Durante una entrevista en el programa Expresso, emitido por GEN/Nación Media, el candidato a la Presidencia de la República por el Partido Cruzada Nacional, Paraguayo “Payo” Cubas habló de varios temas, entre ellos sus propuestas y los motivos que lo llevaron a candidatarse para ocupar el sillón presidencial.
“Hoy tenemos un statu quo, y eso está muy bien, estabilidad en términos generales, yo no pretendo cambiar eso, pero eficiencia es lo que buscamos. Conmigo no saben qué puede ocurrir, nos vamos al mazo o nos vamos a la gloria, pero no nos vamos a aburrir”, manifestó el entrevistado al ser consultado por qué la ciudadanía debería votar por él.
Referente a lo que opina de los demás candidatos a ocupar el cargo, sostuvo que Efraín Alegre, del Partido Liberal (PLRA) no puede ser presidente porque es uno de los funcionarios más privilegiados, replicando una frase manifestada en alguna ocasión por el diputado Bachi Núñez: “Fue diputado, fue senador, fue ministro, tiene combustible y toda su vida tuvo guardia”.
También sentó opinión sobre Euclides Acevedo, a quien recordó como “embajador de Wasmosy en España y Marruecos, ministro de González Macchi, ministro del Interior de Marito, donde se robó 30 palos verdes con el tema de la vacuna; y como canciller ni qué decir, con el temario preliminar que es la base de la negociación del anexo C de Itaipú”.
Funcionarios públicos
El exsenador cuestionó que el 90% del Presupuesto General de la Nación ejecutado se utilice para pagar sueldos de funcionarios públicos, considera que esta situación no debería seguir. “No vamos a tocar a ningún funcionario público, pero el que muere, se jubila o renuncia, su cargo será ocupado por un permanente. No voy a pagarle ningún salario a ningún secretario del parlamento ni a ningún nuevo en el Poder Judicial. Porque yo no solamente administro el país, sino ejecuto el presupuesto”, expresó.
Trabajo y pobreza
El candidato a la Presidencia también habló del empleo y la pobreza en Paraguay. A su criterio, se debería mantener la presión tributaria, pero que el trabajo sea una forma de otorgar incentivos fiscales a aquellas empresas que emplean a jóvenes o a personas que cumplieron algún tipo de condenas y buscan su reinserción.
En cuanto a la pobreza, manifestó que su deseo es que se deje de utilizar esta delicada situación como elemento electoral. “La gente mide en Paraguay la pobreza por el dinero, pero no es esa la pobreza. Son los múltiples servicios de calidad a lo que uno puede acceder. Tener que viajar 6 horas al día en un micro apilado, aunque tengas trabajo, es una gran pobreza. La pobreza viene en múltiples sentidos y esa es la revolución que tenemos que hacer, cambiar este asunto”, refirió Cubas.
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Acusan de divisores a varios opositores
El presidente del Partido Cruzada Nacional y excandidato a la presidencia de la República, Paraguayo Cubas, cuestionó y acusó de divisores a varios sectores de la oposición por no aceptar participar de la cumbre convocada por él mismo.
El encuentro está previsto para este domingo 6 de abril y Cubas convocó a todos las agrupaciones políticas, 40 según su conteo, de las cuales la gran mayoría no participará.
“No me digan después que no les invité, no me digan después que soy el que divido, les vengo invitando, humillándome, nota tras nota, video tras video. Hace un año hicimos la reunión con Salyn (Buzarquis) en Caacupé”, refirió a través de un video que publico con la consiga de “¿quiénes son los que dividen la oposición?”.
Sobre la primera cumbre convocada el año pasado, Cubas señaló que varios referentes se dejaron llevar por los medios de comunicación, que lo tildaron de loco.
“Seré un loco, pero no un ladrón, ni no soy un traicionero, esto es lo que hay y estamos contra el sistema tradicional de hacer política. Ya tuvimos alternancia con Federico Franco, yo quiero cambio, no quiero alternancia”, dijo en su video.
El excandidato presidencial realizó la invitación a otra reunión previa para mañana jueves 3 de abril, bajo la consigna de Acuerdo Guaraní, y expuso cuál sería el planteamiento para un acuerdo político con miras a las elecciones municipales de 2026 y así también, las elecciones nacionales de 2028.
