Para el próximo sábado 7 de enero está prevista la fiesta de Kamba Kua en honor a San Baltazar, santo patrono de la comunidad. Se trata de la 32va. edición de esta tradicional fiesta que se desarrollará en el club 6 de enero de la comunidad Loma Campamento en la ciudad de Fernando de la Mora, Zona Norte.
Para el gran evento se prepara el Grupo Tradicional San Baltazar que cada año revive sus tradiciones ancestrales para homenajear al Santo Rey y honrar sus antepasados con estos eventos religiosos y profanos que reúne a toda la comunidad. Se trata de un evento conocido a nivel nacional e internacional y es organizado por afroparaguayos descendientes.
“Tenemos chicos de entre 2 y 3 años que empiezan a practicar los bailes y tenemos abuelas que siguen bailando. Hay de todas las edades y son 80 personas las que suben al escenario tratando de difundir nuestra cultura, queremos que la gente sepa que formamos parte de la diversidad”, detalló en entrevista con canal Trece Lourdes Díaz, coordinadora.
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Apuntó que este 2022 fue muy especial para la comunidad porque se promulgó la ley que nos reconoce como afrodescendientes acá en Paraguay, por lo que el festival será algo muy importante para el 2023. “Queremos dar a conocer nuestra cultura y tradición, que inculcamos en nuestra comunidad”, resaltó.
Díaz indicó que para la nueva edición de esta fiesta tienen previsto la participación de varios grupos musicales como el grupo Mboraihu, grupo Génesis, el requintista Rodney Ramírez, Los Basaldúa grupo Cantares y como invitados especiales Jagua ha Piraï, como cierre estará la Retro Cumbia que se convirtió en un clásico de fiesta.
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Fiestas para madres ganan popularidad en Francia
- París, Francia. AFP.
“¡Nadie nos mira, me encanta, es la libertad!”, se exclama Nathalie, mientras olvida por unas horas sus obligaciones familiares y profesionales en una de las fiestas sólo para mujeres que, bajo el concepto “Mamá se va a bailar”, ganan popularidad en Francia. Son las 19:30 de un martes en París, pero la pista de baile de la sala Raspoutine, cerca de los Campos Elíseos, está repleta y seguirá así hasta las 22:00. Es “Fiesta de Divas” en el club, donde decenas de mujeres bailan al ritmo de viejos temas discotequeros.
Los únicos hombres en la sala son los camareros y un animador contratado para lanzar coreografías y “desacomplejar a aquellas que no se atreven a bailar”. “Vamos de fiesta de inmediato, es eficaz”, afirma Julie, una responsable de comunicación de 37 años que llegó directamente al salir del trabajo.
“Es un concepto ‘afterwork’, de siete a diez de la noche, exclusivamente femenino, destinado a las madres, aunque no únicamente. Es para aquellas que quieran desconectar después de la jornada laboral o al salir del túnel de escuela-deberes-baño-cena de los niños”, explica Constance d’Amécourt, que organiza estos eventos con dos amigas.
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El concepto “Mamá se va a bailar” nació en Alemania y en los últimos meses han surgido versiones en varias ciudades de Francia por iniciativa de jóvenes mujeres. Las 260 entradas para la segunda “Fiesta de Divas” en la capital, celebrada en marzo, se vendieron en cinco días.
Las asistentes, en su mayoría entre 30 y 60 años, llegan después del trabajo y muchas van en grupo. “Nos conocimos haciendo kite surf y nos vemos dos veces por mes, en restaurantes o clases de danza. Esta es una actividad más”, explica una doctora.
Flore, que trabaja en recursos humanos y es madre de cuatro niños de entre 3 y 9 años, acude con cinco amigas. En casa “la atmósfera es complicada en este momento, es bueno distraerse, es una burbuja de alegría”, se regocija Martine, de 71 años, a cuyo marido “no le gusta bailar”.
