“Los parientes también tienen derecho a trabajar” (Ferchu)
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Josías Enciso Romero
Partimos de una premisa irrefutable: los vicios del presente no pueden ser justificados con los vicios del pasado. Lo ideal es que se copien las virtudes. Hecha la aclaración pertinente, diré que indigna tanto el nepotismo en la misma dimensión que indigna la mirada selectiva de quienes lo condenan.
Las palabras repetidas –que las reglas de la buena redacción recomiendan evitarlas– son a los efectos de que la compresión sea indubitable. Fuera de toda duda. De acuerdo con el título de un diario matutino –que antes era vespertino– que recogió e interpretó las declaraciones de un historiador de moda: “La cultura stronista favorecía a leales y parientes”, añadiendo que eso se hacía mediante la adjudicación de tierras, servicios y otras prestaciones y ventajas del Estado.
Pero este señor fue un poco más atrás y se acordó de que ya don Carlos Antonio López había nombrado como jefe del Ejército a su hijo Francisco Solano, con apenas 18 años. O sea, este asunto no nació ni murió con Tembelo, sobrenombre que me enseñó mi vecino, don Cecilio, de larga vida y mayor memoria. El dictador favoreció también a los propietarios y directores de medios de comunicación a cambio del sonoro silencio de los derechos humanos violentados sistemáticamente. Así armaron el imperio que luego heredaron sus hijos y demás deudos. ¡Ah! Y Mario Abdo Benítez nombró ministro de Hacienda a su hermano de madre, Benigno López. Pero como Marito era amigo y aportante de las corporaciones mediáticas, todo estaba en perfecto orden y regla. Ni chistaron.
En ese análisis retrospectivo faltó un aporte histórico fundamental: el periodo presidencial de Fernando Lugo y su célebre frase: “Los parientes también tienen derecho a trabajar”. El contexto es esencial para que la gente pueda entender esta “cultura de premiar a familiares, amigos y leales”. Si vamos a rascar el pasado, hagámoslo bien. Entre 2008 y 2012, año que el exobispo de San Pedro fue defenestrado por la vía del juicio político, estos medios realizaron algunas esporádicas publicaciones, sin continuidad ni presión, para que renuncien los denunciados. Luego, rápidamente se olvidaron del asunto y a otra cosa. Lugo tenía la aureola de haber derrotado a los candidatos de la Asociación Nacional Republicana. Algunos periodistas-columnistas (con artículos firmados) fueron más lejos aún: los colorados no tenían derecho ni siquiera a opinar, mucho menos criticar o condenar.
El artículo más “osado” del diario con fe en los negocios con el Estado fue del 20 de febrero de 2011: “Un vergonzoso nepotismo ha instalado Fernando Lugo”. Estaba firmado por el periodista Jorge Torres Romero. La entonces ministra de la Función Pública, Lilian Soto, hizo mutis por el foro. Sepulcral silencio. El firmante de la información recordaba las promesas de Lugo: “Nepotismo y partidismo cero”. Como “Ferchu” era soltero pero con vástagos, usufructuó el Despacho de la Primera Dama su hermana Mercedes Lugo Méndez de Maidana, y a partir de ahí se extendió la lista: Lourdes Rossana Altamirano de Maidana (nuera), Blas Daniel Maidana Lugo (hijo), Ángel Pompeyo Maidana Lugo (hijo, siempre de la primera dama), Sonia Beatriz Maidana Martínez (sobrina), Mirtha Concepción Maidana Lugo (hija), Fernando Luis Lugo Martínez (sobrino del presidente), Félix Chávez Méndez (sobrino), Juan Guillermo Lugo (sobrino), Luis Paciello Lacasa (yerno) y Félix Zelaya Méndez (primo). Hasta ahí es más que suficiente, por aquello de que para muestra vale un botón. Aunque siguió la lista en el Poder Judicial, el Ministerio de Educación y Ciencias, y las entidades binacionales Itaipú y Yacyretá, respectivamente.
Pensando bien y de buena fe, es evidente que los y las periodistas de este nuevo tiempo (2023/2024) son más audaces y sagaces que los y las de quince años atrás. Salvo, repito, que Lugo haya recibido un trato más condescendiente por las razones más arriba señaladas. Buscamos y buscamos, como Sherlock Holmes con lupa, algunos cuestionamientos de quienes hoy se “rascan” la vestidura, principalmente la senadora Kattya González (la reina del TikTok). Pero, para decepción de sus admiradores, nada de nada. Es probable que no haya estado en el país, o muy ensimismada en otros temas más importantes. Lo que sea, estuvo ausente. O, quizás, estaba tomando impulso para cuando llegara este momento. Todo puede ser.
