¡Regresamos a Panem! Diez años después del último libro nos encontramos con “Balada de Pájaros Cantores y Serpientes” de Suzanne Collins que sale el 3 de junio en español.
Los Juegos del Hambre: Balada de Pájaros Cantores y Serpientes tiene como protagonista al mismísimo Coriolanus Snow. Un Snow de 18 años que es asignado como mentor en los Juegos del Hambre y que carga con el peso de restablecer una dinastía venida a menos. De él depende que la Casa Snow, antes tan influyente, vuelva a ascender.
Sin embargo, Snow se siente humillado porque le han adjudicado el districto 12. ¿Podrá superar a sus compañeros en ingenio, estrategia y encanto como mentor del tributo adjudicado?
El 24 de marzo se hacía el anuncio oficial de la publicación en inglés, con la lectura de un fragmento por parte de la misma escritora Suzanne Collins y el 19 de mayo salía a la venta. El libro revela más detalles que los libros anteriores no ahondaron, por ejemplo, la historia de los juegos del hambre, la canción de The Hanging Tree y Deep in the Meadow (que Jennifer Lawrence canta en las películas), cómo también quién es Tigris, entre otros datos.
Una traducción del fragmento del libro dice lo siguiente:
“Capitulo uno. Coriolanus suelta el puñado de repollo en el agua hirviendo y jura que algún día sus labios no volverán a pasar por ese líquido. PERO HOY NO ERA ESE DÍA. Necesitaba tomar un tazón de ese anémico preparado, y cada gota de caldo, para evitar que su estómago gruñera durante la Ceremonia de la Cosecha. Era una de las cosas en la larga lista de precauciones que tomaba para enmascarar el hecho de que su familia, a pesar de vivir en uno de los más opulentos penthouse del Capitolio, era tan pobre como escoria de distrito".
¿Lo bueno? No tuvimos que esperar mucho para recibir las noticias de la versión en español y esperamos que pronto la encontremos en las librerías.
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EE. UU.: Trump da el discurso más largo de un presidente ante el Congreso
- Washington, Estados Unidos. AFP.
Donald Trump pronunció ayer martes el discurso más largo de un presidente estadounidense ante una sesión conjunta del Congreso, con una duración de una hora y 40 minutos. La intervención del republicano batió el récord anterior, establecido por el presidente demócrata Bill Clinton durante su discurso sobre el Estado de la Unión en el año 2000.
El magnate republicano defendió los aranceles, su cruzada migratoria, prometió “una guerra contra los cárteles” y recuperar el canal de Panamá, además de colmar de elogios a Elon Musk. Trump se explayó sobre sus proyectos para “un futuro increíble, porque la edad de oro de Estados Unidos no ha hecho más que empezar”, dijo.
El “sueño americano es imparable”, declaró entre aplausos de los republicanos, para gran pesar de los demócratas, que hacían muecas o protestaban en silencio con carteles en los que se leía “Falso” o “¡Eso es una mentira!”.
Apenas empezada la intervención, el congresista demócrata Al Green fue expulsado porque no paraba de agitar su bastón hacia Trump y de interrumpirlo diciendo que no lo votaron para desmantelar los programas de salud.
Pero el millonario de 78 años no se dejó amilanar y fue desgranando lo que considera las conquistas de sus primeras semanas de gobierno. En plena guerra comercial con México, Canadá y China, a los que impuso aranceles de hasta el 25%, defendió las tarifas aduaneras.
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“Proteger el alma”
“Los aranceles no solo sirven para proteger los empleos estadounidenses. Sirven para proteger el alma de nuestro país”, dijo, aunque reconoció que “habrá algunas perturbaciones”. “Otros países han utilizado aranceles contra nosotros durante décadas, y ahora es nuestro turno de comenzar a usarlos” contra ellos, sostuvo citando a Brasil, la Unión Europea, China, India, México y Canadá, entre otros.
Trump impuso gravámenes a sus vecinos porque, según él, “han permitido que el fentanilo entre” en Estados Unidos “en niveles nunca antes vistos antes”.