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“Nos sentimos seguras”
“Mi esposo me mostró un documental sobre estas fiestas en Alemania, llamé a personas en el mundo de los eventos, lo mencioné a mi alrededor y me dije ‘¡vale la pena intentarlo!’”, explica una de las organizadoras, Lucie de Gourcuff, que se propone celebrar dos “Fiestas de Divas” en París cada mes.
La tercera está prevista para el 8 de abril en un club que podrá recibir al doble de personas. ¿Por qué sin hombres? “Con la presencia de hombres, las mujeres prestan más atención a su aspecto, se preguntan qué van a pensar de ellas o están en el modo de seducción. Aquí nos liberamos”, confiesa Isaure, madre de dos niños de 5 y 7 años.
“Algunas aprecian no ser molestadas por el género masculino que puede ser un poco insistente en las fiestas. Cuando salgo, no suelto mi vaso por miedo a que le pongan algo. Aquí nos sentimos seguras”, explica Kelly Forêt, de 32 años, que trabaja en el sector inmobiliario y ha lanzado las fiestas “Mamá y sus amigas” en la ciudad de Nantes, en el oeste de Francia.
Los vasos se dejan sobre las mesas sin supervisión. En el bar, se sirve champán sin alcohol, vino rosado, sodas. La fórmula de las “Fiestas de Divas”, por 45 euros (casi 49 dólares), incluye bebidas y un bufet ligero compuesto por salmón, frutas, tomates cherry y pasteles.
Son las 22:00 y el club se dispone a cerrar. “Tengo la sensación de que ya son las dos de la madrugada”, se exclama Indre, madre de dos niños de uno y cinco años. “Pero no estamos ebrias, ni cansadas. A las once estaré en la cama y mañana lista a las siete para el desayuno de los niños”, afirma Elisabeth con una sonrisa.
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La chipa, entre los mejores panes del mundo
- por Jimmi Peralta
- Fotos: Matías Amarilla/Jorge Jara
El portal digital tasteatlas.com dio a conocer en los últimos días su nómina de los 100 mejores panes del mundo y ranquea en el puesto 46 a la típica comida paraguaya que, si bien es consumida durante todo el año, durante la Semana Santa adquiere un significado espiritual especial vinculado a la pasión y muerte de Jesús.
La lista del “Top 100 breads in the world” (Mejores 10 panes del mundo), del portal digital sobre gastronomía tasteatlas.com, fue publicada en los últimos días y destacó en ella a la chipa, que se ubicó en el puesto número 46 con una puntuación de 4,3 estrellas.
La chipa es un alimento que hunde sus raíces en los indígenas guaraníes amazónicos. Por ello, a pesar de las periódicas polémicas gastronómicas que surgen por publicaciones realizadas en países vecinos, es considerado patrimonio común de nuestro país, el Brasil y la Argentina. Sin embargo, no cabe lugar a dudas de que es en el suelo paraguayo donde su consumo está más arraigado.
Esta comida, que en general podría considerarse orbita centralmente en torno al almidón de mandioca, posee numerosas recetas, variantes y caracterizaciones, además de las más comunes.
El portal tasteatlas.com, el mismo que el año pasado destacó al típico vorivorí como el mejor caldo del mundo, esta vez puso al pan naan de mantequilla y ajo de la India en la cima de la lista, con una puntuación de 4,7 estrellas. En tanto, el primer pan de la lista hecho a base de almidón de mandioca es el pan de bono, de Colombia, que figura en el top 5 con 4,6 estrellas.
FAMILIA DE ALIMENTOS
El nombre chipa nombra a una serie de alimentos tradicionales de la cultura paraguaya vinculados con la religiosidad y la fusión de las culturas europeas y amerindias. Si bien es un símbolo de la Semana Santa vinculado al hondo significado teológico del pan sin levadura que se consume en la Pascua, la chipa está presente en el día a día de los paraguayos y es un clásico infaltable en los encuentros del fútbol.
