Investigan presunto intento de feminicidio por un disparo en Acahay
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Expertos de la Policía Nacional y del Ministerio Público investigan un caso de presunto intento de feminicidio ocurrido por la mañana de este lunes en la ciudad de Acahay. La mujer recibió un disparo en la boca y sigue luchando por su vida en el Hospital Regional de Paraguarí. En tanto su pareja fue detenida para averiguaciones, ya que el arma utilizada no se encontró.
Se trata de Dolly González Peralta, de 39 años de edad y de profesión peluquera, quien primero fue asistida en el centro asistencial local y de ahí derivada al hospital mencionado. La víctima fue encontrada en su domicilio con un disparo en la boca y sin orificio de salida. Su estado es delicado, afirmó el comisario interviniente.
Lo llamativo es que no se encontró el arma de fuego. De acuerdo con las pesquisas la pareja se encontraba en etapa de separación. Las sospechas apuntan hacia Héctor da Silva, de 50 años, quien habría movido la escena del crimen, y fue aprehendido por la Policía.
La hija de la víctima y su esposo también estaba en la casa al momento del incidente. Por ello, las tres personas fueron sometidas a la prueba de parafina y se aguardan los resultados. Pero los dos familiares cercanos alegaron que se encontraban afuera cuando se produjo el disparo. En tanto, el marido de la mujer herida alegó que agarró el arma y por la desesperación tiró a la calle y hasta el momento no se encontró.
“Estamos acá en el lugar del hecho viendo todos los detalles, la colección de todas las evidencias que se puedan encontrar en el lugar, referente al hecho. Hasta el momento se le tiene a una persona aprehendida por situaciones que alteró un lugar del hecho”, explicó el comisario Hernán Zárate del Departamento de Investigaciones de Paraguarí, en declaraciones formuladas a Telefuturo.
Confirmó que la víctima se encuentra en estado grave. “Estamos en plena tarea investigativa. Y estamos buscando el arma ahora. Estamos hablando con todos los que estuvieron acá en el lugar: la hija, el yerno y el marido”, sostuvo.
Bebé hallado en río Yhaguy: Fiscalía busca información sobre la madre
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Este miércoles, desde el Ministerio Público informaron que el bebé que fue hallado muerto en el interior de una bolsa de basura en las aguas del río Yhaguy, en la localidad de Caraguatay, nació con vida, luego fue metido en la bolsa y arrojado al cauce donde murió asfixiado. La Fiscalía está recabando información en hospitales de la zona para encontrar a la madre del niño.
Según la fiscal María González, los resultados de la autopsia realizada en la Morgue Judicial indican que este bebé nació con vida, pero que fue arrojado al agua en una bolsa lo que le provocó una muerte lenta y muy sufrida. El cuerpo del recién nacido fue encontrado por un poblador el pasado lunes y el hecho conmocionó al departamento de Cordillera.
“Se determinó que el bebé nació con vida y fue arrojado en la bolsa de polietileno en el cauce del río Yhaguy, no tenía agua en los pulmones y lo más probable es que haya fallecido asfixiado dentro de la bolsa. No tenía muchas horas de nacido y tenía más de 4.000 gramos, habría nacido sano”, detalló González, en entrevista con C9N.
Afirmó que se trataba de un niño y habría sido arrojado al agua horas antes de que lo encontrara la persona. “Estamos en la primera etapa de la investigación, pero desde el primer día alertamos a los centros de salud de la localidad para que avisen en caso de recibir a una parturienta que llegue sin su bebé. Esto también lo repetimos en un sanatorio privado y USF”, confirmó.
Agregó que dentro de la bolsa solo encontraron al bebé junto con su placenta y aún estaba unido al cordón umbilical. “Se ordenó material para poder cotejar mediante ADN quien sería la madre. El poblador que encontró el cuerpo ya declaró e indicó que se percató de que esta bolsa estaba atorada por una rama y de este salía el piecito del bebé, por lo que decidió llamar a la Policía Nacional”, aclaró.
Pidió a las personas que tengan información acerca de la madre que se acerquen a realizar la denuncia o que llamen al sistema 911. “Instó a la población a que si tiene noticias o información a que se acerquen al Ministerio Público de Eusebio Ayala a realizar la denuncia o que llamen a la Policía Nacional de forma anónima para resguardar sus datos y llegar a la verdad”, puntualizó.
Instan a la ciudadanía a mantenerse alerta ante posibles intentos de fraude, ya que los métodos utilizados por ciberdelincuentes pueden variar.FOTO: ILUSTRATIVA
Tras publicarse en una cuenta de X que en diversas plataformas se están ofreciendo datos personales de aproximadamente siete millones de ciudadanos paraguayos, desde el Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación (Mitic) informaron que el hecho se está investigando de manera activa.