Asegura que los carteles de la droga mexicanos representan “una grave amenaza” a la seguridad nacional, trafican con este opiáceo sintético, que causa decenas de miles de muertos al año en territorio estadounidense, y cometen violaciones y asesinatos.
“Los cárteles están librando una guerra contra Estados Unidos, y es hora de que Estados Unidos libre una guerra contra los cárteles, que es lo que estamos haciendo”, dijo ante el pleno del Congreso. Recordó que ha incluido a varios de ellos en la lista de organizaciones terroristas.
El presidente citó de pasada a Ucrania. Días después de un altercado verbal en el despacho oval de la Casa Blanca con su homólogo ucraniano, Volodimir Zelenski, reiteró que hay que poner fin a la “guerra sin sentido”. Dijo que acaba de recibir una carta de Zelenski en la que dice estar “preparado” para negociar la paz con Rusia y para firmar un acuerdo de minerales con Estados Unidos “en cualquier momento”.
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Recuperar el canal de Panamá
Volvió a la carga con sus anhelos expansionistas, diciendo que “va a recuperar” el canal de Panamá y apropiarse de Groenlandia “de una forma u otra”. En la sala se encontraba Elon Musk, el hombre más rico del mundo convertido en su asesor al frente de la comisión de eficiencia gubernamental, encargada de recortar los gastos del gobierno federal.
“Gracias, Elon. Está trabajando muy duro”, dijo Trump, después de que el magnate tecnológico se pusiera de pie en la galería del Congreso entre aplausos. “Muchas gracias, lo apreciamos”, añadió.
Su intervención fue un espectáculo con escenas insólitas, como cuando el jefe del Servicio Secreto dio una identificación oficial a un niño con cáncer cerebral que sueña con convertirse en policía.
En general fue un discurso de campaña, sin intento alguno de acercarse a la oposición, a la que culpó de todos los males y frente a la cual presumió de haber puesto fin a la “tiranía” de los programas de diversidad e inclusión. “Nuestro país no será más woke”, soltó.
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Asalto al Capitolio: Trump concede indulto a 1.500 de sus partidarios “rehenes”
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó ayer lunes por la noche el indulto para unos 1.500 participantes en el asalto de partidarios suyos al Capitolio el 6 de enero de 2021. Poco antes, el nuevo presidente estadounidense había anunciado que ejercería su poder para poder emitir perdones el primer día de su mandato, una de sus promesas de campaña.
“Es por el 6 de enero, para los rehenes, alrededor de 1.500 personas que serán completamente indultadas”, dijo al firmar el decreto en el Despacho Oval, añadiendo que incluía conmutaciones de penas. Trump ha restado regularmente importancia a la gravedad del asalto del Capitolio, una jornada que ha calificado como un “día de amor” y de “efusión de afecto” hacia él.
Cientos de partidarios del republicano, empujados por sus infundadas acusaciones de fraude electoral, asaltaron el Capitolio, santuario de la democracia estadounidense, en un intento de impedir la certificación de la victoria de su oponente Joe Biden.
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Indultos preventivos de Biden
Horas antes de ceder el poder a Donald Trump, Joe Biden blindó ayer lunes a un grupo de congresistas, funcionarios y familiares ante una posible revancha personal de su sucesor al conceder indultos preventivos para protegerlos de “procedimientos judiciales injustificados y políticamente motivados”.
Poco después de juramentarse como el 47º presidente de Estados Unidos, Trump criticó los indultos porque a su juicio beneficiaron a “personas que eran muy, muy culpables de delitos muy graves”. Se refería sobre todo a miembros de la comisión de investigación parlamentaria que denunciaron su presunto papel en el asalto al Capitolio el 6 de enero de 2021.
En la lista de indultados también están el exjefe del Estado Mayor Conjunto, el general Mark Milley, el antiguo arquitecto de la estrategia de lucha contra el covid-19, Anthony Fauci; y la exparlamentaria republicana Liz Cheney. Además, fueron incluidos policías que testificaron ante el comité investigador de los incidentes en el Capitolio.