El Gran Domingo de La Nación habló con el chef y empresario gastronómico Ignacio Fontclara sobre este pilar de la cultura alimentaria paraguaya, su origen, sus variantes y los desafíos que enfrenta su calidad de cara a la correcta reproducción y disponibilidad del principal ingrediente, el almidón de mandioca.
–¿La chipa podría ser considerada como un tipo de pan?
–La definición de pan que nosotros tenemos hoy en día se refiere a algo que leva, elaborado a partir de un cereal con alguna mezcla de algún líquido. Hasta ahí está todo bien, pero ese pan perfectamente podría ser un pan ácimo, que es un pan sin levadura, como la tortilla mexicana, que es el pan más comido en México. Desde ahí también podríamos ampliar la definición para incluir el almidón de mandioca, ingrediente fundamental de la chipa, hecho con nuestro tubérculo por excelencia, la mandioca. Desde otra idea, también podríamos incluir a la chipa en la definición de pan por el rol que cumple, que de alguna manera es ser el týra, el acompañamiento más de una comida. Entonces, yo diría que es un pan.
ORIGEN
–¿Cuál es el origen de la preparación y consumo de este alimento?
–La prehistoria de la chipa por antonomasia es el mbeju. Eso es indefectible. Eso no hay forma de rebatir, porque el mbeju es lo más básico que podríamos llegar a hacer, que mezcla mandioca con agua y de alguna manera transformada con alguna tecnología de control del fuego. A partir de ahí se le agregó queso y grasa, que nosotros tampoco teníamos. Pero la chipa no deja de ser la evolución del mbeju, que es como la tortilla nuestra.
–¿Entonces se trata de un mbeju evolucionado?
–La chipa es una tecnología un poco más evolucionada ya, es algo mestizo. Las primeras referencias de la incorporación de grasa en su elaboración no es ni siquiera grasa de vaca, sino la que se hace con mbokaja, con coco machacado, porque era la grasa que tenían y tenemos más disponible en los páramos del Paraguay. Si te vas hacia Villarrica, puedes llegar a encontrar en algún momento donde se hace la chipa kavure con coco pisado, que es deliciosa. Y a partir de ahí ya empezaba la incorporación del huevo, el queso, que es la última tecnología que cae dentro de la chipa.
–Con respecto a la forma de consumirla, ¿en qué se convirtió la chipa?
–La chipa se convierte en un avío y ahí sí hay una pequeña diferencia con el pan, porque vas a ver muy poca gente comiendo pan solo. El pan se come con los sándwiches, lo que sea, pero la chipa es un avío. Importantísima es esta definición, porque eso lo convierte en un alimento más completo que solo un pan. La chipa la llevás cuando salís de viaje, la comprás para comer en la cancha. Cuando estás en movimiento, vos comés la chipa. Es un producto que aguanta bien, que no se descompone. Esta característica sí le saca de la línea de la definición de panificado.
NOMBRE GENÉRICO
–La palabra chipa nombra muchos tipos de comida también, como la chipa guasu, chipa so’o.
–Sí, ahí hay otra variación, ya son cosas distintas. Más bien la palabra chipa es un nombre genérico de un tipo de comida y creo que la palabra chipa es un nombre que ni siquiera es guaraní, es quechua. Y es como un genérico, es una especie de segmento, una familia. Es como decir pan, que permite bastante variedad, porque entre la chipa guasu, una chipa almidón y chipa piru no guardan ninguna relación.
–¿Antes era como una comida más para fechas especiales?
–Hasta hace unos 10 años, se comía chipa solamente si comprabas del chipero, estaba más restringido. Hoy no, porque se impuso que te vas al supermercado a comprar la masa de la chipa, envasada al vacío, y lo preparás en tu casa cuando querés, está más disponible. De igual forma, la chipa sigue inalterable en la lógica de cómo se consumía hace ya hace cientos de años, porque sigue siendo un alimento de avío. Eso no se transformó, aunque vos lo hagas en tu casa o lo compres de una chipera.