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Paraguayo Cubas acusa de divisores a opositores que no quieren participar de cumbre convocada por él
El presidente del Partido Cruzada Nacional y excandidato a la presidencia de la República, Paraguayo Cubas, cuestionó y acusó de divisores a varios sectores de la oposición por no aceptar participar de la cumbre convocada por él mismo. El encuentro está previsto para este domingo 6 de abril y Cubas convocó a todos las agrupaciones políticas, 40 según su conteo, de los cuales la gran mayoría no participará.
“No me digan después que no les invité, no me digan después que soy el que divido, les vengo invitando, humillándome, nota tras nota, video tras video. Hace un año hicimos la reunión con Salyn (Buzarquis) en Caacupé”, refirió a través de un video que publico con la consiga de “¿quiénes son los que dividen la oposición?”.
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Sobre la primera cumbre convocada el año pasado, Cubas señaló que varios referentes se dejaron llevar por los medios de comunicación, que lo tildaron de loco. “Seré un loco, pero no un ladrón, ni no soy un traicionero, esto es lo que hay y estamos contra el sistema tradicional de hacer política. Ya tuvimos alternancia con Federico Franco, yo quiero cambio, no quiero alternancia”, dijo en su video.
El excandidato presidencial realizó la invitación a otra reunión previa para mañana jueves 3 de abril, bajo la consigna de Acuerdo Guaraní, y expuso cuál sería el planteamiento para un acuerdo político con miras a las elecciones municipales del 2026 y así también, las elecciones nacionales del 2028.
“Este jueves que viene hago la tercera reunión previa a la cumbre que pedí hace más de un mes a casi 40 (agrupaciones políticas). Este jueves se hace la previa entre 8 partidos y otros que están en fase de reconocimiento. Acuerdo Guaraní, es lo que está surgiendo entre los que nos estamos reuniendo y que deseamos concertar en las municipales y también en las nacionales del 28. No queremos alianzas, por múltiples motivos”, indicó.
El mismo plantea unas elecciones previas a las internas partidarias para las municipales del 2026. “Queremos una pre-interna, nosotros al menos, los que estamos en este Acuerdo Guaraní, antes de las internas de Ley que el TSJE va a establecer en su cronograma posiblemente en el mes de julio del 2026, las elecciones son en el 2026 en el mes de octubre generalmente. Antes de eso, en marzo en todos aquellos distritos que firmen el Acuerdo Guaraní, esta concertación, sus candidatos, y de ahí va surgir uno”, mencionó.
Este mismo sistema plantea para las elecciones presidenciales y gobernaciones del 2028. “En el 2028 el Acuerdo Guaraní va presentar el mismo método, previo ensayo que vamos a hacer en estas municipales, que no nos vengan con candidatos de consenso, eso no existe, ahí están los candidatos de consenso, todos se fundieron. Hay que pugnar, hay que pelear”, sentenció.
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Diputada deja a Payo Cubas para sumarse al equipo de Prieto: “Fuimos abandonados”
El Partido Cruzada Nacional, encabezado por Paraguayo “Payo” Cubas, sigue sumando fugas en el ámbito del Congreso Nacional tras haberse posicionado en las últimas elecciones generales del 2023 como la tercera fuerza política, desplazando totalmente al Frente Guasu (FG).
En una conferencia de prensa la diputada del departamento Central Leidy Galeano anunció este lunes su salida de la nucleación opositora con la finalidad de sumarse al movimiento Yo Creo, liderado por el intendente de Ciudad del Este, Miguel Prieto. “Fuimos abandonados desde el momento en que ingresamos a la cámara”, indicó.
“Yo no quiero hablar de lo malo, quiero pasar la página a lo bueno. Queremos hacer muchas cosas de forma conjunta, cada uno tiene un potencial increíble. A mis electores les digo que mis valores e ideales no van a comprarse, venderse. Con el movimiento Yo Creo tenemos un norte que son las elecciones municipales y presidenciales y Cruzada Nacional no lo tiene”, dijo la legisladora.