Creo que vale la pena la conjunción: mis nepos, tus nepos, los nepos. Por eso es importante el contexto, la historia contada sin colores ni exclusiones. Lo concreto es que, por lo visto, nadie se salva del legado stronista. Ni Ferchu. Lo que está mal, está mal. Antes, ahora o mañana.
Con un estreno paraguayo, la Berlinale abre su edición 75.ª
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El realizador mexicano Michel Franco, su colega estadounidense Todd Haynes y la actriz escocesa Tilda Swinton figuran entre las estrellas de la 75.ª Berlinale, que empieza este jueves en una Alemania inmersa en una campaña electoral intensa e incierta. Esta edición del festival incluye el estreno de la película paraguaya “Bajo las banderas, el sol” de Juanjo Pereira.
La coproducción con Argentina, Estados Unidos, Francia y Alemania presenta imágenes inéditas y olvidadas obtenidas de archivos extranjeros sobre la dictadura de 35 años de Alfredo Stroessner. La cinta de 90 minutos debutará en la sección Panorama Dokumente, el lunes 17 de febrero, a las 12:30, en el Stage Bluemax Theater de Berlín. Tendrá otras cuatro funciones los días 18, 19, 21 y 22 de febrero, con presencia del joven cineasta paraguayo.
Juanjo Pereira también será parte de la mesa redonda sobre “Tiempos difíciles, cine y censura. El cine iberoamericano ante esta tesitura”, que organiza el Programa Ibermedia, el martes 18 de febrero, a las 10.00, en la sala Simón Bolívar del Instituto Ibero-Americano en Berlín, con Anna Muylaert (Brasil), María Elena Wood (Chile), Fernando Eimbcke (México) y Blanmi Núñez (México); moderará Violeta Medina (Chile-España).
El primer gran festival cinematográfico del año suele tener un acto inaugural de consenso, pero el año pasado causó polémica cuando los organizadores dudaron si invitar o no a representes electos del partido Alternativa para Alemania (AfD), de extrema derecha.
Un año más tarde, ese partido apunta a un resultado récord en las elecciones anticipadas del 23 de febrero, en vísperas de la entrega del Oso de Oro, máximo premio del festival. ¿Podrá la Berlinale mantenerse al margen de ese clima tenso, pese a ser considerado un festival progresista y una caja de resonancia del acontecer político del momento?
Las declaraciones de las figuras invitadas a Berlín serán analizadas con lupa, sobre todo las de los actores y cineastas alemanas, como Tom Tykwer, realizador de la cinta inaugural, “The Light” (La Luz). El film aborda la llegada de una inmigrante siria contratada como ama de llaves de una familia berlinesa, lo que la lleva a “un viaje a lo desconocido”.
El realizador de 59 años, conocido por la película “Corre Lola, corre”, comentó que su nueva obra ocurre en una época contemporánea en que “la democracia vuelve a ser cuestionada” por fuerzas políticas que aspiran a “excluir y marginar”. La noche inaugural tendrá la entrega de un Oso de Oro honorífico a Tilda Swinton por su trayectoria actoral, que incluye la última obra del español Pedro Almodóvar, “La habitación de al lado”.
El cineasta Juanjo Pereira navega en un periodo de nuestra historia reciente del que se habla muy poco. Foto: Gentileza
19 obras en competencia
Los miembros del jurado entrarán de lleno a su misión el viernes, con la proyección de las primeras cintas en competencia. Presidido por Todd Haynes (“Dark Waters”, “Carol”) y con el argentino Rodrigo Moreno entre sus miembros, deberá escoger a la ganadora del Oso de Oro entre 19 largometrajes.
En la competencia figura el mexicano Michel Franco con “Dreams”, el brasileño Gabriel Mascaro con “O último azul” y el argentino Iván Fund con “El mensaje”. La producción de Franco es un drama protagonizado por Jessica Chastain e Isaac Hernández sobre un joven bailarín de ballet mexicano que cruza la frontera para triunfar en Estados Unidos.