A través de un comunicado a la ciudadanía en general, Mitic confirmó que se está investigando si esta nueva amenaza estaría relacionada con la filtración de datos tras el ataque cibernético que sufrió el Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE) en el año 2023, el cual continúa con un expediente abierto, al cual se le anexa este nuevo indicio de venta de datos.
“El equipo especializado del Centro de Respuestas a Incidentes Cibernéticos (CERT-PY) está trabajando activamente en el caso y en ese sentido exhorta a la ciudadanía a utilizar los canales oficiales para cualquier consulta o denuncia relacionada. Para ello, recuerda el correo electrónico abuse@cert.gov.py, a través del cual los ciudadanos pueden reportar cualquier irregularidad en materia de ciberseguridad”, comenta parte del comunicado.
La entidad estatal remarca que desde el reporte de filtración de datos de la Justicia Electoral se ha trabajado en fortalecer la infraestructura y las medidas de ciberseguridad de todas las instituciones del Estado y que tras la implementación de esas medidas, no se han registrado eventos similares de fuga de información.
La víctima presume que habría sido castrado mientras dormía en su vivienda en la ciudad de Ñemby y desconoce el móvil del hecho. Foto: Captura de pantalla
Hombre de 59 años sufre mutilación en partes íntimas mientras dormía
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Un hombre de 59 años fue hospitalizado de gravedad en principio en el hospital de Ñemby, luego de que presentara una herida entre las piernas, según un informe del Ministerio Público. Los médicos tratantes confirmaron que le fueron extirpados los testículos, ya que se presume que habría sido castrado mientras dormía en su vivienda, sin embargo se desconoce el móvil del hecho. Posteriormente, fue derivado al Hospital de Trauma, en donde fue sometido a dos cirugías de emergencia.
Según el reporte dado por la fiscal Gladys González, la víctima identificada como Patricio Bogado, de 59 años, habría sido ingresado al Hospital de Ñemby el pasado miércoles por una herida que presentaba en las partes íntimas y que este pensó que se cortó accidentalmente. Sin embargo, los doctores que lo atendieron confirmaron que no tenía ambos testículos y que este les fueron extirpados mediante la incisión que presentaba.
La víctima en ese momento cambió su relato y resaltó que estaba bajo los efectos del alcohol, por lo que no recuerda qué fue lo que sucedió, solo que al despertar sintió la humedad entre sus piernas y pensó que se habría herido mientras estaba borracho, por lo que pidió ayuda a la mujer que trabaja como empleada doméstica en su vivienda y esta solicitó el servicio de plataforma de viajes para ir al hospital.
“Entramos a la casa y no encontramos nada de alcohol o drogas. El hombre se dedicaba a vender plantas y durante esta mañana se sometió a otra cirugía”, detalló la fiscal, en entrevista con canal Trece.
Afirmó que el hombre no aporta mayores datos sobre lo ocurrido y no están avanzando en el caso. Además, en un principio se opuso a que las autoridades ingresen a la vivienda. Actualmente, presenta una infección grave en la zona por lo que su vida está en riesgo, hasta el momento se desconoce el móvil del caso. El paciente no cuenta con antecedentes penales por violencia o abuso sexual.
Este viernes 31 de enero se cumplen 32 años de la tragedia protagonizada por “el loco del volante”, un escribano que mató a siete personas e hirió a otras nueve a bordo de una Montero, durante un furioso arrebato que aterrorizó las calles de la ciudad de Acahay, en el departamento de Paraguarí. El hombre fue condenado a 25 años de cárcel y terminó falleciendo en el 2011.
Este terrible accidente dejó marcada para siempre a la tranquila localidad de Acahay, en aquellos tiempos los pobladores estaban compartiendo la fiesta del Oropel. Era una hermosa y soleada tarde de verano de 1993, cuando el escribano José Vidal Céspedes Estigarribia, de 39 años, llegó de visita a su ciudad natal desde La Paloma (Canindeyú), donde residía con su familia. Tomó su camioneta de la marca Mitsubishi Montero y salió a recorrer las calles.
Previo al criminal momento, Vidal estaba compartiendo con sus dos hijos y esposa un encuentro familiar en un arroyo de la zona, al mediodía compartieron un almuerzo que incluyó bebidas alcohólicas, cuyo consumo estaba prohibido para el hombre porque recientemente había sido sometido a una cirugía de páncreas y estaba recibiendo fuertes medicamentos, pero hizo caso omiso a las indicaciones.
Sus familiares habían declararon que el escribano consumió tanto alcohol que, luego del mediodía, estaba distinto, tenía la mirada perdida, pero que igual siguió con la fiesta a la par que ingería sus medicaciones. Ya cerca de las 16:00, muy alterado decidió que era hora de volver y, de forma muy prepotente, le dijo a su esposa e hijos que subieran a la camioneta.
