Con mucha alegría y optimismo, los organizadores de la novena edición del Festival Nacional Chipa Pirayú realizaron este sábado el lanzamiento oficial del evento. La presencia de invitados especiales y diversos números artísticos dieron realce al acto, que se desarrolló en la explanada de la emblemática estación del ferrocarril de la ciudad de Pirayú. Para deleite de los presentes, también se procedió a la degustación de comidas típicas y hasta hubo exposición de artesanías.
Te puede interesar: Che róga porã: “Es una competencia privada”, señala Baruja
Miembros de la organización confirmaron que la IX Edición del Festival Nacional Chipa Pirayú 2024 se realizará los próximos días viernes 7, sábado 8 y domingo 9 de junio, en la misma estación de tren de la ciudad pirayuense, y promete congregar a miles de visitantes de todo el país como en las ediciones pasadas.
Los responsables del evento también anunciaron que “destacados artistas desfilarán una vez más por el escenario del festival más importante de la ciudad; así también, el público podrá disfrutar de la variada exposición y degustación de la gastronomía tradicional”.
Leé también: Proyectan envíos de sésamo a Japón por USD 25 millones este año
Aclararon, además, que el evento contará con la exposición de los mejores artículos de artesanía, entre cuadros, pinturas, prendas de ñandutí y ao po’i, etc., hechos en su mayoría por artesanas locales.
Organizadores
La novena edición del Festival Nacional Chipa Pirayú 2024 es organizado por la Municipalidad de Pirayú y la Asociación Pirayuense de Apoyo Cultural. Es un importante espacio de promoción y valorización cultural del país.
Dejanos tu comentario
La chipa, entre los mejores panes del mundo
- por Jimmi Peralta
- Fotos: Matías Amarilla/Jorge Jara
El portal digital tasteatlas.com dio a conocer en los últimos días su nómina de los 100 mejores panes del mundo y ranquea en el puesto 46 a la típica comida paraguaya que, si bien es consumida durante todo el año, durante la Semana Santa adquiere un significado espiritual especial vinculado a la pasión y muerte de Jesús.
La lista del “Top 100 breads in the world” (Mejores 10 panes del mundo), del portal digital sobre gastronomía tasteatlas.com, fue publicada en los últimos días y destacó en ella a la chipa, que se ubicó en el puesto número 46 con una puntuación de 4,3 estrellas.
La chipa es un alimento que hunde sus raíces en los indígenas guaraníes amazónicos. Por ello, a pesar de las periódicas polémicas gastronómicas que surgen por publicaciones realizadas en países vecinos, es considerado patrimonio común de nuestro país, el Brasil y la Argentina. Sin embargo, no cabe lugar a dudas de que es en el suelo paraguayo donde su consumo está más arraigado.
Esta comida, que en general podría considerarse orbita centralmente en torno al almidón de mandioca, posee numerosas recetas, variantes y caracterizaciones, además de las más comunes.
El portal tasteatlas.com, el mismo que el año pasado destacó al típico vorivorí como el mejor caldo del mundo, esta vez puso al pan naan de mantequilla y ajo de la India en la cima de la lista, con una puntuación de 4,7 estrellas. En tanto, el primer pan de la lista hecho a base de almidón de mandioca es el pan de bono, de Colombia, que figura en el top 5 con 4,6 estrellas.
FAMILIA DE ALIMENTOS
El nombre chipa nombra a una serie de alimentos tradicionales de la cultura paraguaya vinculados con la religiosidad y la fusión de las culturas europeas y amerindias. Si bien es un símbolo de la Semana Santa vinculado al hondo significado teológico del pan sin levadura que se consume en la Pascua, la chipa está presente en el día a día de los paraguayos y es un clásico infaltable en los encuentros del fútbol.
El Gran Domingo de La Nación habló con el chef y empresario gastronómico Ignacio Fontclara sobre este pilar de la cultura alimentaria paraguaya, su origen, sus variantes y los desafíos que enfrenta su calidad de cara a la correcta reproducción y disponibilidad del principal ingrediente, el almidón de mandioca.
–¿La chipa podría ser considerada como un tipo de pan?
