (ISS, por sus siglas en inglés), lo que sugiere que formas de vida simples podrían viajar de un planeta a otro, indicaron científicos japoneses.
Este descubrimiento apoya la teoría de la panspermia, según la cual microorganismos podrían transportar vida entre planetas, según los autores del estudio. Para probar esta hipótesis, los investigadores japoneses depositaron una bacteria, llamada ‘Deinococcus radiodurans’, en el exterior de la ISS, a una altitud de 400 kilómetros.
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A pesar de un ambiente extremo, con una fuerte exposición a rayos ultravioletas, y amplios rangos de temperatura, la bacteria sobrevivió tres años. “Sabía que sobreviviría tras diversos estudios en laboratorio, pero cuando volvió con vida, me sentí aliviado”, declaró a la AFP el autor del estudio, Akihiko Yamagishi, profesor emérito en la universidad de farmacia y ciencias de la vida de Tokio.
“Todo el mundo cree que el origen de la vida se encuentra en la Tierra, pero nuevos hallazgos indican que la vida también podría haber comenzado en otros planetas”, añadió el profesor.
Bacterias habrían podido hacer el viaje hasta la Tierra en una roca expulsada desde Marte por una colisión en una época en la que habría existido una forma simple de vida microbiana en el planeta rojo.
La universidad y su equipo, cuyo estudio fue publicado por la revista Frontiers in Microbiology, esperan realizar otros trabajos similares en los que expongan bacterias a radiaciones aún mayores.
Fuente: AFP.
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Crisálida, el espacio donde cada mujer puede explorar su interior
Inspirado en la metamorfosis de la mariposa, Crisálida es un espacio donde cada mujer puede explorar su interior, compartir su historia y sentirse acompañada en sus momentos de crisis y transformación. Este proyecto, fundado por Elisabet Etheridge, Laura Benítez, Andrea Yubero y Cecilia Cáceres, celebró su lanzamiento oficial.
“Crisálida no es solo un proyecto, es un latido compartido. Es el recordatorio de que la transformación es un viaje colectivo, donde cada paso nos conecta con la fortaleza y vulnerabilidad de otras mujeres”, dicen las creadoras del espacio que permite fomentar el autoconocimiento, el apoyo mutuo y el empoderamiento personal.
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Evolución de la energía oscura reformula la visión del Universo
- París, Francia. AFP.
La energía oscura, motor teórico de la expansión del Universo y que se creía vinculada a una constante cosmológica, parece de hecho evolucionar con el tiempo, un comportamiento que podría llevar a replantear la comprensión del cosmos. “Lo que vemos es profundamente intrigante” y “podríamos estar en el amanecer de un gran descubrimiento” sobre la naturaleza fundamental del Universo, declaró el miércoles en un comunicado Alexie Leauthaud-Harnett, uno de los portavoces del proyecto internacional DESI, que reúne a 70 instituciones en torno a un telescopio bajo la responsabilidad del Laboratorio Berkeley, en Estados Unidos.
Instalado en un telescopio situado en la cima del observatorio estadounidense Kitt Peak (Arizona), el Instrumento Espectroscópico para la Energía Oscura (DESI) tiene como misión ayudar a comprender esta fuerza, una de las grandes incógnitas de la física. Las finas fibras ópticas robotizadas del DESI observan simultáneamente durante veinte minutos 5.000 galaxias o cuásares (un objeto muy brillante con un agujero negro en su centro).
Esto sirve para calcular su edad y su distancia y luego para cartografiar el Universo en 3D y detectar patrones que permiten retrazar su historia. Se sabe desde hace un siglo que el Universo se expande desde sus orígenes: los cúmulos de galaxias invariablemente se alejan unos de otros.
Y se descubrió en la década de 1990 que esta expansión se aceleró notablemente unos 6.000 millones de años después del Big Bang (hace 13.800 millones de años). Para explicar este fenómeno, cuyo descubrimiento fue premiado con un Nobel, los físicos postularon la existencia de una energía repulsiva, la energía oscura, cuyos efectos están parcialmente compensados por la materia ordinaria y una hipotética materia oscura. La teoría dominante que describe la estructura y evolución del cosmos predice que el Universo observable está constituido por un 70 % de energía oscura, un 25 % de materia oscura y apenas un 5 % de materia ordinaria.
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“Momento crucial”
Este “modelo cosmológico estándar” es conocido como Lambda-CDM. Lambda designa la constante relacionada con la energía oscura, una idea inicialmente introducida por Einstein en su teoría de la relatividad general. Si bien este modelo estándar es “satisfactorio” en líneas generales, “comienzan a aparecer tensiones” con las observaciones, explica a AFP Arnaud de Mattia, físico del CEA que participó en el análisis de los datos de DESI.
Junto con otras mediciones, como las observadas en torno a la luz primigenia del Universo, las supernovas o la manera en que la gravedad deforma la trayectoria de la luz, los datos sugieren de forma creciente que la energía oscura no es constante.