Sus allegados se asustaron y, para no crear problemas, su esposa tomó a sus pequeños para volver con el hombre, sin sospechar cuáles eran sus intenciones. Arrancó su camioneta y por el camino comenzó a acelerar, su esposa estaba muy asustada y sus hijos comenzaron a llorar, a gritar y a pedir ayuda; situación que lo alteró más. Por un momento se estacionó para bajar a sus pasajeros.
Vehículo con el chocó a sus víctimas. Foto: Captura de pantalla
Tomó la peor decisión
Tras bajar a su esposa e hijos, el escribano volvió a tomar camino y a gran velocidad se dirigió hacia el pueblo por el camino comenzó a chocar a todas aquellas personas que se cruzaban. Este terrible momento dejó un total de siete personas fallecidas, nueve heridos y también mató a un caballo en el que se trasladaba uno de los heridos.
La primera víctima fatal fue Sergio Domínguez, alias Pimpi, un joven con deficiencia mental de la compañía La Colmena; la segunda persona en ser arrollada fue Roberto Salvador Segovia, de 25 años, oriundo de la San Lorenzo y de profesión agricultor; la tercera víctima fue Shirley Andrea Acuña, de 4 años, que estaba jugando frente a su casa, esta sería sobrina del escribano.
En el caso de la menor, el hombre subió sobre la vereda y la llevó por delante, finalmente quedó aplastada contra la muralla. Así fue atropellando a todos los que se le cruzaban en su camino. La cuarta persona fue Édgar Domingo Maldonado, alias Yiyo, de 20 años, de nacionalidad argentina, que residía en Quiindy, la quinta y sexta víctima fueron los hermanos Francisco y Félix Bordón, también residentes de Quiindy, ambos agricultores y, por último, chocó a Rubén González.
El asesino al volante era bastante conocido en la zona porque tenia la firme intención de postularse como diputado y era considerado como una persona cordial con sus compueblanos. Se presume que horas antes de suceso discutió con uno de sus vecinos y aparentemente eso motivo su venganza.
En internet, el violento episodio todavía marca recuerdos de dolor, como demuestran expresiones como: “Este infeliz mató a un excompañero de colegio. En el 91 terminamos el bachillerato y unos años después ocurrió esto”; “Yo era un niño y escuchamos por radio AM, el loco de la Montero creo que lo llamaron”; “Fue una noticia que consternó al país”; “Era un buen profesional lástima que la adicción lo haya llevado a cometer tanta crueldad”.
El loco del volante fue detenido en un cañaveral. Foto: Captura de pantalla
Buscado y detenido
Horas después de su desaparición, los pobladores encontraron el vehículo de José Vidal, que había perdido aceite y dejó de funcionar; que presentaba rastros de sangre y cabellos de las víctimas, pero en su interior no estaba el conductor. Enfurecidos por todas las víctimas, los pobladores decidieron salir a buscarlo en cada rincón de la ciudad, pero fueron agentes de la Policía Nacional quienes dieron con su paradero y fue detenido.
Al momento de su detención, el loco del volante solo pudo decir que no recordaba nada de lo que pasó aquel domingo. Incluso se mostró muy preocupado por las heridas que presentaba a la altura del rostro y exigía saber qué le ocurrió. Esta situación no era creíble para los investigadores del Ministerio Público, por lo que ordenaron su detención.
El escribano estaba compartiendo con su familia en un arroyo. Foto: Captura de pantalla
Escapó del psiquiátrico
Hasta 1994, el escribano estuvo recluido en la penitenciaría de Tacumbú, pero sus abogados alegaron que su cliente no estaba dentro de sus cabales y solicitaron que sea trasladado hasta el Hospital Neuropsiquiátrico, el pedido fue aceptado, sin embargo, se fugó en 1995. Por varios años no se supo nada del hombre y la población vivió en zozobra.
Tras cinco años de investigación, en el año 2000, la policía logró dar con su paradero y realizó un allanamiento en una vivienda de Mariano Roque Alonso. En el lugar detuvieron a una persona que afirmó ser David Romero, pero un estudio exhaustivo reveló que era José Vidal Céspedes, pese a que tuvo un cambio radical en su aspecto físico.
Ocho años después y tras la segunda detención, el juez Carlos Escobar decidió condenar a José Vidal Céspedes Estigarribia a la máxima pena de 25 años de cárcel. En esta oportunidad, la presunta locura temporal que planteaba la defensa no evitó la condena, pero seis años más tarde la condena fue reducida a 22 años por la Cámara de Apelación. En el año 2011 fue ingresado a un sanatorio privado debido a una complicación de la diabetes y falleció pocos días después.
Datos claves
Durante el juicio, José Vidal pidió perdón a sus víctimas y familiares.
En solo una hora, el loco del volante causó un terror que marcó a Acahay para siempre.
Se escondió en un cañaveral y fue sacado por los agentes policiales, que incluso pidieron ayuda a militares.
José Vidal fue condenado a 25 años de prisión. Foto: Captura de pantalla