El reconocimiento fue entregado el pasado mes de octubre en el marco del congreso realizado en Ecuador donde rindieron un homenaje al doctor Ricardo Abed. Foto: Gentileza.
Médico paraguayo fue reconocido como maestro de la Mastología en Latinoamérica
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Desde la Federación Latinoamericana de Mastología (FLAM) reconocieron la vasta trayectoria del doctor Ricardo Abed y lo eligieron como maestro de la Mastología en Latinoamérica. El reconocimiento fue entregado el pasado mes de octubre en el marco del congreso realizado en Ecuador donde rindieron un homenaje a profesionales de Brasil, Argentina, Paraguay, Perú y Venezuela.
Cabe destacar que el doctor Ricardo Abed es socio fundador de la Sociedad Paraguaya de Mastología, como también es fundador y se trata del primer médico que, tras un viaje al exterior para una especialización, realizó la primera cirugía conservadora del cáncer de mamas en el país, técnica la aprendió en los hospitales oncológicos de Francia y el beneficio fue múltiple lo que motivó a la sociedad paraguaya a postularlo para ser maestro de Latinoamérica.
“A vuelta de mi viaje a Francia iniciamos el tratamiento conservador del cáncer de mamas en Paraguay. En 1982 realizamos la primera técnica y cambiamos toda la mentalidad de las cosas y la gente. Se debe rendir homenaje a las mujeres que accedieron a hacerse ese tratamiento, ya que en esa época el único tratamiento era la cirugía radical o extirpación de la mama, tanto para tumores iniciales o muy avanzados”, detalló el doctor en entrevista con La Nación – Nación Media.
Resaltó que junto con otros médicos se convirtió en fundador de la Unidad de Mastología de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Asunción (UNA). Misma unidad donde junto con otros médicos crearon la residencia en el área con la intención de obtener el título de especialista y aumentar el número de mastólogos en el país.
“Antes veníamos nosotros, nos especializábamos en cáncer y la especialidad de mama era algo personal, no había una documentación que nos habilite a hacer solo cáncer de mamas y así lo desarrollamos en el 2010. Creamos la Unidad de Mastología, creamos un consultorio y recibimos a los médicos para hacer una especialización de dos años. Al mismo tiempo en la UNA se otorgó el título de especialización en esta rama y se abrió una puerta para formarse en el país a los médicos”, puntualizó el profesional.
El doctor Abed destacó que la detección temprana del cáncer de mamas es muy importante. Foto: Ilustrativa.
Abed resaltó el papel de la Sociedad Paraguaya de Mastología, que realiza evaluación nacional del cáncer de mamas en el departamento Central, en Ciudad del Este y Encarnación, como apoyo a los colegas del interior del país. Mediante esta evaluación se calcula que hay unos 1.800 nuevos casos de cáncer de mama por año. “Creemos todavía que hay un subregistro de cáncer de mama ya que falta incluir otras zonas y los hospitales privados, que superó altamente a la epidemia del cáncer de útero”, relató.
Por último, el profesional resaltó que es muy importante el chequeó anual para la detección precoz del cáncer de mamas y apuntó que, pese a no ser evitable, con un tratamiento oportuno se puede reducir el índice de mortalidad. “Un diagnóstico temprano para nosotros es detectar antes de que se palpe, para ofrecer una conservación mamaria para la cual se realiza un tratamiento médico y luego la posibilidad de conservar la mama, en el caso que no se pueda una reconstrucción”, concluyó.
El doctor Abed comenzó su carrera en el Instituto Nacional del Cáncer (Incan), bajo la dirección del doctor Manuel Riveros. Durante ese tiempo fue elegido para ser becario de la Embajada de Francia en los institutos del Cáncer de París, Lyon, Montpellier y Marsella, donde conoció a su maestro, el doctor Jean Maurice Spitalier.
Abed también es miembro fundador de varias sociedades científicas y lo más importante que deja un legado siendo autor de 25 libros y revistas nacionales. Además, pudo participar de 240 congresos nacionales e internacionales, todas en calidad de disertante, conferencista, presidente de mesa, panelista y jurado. A la lista de logros se suman más de 60 cursos de mastología, oncología y oncoplastía a nivel nacional e internacional.
Doctor Ricardo Abed es socio fundador de la Sociedad Paraguaya de Mastología. Foto: Archivo.
La historia de perseverancia y empeño del reconocido ciclista paraguayo Lorenzo Prieto es digna de conmemorarse. Hoy se cumplen 60 años de la hazaña que dejó en alto al país. Un 2 de abril, pero de 1965, el atleta venció la marca del ciclista brasileño Silky Savagge y pasó a formar parte del récord mundial de permanencia en bicicleta, con una marca de 178 horas y 15 minutos.