Su impacto “podría debilitarse con el tiempo”, subraya el comunicado del equipo DESI que acompaña una presentación en la Conferencia de la Sociedad Americana de Física de Anaheim (California). Esos estudios se derivan de tres años de observaciones que abarcan 15 millones de galaxias y cuásares.
“Cuando combinamos todos los datos cosmológicos, estos apuntan a una aceleración de la expansión del Universo ligeramente más importante hace aproximadamente 7.000 millones de años”, detalla De Mattia. Y esta aceleración “tiende a disminuir” desde hace 2.500 millones de años.
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Pero por el momento no hay “certeza absoluta”, precisa el investigador. Para alcanzarla, serán necesarios nuevos datos del DESI y los aportados por otros instrumentos, como los telescopios espaciales Euclid (europeo) y el estadounidense Nancy Grace Roman (cuyo lanzamiento está previsto para 2027) y la inminente entrada en servicio del observatorio Vera Rubin en el norte de Chile.
“Deberíamos tener más claridad en cinco años”, espera Etienne Burtin, también físico del CEA. “Esta nueva generación de estudios resolverá la cuestión. Transformará estas pistas en un descubrimiento. O bien nos mostrará que estábamos en el rumbo equivocado y que la energía oscura sí es constante”, añade Joshua Frieman, cofundador del programa Dark Energy Survey (DES) y antiguo colaborador del DESI, quien habla de un “momento crucial”.
La confirmación de una energía oscura “dinámica” sería una “revolución al nivel de lo que ocurrió con el descubrimiento de la aceleración de la expansión”, destaca Burtin. Y en ese caso, “el modelo cosmológico estándar deberá ser diferente”, agrega. Habrá que ver si las teorías alternativas existentes pueden reproducir mejor las observaciones, o elaborar nuevas, para dar un paso más en la comprensión del Universo.
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Por fin en casa: viaje de 8 días de astronautas terminó 9 meses después
- Washington, Estados Unidos. AFP.
Por fin en casa: después de una inesperada estadía en el espacio de nueve meses, dos astronautas de la NASA regresaron a la Tierra este martes, concluyendo una accidentada y prolongada misión que captó la atención del mundo y se convirtió en asunto político en Estados Unidos.
Suni Williams y Butch Wilmore volvieron desde la Estación Espacial Internacional (EEI) y tuvieron un amerizaje suave alrededor de las 21:57 GMT en las costas del estado de Florida (sureste), cerca de Tallahassee, a bordo de una nave espacial de la empresa SpaceX, propiedad del multimillonario Elon Musk.
La cápsula Crew Dragon, de la empresa SpaceX se había desacoplado de la EEI a las 5:05 GMT, según las imágenes transmitidas por la NASA. Después de un viaje de 17 horas hasta las aguas del golfo de México (rebautizado como golfo de América por el gobierno del republicano Donald Trump), Crew Dragon desaceleró en su descenso con cuatro potentes paracaídas antes de llegar al agua. El aparato será recuperado por un barco.
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Los equipos de tierra estallaron de alegría mientras la nave espacial Freedom, con forma de gomita y carbonizada tras soportar temperaturas abrasadoras, se balanceaba con firmeza sobre las olas bajo el sol y un cielo despejado. Mientras las lanchas rápidas se acercaban a la cápsula para las primeras verificaciones de seguridad, una juguetona manada de delfines hizo las veces de escolta.
Al abrirse la escotilla, uno a uno los astronautas fueron auxiliados y luego saludaron con los pulgares hacia arriba. Serán trasladados en helicóptero a Houston, donde comenzarán un programa de rehabilitación de 45 días. “PROMESA HECHA, PROMESA CUMPLIDA”, publicó la Casa Blanca en X, y repitió la controversial afirmación de que Trump había acelerado el plazo de rescate.
Williams, una astronauta de 59 años, y Wilmore, de 62, llegaron acompañados por su compatriota Nick Hague y el cosmonauta ruso Aleksandr Gorbunov. “¡Qué viaje!. Veo una cápsula llena de amigos aquí”, expresó Hague en el retorno. Los cuatro astronautas habían abandonado la EEI temprano en la mañana después de intercambiar despedidas y abrazos finales con los miembros restantes de la tripulación. “Compañeros y queridos amigos que permanecen en la estación... los esperamos. La Crew-9 regresa a casa”, había anunciado con felicidad Hague en una comunicación.
Relevo muy esperado
El nuevo equipo con dos astronautas de la NASA, Anne McClain y Nichole Ayers; el japonés Takuya Onishi y el cosmonauta ruso Kirill Peskov salió el viernes del Centro Espacial Kennedy, en el estado de Florida, y arribó el domingo a la EEI. Este grupo de relevo llegó en la cápsula Crew 10 y entró por una pequeña puerta a la estación, donde fue recibido con sonrisas y abrazos.