También estarán pugnando por el máximo galardón el estadounidense Richard Linklater y el surcoreano Hong Sang-Soo. La Berlinale suele atraer menos atención que los festivales de Venecia o Cannes, pero este año la ciudad alemana intentó darle más vida con una nueva directora, Tricia Tuttle, a la que robaron del Festival de Londres.
Para darle brillo a la alfombra roja, Tuttle alineó a un buen número de estrellas, como Timothée Chalamet, Jessica Chastain, Marion Cotillard, Ethan Hawke o Robert Pattinson. Este último protagoniza, fuera de competencia, “Mickey 17″, que marca el regreso al cine del director surcoreano Bong Joon-Ho desde su triunfal “Parásitos”. Su nueva obra es una comedia de ciencia ficción que resuena con los tiempos actuales, al burlarse de un multimillonario que recuerda a Elon Musk, jefe de Tesla y SpaceX, cercano al presidente estadounidense Donald Trump y simpatizante del AfD alemán.
Aniversario de CDE: nombre surgió antes del golpe para no decir “Stroessner”
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Ciudad del Este. Agencia Regional.
El cambio del nombre de Ciudad del Este para dejar de evocar al depuesto dictador Alfredo Stroessner fue oficializado en un plebiscito realizado en la Plaza de la Paz, liderado por colorados disidentes al stronismo en el tramo final del régimen militar. El intendente era Óscar Ovelar, designado tras el golpe de febrero de 1989, que coincidió con la fecha fundacional de la capital del Alto Paraná, el 3 de febrero de 1957.
El nombre “Ciudad del Este” ya había surgido en las reuniones del extinto líder colorado, Luis María Argaña (1932-1999), cuenta el historiador Néstor Gamarra, en esta segunda entrega de La Nación/Nación Media, como adelanto del libro en que está trabajando sobre la historia de la ciudad y de la región.
“Antes del golpe, el doctor Luis María Argaña venía realizando una serie de reuniones contra la cúpula política en varias localidades del país. Cuando debía hacerlo en Presidente Stroessner, una señal de protesta fue no usar ese nombre a nivel interno y decir que la reunión sería en la ciudad del Este”, reveló Gamarra. En una entrevista al exintendente Óscar Ovelar para el libro le había señalado que, cuando asumió, “la gente ya pedía el cambio de nombre”.
“Entonces, se hizo una consulta popular (plebiscito) en la plaza de la Paz; se pusieron las urnas un domingo y fueron acercados varios nombres: San Blas, Flor de Lis, Ciudad Libertad, Ciudad Jardín, Alto Paraná y la que ya se venía usando, Ciudad del Este”, relató Óscar Ovelar al historiador.
Año 1957. El subteniente Daniel Leiva y el suboficial Venegas. El bosque Atlántico en el fondo donde está el destacamento militar que organizó la creación de la actual Ciudad del Este. Foto de Raúl Leiva, hijo del subteniente citado.
Explicó que “en varias entrevistas con pioneros y personalidades de la época, se pudo notar una gran controversia por el cambio de nombre y el sistema utilizado; se pudo evidenciar que la votación no fue para nada democrática”.
“Algunos entrevistados mencionaron que votaron más de una vez, principalmente los funcionarios municipales de la época. Aunque se salía de una dictadura, se vieron las mismas prácticas, no sólo con el proceso de cambio de nombre sino con la distribución de propiedades que, ahora no viene al caso, pero que aún se debe realizar un estudio profundo al respecto”, indicó el historiador.
CDE pudo ser Paranambú
Pasado el plebiscito, la decisión final estaba en el Congreso Nacional. “En julio de 1989, la comisión de Asuntos Municipales de la Cámara Alta presentó su dictamen teniendo en cuenta el resultado de la consulta popular que se había realizado meses antes. Pero, en base a publicaciones periodísticas de la época y la Biblioteca del Congreso, siguió la controversia y el debate en el Parlamento para definir el nombre”, según Néstor Gamarra.
El sector opositor y su líder la bancada del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) de la época, Domingo Laíno, propusieron el nombre Paranambú, argumentando que “va a expresar un homenaje justo a nuestros antepasados, que son nuestros padres”, en alusión a los habitantes naturales de estas tierras.
El historiador Néstor Gamarra, en el Hito Fundacional de Puerto Pdte. Stroessner, en el predio del edificio de Puertos y Aduana. Foto: Gentileza
Otra justificación fue que, con Paranambú, se formaría un triángulo guaranítico con los nombres de las otras dos ciudades de la triple frontera, Iguazú, Foz de Yguazú y, del lado paraguayo, Paranambú, contó Néstor Gamarra.
