Bajo el gobierno de Mario Abdo se inauguró con gran efervescencia el acueducto del Chaco para lo cual se destinaron USD 130 millones; sin embargo, tras apenas unos meses de funcionamiento, dejó de operar por varias fallas que ya venían del proyecto original, lo que dejó nuevamente a las comunidades chaqueñas sin agua potable.
Tras meses intensos de trabajo, su inauguración parcial está prevista para este martes 18 de marzo. “Lo que vamos a hacer el día de mañana es rehabilitar el tramo más crítico, más complicado y que más fallas tuvo en su momento cuando operó, que es el tramo Puerto Casado-Loma Plata, como es de público conocimiento, tuvo más de 57 roturas cuando operó”, explicó Luis Bernal, presidente de la Empresa de Servicios Sanitarios del Paraguay (Essap).
Bernal detalló que este es el primer tramo a ser rehabilitado, el cual consta de 202 km. Originalmente, este sector del acueducto funcionó apenas a medias y no pudo cumplir con el objetivo de ser un centro de distribución para las comunidades indígenas y localidades del Chaco central, pese a que existían reservorios con capacidad par 2.500.000 litros de agua.
El presidente de la Essap fue enfático al afirmar que esta inauguración aún no representa una solución definitiva para la falta de agua en toda la región Occidental; no obstante, “estamos rehabilitando un sistema fallido, mal concebido que lo estamos volviendo sostenible para paliar la crisis que tenemos de agua en el Chaco”.