Wilmore y Williams, ambos expilotos navales y veteranos de otras dos misiones espaciales, llegaron al laboratorio orbital en junio de 2024 en el primer vuelo tripulado del Starliner de Boeing, un viaje de ida y vuelta que iba a durar solo ocho días. Pasaron un total de 280 días en el espacio. El objetivo inicial era probar el rendimiento de la nave espacial en su primer vuelo tripulado.
“Cada día es interesante”, aseguró la pareja a principios de marzo, explicando que la espera fue especialmente dura para sus respectivas familias. La nave presentó problemas de propulsión y la NASA decidió devolverla sin tripulación a la Tierra.
Después, fueron reasignados a la misión SpaceX Crew-9 de la NASA, que llegó a la EEI en septiembre pasado con una tripulación reducida de dos, en lugar de los cuatro habituales, para acomodar a la pareja, a quienes se les conocía ampliamente como los astronautas “varados”. Sin embargo, la NASA rechazó esta caracterización, enfatizando que podrían haber sido evacuados en caso de emergencia si hubiera sido necesario.
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Récord y disputa política
La estancia de Wilmore y Williams supera el tiempo estándar de seis meses para la rotación de la tripulación de la EEI, y ocupa el sexto lugar entre las misiones estadounidenses de mayor duración. El récord mundial de días consecutivos en el espacio lo ostenta el cosmonauta ruso Valeri Polyakov, que en 1995 pasó 437 días a bordo de la estación Mir.
Esto lo convierte en algo habitual y parte del proceso en materia de riesgos para la salud, según Rihana Bokhari, del Centro de Medicina Espacial de la Facultad de Medicina de Baylor. Desafíos como la pérdida de masa muscular y ósea, cambios de fluidos que pueden provocar cálculos renales y problemas de visión, así como el reajuste del equilibrio al regresar a un entorno gravitatorio ya son bien conocidos y reciben una gestión eficaz.
La historia de los astronautas varados despertó un gran interés local e internacional y se convirtió también en un asunto político en Estados Unidos. Trump y su ahora asesor cercano Musk sugirieron en varias ocasiones que el exmandatario Joe Biden abandonó a los astronautas a su suerte y rechazó un plan de rescate previo.
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Regresan a la Tierra los astronautas varados hace nueve meses
- Washington, Estados Unidos. AFP.
Tras más de nueve meses a bordo de la Estación Espacial Internacional (EEI), los dos astronautas varados en el espacio finalmente partieron este martes hacia la Tierra, poniendo fin a una prolongada misión que ha acaparado la atención mundial. La cápsula Crew Dragon de la empresa Space X se desacopló de la EEI a las 5:05 GMT, según las imágenes transmitidas por la NASA, con los dos astronautas a bordo.
Butch Wilmore, de 62 años, y Suni Williams, de 59, llegaron al laboratorio orbital en junio de 2024 en el primer vuelo tripulado del Starliner de Boeing, un viaje de ida y vuelta que iba a durar solo ocho días. Sin embargo, la nave espacial presentó problemas de propulsión y la NASA decidió devolverla sin tripulación a la Tierra.
Un nuevo equipo con dos astronautas de la NASA, Anne McClain y Nichole Ayers; uno japonés, Takuya Onishi; y el cosmonauta ruso Kirill Peskov, salió el viernes del Centro Espacial Kennedy, en Florida, y llegó el domingo a la EEI. El grupo de nuevos inquilinos entró por una pequeña puerta a la estación y fue recibido con sonrisas y abrazos.
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El relevo de tripulación, con la llegada de la llamada Crew 10, permitió que Wilmore y Williams partieran rumbo a la Tierra junto con el estadounidense Nick Hague y el ruso Aleksandr Gorbunov. Tras un fuerte saludo con los tripulantes que permanecen en la EEI, el cuarteto entró en la cápsula y cerró su escotilla a las 3:05 GMT del martes, antes de su desacople dos horas después.
Si no hay contratiempos, la cápsula Dragon desplegará sus paracaídas frente a la costa de Florida y hará un amerizaje, para luego recibir asistencia de un barco que rescatará a la tripulación. La estancia de Wilmore y Williams supera el tiempo estándar de seis meses para la rotación de la tripulación de la EEI, y ocupa el sexto lugar entre las misiones estadounidenses de mayor duración.
El récord mundial de días consecutivos en el espacio lo ostenta el cosmonauta ruso Valeri Polyakov, que en 1995 pasó 437 días a bordo de la estación Mir. La historia de los astronautas varados despertó un gran interés y se convirtió también en un asunto político.
El presidente estadounidense, Donald Trump, y su asesor cercano Elon Musk --jefe de SpaceX--, sugirieron en varias ocasiones que el exmandatario Joe Biden abandonó a los astronautas a su suerte y rechazó un plan de rescate previo.