Fueron propuestos otros nombres y con 18 votos a favor quedó “Ciudad del Este”, propuesto por el senador José D. Ovelar y la Comisión de Asuntos Municipales. Lo de Paranambú quedó sin efecto y uno de los argumentos en contra fue la existencia del Puerto Paranambú de Domingo Martínez de Irala.
Impulsar la economía naranja
En cuanto a las perspectivas de Ciudad del Este, según Néstor Gamarra, “hay que reconocer que tal potencia económica y comercial que fue algún día Ciudad del Este, ya difícilmente pueda volver a serlo”. Agregó que “para eso hay que buscar diversificar la economía y no apuntar sólo al comercio de la triple frontera. Es necesario realizar planes estratégicos para industrializar la zona, fomentar la producción y los servicios”.
Consideró que se debe “impulsar la economía naranja en la zona, buscando atraer a los millones de turistas por año que vienen en la región, por medio de la puesta en valor de sitios históricos y la rica cultura nuestra”. Refirió que todo eso debe nacer en varios niveles y estamentos, incluyendo las universidades con nuevas carreras que el mercado requiere, proyectado a nuevas demandas globales.
Reclamo sobre pioneros
Para el historiador, a propósito del aniversario de la ciudad, considera que los pioneros no han sido bien tratados, no existen coberturas de salud que los tenga en cuenta, el área más sensible en esta etapa de sus vidas.
“Nuestros guapos pioneros, que llegaron jóvenes entre los años 70 y 80, alcanzaron la tercera edad. Esos que trabajaron esta tierra para que hoy sea lo que es, los que vinieron durante la construcción de Itaipú y el auge del microcentro, están en esa vidriosa etapa donde necesitan apoyo en todos los sentidos”, puntualizó.
* Néstor Gamarra es licenciado en Historia y Antropología, químico industrial, doctor en Administración.
“Lo que intento hacer en esta película es la deconstrucción de la imagen del poder”
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En este diálogo con La Nación/Nación Media, el cineasta paraguayo Juanjo Pereira brinda detalles sobre el próximo estreno de su filme documental “Bajo las banderas, el sol”, que competirá en la 75.ª edición del Festival Internacional de Cine de Berlín. Una apuesta a la memoria sobre nuestro pasado reciente en el contexto de las omisiones de la historia oficial.
Por Jimmi Peralta
Fotos: Gentileza
Si la identidad es una construcción de sentido a partir de relatos, lo que nombramos como realidad siempre está lejos de ser el insumo primario para entender el “uno mismo”. La identidad, si la hubiere, está sujeta al sentido ya cultivado en uno y en todos.
Los más de dos siglos de historia oficial de la era independiente transcurrieron en su mayor parte sin una real libertad de expresión, por lo que el sentido de la identidad y de lo nacional fue configurado desde el centro del poder.
Las relecturas de la historia lejana y reciente deambulan por callejones subterráneos que solo por instantes llegan a la superficie del debate y muchas veces están centradas en la discusión de detalles biográficos de los personajes.
ESTRENO MUNDIAL
En este contexto historiográfico, el cineasta paraguayo Juanjo Pereira se apresta a realizar el estreno mundial de su filme documental “Bajo las banderas, el sol” en la categoría de competencia en la sección Panorama de la Berlinale, que se realizará del 13 al 23 de febrero próximo.
La ópera prima de Pereira se enfoca en la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-1989) y utiliza como insumos materiales audiovisuales de archivo provenientes de Paraguay, Argentina, Brasil, Francia, Alemania, Japón, Taiwán, España, Reino Unido, Estados Unidos y Bélgica.
Se trata de un trabajo de investigación que rescata relatos con la particularidad de que la mayoría de estos materiales no están sesgados por la mirada del poder reinante en ese tiempo.
Con años de investigación, esta coproducción de Paraguay, Argentina, Estados Unidos, Francia y Alemania pretende realizar un aporte a la memoria en un tiempo en el que las nuevas generaciones no conocen del pasado reciente porque este es omitido en las instituciones de enseñanza oficial.
La película propone un recorrido en fragmentos de imágenes y de registros fílmicos oficiales de la dictadura
–¿Cómo llegás al cine como forma de comunicar artística o periodísticamente?