RITUAL
–¿Se puede decir que hay cierto ritual en la elaboración de la chipa, al menos en los modos tradicionales?
–Cuando estaba haciendo una investigación, yo fui a convivir con un chipero de la familia Amarilla, tres generaciones ya de chiperos. Fui y vi el proceso que les lleva la elaboración de la chipa. Es un proceso que lleva por lo menos de 8 a 12 horas, sin contar las horas en las que cargan en la canasta, en su ajaka y se van a vender. La chipa originalmente se hacía en algo que se llamaba la caneca, una especie de batea, donde el que elabora prepara la mezcla, lo cubre con un lienzo antes de dormir, tipo las 8 de la noche, para después levantarse de madrugada y arrancar la otra parte del proceso, a las 2 de la mañana. Hace el fuego en el tatakua, ahí aparece el proceso de sobado, porque tenés que sobar la masa de la chipa para que quede así como avevo. Esa chipa tiene adentro una textura y afuera una capita, una pequeña costra, una cobertura. Después se arma sobre una hoja para que se seque un poco, para que quede como una costrita. Después se limpia el tatakua y ahí recién se mete la chipa por una hora y media. Después de eso, se sacaba y ahí se empezaba a cargar en el ajaka con todos esos lienzos, que eran casi 7 a 8 capas de lienzos para que eso no se enfríe. Después recuerdo que se alzaba y se salía a vender en la basílica. Hoy todo ese proceso está superindustrializado.
–¿Cuál es la receptividad que tiene la chipa en una mesa de gente no paraguaya?
–Mi local es un local muy cosmopolita, tengo muchísimos clientes extranjeros y es realmente sorprendente cómo consumen chipa. Una amiga que vino de Barcelona me dijo ‘es el pan más rico del mundo’. Tal vez está cerca de la arepa, que tiene otra condición, que la rellenan con todo. A eso nosotros todavía no llegamos con la chipa. Ese consumo y visión de la chipa desde la visión de alguien de fuera yo creo que es muy interesante, porque aparte es indefectiblemente una herramienta de identidad.
VARIACIONES
–¿Hay diversas formas de chipas hechas de almidón en la actualidad?
–En los últimos años se hicieron muchas variaciones. Ahora, yo tengo mi reparo respecto a cómo va a sobrevivir la cultura de la chipa básicamente por dos motivos. Primero, porque hay un desinterés en el tema de la calidad de los ingredientes y tenemos que hablar en ese sentido del mundo de la mandioca que, como ingrediente central, no tiene una atención como tendría que ser. En un país como Brasil hay mucha tecnología dedicada a eso.
–¿Cuáles serían los ingredientes que definen la composición de la chipa?
–Para mí tiene que ver mucho con el almidón primero, que forma parte de lo esencial. Hay dos tipos de almidón, una de una tecnología superancestral que está perdida al día de hoy, el almidón agrio que se fermenta y lleva un proceso de tres meses, y después está el almidón común. Número dos sería la grasa y número tres sería el queso, después de eso ya es agregarle otras cosas si querés como jugo de apepu, leche, suero de leche. Pero ya tenés la base de una chipa. Con esas tres cosas tenés muchísimo para hablar, de almidones tenés mucho para hablar, de grasas tenés mucho de qué hablar, porque puede ser de coco, vacuna, porcina, aceite o, lo que se usa muchísimo hoy,
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Fernando de la Mora: desconocidos roban el automóvil de una joven trabajadora
En cuestión de minutos, un grupo de robaoches se alza con un automóvil estacionado frente a un condominio sobre la calle 12 de Julio, en la zona Sur de la ciudad de Fernando de la Mora. La propietaria sería una mujer que llegó hasta el lugar para hacer un trabajo particular y cuando salió ya no encontró su rodado.