Argumentó que su salida de la agrupación se concretó tras ser “exiliada” por el polémico dirigente esteño y excandidato a presidente de la República. Galeano argumentó que en diversas ocasiones buscó sin éxito establecer un acercamiento con Paraguayo Cubas.
“El partido decayó bastante, no sé si por las incompetencias de su presidente. Prácticamente yo fui exiliada del partido sin qué ni para qué. Intenté tener una comunicación con Payo Cubas, pero esto no se dio”, manifestó la parlamentaria.
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Galeano detalló que uno de los momentos recientes en busca de entablar un diálogo con Cubas fue la pasada convención de Cruzada Nacional. “Fui hasta el lugar, pero no resultó como yo quería, se me prohibió la entrada, todo esto generó un distanciamiento entre nosotros. Es muy doloroso el proceso, fuimos abandonados desde el momento en que ingresamos a la cámara, no tuvimos apertura con el presidente ni la directiva del partido”, lamentó.
Anteriormente, los diputados Jatar “Oso” Fernández y Miguel Martínez habían anunciado su salida de la nucleación política, mientras que en la Cámara de Senadores se produjo la fuga de Zenaida Delgado, Norma Aquino, Javier “Chaqueñito” Vera y José Oviedo.
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Las secuelas que dejó la pandemia en las sociedades
- Fotos: Emilio Bazán
En esta edición del programa “Expresso”, del canal GEN/Nación Media, Augusto dos Santos recibe al sociólogo Carlos Peris y al filósofo José Manuel Silvero para reflexionar sobre los cinco años de la irrupción de la pandemia del coronavirus en el mundo. Además del saldo de muertes y pérdidas económicas, los catedráticos advierten que la emergencia sanitaria generó una ola de desinformación que ha persistido, además de un miedo que ha socavado la confianza y polarizado a las sociedades.
–¿Cómo podrían describir lo que nos pasó como sociedad con la pandemia?
–CP: Ya pasaron cinco años y me parece que podríamos decir que la pandemia nos vino a mostrar las debilidades de nuestra sociedad en el sentido de que muchas veces vemos a nuestras sociedades como un todo armónico, racional, hiperconectado y de repente vino un virus que nadie sabe bien en dónde apareció y nos metió a todos en nuestras casas. Y lo segundo es que vino a acelerar un montón de procesos que ya estaban presentes, pero que con la pandemia se aceleraron como, por ejemplo, las noticias falsas, la sociedad que se divide en dos partes dicotómicas, irreconciliables. Las sociedades están más fanáticas, cada vez se dialoga menos. Eso no es evolucionar hacia tiempos mejores.
–JMS: La pandemia vino a demostrarnos la fragilidad de ciertos sistemas que, en función a ciertos relatos, eran casi indestructibles. Desde el relato podemos decir que todo está bien y luego cuando un hecho como una pandemia te confronta ahí te das cuenta cómo los relatos van cayendo. Y a mí especialmente me interesa reflexionar sobre el impacto que la pandemia pudo haber tenido o tuvo en cierta franja etaria, especialmente en los niños, que tuvieron que quedar confinados y el proceso de socialización, que es fundamental en cierta edad, se interrumpió y todo el sistema escolar a nivel mundial en gran medida tuvo que sostenerse gracias a la solidaridad, entre comillas, de grandes empresas tecnológicas.
Es decir, los Estados no estaban preparados para enfrentar esta pandemia. Estoy hablando de la educación, podemos trasladar luego a los sistemas sanitarios, pero en cuanto a la educación se impusieron ciertos criterios tecnológicos, tuvimos que aprender a convivir con ciertas lógicas que no eran propias de la didáctica y de las teorías que veníamos discutiendo y en un momento dado de la noche a la mañana todo cambió. Evidentemente no hemos podido construir una autonomía digital y en un momento dado nos dimos cuenta de que efectivamente ciertos desarrollos tecnológicos son indispensables.
RUPTURA DEL PACTO SOCIAL
–Esta pandemia ocurrió en un momento de máximo orgullo científico en el mundo médico, en el que prácticamente ya hay pocas enfermedades irreversibles. ¿Hubo una cuestión de frustración que fue muy marcante en este proceso?
