El asesor jurídico de la empresa Leros, José Octavio Araujo, se presentó este martes ante la Comisión Bicameral que investiga el caso del Acta de Itaipu. En la oportunidad, el abogado brasileño negó que José Luis (Joselo) Rodríguez sea representante de la empresa del vecino país. Esto contradice a lo que “Joselo” había declarado ante la Comisión.
El abogado brasileño José Octavio Araujo aseguró que Rodríguez no tuvo ni poder ni representación de la empresa Leros Comercializadora, con relación a las negociaciones de la compra de energía paraguaya para su venta en el Brasil.
Esto contradice ampliamente a lo que había declarado “Joselo” ante la Comisión Bicameral y ante el Ministerio Público.
Al respecto, el presidente de la Comisión, el senador Eusebio Ramón Ayala, aseveró que el asesor jurídico de Leros fue muy explícito al asegurar que no tenían nexo con Rodríguez.
Mencionó también que genera incongruencias por lo manifestado por Pedro Ferreira, en ese entonces titular de la ANDE, quien había dicho que “Joselo” se le habría presentado como abogado de la firma del vecino país.
En ese sentido, el parlamentario dijo que si bien concluyó el trabajo de la Bicameral con respecto al acta bilateral, continuarán las investigaciones del equipo legislativo para con la comercialización de la energía de la Binacional.
El abogado Cristóbal Cáceres, defensor legal de José Rodríguez, aseguró que su cliente sí fue intermediario entre la firma Leros y actores del Gobierno Paraguayo, con el objetivo de la adquisición de la energía de Itaipu. Alegó que las “contradicciones” del abogado brasileño, fueron por un “problema de traducción”.
Dejanos tu comentario
“Las demandas de transparencia son válidas”, asegura Peña sobre pupitres de Itaipú
El titular del Ejecutivo, Santiago Peña, defendió la licitación impulsada por la entidad binacional Itaipú, para la adquisición de 330.000 muebles escolares que son distribuidos en un total de 22 distritos. El proceso fue duramente atacado por el sector de la oposición, colorados disidentes y medios de comunicación aliados, quienes apuntaron a instalar sospechas de supuesto tráfico de influencias a favor de la empresa local Kamamya SA.
“Las demandas de transparencia son válidas y tenemos que constantemente estar respondiendo a todo, se mostrará absolutamente todo. En torno a la licitación de los pupitres, no es cierto que no se hayan dado explicaciones, el problema es que cuando se quiere cuestionar el proceso, no hay explicación que vaya a justificar”, comentó a la 1080 AM.
Peña detalló que el proceso inició en enero del 2024 con la finalidad de “enfrentar la problemática lacerante de la infraestructura escolar”. Agregó que se mantuvo un diálogo con el sector privado en el que se analizó la capacidad local, la calidad de los productos ofertados, precios y la capacidad de fabricación y entrega.
Señaló que la compra de los pupitres también fue impulsada como un complemento al programa Hambre Cero en las escuelas. “Después de analizar todo, se tomó esa decisión y yo participé activamente de eso. El modelo que elegimos para el Paraguay es similar al de Japón, donde los niños almuerzan en las aulas, el problema es que sin los pupitres no podría concretarse esto. A la vez el pupitre de madera iba a ser un inconveniente para la limpieza”, refirió.
Aseguró que los mobiliarios escolares fueron adquiridos por su calidad, precio competitivo y capacidad de entrega. “Compramos pupitres con una garantía de reposición de 3 años y no de arreglo. Esto nos da una certeza de que los niños tendrán una mejora sustancial en su proceso de aprendizaje en aula”, puntualizó.
Te puede interesar: ANR inició nuevo diplomado de ciencias políticas para “formar liderazgos”
Dejanos tu comentario
Espionaje del Brasil: “Sería un acto de irresponsabilidad no exigir explicaciones”
“Si le conviene o no este párate a Brasil o Paraguay, no es el análisis que debemos hacer”, dijo el ministro de Industria y Comercio (MIC), Javier Giménez, con relación al caso de espionaje de Brasil en las negociaciones por la tarifa de Itaipú. El funcionario de Estado defendió las medidas adoptadas por el gobierno ante el impasse.
“Lo que nosotros debemos analizar es qué pasó en ese periodo de 10 meses en los cuáles fuimos investigados por una agencia de inteligencia. Esta es una situación muy delicada y sin precedentes, veo con preocupación que ciertos autores políticos y cierta prensa escrita intentan minimizar este hecho grave. No todos los días un gobierno admite que realizó acciones de inteligencia en contra de un país”, sostuvo Giménez en una entrevista con el programa “Cara o Cruz”, emitido por Unicanal.
De acuerdo a las publicaciones periodísticas realizadas por medios de comunicación del vecino país, como UOL y el diario O Estado, la operación fue ejecutada por la Agencia Brasileña de Inteligencia (Abin). El periodo del espionaje fue autorizado por el gobierno de Bolsonaro en junio del 2022 y dejada sin efecto el 27 de marzo del 2023, refirió el gobierno de Lula mediante un comunicado emitido el 31 de marzo, responsabilizando exclusivamente a Bolsonaro.