–La definición de pan que nosotros tenemos hoy en día se refiere a algo que leva, elaborado a partir de un cereal con alguna mezcla de algún líquido. Hasta ahí está todo bien, pero ese pan perfectamente podría ser un pan ácimo, que es un pan sin levadura, como la tortilla mexicana, que es el pan más comido en México. Desde ahí también podríamos ampliar la definición para incluir el almidón de mandioca, ingrediente fundamental de la chipa, hecho con nuestro tubérculo por excelencia, la mandioca. Desde otra idea, también podríamos incluir a la chipa en la definición de pan por el rol que cumple, que de alguna manera es ser el týra, el acompañamiento más de una comida. Entonces, yo diría que es un pan.
ORIGEN
–¿Cuál es el origen de la preparación y consumo de este alimento?
–La prehistoria de la chipa por antonomasia es el mbeju. Eso es indefectible. Eso no hay forma de rebatir, porque el mbeju es lo más básico que podríamos llegar a hacer, que mezcla mandioca con agua y de alguna manera transformada con alguna tecnología de control del fuego. A partir de ahí se le agregó queso y grasa, que nosotros tampoco teníamos. Pero la chipa no deja de ser la evolución del mbeju, que es como la tortilla nuestra.
–¿Entonces se trata de un mbeju evolucionado?
–La chipa es una tecnología un poco más evolucionada ya, es algo mestizo. Las primeras referencias de la incorporación de grasa en su elaboración no es ni siquiera grasa de vaca, sino la que se hace con mbokaja, con coco machacado, porque era la grasa que tenían y tenemos más disponible en los páramos del Paraguay. Si te vas hacia Villarrica, puedes llegar a encontrar en algún momento donde se hace la chipa kavure con coco pisado, que es deliciosa. Y a partir de ahí ya empezaba la incorporación del huevo, el queso, que es la última tecnología que cae dentro de la chipa.
–Con respecto a la forma de consumirla, ¿en qué se convirtió la chipa?
–La chipa se convierte en un avío y ahí sí hay una pequeña diferencia con el pan, porque vas a ver muy poca gente comiendo pan solo. El pan se come con los sándwiches, lo que sea, pero la chipa es un avío. Importantísima es esta definición, porque eso lo convierte en un alimento más completo que solo un pan. La chipa la llevás cuando salís de viaje, la comprás para comer en la cancha. Cuando estás en movimiento, vos comés la chipa. Es un producto que aguanta bien, que no se descompone. Esta característica sí le saca de la línea de la definición de panificado.
NOMBRE GENÉRICO
–La palabra chipa nombra muchos tipos de comida también, como la chipa guasu, chipa so’o.
–Sí, ahí hay otra variación, ya son cosas distintas. Más bien la palabra chipa es un nombre genérico de un tipo de comida y creo que la palabra chipa es un nombre que ni siquiera es guaraní, es quechua. Y es como un genérico, es una especie de segmento, una familia. Es como decir pan, que permite bastante variedad, porque entre la chipa guasu, una chipa almidón y chipa piru no guardan ninguna relación.
–¿Antes era como una comida más para fechas especiales?
–Hasta hace unos 10 años, se comía chipa solamente si comprabas del chipero, estaba más restringido. Hoy no, porque se impuso que te vas al supermercado a comprar la masa de la chipa, envasada al vacío, y lo preparás en tu casa cuando querés, está más disponible. De igual forma, la chipa sigue inalterable en la lógica de cómo se consumía hace ya hace cientos de años, porque sigue siendo un alimento de avío. Eso no se transformó, aunque vos lo hagas en tu casa o lo compres de una chipera.
RITUAL
–¿Se puede decir que hay cierto ritual en la elaboración de la chipa, al menos en los modos tradicionales?
–Cuando estaba haciendo una investigación, yo fui a convivir con un chipero de la familia Amarilla, tres generaciones ya de chiperos. Fui y vi el proceso que les lleva la elaboración de la chipa. Es un proceso que lleva por lo menos de 8 a 12 horas, sin contar las horas en las que cargan en la canasta, en su ajaka y se van a vender. La chipa originalmente se hacía en algo que se llamaba la caneca, una especie de batea, donde el que elabora prepara la mezcla, lo cubre con un lienzo antes de dormir, tipo las 8 de la noche, para después levantarse de madrugada y arrancar la otra parte del proceso, a las 2 de la mañana. Hace el fuego en el tatakua, ahí aparece el proceso de sobado, porque tenés que sobar la masa de la chipa para que quede así como avevo. Esa chipa tiene adentro una textura y afuera una capita, una pequeña costra, una cobertura. Después se arma sobre una hoja para que se seque un poco, para que quede como una costrita. Después se limpia el tatakua y ahí recién se mete la chipa por una hora y media. Después de eso, se sacaba y ahí se empezaba a cargar en el ajaka con todos esos lienzos, que eran casi 7 a 8 capas de lienzos para que eso no se enfríe. Después recuerdo que se alzaba y se salía a vender en la basílica. Hoy todo ese proceso está superindustrializado.