–Creo que mi interés viene más por el amor o la necesidad de catalogar, investigar y ordenar documentación, es algo que desde chico me gustó mucho. Durante mis estudios encontré una afinidad con los documentos, ya sean fotografías, diarios o fragmentos de films. Había algo ahí que me hacía investigar un pasado que me era ajeno, pero sonaba muy cercano.
–¿Cuál es tu formación y cómo la fuiste desarrollando?
–Soy egresado de la carrera de Diseño de Imagen y Sonido de la Facultad de Diseño y Urbanismo de la Universidad de Buenos Aires. En 2019 tuve la oportunidad de ganar el premio Lumière, otorgado por la Alianza Francesa de Asunción en conjunto con el Fondec (Fondo Nacional de la Cultura y las Artes). Eso marcó el comienzo de mi carrera. El premio consistía en participar en la Universidad de Verano de La Femis; es un programa apoyado por el Ministerio de Europa y Asuntos Exteriores. Su objetivo es ayudar a los participantes a adquirir las herramientas esenciales para realizar películas documentales y desarrollar su enfoque artístico.
–¿Qué otras experiencias aportaron a tu proceso de formación?
–Continué mi formación en la Universidad de Verano del Documental, en el 72.º Festival de Cine de Locarno, organizado por la Universidad de la Suiza Italiana y el Festival de Cine de Locarno, en colaboración con la Semana de la Crítica. Participé en el seminario Archives in Non-Fiction Film (Archivos en películas de no ficción) impartido por Onyeka Igwe en el University College de Londres. Formé parte del seminario online “Desafíos del patrimonio cinematográfico”, organizado por el INA (Institut national de l’audiovisuel ) y la FIAF (International Federation of Film Archives). Además, formé parte de Berlinale Talents, Málaga Talent, IDFAcademy, entre otros.
Imagen del Archivo Nacional del Brasil
CURIOSIDAD
–¿Cómo surge la idea de este documental?
–La idea del documental surge de una curiosidad muy simple. Un día en Buenos Aires fui a ver una película que se llama “El fondo del aire es rojo”, del director francés Chris Marker, una película hecha completamente de archivos que reflexiona sobre los partidos comunistas alrededor del mundo. Esta película despertó en mí una pregunta: ¿qué se filmó en Paraguay? Desde ahí empecé a investigar sobre las primeras producciones hechas en Paraguay y filmadas por extranjeros en Paraguay. Conté así con la ayuda de Ray Armele, Manuel Cuenca, Ana Martini y otros investigadores en el Paraguay que ya vienen realizando este trabajo desde hace mucho más tiempo que yo.
–¿Cuáles fueron algunos de tus principales hallazgos?
–Al investigar y encontrar muchas horas de material alrededor del mundo, empecé a dilucidar que había un factor en común en esos materiales: totalitarismo, propaganda y censura. Encontré un diálogo en las formas de representación, tanto de los materiales encontrados en Paraguay como los encontrados en el extranjero. En paralelo, con mi indagación fílmica empecé a investigar teórica e históricamente ese periodo con la ayuda de Ana Barreto Valinotti y Milda Rivarola. Quiero aclarar que en el colegio no me enseñaron sobre la dictadura de Alfredo Stroessner. Nuestra clase de historia terminaba en la guerra del Chaco. A partir de los archivos yo empecé a entender y estudiar la historia de mi país, sumados a una vasta bibliografía que acompañó mi conocimiento y reflexión.
TRABAJO COLECTIVO
–¿Cómo lograste acceder a los materiales para este trabajo?
–Este trabajo no lo hice solo. Muchas personas me han ayudado para poder acceder a muchos canales de televisión y cinematecas en el exterior. Durante la pandemia empezó la investigación internacional y formé parte del seminario de Investigación y Producción de Archivo en el Documental, dentro de la maestría de Periodismo Documental, dictado por Laura Tusi en la Untref (Universidad Nacional de Tres de Febrero) de Buenos Aires. Esto me otorgó las herramientas necesarias para hacer esta investigación. Del lado paraguayo tengo que agradecer especialmente a Ray Armele por su excelente trabajo realizado en Asunción Audiovisual.
–¿Cómo desarrollaste una línea narrativa teniendo tan diversas fuentes?
