Por Víctor Cano.

Hoy la imagen del Paraguay en el exterior es cada vez más importante para los paraguayos y podemos decir que todos queremos que sea la mejor. Ver que el Estado paraguayo en sus embajadas, consulados y representaciones está cada vez más integrado por paraguayas altamente calificadas para dar un mejor servicio del Paraguay en el mundo es positivo.

Exploramos el trabajo de las diplomáticas de carrera que se encuentran en el exterior y las del personal local. Mujeres paraguayas de lugares –solo por citar algunos– como de Ypejhú, Horqueta, Asunción, Cecilio Báez, Pedro Juan Caballero, Piribebuy nos cuentan qué significa para ellas la diplomacia, qué aportan ellas y cuáles son los desafíos.

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Naciones Unidas

Ana Sandoval analizó la reforma del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y las implicancias para Paraguay. Foto: Gentileza.

“Mi nombre es Ana Sandoval. Soy de Asunción, abogada de la Universidad Nacional. Ingresé en el segundo concurso de oposición y méritos del año 2009. Hoy en día ocupo el rango de primera secretaria en el escalafón diplomático y consular”, dijo la diplomática, quien en su momento sirvió en Nueva York (EEUU), en la misión permanente del Paraguay ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

“Como mujer, soy consciente de cuánto nos queda por delante para poder integrar a todas las iniciativas y políticas públicas una perspectiva transversal que nos permita alcanzar la igualdad en todos los niveles de la sociedad. Y esta es una causa con la que me siento comprometida desde el rol que me toca cumplir como funcionaria del Estado paraguayo”, sostuvo la hoy becada en el Reino de España.

Embajada en Bogotá

Benítez es de Horqueta y es politóloga de la UNA, formada en la Academia Diplomática de Chile "Andrés Bello". Foto: Gentileza.

“No soy parte de ninguna élite de privilegiados. Soy Miryan Benítez, nacida en la ciudad de Horqueta, departamento de Concepción. Mi familia, como muchas otras, se vio obligada a migrar a la capital en búsqueda de mejor calidad de vida. Desde muy jóvenes mis hermanos y yo nos acostumbramos a trabajar y estudiar. En el 2012 ingresé a través del V Concurso de Oposición y Méritos de la Cancillería”, contó.

“No tuve ni padrino o ‘kavaju’, como se dice dentro de la función pública, por eso les pido que nos ayuden a que este proceso no se corte y que la única vía de ingreso al escalafón diplomático y consular sea la meritocracia y los concursos nacionales de oposición y mérito”, expresó la diplomática quien se ocupa de las relaciones comerciales en la embajada paraguaya en Colombia.

OMC en Ginebra Suiza

Cristaldo tiene formación en Historia en la UCA, posee una maestría en la Universidad de Georgetown. Habla inglés, español, francés, portugués, italiano, alemán. Foto: Gentileza.

“La diplomacia no es glamour y cócteles como todos piensan, es mucho sacrificio personal, más todavía ahora en pandemia. Yo, por ejemplo, hace dos años que no le veía a mi familia porque no podía venir a Paraguay”, dijo Renata Cristaldo desde Ginebra, Suiza, sede de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Ella es mejor egresada e ingresante de la promoción 2013, hoy primera secretaria.

“Obviamente, formar una familia tampoco es fácil cuando uno tiene que estar moviéndose todo el tiempo. Es un enorme desafío estar lejos de casa, estar lejos de tu familia. En cuanto a lo profesional, como somos un servicio pequeño, tenemos que ser generalistas, pero tenemos que ir especializándonos. En Ginebra llevo los temas sobre comercio de bienes, negociaciones agrícolas, medidas sanitarias y fitosanitarias, acceso a mercados”, contó la especialista.

Consulado en Buenos Aires

Celia Cañete oriunda de Pedro Juan Caballero, consulesa general de Buenos Aires, sostiene que “no debe haber bandería política en un consulado o en una embajada”. Foto: Gentileza.

“Soy Celia Esther Cañete Ledesma, oriunda de Pedro Juan Caballero, he comenzado mi carrera con 17 años en el consulado de Punta Porá como secretaria. Luego fui a Porto Alegre, Brasil, a realizar el curso de Ciencias Económicas. Saliendo de Porto Alegre me nombran a Campo Grande como vicecónsul en el año 1984. Ese fue mi primer decreto”, expresó la hoy consulesa general de Buenos Aires, la capital argentina.

“Hoy, gracias a Dios, he llegado a ser embajadora habiendo realizado todos los cursos de actualización de la Academia Diplomática. Lo que realmente a mí me gusta es servir a la patria y a los compatriotas. Porque cuando un compatriota llega a un consulado, él debe sentirse en su casa, debe sentir que está respaldado por la autoridad consular y eso es muy gratificante”, dijo.