–¿Cuál es la receptividad que tiene la chipa en una mesa de gente no paraguaya?
–Mi local es un local muy cosmopolita, tengo muchísimos clientes extranjeros y es realmente sorprendente cómo consumen chipa. Una amiga que vino de Barcelona me dijo ‘es el pan más rico del mundo’. Tal vez está cerca de la arepa, que tiene otra condición, que la rellenan con todo. A eso nosotros todavía no llegamos con la chipa. Ese consumo y visión de la chipa desde la visión de alguien de fuera yo creo que es muy interesante, porque aparte es indefectiblemente una herramienta de identidad.
VARIACIONES
–¿Hay diversas formas de chipas hechas de almidón en la actualidad?
–En los últimos años se hicieron muchas variaciones. Ahora, yo tengo mi reparo respecto a cómo va a sobrevivir la cultura de la chipa básicamente por dos motivos. Primero, porque hay un desinterés en el tema de la calidad de los ingredientes y tenemos que hablar en ese sentido del mundo de la mandioca que, como ingrediente central, no tiene una atención como tendría que ser. En un país como Brasil hay mucha tecnología dedicada a eso.
–¿Cuáles serían los ingredientes que definen la composición de la chipa?
–Para mí tiene que ver mucho con el almidón primero, que forma parte de lo esencial. Hay dos tipos de almidón, una de una tecnología superancestral que está perdida al día de hoy, el almidón agrio que se fermenta y lleva un proceso de tres meses, y después está el almidón común. Número dos sería la grasa y número tres sería el queso, después de eso ya es agregarle otras cosas si querés como jugo de apepu, leche, suero de leche. Pero ya tenés la base de una chipa. Con esas tres cosas tenés muchísimo para hablar, de almidones tenés mucho para hablar, de grasas tenés mucho de qué hablar, porque puede ser de coco, vacuna, porcina, aceite o, lo que se usa muchísimo hoy,
Dejanos tu comentario
La chipa paraguaya se ubica en el ranking de los 50 mejores panes del mundo
Nuestra gastronomía continúa ganando espacio en el escenario internacional luego que la chipa paraguaya quedara en el puesto 46 del ranking de los 50 mejores panes del mundo, según la plataforma especializada en gastronomía Taste Atlas.
La reciente publicación destaca los panificados más valorados a nivel global en base a calificaciones de expertos y usuarios. La puntuación fue realizada el pasado 15 de marzo, ubicando a la comida típica como una de las mejores con 4,3 estrellas junto al pan de queso brasileño, el baguette francés, o la ciabatta italiana.
La reseña señala a la chipa paraguaya como un pan sencillo, que es el alimento básico más común en Paraguay. “Este famoso pan se elabora con harina de mandioca, manteca de cerdo y anís. Su origen se remonta al pueblo indígena guaraní, originario de la Amazonia de Brasil, Argentina y Paraguay”, indicaron.
Sobre su origen, señalaron que se remonta a la época en que el trigo no existía en Sudamérica, y la mandioca era el almidón más utilizado en la zona. En la época colonial, los misioneros jesuitas introdujeron la leche, los huevos y el queso a los indígenas, lo que dio origen a la receta.
“Para los paraguayos, las chipas representan el pan de cada día, que se consume junto con numerosas comidas principales o como refrigerio”, mencionaron. Además, agregaron que tradicionalmente se preparan en casa, pero también los venden muchos vendedores ambulantes (chiperas) especialmente a lo largo de las carreteras paraguayas.
Lea también: Sector bananero trabajará en nuevo plan estratégico este 2025
De esta manera, la chipa se suma al vorivori, que se ubicó el año pasado como la mejor sopa del mundo de la prestigiosa guía culinaria internacional. En diciembre de 2023, este tradicional plato paraguayo ya encabezó la misma clasificación con un puntaje de 4,7.