“Debemos sentarnos con las autoridades brasileñas y recomponer una confianza que se ha visto afectada. Esto es un párate hasta si se quiere normal, debido a la gravedad del comunicado. Qué se pretendía, que al día siguiente nos sentemos a la mesa como si nada pasó, sería un acto de irresponsabilidad el no exigir explicaciones”, sentenció Giménez.
Lea también: Mesas de protección social serán instaladas el 15 de abril en Concepción y Canindeyú
“Las relaciones siguen intactas”
La información fue dada a conocerse tras las declaraciones de un servidor de Abin a la Policía Federal realizadas en noviembre del año pasado y que tuvo una participación directa en la acción. En las declaraciones del servidor de Abin señalan que fue utilizado un programa llamado Cobalt Strike, usado para la invasión de dispositivos informáticos.
“Valoramos mucho el gesto del gobierno del Brasil de aceptar que hubo estas órdenes infelices. Las relaciones siguen vigentes, intactas, simplemente en lo que se refiere a la renegociación del Anexo C hemos decidido una suspensión por un plazo breve. Esperamos que esto sea aclarado para volver a sentarnos a la mesa, debemos avanzar también en otros puntos de la agenda”, comentó.
Te puede interesar: Abdo pidió desafuero solo para “jugada” electoralista, opina senador
Dejanos tu comentario
Itaipú: cómo Abdo sometió al Paraguay ante el Brasil
- Por Nadia Denis
- nadia.denis@nacionmedia.com
La confirmación del espionaje por parte del Brasil durante la presidencia de Jair Bolsonaro al Paraguay entre el 2022 y 2023, tiempo en el que Mario Abdo Benítez lideraba nuestro país, se sumó a la lista de eventos desafortunados para Paraguay, cuyos intereses se vieron perjudicados y amenazados durante toda la gestión de Abdo, mientras Brasil arrasaba todo a su paso.
CRONOLOGÍA DEL DESASTRE
En mayo de 2019, a solo 9 meses de la asunción de Abdo Benítez a la Presidencia, el país fue sacudido con la noticia de que se había firmado un acta entreguista y secreta con el Brasil respecto a Itaipú Binacional, documento en el cual se estipulaba la contratación de energía entre la hidroeléctrica y Centrais Elétricas Brasileiras SA (Electrobras), que contemplaba sobrecostos para nuestro país en orden a los USD 250 millones.
Los pormenores de este hecho generaron aún más indignación a nivel nacional, puesto que uno de los activos más importantes de nuestro país estaba en manos de un joven abogado. Aquí entra en escena José “Joselo” Rodríguez, quien en ese momento solo tenía 27 años y fue nada más y nada menos que un intermediario a favor de la empresa brasileña Leros en la negociación de venta de energía con la Administración Nacional de Electricidad (Ande), en el marco de este acuerdo.
El escándalo siguió escalando al punto que se produjo la renuncia del entonces presidente de la Ande, Pedro Ferreira. Mario Abdo y su vicepresidente Hugo Velázquez estuvieron a puertas de un juicio político.
La administración de Abdo continuó con su agenda bilateral con Brasil, la cual era publicitada como una de las mejores relaciones y esto debido a que el expresidente celebraba que su par lo llame “Marito”.
Esta amistad pública entre los presidentes no se tradujo en beneficios para el Paraguay, sino todo lo contrario, nuestro país continuó perdiendo terreno con relación a Itaipú y la tarifa energética descendió de USD 22,60 por kilovatio-mes a USD 20,75, cifra acordada entre ambos países en agosto del 2022, luego de que Abdo no pudiera sostener la posición nacional de mantener la tarifa y ceder en cierta medida al objetivo de Bolsonaro que buscaba una importante disminución, intentando empujar a USD 18,90.
Bolsonaro no descansó en su objetivo y de manera unilateral, en diciembre de 2022, fijó la tarifa en USD 12,67, lo que tomó por sorpresa al gobierno de Abdo. En la negociación de 2023, Brasil sumó otra victoria ante nuestro país y esta vez, en consenso con Paraguay se acordó la tarifa en USD 16,71 por kilovatio-mes, lo cual incluso fue celebrada por el gobierno de Marito.
ESPIONAJE
Aun estando lejos del poder, Paraguay continúa sufriendo los estragos de la administración abdista. Hace unos días salió a la luz el caso de espionaje del Brasil. Durante 9 meses el vecino país estuvo inmiscuido sin que el gobierno anterior despierte alertas sobre la vulneración de los sistemas de seguridad. La propia administración de Lula da Silva reconoció que su antecesor tuvo acciones de inteligencia contra Paraguay que se desarrollaron entre junio de 2022 y marzo de 2023.
A la fecha, se desconoce cómo se materializó este espionaje, qué instituciones se quebrantaron, a qué información se accedió. ¿Realmente el Gobierno no se percató de este hecho o prefirió guardar silencio?