“Creo en el estado de derecho y soy optimista en cuanto a que la fuerza de nuestras instituciones jurídicas acabará prevaleciendo sobre la política. Pero estas son circunstancias excepcionales, y no puedo en conciencia no hacer nada”, afirmó Biden, de 82 años, en un comunicado para justificar la iniciativa.
“Las investigaciones infundadas y políticamente motivadas causan estragos en la vida, la seguridad y la solvencia económica de las personas investigadas y sus familias. Incluso cuando las personas no han hecho nada malo -y de hecho han hecho lo correcto- y serán finalmente exoneradas, el mero hecho de ser investigadas o procesadas puede dañar irreparablemente su reputación y sus finanzas”, añadió.
“De forma alarmante, los funcionarios públicos han sido objeto de continuas amenazas e intimidaciones por desempeñar fielmente sus funciones” escribió el demócrata, quien pasó el testigo a Trump a mediodía (17:00 GMT). “Algunos han sido incluso amenazados con procesos judiciales”, precisó.
En septiembre, Trump, que ha elegido a Kash Patel, muy cercano a él y conocido conspiracionista, para dirigir la policía federal (FBI), había prometido que tras su victoria “estas personas que hicieron trampas serán perseguidas con todo el peso de la ley, incluidas largas penas de cárcel”.
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“Ningún delito”
El general Milley, que fue jefe del Estado Mayor del Ejército durante el primer mandato de Trump, advirtió durante la campaña que el multimillonario republicano es un “fascista hasta la médula” y la “persona más peligrosa para este país”. El propio Trump había sugerido que el oficial era culpable de “traición” y que en otros tiempos habría sido ejecutado.
“Mi familia y yo estamos profundamente agradecidos al presidente por su decisión”, dijo este lunes el general Milley en un comunicado. Tras 43 años en el ejército, dijo que no quiere pasar el resto de su vida “defendiéndose de quienes podrían buscar venganza injustamente” o infligiendo esa angustia a sus seres queridos.
En cuanto al doctor Fauci, cuya franqueza durante la pandemia de coronavirus le enfrentó a menudo con Donald Trump durante su primer mandato, se ha convertido desde entonces en una de las figuras más desprestigiadas para un sector de la derecha y los movimientos conspiracionistas que piden su imputación.
En una entrevista el lunes, el médico de 84 años agradeció al presidente Biden pero aseguró que no había “cometido ningún delito” que pudiera justificar “una investigación o un proceso penal” en su contra.
Liz Cheney, por su parte, se ha convertido en la voz del movimiento anti-Trump dentro del campo republicano. Esta excongresista, que perdió su escaño en 2022 frente a un trumpista, hizo campaña junto a la candidata demócrata Kamala Harris.
Indulto a familiares
En sus minutos finales en el cargo, Biden también concedió indultos preventivos a cinco familiares cercanos. “Mi familia ha sido objeto de incesantes ataques y amenazas, motivados únicamente por el deseo de hacerme daño (...). Lamentablemente, no tengo motivos para creer que estos ataques cesarán”, dijo Biden en un comunicado en el que anunció indultos para sus hermanos James Biden, Valerie Biden y sus respectivas parejas, y para su hermano Francis Biden.
En diciembre, Biden fue criticado por conceder un amplio indulto a su hijo Hunter, condenado en dos procesos distintos por posesión ilegal de un arma de fuego y fraude fiscal. Las anunciadas este lunes fueron las últimas medidas de clemencia de la presidencia saliente. Biden anunció el viernes que había conmutado la cifra récord de casi 2.500 condenas por delitos de drogas no violentos. En diciembre ya había concedido 39 indultos y 1.500 conmutaciones, y conmutado las penas de 37 de las 40 personas condenadas a muerte por los tribunales federales.
Fuente: AFP.
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El frío glacial obliga a llevar bajo techo la investidura de Trump
Donald Trump dijo ayer viernes que su toma de posesión como presidente de Estados Unidos el lunes se celebrará en el interior del Capitolio debido a las temperaturas glaciales anunciadas. “Hay una ráfaga ártica barriendo el país”, escribió Trump en su red Truth Social. “Por lo tanto, he ordenado que el discurso de investidura, además de las oraciones y otros discursos, se pronuncien en la Rotonda del Capitolio de Estados Unidos”, añadió.
