La Sociedad Española de Educación Médica (Sedem) distinguió el trabajo de investigación de docentes paraguayas, integrantes de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Asunción (FCMUNA).
El reconocimiento se realizó en el marco del XXVI Congreso Nacional y II Congreso Internacional de la Sedem, celebrado en Bizkaia Aretoa, Bilbao.
Las profesionales paraguayas presentaron el trabajo denominado “Integración curricular para formar en competencias a los estudiantes de la carrera de medicina de la UNA”.
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Las compatriotas, autoras del trabajo de investigación, son la Prof. Dra. Celeste Aparicio de Real, ex directora académica de la FCMUNA (2016-2021); Dra. Sandra Ocampos, ex Jefe de departamento de Desarrollo de la Docencia, y la Dra. Pilar Ruiz de Gauna, PhD en Educación Médica.
Las actividades del congreso están acreditadas por el Consejo Vasco de Formación Continuada de las Profesiones Sanitarias. El evento internacional se desarrolló del 28 al 30 de noviembre de 2024, informó la Prof. Dra. Aparicio de Real.
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Neuróloga resalta importancia de la concienciación sobre la epilepsia
Del 24 al 28 de marzo se conmemora la semana mundial de concienciación sobre la epilepsia, también conocida como Semana Púrpura, con el objetivo de educar sobre esta enfermedad neurológica y derribar los estigmas que rodean.
En ese contexto, el departamento de Neurología de Adultos de la Facultad de Ciencias Médicas UNA - Hospital de Clínicas, lleva adelante charlas educativas para pacientes y familiares de modo a informar sobre los síntomas, tratamientos y cuidados de la epilepsia. La actividad se extenderá hasta mañana 28 de marzo.
La Prof. Dra. Marta Galeano, jefa de Neurología, explicó que la epilepsia es una enfermedad crónica provocada por una lesión en el cerebro, donde ciertas neuronas comienzan a generar descargas eléctricas anormales. Sus manifestaciones varían desde sacudidas musculares, pérdida de conocimiento y alteración de esfínteres, hasta episodios menos evidentes como parpadeo intenso, movimientos involuntarios o sensaciones de hormigueo.
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La epilepsia puede afectar a personas de todas las edades y géneros, siendo más frecuente en países en vías de desarrollo, debido a menores cuidados en salud y educación. Existen diferentes tipos de epilepsia y puede tener origen genético, siendo la más frecuente la idiopáticas (de origen desconocido) y secundarias (causadas por traumatismos, infecciones). En Paraguay, una de las principales causas es el traumatismo de cráneo, común en accidentes de tránsito, especialmente de motociclistas. También puede surgir tras infecciones graves como sinusitis no tratadas, que derivan en abscesos cerebrales.
Diagnóstico y tratamiento
El diagnóstico de la epilepsia se basa en estudios como el electroencefalograma, tomografías y resonancias. El tratamiento consiste en medicación anticonvulsivante, donde el 70 % de los pacientes logran llevar una vida normal, sin embargo, un 10 % presenta epilepsia refractaria, es decir, resistente a los fármacos, requiriendo opciones más avanzadas como la cirugía. “El éxito del tratamiento depende de un diagnóstico precoz y de la adherencia del paciente a la medicación”, enfatizó la Prof. Dra. Galeano. Además, destacó que la epilepsia no impide estudiar, trabajar o formar una familia, siempre que se sigan las indicaciones médicas.
Recomendaciones
Las personas con epilepsia deben evitar trasnochar, el consumo de alcohol y la suspensión repentina de su medicación. También se recomienda precaución en actividades como conducir o nadar sin supervisión.
En caso de presenciar una crisis epiléptica, se aconseja colocar al paciente de costado para evitar broncoaspiración, retirar objetos peligrosos del entorno, no introducir objetos en la boca, ya que la lengua no se traga. La especialista instó a buscar asistencia médica si la convulsión dura más de cinco minutos.
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Con detección temprana el cáncer de cuello uterino es curable en 95 % de los casos
El cáncer de cuello uterino es 100 % prevenible y si se detecta a tiempo es curable en el 95 % de los casos. En conmemoración del Día Mundial de Lucha contra esta enfermedad, el departamento de Patología Cervical, dependiente de la Cátedra y Servicio de Ginecología y Obstetricia de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNA, brindó una charla informativa sobre la prevención del cáncer de cuello uterino, el Virus del Papiloma Humano (VPH) y los factores de riesgo.
Se instó a las mujeres a realizarse los controles anuales con el Papanicolaou (PAP) y a aprovechar la vacunación gratuita para adolescentes.