–CP: Yo creo que fue volver a la realidad. Es cierto que ya había ciertos aires de la posverdad y quizá se pensó que se podía controlar y que iban a volver los discursos racionales, que otra vez iban a volver ciertas perspectivas de confianza en la ciencia. Después vino la pandemia y cuando se impone el discurso sanitario los propios médicos te decían “nosotros tampoco sabemos qué hacer, nosotros tampoco sabemos cómo actuar”. Es más, se estaban desarrollando múltiples vacunas y esas múltiples vacunas otra vez se iban a acelerar los pasos para que estén lo antes posible. Es decir, todo ese discurso que se tenía de la ciencia, del progreso, de cómo le vas a discutir a la ciencia, también vino la pandemia y de un hachazo cortó. Y volvimos a discutir absolutamente todo. Antes nunca habíamos discutido el censo, pero ahora tanto discutimos absolutamente todo que aparecen los discursos que dijeron que el censista se va a ir a tu casa a sacarte información personal para que utilicen las empresas de (George) Soros. Es decir, esos pactos sociales que nunca se discutieron, de creer que algunas políticas públicas tienen que llevarse sí o sí, ahora todo se discute. Eso tiene su origen en la pandemia. Es decir, la pandemia fue una vuelta a la realidad.
–Si tan solo fuera debate o discusión, estaría genial, pero estamos hablando de la polarización que hubo entre nada menos que entre creencia y razón, que es un problema.
–CP: Pero también nos viene a mostrar la pandemia cuánto cambiaron los medios de comunicación y los referentes de opinión en la sociedad. ¿Por qué? Porque probablemente si ocurría la pandemia hace 20 años, cuando no existían las redes sociales, cuando no existían los influencers, cuando no existían las plataformas que en un día te pueden llegar a tener 200 millones de vistas, entonces aparecían esos referentes de opinión en los medios de comunicación y en gran medida ellos imponían una visión que después bajaba a la opinión pública. Ahora el conspiranoico, el que duda de todo, el que tiene esa posición extrema, ya tiene su canal en Youtube, ya tiene su canal en Facebook, ya tiene su canal en un montón de plataformas, tiene un alcance global, tiene un alcance mucho más rápido, puede interactuar al instante y efectivamente que es un discurso que se expande mucho más rápido y que a lo mejor tiene más efecto que los medios tradicionales.
SHOW DEL YO
–Pero vamos al asunto de la comunidad mundial orgullosa versus el sopapo de la pandemia.
–JMS: La vacuna en gran medida nos ayudó a protegernos contra una enfermedad, pero la situación que hemos vivido de alguna forma ha multiplicado un verdadero ejército de idiotas y voy a ir al término. “Idiotes” en griego significa el que se ocupa únicamente de sus cosas y se desentiende de las cuestiones sociales y de las cuestiones políticas. Yo llegué a ver profesionales que te hablaban de que podías beber lejía para enfrentar la enfermedad y un montón de barbaridades. Y muchas veces esa actitud irracional, oscurantista, retrógrada si se quiere, violenta al mismo tiempo, está muy ceñida, muy ligada al show del yo, en función a esa necesidad de generar contenido de manera constante.
–¿Podés explicarnos cómo actúa esto?
–JMS: Hay una urgencia de que el yo esté constantemente en una especie de escenario siempre vigente. No se desarma ese escenario. En ese sentido, a mí me parece preocupante que la academia haya perdido fuerza. Que la comunidad de científicos, de todos esos profesionales que investigan, que trabajan y que han ayudado a que la vacuna se desarrollara, eso se vio confrontado por un verdadero ejército de charlatanes, de idiotas, que se ocupan solamente de sus cosas, que al mismo tiempo ganaron adeptos a una velocidad impensable en otros tiempos. Y en poquísimo tiempo empezamos a tener un grupo grande de jóvenes y adultos que se resistían a la fuerza de la ciencia, a la fuerza del conocimiento, a la fuerza de la razón, que históricamente ha sido motivo de orgullo de la humanidad. Por otro lado, yo creo que la pandemia también vino a acelerar ese proceso de adopción de ciertas tecnologías que rápidamente se convirtieron en hegemónicas y globales. No nos preparamos, eso significa que en el cálculo prospectivo hemos fallado, de que tenemos que insistir en imaginar escenarios. Necesitamos imaginarnos cómo sería la reacción de los Estados de aquí a diez años si vuelve otra pandemia. Pero esa imaginación tiene que empujarnos a prepararnos.