–Partimos de una idea cronológica, 1954-1989. Aunque esa cronología es un hilo conductor, los archivos van confluyendo entre sí, rompiendo la cronología y amalgamándose plásticamente y/o en bloques de sentido, haciendo así un viaje de archivos visuales.
–¿Cuál fue el flujo de trabajo para este material?
–Empezamos una investigación de tres años y en un momento decidimos cerrarla porque parecía inabarcable. Estuvimos todo 2022 y parte de 2023 con Manuel Embalse (montajista) y Sofía Monardo (asistente de dirección) visualizando archivos y haciendo notas para tener en cuenta cada elemento que contenía cada clip que íbamos encontrando, ya sean elementos como autos, árboles, etc., y/o personajes políticos o momentos históricos, etc. Una vez catalogado todo, empezó el proceso de escritura, un proceso de escritura por secuencias, por bloques de sentido.
–¿Cómo fue el montaje?
–Empezamos a armar esos bloques de sentido acompañados de la música compuesta por Andrés Montero Bustamante y Julián Galay, y empezó a tener forma. En el proceso de montaje fuimos probando ideas nuevas y fue un proceso largo de ida y vuelta hasta que encontramos la película, cada proceso de montaje es único. El proceso de visionado y montaje de la película se hizo con los archivos en marca de agua. Una vez que terminamos el montaje y pudimos finalizar la financiación, pudimos ver las imágenes en su totalidad, casi otra película.
Imagen de la Biblioteca Lyndon Johnson
RECORRIDO VISUAL
–¿Qué historia cuenta el documental?
–Es más bien un viaje, un recorrido en fragmentos de imágenes, de registros fílmicos oficiales de la dictadura, de archivos escondidos y recuperados y explora la dictadura de 35 años de Stroessner y los efectos que resuenan hasta hoy. Cuenta cómo el dictador llegó al poder, cómo fue haciendo elecciones fraudulentas para mantenerse por tanto tiempo, las alianzas internacionales que lo mantenían a flote, obras grandilocuentes y su posterior asilo político y muerte en Brasil sin ser juzgado.
–Obtuvieron un reconocimiento en Canadá. ¿Qué devoluciones pudiste rescatar de la gente en ese contexto?
–Formamos parte del Forum, espacio de industria del Festival Hot Docs, festival más importante de documental de Norteamérica y ganamos el premio First Look Award. El público estaba fascinado con el proyecto y desconocía gran parte de la historia del Paraguay y no tenían conocimiento de que tuvo una de las dictaduras más largas del mundo.
–¿Podrías decir que existe un contraste claro entre la forma en la que nos veíamos (y vemos) a nosotros mismos y nuestro pasado en relación con la forma en la que los materiales que obtuviste cuentan que somos?
–Es difícil esa pregunta. Yo creo que nos vemos en fragmentos, nos podemos visualizar en lo que se encuentra. Al no tener una institución que resguarde todo el material fílmico hecho alguna vez en Paraguay, es difícil deducir una manera de comportarnos o ser como sociedad. Estas instituciones funcionan como espacio de salvaguarda que desprenden estudios, ya sean sociológicos, antropológicos, urbanísticos, arquitectónicos, etc.
–¿Cómo podría aportar el archivo para que esta mirada sea lo más próxima posible a la realidad?
–A partir de una cinemateca y el estudio de la cinematografía de un país se puede llegar a muchas investigaciones y estudios de una riqueza inabarcable para la concepción de identidad. Como no es el caso que me tocó, debo decir que a partir de los materiales oficiales (digo oficiales porque no trabajo con materiales familiares), elijo reflexionar cómo el poder nos veía, ya sea el poder local o extranjero. El poder elige qué mostrar, elige cómo mostrar al dictador y cómo mostrar al pueblo según el poder. Es así que los materiales que obtuve y elijo mostrar tienen una mirada hecha desde el oficialismo, es decir, desde el poder. Lo que yo intento hacer en esta película es la deconstrucción de la imagen del poder.
–¿En qué categoría concursa en la Berlinale y para cuándo tienen planificado el estreno en Paraguay?
–Tendremos nuestro estreno mundial en la sección Panorama de la Berlinale, un espacio competitivo para el cine internacional contemporáneo, que permite al público curioso la posibilidad de descubrir películas que ofrecen fricción y proporcionan material para el debate. Aún no tenemos una fecha confirmada para el estreno en Paraguay.