Todas estas preguntas todavía carecen de respuesta, lo concreto es que la supuesta amistad Abdo-Bolsonaro tuvo efectos dañinos para Paraguay.
Dejanos tu comentario
Espionaje por Itaipú: semana clave para retomar el diálogo
- Brasilia, Brasil. AFP.
Brasil y Paraguay quedaron envueltos la semana anterior en un sorpresivo conflicto diplomático, luego de que el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva admitiera una operación de espionaje contra su vecino, de la cual culpó a la gestión de Jair Bolsonaro. La revelación provocó la suspensión de las negociaciones entre ambos socios en el Mercosur sobre el precio de la energía de la hidroeléctrica binacional Itaipú, un asunto clave en la relación bilateral.
El miércoles último, ambos gobiernos dieron las primeras señales para disminuir las tensiones y retomar las conversaciones sobre Itaipú. Según una fuente de la cancillería brasileña, el ministro de Relaciones Exteriores, Mauro Viera, conversó con su par paraguayo, Rubén Ramírez, y delegaciones técnicas deben reunirse la semana que viene.
“Estamos presentando las aclaraciones y el gobierno ya ha desmentido cualquier implicación”, indicó la fuente brasileña a la AFP. La fuente gubernamental paraguaya dijo por su parte que “una vez que Brasil explique satisfactoriamente qué es lo que pasó, como estamos seguros que lo hará, el Paraguay se va a sentar a conversar de vuelta sin ningún problema”.
Lea más: Anexo C: dejan en claro que el rol de la Comisión Bicameral es supervisar, no negociar
¿En qué consistió el espionaje?
El sitio UOL publicó el pasado lunes que la Agencia Brasileña de Inteligencia (ABIN) espió a autoridades paraguayas durante el inicio del gobierno de izquierda de Lula, que asumió en enero de 2023. La operación habría sido aprobada por el actual director de la ABIN, Luiz Fernando Correa, nominado por Lula.
De inmediato, el gobierno brasileño negó “categóricamente cualquier implicación en la acción de inteligencia” y adjudicó su autorización a la gestión del antecesor de Lula, el expresidente de extrema derecha Jair Bolsonaro (2019-2022), según la cancillería.
De acuerdo con la prensa brasileña, el objetivo del espionaje era conocer la posición de Paraguay en las renegociaciones entre ambos países sobre las condiciones y precios del suministro de electricidad de la hidroeléctrica Itaipú, construida sobre el limítrofe río Paraná.
La ABIN habría hackeado computadoras de instituciones paraguayas. La policía brasileña investiga desde hace más de un año la instalación durante el gobierno de Bolsonaro de una supuesta ABIN “paralela”, a la que se le atribuye el espionaje ilegal de destacadas figuras políticas y periodistas en Brasil.
Lea también: Peña defendió medidas de Paraguay ante el espionaje de Brasil
¿Qué impacto tuvo la revelación?
El gobierno del presidente de Paraguay, Santiago Peña, convocó el martes pasado al embajador brasileño en Asunción para que diera “explicaciones” sobre la operación y llamó a consultas al representante paraguayo en Brasilia. En rueda de prensa, el canciller Rubén Ramírez anunció además la suspensión de “todas las negociaciones” sobre Itaipú “hasta tanto Brasil brinde las aclaraciones correspondientes a satisfacción” de Paraguay.
El embajador paraguayo en Brasil informó el miércoles a su canciller sobre la “acción de inteligencia” brasileña y acordaron un “monitoreo constante” del caso, según una nota oficial. Las autoridades de Paraguay no achacan una intencionalidad a Lula, “pero el espionaje estuvo operativo en su gobierno”, dijo a la AFP una fuente gubernamental paraguaya.
Paraguay exige respuestas sobre la duración y los objetivos del espionaje, los canales utilizados y las autoridades e instituciones afectadas. Para Carlos Mateo, exsenador paraguayo y exdirector de Itaipú, “las circunstancias son turbias y confusas, todavía no hay mucha claridad al respecto”.
Según analistas consultados, un pedido de explicaciones de este tenor no tiene antecedentes en las relaciones entre los dos países. “Es una confesión extremadamente embarazosa para Brasil” y “una quiebra de confianza en las relaciones entre los gobiernos (...) en medio de un proceso difícil de renegociación”, dijo a la AFP el exdiplomático brasileño Paulo de Almeida.
¿Qué se juega en las negociaciones?
La usina hidroeléctrica de Itaipú, en funcionamiento desde 1984, ha sido motivo de frecuentes desacuerdos entre los dos países. Brasilia y Asunción renegocian el tratado firmado en 1973, cuando comenzó la obra, que reparte la energía entre ambas naciones.
Las condiciones financieras -el llamado “Anexo C” del tratado- están en el centro de las conversaciones: Paraguay busca aumentar los ingresos recibidos por la energía que vende a Brasil, consumidor de un 85 % de la electricidad producida. La hidroeléctrica, una de las más grandes del mundo con una capacidad instalada (potencia) de 14.000 megavatios, cuenta con veinte turbinas. Una sola de ellas puede abastecer de energía a un millón y medio de habitantes.