VIVENCIA DE LA MUERTE
–Hablemos del fenómeno de la muerte y cómo golpeó como fenómeno comunitario.
–CP: Hay un autor extremadamente interesante, Norbert Elias, que escribió un pequeño ensayo que se llama “La soledad de los moribundos”. Y él dice que el hecho de morir no es solamente el estar en los minutos finales de la vida, sino que es además también cómo le tratamos a los ancianos, es decir, el proceso de envejecimiento y luego el proceso final. Todo eso implica el hecho de morir. Él dice que las sociedades más desarrolladas están más lejos de la idea de la muerte, porque la muerte deja de ser cotidiana. En definitiva, si estás enfermo tenés un mejor sistema de salud, tenés más sistema de contención social, tenés más posibilidades de otros tipos de terapias y en el caso de que no se pueda los cuidados paliativos son más grandes. Ahora, en los países menos desarrollados se mueren los más jóvenes, se mueren los niños, se mueren los adolescentes, se mueren los presentes, pero en definitiva en las sociedades menos desarrolladas cualquiera se puede morir. Entonces, la muerte se vuelve más cotidiana y uno en definitiva se puede morir por cualquier cosa, por dengue, por agua en mal estado, etc.
En la pandemia no hubo ni sociedad desarrollada ni sociedad no desarrollada, porque trajo consigo una gran cantidad de muertes, les niveló a todos porque todos los sistemas de salud colapsaron y en todo el mundo la muerte se hizo cotidiana. En el punto más álgido de la pandemia fue noticia de todos los medios de comunicación el mostrar durante toda una mañana el lugar donde se iban a incinerar a los muertos. Esa es una escena que ni en guerra hay. Entonces, vino la muerte, se volvió cotidiana y nos niveló a todos.
–¿Y qué representa hablar de lo que no se habla en una sociedad humana?
–JMS: Tabú. La muerte en gran medida es un finiquito incómodo. La pandemia vino a mostrar nuestra fragilidad. La condición humana sigue siendo una condición de fragilidad. Ahora bien, desde hace más o menos 30 años hay un movimiento muy importante transhumanista que habla de la posibilidad de que el ser humano pueda vencerle a la muerte. Y es un movimiento que algunos consideran extremadamente fantasioso y otros sí lo están agarrando muy en serio. Tan en serio que hay un laboratorio dentro del conglomerado de Alphabet donde están investigando cómo prolongar la vida. Calico se llama el laboratorio y están invirtiendo mucho dinero. Estamos en una época en la que hay grupos de investigadores que creen firmemente que de aquí a 50, 100 años y ahora con la inteligencia artificial vamos a tener novedades con respecto a la muerte.
ESCENARIO FUTURO
–¿Y qué pasaría si en ese periodo enfrentamos otra pandemia?
–JMS: Yo no sé si ahí por el medio aparece otra pandemia cómo vamos a reaccionar, pero nos estamos entusiasmando con la posibilidad de que los seres humanos le podemos vencer a la muerte. La pandemia nos demostró de manera fehaciente los frágiles que somos. ¿Cuál fue la respuesta? Por un lado, investigadores trabajando en superlaboratorios y, por el otro lado, charlatanes que te vuelven a inundar de relatos donde el exitismo está en el orden del día. La fiesta ha subido el consumo de alcohol de manera considerable y la enorme cantidad de jóvenes y de niños incluso que se aferran a las ideas de youtoubers, influencers como grandes referentes de una sociedad y de una comunidad que está tratando de reencantarse. Después de tanta muerte, después de tanto sufrimiento, hay que reencantar el mundo. ¿Cómo lo estamos haciendo? A fuerza del show del yo, por un lado, por el otro lado invirtiendo más en tecnología en ciertos lugares del mundo, mientras que en otros lugares del mundo se están retirando los fondos para la investigación.