Proyecto de Pablo Lamar participa en foro de San Sebastián
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El próximo proyecto de largometraje del cineasta paraguayo Pablo Lamar, titulado “Remanso”, participará del Foro de Coproducción Europa-América Latina, del 23 al 25 de setiembre en el marco de las actividades de Industria del Festival de San Sebastián (España), entre 14 obras seleccionadas, de las cuales la mitad son primeras o segundas películas.
Escogidos de entre 269 trabajos inscritos procedentes de ocho países; los representantes de las películas en proceso de desarrollo tendrán la oportunidad de dar a conocer los proyectos a potenciales socios para completar su financiación y mejorar su acceso a mercados internacionales.
Pablo Lamar es recordado por haber estrenado sus cortometrajes en el Festival de Cannes y ganó el Premio especial del Jurado en el Festival de Rotterdam en 2016 con “La última tierra”, su primera película. Las productoras paraguayas Sapukai Cine y Sabaté Films impulsan “Remanso”, que fue presentado en Proyecta 2021 de Ventana Sur, y ya cuenta con empresas aliadas de Uruguay, Brasil y Francia.
Ambientada durante la dictadura de Alfredo Stroessner en Paraguay, el proyecto de Lamar, con guion de Sara Pinheiro, sigue a Carmen, una mujer de una familia perteneciente al partido del régimen, quien descubre que niñas fueron abusadas en una casa vecina, propiedad de un militar de alta patente del gobierno. El terror de una realidad hasta entonces desconocida la acosa.
Entonces Carmen emprende una jornada solitaria, una vez que su entorno insiste en que ella se silencie. Sin embargo, lo visto la afecta de tal manera que no consigue más reconectarse con la calma de su cotidiano – aún en situaciones triviales, ella revive la escena testimoniada. Finalmente, Carmen, resuelve denunciar el crimen y resulta presa, conociendo el otro lado del régimen.
Pablo Lamar dirigió "La última tierra". Foto: Archivo
Productoras paraguayas
Sapukai Cine ha producido los cortometrajes “Ahendu nde sapukai” (2008) y “Noche adentro” (2010). También el largometraje “La última tierra” (2016) y coproducido con Brasil el mediometraje “Permanências” (2011). Estos trabajos recorrieron numerosos festivales internacionales, donde recibieron varios premios.
La empresa de la conocida productora Gabriela Sabaté, Sabaté Films, es una productora independiente con base en Asunción, fundada en 2009 con el objetivo de contribuir para el desarrollo de la industria cinematográfica del Paraguay. Desarrolla, produce y coproduce contenido de alta calidad artística y con proyección internacional.
Como novedad este año, las directoras o directores que participan en esta edición en el Foro de Coproducción Europa-América Latina o en Ikusmira Berriak podrán optar al Premio Casa Wabi-Escine, otorgado por la Fundación Casa Wabi y Escine. Consiste en una residencia de cinco semanas en uno de los bungalows de Casa Wabi en Puerto Escondido (México), viaje de ida y vuelta y el compromiso de desarrollar un proyecto de intercambio cultural con las comunidades vecinas.
Este galardón se suma al Premio al mejor proyecto, dotado con 10.000 euros; el Premio DALE! (Desarrollo América Latina-Europa): otorgado por la Asociación Europea de Directores de Agencias de Cine (EFAD) y por la Conferencia de Autoridades Audiovisuales y Cinematográficas de Iberoamérica CAACI y dotado con 10.000 euros; y el Premio ArteKino International Award, otorgado por ARTE, consistente en 6.000 euros.
“Remanso” compite con: “Animales del desierto” de Santiago Loza (Argentina), “Crocodila” de Gabriela Amaral Almeida (Brasil), “El espíritu de la ley” de Natalia Meta (Argentina), “La escuela pesada” de Hernán Rosselli (Argentina), “La levedad de ella” de Rosa María Rodríguez Pupo (Cuba), “La mujer extraña” de Martín Boulocq (Bolivia), “Los dos paisajes” de Francisco Lezama (Argentina), “Los erizos” de Victoria Galardi (Argentina), “Malestar tropical” de Jorge Cadena (Colombia), “Mar de leva” de Mariana Saffon Ramírez (Colombia), “Otro jardín” de Mariana Gil Ríos (Colombia), “Rambler” de Fernanda Valadez y Astrid Rondero (México), “Sólo el amor existe” de Natalia López Gallardo (Bolivia).