Asociación de Diplomáticos

Noelia López, nacida en Ypejhú, presidenta de la Asociación de Diplomáticos del Paraguay (ADEP), defiende el ingreso por concursos públicos de oposición y méritos. Foto: Gentileza.

Noelia López, nacida en Ypejhú, contó: “Mi ingreso a la Cancillería fue como pasante, tenía que hacer una pasantía para poder recibirme de abogada en el 2005, pedí una pasantía en Asuntos Legales de la Cancillería, donde el hoy ministro de la Corte, César Garay, era el director. Posteriormente, fui contratada por la excanciller Leila Rachid Lichi. Desde ahí empiezo yo con un grupo de personas a solicitar a la administración que llame y convoque concursos públicos, como señalaba la Ley 1335”.

“En el 2007 se abre el primer concurso, me presento igual que otras 400 personas. Ingreso en el número ocho y desde ahí empiezo a hacer toda mi carrera como jefa de mesa, vicedirectora, directora, como soy hoy. Me tocó, como directora de DDHH (Derechos Humanos), llevar el caso Arrom-Martí ante la Corte IDH. Fui cónsul en Montevideo. En el medio me casé, tengo 3 nenas hermosas. Me tocó asistir a los 4.000 paraguayos que en buque pasaron la inundación del Alberdi en el 2015, cuando yo trabajaba en el consulado de Formosa”.

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Mercosur

Oriunda de Cecilio Báez e hija de un olero y una modista, Teresa Aliende considera que todos deben saber qué hace un diplomático. Foto: Gentileza.

“Mi nombre es Teresa Aliende, vengo del interior de Cecilio Báez, una ciudad de poco más de 8 mil habitantes, mis padres son trabajadores no profesionales, una modista y un olero. Ingresé al escalafón diplomático por el concurso del año 2015, tengo casi 6 años de servicio. Espero que pueda servir de inspiración para que otros jóvenes puedan creer en el proceso de selección y saber que con dedicación y esfuerzo pueden soñar con ingresar”, dijo la diplomática.

“Yo pude lograrlo con mucho esfuerzo desde mi pueblo, tratando de comprar los materiales de estudio que se requerían, asistiendo a las reuniones previas, trasladándome para los exámenes, entre otros desafíos propios que tiene la gente del interior. Es necesario que el pueblo sepa qué hacen las diplomáticas/os y si desean puedan formar parte de esta profesión solo concursando”, sostuvo Aliende.

Simore

Romina Céspedes, piribebuyense, trabajó en la oferta de cooperación Simore que da seguimiento a las recomendaciones que deben cumplir los países en materia de Derechos Humanos. Foto: Gentileza.

“El Sistema de Monitoreo de Recomendaciones Internacionales en derechos humanos (Simore) con el que colaboré y tuve el privilegio de, con otros colegas, transmitir a otros países en el marco de la cooperación internacional. Esta experiencia forma parte del catálogo de oferta de la cooperación que ofrecemos al mundo. También el curso de alto nivel en derechos humanos, formación académica para los funcionarios del Estado”, comentó Romina Céspedes.

“Soy de la ciudad de Piribebuy, ingresé en el escalafón diplomático y consultar en el 2002. Soy licenciada en Historia con un diplomado de la Escuela Diplomática de Madrid y una Maestría en Relaciones Internacionales por la Universidad Complutense. Me siento muy honrada de haber trabajado en la exposición denominada ‘Las reducciones jesuíticas del Paraguay’; así como en la entronización de la Virgen de los Milagros de Caacupé en la Catedral de Sal de Zipaquirá, Colombia”, contó.

Consulado en Málaga

Morra, desde el sector consular, tuvo que asistir a los conciudadanos en Málaga durante toda la pandemia. Foto: Gentileza.

“Cuando se toma la decisión de ser diplomático realmente significa un cambio de vida. No solamente es un trabajo, sino es todo un estilo de vida que debemos adoptar, esto incluye a la familia, que toma contigo ese compromiso de ser un poco nómada”, contó la diplomática madre de dos hijos. “Aquí vemos que a veces se sabe poco o se tiene preconcepto de Paraguay, pues nuestro trabajo es mostrar quiénes somos, de lo que somos capaces”, dijo desde Málaga, España.

“Finalmente es esto: querer a nuestro país y querer que el mundo sepa lo que Paraguay tiene y lo que Paraguay puede. Que los paraguayos encuentren intercambios académicos, intercambios en empresas, que existan posibilidades de progreso para todos. Los diplomáticos tenemos el compromiso de hacer sentir lo que vale Paraguay”, concluyó Belén Morra, diplomática escalafonada.

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