Donald Trump, de 78 años, se prepara para su segunda toma de posesión, ocho años después de la primera. Para el lunes se prevén en la capital federal temperaturas inferiores a -10°C y un viento gélido. Son “condiciones peligrosas para las decenas de miles” de policías y fuerzas de seguridad, “e incluso para los caballos”, así como para los “cientos de miles” de espectadores “que estarán fuera durante muchas horas”, añade el millonario.
Para compensar, Donald Trump anunció que el Capital One Arena, el recinto que acogerá su mitin el domingo por la tarde en el centro de Washington, estará “abierto el lunes para presenciar en directo este acontecimiento histórico”. También tendrá lugar ahí el tradicional desfile posterior a la investidura, organizado habitualmente a lo largo de la inmensa explanada del Mall.
“Me reuniré allí con el público después de jurar el cargo”, prometió. La ceremonia trasladada al interior del Capitolio “será una experiencia maravillosa para todos, especialmente para los numerosos telespectadores”, afirma Trump.
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¿Cómo será la investidura de Trump?
Por primera vez en 40 años, Donald Trump celebrará el lunes su investidura en el interior del Capitolio, en vez de en las escalinatas, para protegerse del frío polar. Será el colofón de varios días de festividades. A continuación detallamos su agenda, la lista de algunas de las personalidades que asistirán a la toma de posesión y lo que se espera en sus primeras horas como 47º presidente de Estados Unidos.
El broche de oro será la investidura el lunes al mediodía, seguida de un discurso. Sin embargo, debido al frío polar que se espera, no lo hará en las escalinatas del Capitolio, como dicta la tradición, sino en el interior del edificio que fue asaltado por una turba de sus simpatizantes hace poco más de cuatro años, en un intento de impedir la certificación de la victoria de Joe Biden.
Acto seguido se despedirán el presidente saliente Joe Biden y Kamala Harris, vicepresidenta y candidata presidencial que perdió contra Trump en los comicios de noviembre. Excepcionalmente, ante las gélidas temperaturas que se esperan, la ceremonia de investidura se retransmitirá en el Capital One Arena, la gran sala en el centro de Washington con capacidad para unas 20.000 personas.
También acogerá el desfile que tradicionalmente se celebra en la inmensa explanada del Mall, para el que inicialmente se esperaban 7.500 participantes. Donald Trump ha prometido unirse al público tras jurar el cargo. Esta jornada histórica concluirá por la noche con los tradicionales bailes. Están previstos tres discursos del nuevo presidente republicano.
Los festejos comenzarán el sábado por la noche con una recepción y un espectáculo de fuegos artificiales en Sterling, uno de sus clubes de golf situado a menos de una hora de Washington (Virginia). El domingo por la tarde dará un mitin en Washington ante miles de sus partidarios. Una ceremonia en la catedral nacional cerrará el capítulo de la toma de posesión el martes.
Seguridad y frío
Tras una campaña electoral marcada por la violencia y dos intentos de asesinato contra Trump (el primero en pleno mitin), Washington vive un despliegue de seguridad sin precedentes. Con unos 25.000 policías y militares movilizados, 48 km de barreras erigidas, francotiradores en los tejados y drones en el cielo, el Servicio Secreto, encargado de proteger a las personalidades, ha desplegado “un plan de seguridad ligeramente más robusto” que, para elecciones anteriores, justificado por “un entorno más amenazador”.
Las autoridades esperan manifestaciones, pero mucho más modestas que las de su primera investidura en 2017, cuando congregaron a cientos de miles de personas. 2025 se perfila como el año más frío de los últimos 40 años, con temperaturas inferiores a -10 °C y vientos helados. En 1985 el frío polar hizo que Ronald Reagan jurara el cargo en la Rotonda del Capitolio.
¿Con quién?
Entre los invitados habrá millonarios del mundo de la tecnología. Además del inevitable Elon Musk, el hombre más rico del mundo convertido en uno de los grandes amigos de Trump y un importante apoyo financiero, se espera la asistencia de los jefes de Amazon, Jeff Bezos, Meta, Mark Zuckerberg, y Apple, Tim Cook.