Los profesionales que dictaron la charla fueron: la Prof. Dra. Sol Espínola, coordinadora del área de consultorio de salud sexual y reproductiva; la Dra. Amalia Castro, el Prof. Dr. Ricardo Ochoa; la Dra. Nadir Delgado y la jefa de obstetricia Lic. Marta Romero, junto con las doctoras Viviana Genes y Gabriela Ramos, del Departamento de Patología Cervical.
La Dra. Amalia Castro, especialista del departamento de Patología Cervical, destacó la importancia de la detección temprana, enfatizando el rol de la mujer en la familia y la necesidad de superar el miedo a los exámenes médicos. Recordó que la vacuna contra el VPH es una herramienta fundamental de prevención primaria.
¿Qué es el examen de Papanicolaou (PAP)?. El PAP es una prueba ginecológica que permite detectar cambios celulares anormales en el cuello uterino antes de que evolucionen a un cáncer.
Requisitos para realizarse el PAP: 1) No estar menstruando. 2) No haber tenido relaciones sexuales 24 horas antes. 3) No haberse aplicado cremas u óvulos 24 horas antes. 4) No realizarse higiene vaginal antes de la toma de la muestra. 5) No realizarse ningún estudio transvaginal 10 días antes del examen.
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Los estudios del PAP se realizan de lunes a sábados por la mañana y de lunes a viernes por la tarde, con agendamiento previo a través del Call Center (142). Es un procedimiento rápido, indoloro y gratuito, recomendado una vez al año para todas las mujeres que han iniciado relaciones sexuales.
Factores de riesgo
El Virus del Papiloma Humano (VPH) es el principal factor desencadenante del cáncer de cuello uterino, pero existen otros factores de riesgo que pueden favorecer su desarrollo como el inicio precoz de relaciones sexuales, tener múltiples parejas sexuales (en hombres y mujeres), consumo de tabaco o vape, padecer enfermedades que debilitan el sistema inmunológico.
Otra herramienta de prevención es el test de VPH, un estudio transvaginal que detecta la presencia del virus. Tener VPH positivo no significa tener cáncer, pero sí requiere controles ginecológicos regulares.
La vacuna VPH es gratuita y está disponible en hospitales públicos. Se recomienda su aplicación a niñas y niños de 9 a 18 años, así como a varones nacidos en 2014, que actualmente tienen 10 años. Desde 2024, se administra en una sola dosis. No tiene efectos adversos graves, solo dolor en el sitio de aplicación.
Consultorio especializado para adolescentes
El Hospital de Clínicas a través de Ñangareko, ofrece consultorio especializado a jóvenes de 10 a 19 años, brinda atención integral en salud sexual y reproductiva, promoviendo la prevención de enfermedades de transmisión sexual y la vacunación contra el VPH.
Es fundamental que los padres comprendan que la vacunación no incita al inicio precoz de relaciones sexuales, sino que protege contra el cáncer de cuello uterino.
La cátedra y servicio de Ginecología y Obstetricia ofrece consultas y estudios de lunes a viernes en turnos mañana y tarde, y los sábados por la mañana.
Desde la Facultad de Ciencias Médicas de la UNA, se insta a la población a realizarse los controles anuales, priorizando la prevención
Desde la FCM-UNA instan a la población a realizarse los controles anuales y priorizar la prevención y el cuidado de la salud. Recordando a todas las mujeres, que la Ley N° 3803/09 otorga licencia remunerada de dos días laborales anuales para realizarse el Papanicolaou y la mamografía.
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Niños y niñas del Bañado Sur recibieron atención en cardiología y otras especialidades
El departamento de Cardiología Pediátrica de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Asunción (FCMUNA) realizó sus actividades correspondientes a la extensión universitaria este sábado 22 de marzo, para niños y niñas residentes del Bañado Sur, de la ciudad de Asunción.
En la sede de la capilla Santa Rosa, desde las 8:00, un total de 12 profesionales, entre ellos cardiólogos, pediatras, psicóloga y nutricionista realizaron atenciones especializadas, además de los estudios especializados como electrocardiogramas, ecocardiografías y entrega de medicamentos y frutas para la merienda.
Se atendieron a un total de 52 pacientes, con la coordinación de la Dra. Milagros Vargas Peña, que estuvo a cargo de la actividad, que también contó con el acompañamiento del Prof. Dr. Jorge Jarolin, jefe de Cardiología Pediátrica. La atención médica estuvo a cargo de los médicos residentes de primer y segundo año de la especialidad, Dra. Ana Ovando (residente de 1er año) y el Dr. Alejandro Martínez (segundo año) como así también de la recientemente egresada de la especialidad, Dra. Fátima Bogado.