La guía refiere que el uso de almidón de mandioca y manteca de cerdo da como resultado una superficie crujiente, mientras que el uso de anís le confiere un sabor inusual y único. “Si bien las chipas se consumen durante todo el año en Paraguay, cobran una importancia crucial durante la Semana Santa por lo que suelen prepararse y consumirse durante las festividades de Pascua”, finalizaron.
Lea más: Nueva marca país destaca a Paraguay como destino privilegiado de inversiones
Dejanos tu comentario
INC aumentó sus ventas en un 39 % y cubrió más de un tercio del mercado en 2024
La Industria Nacional de Cemento (INC) vendió un total de 12.105.750 bolsas de cemento en el 2024, lo que representa un aumento del 39 % en comparación con el año anterior. Asimismo, la empresa estatal logró cubrir el 35 % de la necesidad de consumo nacional de cemento en el último año.
De acuerdo al informe que se dio a conocer, la INC logró producir 523.156 toneladas y vendió 12.105.750 bolsas de Cemento Vallemi durante el 2024. Este importante logro se dio a pesar de haber enfrentado condiciones adversas, como la histórica bajante del río Paraguay que dificultó el transporte fluvial y obligó a recurrir al transporte terrestre.
Leé también: El BCP decidió mantener la tasa de política monetaria en 6 %
En términos comparativos, se logró un aumento del 42 % en el despacho de bolsas de Cemento Vallemi, demostrando así un progreso en la capacidad de producción y distribución. En cuanto a la producción de Clinker, también se logró aumentar en un 51 % en comparación con el año pasado. Este resultado permitió alcanzar niveles de producción más estables y sostenibles, lo que contribuyó en la competitividad de la estatal en el mercado.
“Nuestro liderazgo en el mercado no solo se refleja en los resultados cuantitativos sino también en la percepción positiva que tiene la ciudadanía sobre nuestro producto. Este reconocimiento se ha materializado con el galardón obtenido por la Industria Nacional del Cemento con Cemento Vallemi, al ser reconocida como la marca más preferida, más utilizada y más recordada del 2024 por los consumidores en la categoría “Marca de Cemento” del Ranking de Marcas 2024, otorgado por la Cámara de Anunciantes del Paraguay (CAP)”, remarcó la INC.
Te puede interesar: Tasa de desocupación es la más baja en diez años, según titular del INE
Dejanos tu comentario
Zafra 2024: exportaciones de maíz cayeron 50 % en el último semestre
Según el Informe de Comercio Exterior de Capeco, las exportaciones de maíz zafra 2024 se redujeron 50 %. De junio 2024 a enero 2025, se embarcaron un poco más de 1,5 millones de toneladas del grano.
Hasta enero de este año, se exportaron 1.544.821 toneladas de maíz zafra 2024, mientras que en el mismo periodo de la zafra 2023 se habían embarcado 3.066.598 toneladas del grano.
Esta situación obedece a una menor producción de granos en esta campaña. “La menor producción del grano en esta zafra 2024 explica las mermas en los envíos, y ya queda poco saldo exportable hasta el próximo mes de junio, mes en el que se iniciarían las exportaciones de maíz zafra 2025″, mencionó Sonia Tomassone, asesora de Comercio Exterior de Capeco.
Leé también: Mercado agrícola de la soja podría experimentar volatilidad ante menor cosecha
Otro punto preocupante para los productores es que durante enero del 2025, se generaron menos ingresos de divisas por la exportación de este grano en comparación con el mismo periodo del año 2024. Según explicaron desde Capeco, esto fue porque hubo una disminución del volumen enviado y además una menor cotización internacional.
En cuanto a los destinos del maíz, hasta enero del 2025, la zafra 2024 fue exportada casi en su totalidad vía terrestre al Brasil con el 92 %, Chile y Uruguay con el 8 %. En total, fueron 68 empresas las responsables del envío de este grano. Encabeza la lista de mayor exportación Agrofértil con el 20 % de participación, seguida por LAR (16 %), C. Vale (8 %), Agrotec (6 %), Cargill (5 %), entre otros.
Te puede interesar: Resaltan potencial productivo de empresas textiles de Coronel Oviedo