Entre los políticos habrá dos ausencias en la ceremonia de investidura: la ex primera dama Michelle Obama y la ex presidenta demócrata de la Cámara de Representantes Nancy Pelosi. Sí estará presente Barack Obama, a quien Donald Trump sucedió en su primer mandato en 2017. Al igual que las otras dos exparejas presidenciales, Bill y Hillary Clinton, y George W. y Laura Bush, según la prensa estadounidense.
Los primeros ministros de la derecha radical de Italia, Giorgia Meloni, y de Hungría, Viktor Orban, han sido invitados. Otras figuras de la extrema derecha europea han anunciado su asistencia: los franceses Marion Maréchal y Eric Zemmour, el británico Nigel Farage y uno de los líderes del partido alemán AfD, Tino Chrupalla.
Los Village People
Doble dosis de los Village People: en el mitin del domingo y en uno de los bailes del lunes. Su éxito discotequero “Y.M.C.A.” (1978) se ha convertido en un elemento básico en los mítines de Trump, que se ha aficionado a dar algunos pasos de baile cuando lo escucha.
La cantante de country Carrie Underwood y el tenor Christopher Macchio participarán en la ceremonia de investidura. La primera interpretará la canción patriótica “America The Beautiful” y el segundo el himno estadounidense.
¿Batería de decisiones?
Inmigración, aranceles a México y Canadá, sus vecinos, y a China, su rival, desregulación desenfrenada en materia energética y climática, indultos a sus partidarios condenados por asaltar el Capitolio... La lista de promesas de Trump es larga.
Durante su campaña, el republicano prometió decisiones impactantes en su primer día de mandato. Entre ellas, “el mayor programa de deportaciones de la historia de Estados Unidos” y acabar con “el delirio transgénero”. ¿Cumplirá su palabra con un aluvión de decretos a partir del lunes? Respuesta dentro de tres días.
Fuente: AFP.
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El féretro del expresidente Jimmy Carter llegó al Capitolio
Los restos mortales del expresidente estadounidense Jimmy Carter llegaron el martes pasado al Capitolio, en Washington, donde permanecerán hasta el funeral de Estado previsto el jueves. Carter, fallecido el 29 de diciembre a los 100 años, fue presidente de Estados Unidos de 1977 a 1981.
A nivel internacional dejó una imagen de pacificador comprometido con causas humanitarias, una labor que le valió un Premio Nobel de la Paz en 2002. Los restos mortales del expresidente, natural de Georgia (sur), fueron transportados el martes desde Atlanta en avión hasta la base aérea de Andrews, cerca de la capital estadounidense.
Como Carter sirvió en el ejército a bordo de submarinos, sus restos fueron trasladados al US Navy Memorial, donde fueron transferidos de un coche fúnebre a un carruaje tirado por caballos para un cortejo fúnebre hasta el Capitolio, en un paisaje nevado.
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A continuación, personal militar trasladó el féretro envuelto en la bandera estadounidense hasta la Rotonda del Capitolio, donde permanecerá rodeado por una guardia de honor hasta las 7 de la mañana del jueves. Carter será el decimotercer expresidente estadounidense expuesto en el Capitolio.
Abraham Lincoln, asesinado en 1865, fue el primero. El jueves se celebrará el funeral de Estado en la catedral, donde los expresidentes Dwight D. Eisenhower, Ronald Reagan, Gerald Ford y George H.W. Bush recibieron el último adiós antes que él.
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Se espera que asistan los cuatro expresidentes vivos: Bill Clinton, George W. Bush, Barack Obama y Donald Trump. El presidente saliente demócrata, Joe Biden, pronunciará la elegía fúnebre. Por decisión suya, será un día de luto nacional y las oficinas del gobierno federal permanecerán cerradas.
También ha decretado que las banderas ondeen a media asta durante 30 días, es decir incluido el 20 de enero, día de la investidura del presidente electo republicano Donald Trump. Carter será enterrado en su ciudad natal junto a Rosalynn, fallecida en 2023 a los 96 años y con quien estuvo casado durante 77 años.
Fuente: AFP.