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El ñai’upo, en busca de ser reconocido como patrimonio de la humanidad
- por Jorge Zárate
- jorge.zarate@nacionmedia.com
- Fotos: Gentileza
Preservado por un puñado de artesanas, esta práctica ancestral y tradicional de hacer cerámica está en un momento en el que “requiere de salvaguarda”. La idea es que el reconocimiento internacional ayude a multiplicar la práctica de este tipo de alfarería manual apuntalando su difusión y valoración como hecho artístico y comunitario.
“Nuestra candidatura ha pasado un filtro importante, por lo que somos optimistas de que será aprobado en la reunión venidera”, dice Sergio Ríos, de la Dirección de Estudios, Antropología, Arqueología y Paleontología de la Secretaría Nacional de Cultura (SNC).
Lo hace explicando que en diciembre de este año, en Nueva Delhi, India, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) podría dar un paso importante para darle estatus protectivo a la tradicional técnica alfarera nacional.
De superar este paso, en la próxima reunión general del organismo se podría dar el reconocimiento. En este sentido, Ríos apunta que “con esta declaración será posible ejecutar acciones específicas que contribuyan a su salvaguarda y que permitan que la elaboración artesanal del ñai’ũpo pueda continuar en las próximas generaciones. Por otra parte, será también una prueba más de la enorme riqueza cultural que tenemos en Paraguay y de que debemos incentivar la preservación de nuestras prácticas del patrimonio inmaterial, como parte de nuestro acervo nacional”.
Lo cierto es que son pocas ya las artesanas que vienen custodiando esta práctica. Alrededor de cinco en Itá y otras ocho en Tobatí, según el registro de la SNC. “Recientemente falleció Rosalina Robles de Yaguarón, distinguida como tesoro nacional vivo y existen también otras mujeres, además de sus familias, que contribuyen activamente al proceso de elaboración del ñai’upo”, dice Ríos describiendo el cuadro.
“El taller de alfarería Ña Rosalina Robles en Peguahó, Yaguarón, administrado por la familia de nuestra artesana en su honor, también es un espacio que contribuye a la visibilización de estas prácticas y a que las mismas se mantengan vivas”, destaca.
KAMBUCHI APO
Vicenta Rodríguez es la lideresa del colectivo de mujeres alfareras Kambuchi Apo y espera que la eventual declaración “pueda incentivar a los jóvenes, a los niños, para que puedan aprender y para que siga adelante nuestra tradición, nuestra cultura, el oficio que nos dejaron nuestras abuelas, nuestras mamás”, expone.
La idea es que el reconocimiento las ayude en la valorización del trabajo “para que podamos vender en los precios justos y para que los ceramistas tengamos una vida estable también”.
Vicenta, verdadera maestra de ceramistas, recuerda que el ñai’ũpo se destaca por ser un trabajo hecho a mano: “No se usa moldes ni torno”. Por ello, asume que un destaque internacional de su técnica puede ayudar a multiplicar los talleres que vienen haciendo para enseñar este particular contacto con el barro a las nuevas generaciones
LABOR PEDAGÓGICA
“En Itá, más o menos 25 familias son las que se dedican y en nuestra asociación trabajamos ocho mamás juntas buscando que sea taller, escuela de cerámica y que los niños, los jóvenes y todas las personas que quieran aprender puedan tener acceso a ello. Ese es nuestro objetivo”, resalta.
Kambuchi Apo tiene un local de exposición y venta que trabaja de lunes a lunes en la avenida General Marcial Samaniego de Itauguá, donde puede verse la exquisita producción de este tesonero grupo de ceramistas.
Vicenta recuerda que mucha de la tarea la hicieron con el apoyo del Instituto Paraguayo de Artesanía (IPA), la SNC y el Fondo Nacional de la Cultura y las Artes (Fondec). “Nosotras preparamos proyectos y conseguimos fondos para hacer nuestros libros (‘Ñai’ũpo rape’ y ‘Kuña okambuchi apo’), nuestra feria, nuestro festival anual que solemos hacer en el mes de setiembre”, cuenta. También se brindaron talleres en escuelas, en la comunidad y en las plazas de Itá.
TRADICIÓN Y FUTURO
Memorando la tradición surge el nombre de Gumercinda Irala, mujer que preservó la técnica por 60 años, cuenta Elena Dielma, ceramista joven que sueña con poder seguir transmitiendo el conocimiento. “¡No queremos que se pierda, queremos que siga de generación en generación el trabajo hecho a mano!”, exclama.
Cuenta que en el trabajo de difusión del arte ceramista “llegamos a muchas comunidades, incluso indígenas, que están queriendo volver al ñai’ũpo, a esta tradición guaraní”, comenta.