En imágenes de circuito cerrado se puede observar cómo un automóvil, aparentemente de la marca Toyota, modelo Runx de color gris, se estaciona casi en medio de la calle y un hombre desciende del lado del conductor y va hasta el automóvil de la marca Toyota, de color blanco, estacionado frente a un condominio y en cuestión de minutos lo hace arrancar y se lo lleva.
En la cámara igualmente se observa que el vehículo en donde se desplazarían los malvivientes se retira rápidamente del lugar, siguiendo al automóvil robado con dirección a la avenida Zavalas Cue. La víctima, al terminar sus compromisos de trabajo, salió hasta la calle y se encontró con que su automóvil ya no estaba.
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Los vecinos, al percatarse de lo que había ocurrido, le comentaron a la joven que ya se habrían dado varios robos en similares circunstancias y con un vehículo similar al del video involucrado en ellos, por lo que la misma denunció ante la comisaria 2.ª de Fernando de la Mora que se podría tratar de los mismos autores.
La denunciante comentó que su vehículo no cuenta con las luces direccionales de los costados, tiene llantas deportivas y una fisura en la zona del parabrisas del lado derecho, además de contar con la chapa CFK 212. La misma solicitó que las autoridades policiales tomen mayor interés en estos hechos y que puedan ser investigados para dar con los responsables.
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Asaltan a comerciante en el portón de su casa en Fernando de la Mora
En la mañana de este jueves, un comerciante del Mercado de Abasto fue emboscado por dos hombres a bordo de una motocicleta cuando llegaba a su domicilio. Los malvivientes, tras intimidarlo realizando varios disparos, se alzaron con una millonaria suma de dinero.
En conversación con el programa “Dos en la ciudad”, emitido por GEN y Universo 970 AM / Nación Media, Juan Carlos Vázquez, víctima del violento hecho, comentó que el asalto no solo ocurrió muy rápido, sino que con mucha violencia, ya que tras resistirse a entregar el estuche que contenía el dinero, uno de los asaltantes empezó a dispararle.
“Eran dos personas, usaban cascos y tapabocas; cuando llegué yo los vi en la esquina y cuando me bajé ya estaban cerrándome el paso, Me exigieron que les entregara el dinero, no me dio tiempo de tirar mi cartera lejos y forcejeamos ahí unos segundos; fue en ese momento donde empezaron a dispararme, gracias a Dios ningún tiro me hirió,” relató la víctima.
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Resaltó que todo lo ocurrido lo presenció su familia, que se encontraba en el interior de la vivienda esperándolo, y cuando se percataron de lo que estaba ocurriendo gritaron y pidieron ayuda, pero esto no intimidó a los malvivientes.
“Afortunadamente, solo me lastimaron y no me hirieron ni hirieron a mi familia con los disparos; eso es lo agradezco realmente. El dinero en sí era producto de la recaudación de estos días, incluyendo el feriado. Aproximadamente se llevaron 30.000.000 de guaraníes en efectivo y más de 200.000.000 de guaraníes en cheques, que eran pagos que nos realizaron las empresas a las que proveemos de frutas en el mercado”, explicó Juan Carlos Vázquez.
El hombre aseguró que como se dedica a la importación y venta de frutas, normalmente maneja sumas de dinero elevadas, inclusive mucho mayores a las que en esta ocasión le robaron, pero que jamás había sufrido un hecho como este. Remarcó que siempre tomó precauciones a la hora de realizar los retiros de dinero o los depósitos.
Por su parte, el jefe de la Comisaría 2.ª de Fernando de la Mora, Ismael Guerrero, aseguró que si bien se cuenta con reportes de asaltos similares, no se puede descartar ni afirmar que se trate de las mismas personas, no obstante, se encuentran recabando imágenes de circuito cerrado, además de las evidencias que quedaron en el sitio, para iniciar la búsqueda de los responsables.
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