Añade que, a pesar de las dificultades, decenas de familias en Itá y Tobatí siguen adelante con la difícil tarea. Destaca para ello los apoyos oficiales y recuerda que las ceramistas pudieron viajar y mostrar lo suyo en el país, con lo que se fueron dando acciones para “revalorizar” el ñai’ũpo, que espera que la declaración de la Unesco ayude a reforzar.
Elena se considera “una aprendiz de la cerámica, pero cada día estoy más fortalecida, más inspirada para seguir en la lucha constante, porque vivir de esto cuesta muchísimo en el sentido de que a veces hay buena temporada, a veces no, entonces es un poco difícil”.
No obstante, apunta que valió la pena el esfuerzo, ya que “gracias a que las maestras artesanas persistieron entre tantas necesidades logramos ahora posicionar al ñai’ũpo. Así que la posibilidad de que pueda lograrse el reconocimiento de la Unesco hace que sienta tanta admiración por esas maestras artesanas y estoy segura de que se va a lograr”.
UNA PREPARACIÓN RITUAL
La ceramista Elena Dielma cuenta que todo comienza con la preparación de la arcilla, “que se extrae del estero, se trae en pelotas, se pone en una pileta y ahí se pica. Luego se saca y se pone encima de una bolsa y se amasa con los pies. Se le agrega un poco de polvo de ladrillo, se sigue apisonando y luego pasa a un amasado, ya con las manos, donde se limpia la arcilla. Después pasa para el moldeado y la cocción en el horno”.
La joven relata que se inició en esta técnica hace seis años con la maestra Vicenta Rodríguez, en Kambuchi Apo. Vale decir que hay un componente familiar, ya que Vicenta es la suegra de Elena, por lo que considera que “mi familia está unida a través del ñai’upo”.
Recuerda entonces que “en realidad mi abuela fue alfarera, fue ceramista, pero mi mamá ya no siguió… se cortó eso con mi mamá, pero yo volví gracias a Vicenta”.
Luego explica cómo se dio esa continuidad: “Empecé haciendo el bruñido (pulido de las piezas) y luego ellas me insistieron en que toque la arcilla y realmente hasta hoy puedo sentirme orgullosa porque desde el primer momento en que la toqué, no puedo explicar lo que yo puedo hacer con mis manos en el barro. Es como que no sabía que yo sabía hacer esto, que estaba en mí eso gracias a mi abuela, que está también en mi sangre ser ceramista”, dice.
Esa iniciación impactó en su vida, ya que según apunta “me estaba preparando para ser licenciada en enfermería y no lo logré por muchas razones, y no estoy arrepentida. No es algo que me afectó psicológica o emocionalmente, sino es algo que seguramente me preparó para estar ahora donde estoy”.
Cuenta que comparte este amor por la cerámica con su hermana, que también fue iniciada en el arte por su marido, “que es hijo de la afamada Rosa Brítez. Entonces, somos dos en la familia que logramos recuperar una tradición”, dice.
“A través del ñai’upo aprendí a trabajar en comunidad, aprendí de muchas mujeres que lo hacen con la misma pasión que nosotras, pude conocer la historia de las maestras que pasaron tantas cosas años atrás con este trabajo que se denigraba muchísimo, que no valía nada, que era prácticamente sin valor para mucha gente y ahora ver que se está logrando todo esto para mí es muy importante, como lo es ser parte de ello también”.
TRÁMITE PENDIENTE
La Unesco confirmó recientemente que la candidatura del arte del ñai’upo, cerámica ancestral, presentada por Paraguay, será considerada en la 20.ª Reunión del Comité Intergubernamental de la Unesco, programada para este año, para su posible inscripción en la Lista del Patrimonio Cultural Inmaterial que Requiere de Salvaguardia Urgente. En este contexto, la SNC se encuentra ultimando los detalles del dossier técnico que respaldará esta propuesta, un paso crucial para su reconocimiento internacional.
La técnica de alfarería ñai’upo (quehacer cerámico) es una práctica ancestral que se ha transmitido de generación en generación, principalmente entre mujeres artesanas de Itá y Tobatí. Consiste en la elaboración de piezas de cerámica, como cántaros y utensilios, utilizando métodos tradicionales que incluyen la recolección de arcilla, su preparación y modelado, seguido de la cocción en hornos artesanales. Estas piezas no solo cumplen una función utilitaria, sino que también poseen un significativo valor cultural y artístico.
En junio de 2021, la SNC declaró al ñai’upo como patrimonio cultural inmaterial nacional, reconociendo la importancia de su preservación y promoción.