Detrás de esta gran hazaña, hubo acciones que marcaron la vida de Lorenzo. Se preparó con varios meses de antelación para a esta marca y sacarle el puesto al atleta de Brasil. El historiador Ángel Piccinini comentó a La Nación/Nación Media, que con apenas 10 años, Prieto comenzó con su carrera de locución, a los 11 años trabajaba en radio Comuneros y simultáneamente animaba fiestas.
En esos tiempos fue invitado para hacer animación en Brasil, donde fue espectador de una competencia de permanencia en bicicleta y conoció al campeón mundial de ese entonces, Silki Savagge. “Admirado, Lorenzo pidió conversar con el vencedor. Al expresarle su admiración diciéndole ‘qué lindo es lo que hacés, ¡cómo me gustaría algún día ser como usted!”, Savagge le respondió despectivamente: ‘Esto no es para un paraguayo alfeñique como vos...’, frase que hirió profundamente al compatriota”, resaltó el historiador.
Afirmó que el atleta quedó muy ofendido y cuando volvió al país empezó con su entrenamiento para poder, alguna vez, demostrar que un paraguayo puede formar parte de una competencia como esta. “En 1965 llegó el gran momento que Lorenzo tanto había esperado. En San Pablo, Brasil, se enfrentó a su némesis, Silki Savagge, en un duelo que comenzó a las 10:00”, confirmó.
Agregó que el desafío consistía en pedalear la mayor cantidad de tiempo posible sin apoyar el pie en el suelo. Esto quería decir que todas las actividades, incluyendo descansar, comer, recibir asistencia y realizar necesidades fisiológicas, debían hacerse montado en la bicicleta.
“Tras 96 horas de competencia, el 30 de marzo de 1965, Savagge se rindió, bajándose de la bicicleta exhausto, ante la alegría del público paraguayo. El brasileño, indignado, exigió que Lorenzo alcanzará su marca para ser declarado campeón. El paraguayo aceptó el reto y continuó pedaleando hasta el 2 de abril de 1965, a las 20:00 ”, detalló.
Es así que el compatriota estableció un nuevo récord mundial de permanencia en bicicleta con un total de 178 horas y 15 minutos. Además, superó por 6 horas y 15 minutos la marca de Savagge. “En ese momento, Lorenzo se acercó al incrédulo Savagge para recordarle quién era: “el paraguayo alfeñique” que le había arrebatado el título”, aseguró.
Luis Alberto del Paraná fue su amigo y representante. Foto: Archivo
Entrenamiento
El historiador refirió que como parte de su entrenamiento el ciclista participó del certamen de resistencia nacional de permanencia en bicicleta que se realizó en el Club Guaraní. “Con solo 13 años, Lorenzo no dudó en inscribirse y sin poseer una bicicleta propia, dado sus orígenes humildes, consiguió que el dueño de una bicicletería llamada “El Pedal” le prestase una a cambio de llevar la publicidad del negocio”, dijo en LN.
Este fue el primer campeonato que ganó el atleta. Durante el certamen local pudo permanecer 24 horas montado en su bici, girando solamente por el lado izquierdo, sin pisar tierra. “Este triunfo fue solo el comienzo de una brillante carrera, pues Lorenzo tenía la mirada puesta en superar a Silki Savagge”, confesó en nuestro medio.
Foto: Gentileza/Facebook Lorenzo Prieto
Viajó en bici a Estados Unidos
Otra de las grandes hazañas de Prieto fue en 1964, un año antes de su mayor logro, en el que realizó un extraordinario viaje desde Asunción hasta Dallas, Estados Unidos. Este viaje lo hice como entrenamiento y duró cuatro meses. El hombre llevó consigo 10 kilos de tierra paraguaya, una placa de bronce de 15 kilos, una mochila y una guitarra al hombro.
“En este trayecto, se convirtió en el primer paraguayo en cruzar la Cordillera de los Andes sin bajar de la bicicleta. Además, Lorenzo llegó hasta la tumba de John F. Kennedy, no sin antes ser detenido por la guerrilla guatemalteca durante 12 horas, tras lo cual fue liberado. Al llegar a los Estados Unidos, las autoridades norteamericanas le regalaron un viaje alrededor del país, un pasaje de regreso a Paraguay y 2,500 dólares”, confirmó.
Hace 60 años el compatriota estableció un nuevo récord mundial de permanencia en bicicleta con un total de 178 horas y 15 minutos. Foto: Archivo
Sobre Lorenzo Prieto
Lorenzo Prieto nació en Asunción el 27 de octubre de 1943, en el seno de una familia humilde. Desde muy pequeño trabajó para sobrevivir, dedicándose a vender diarios y lustrar zapatos en la Plaza Independencia. “Además de su carrera deportiva y cinematográfica, Lorenzo fue locutor profesional, animador de fiestas, boxeador y cantante. Estudió quiropráxia y fue masajista del club Olimpia durante la época de Arístides del Puerto”, relató el historiador.
Indicó que el atleta estuvo fuera del país durante 10 años y haber recorrido 82 países, siempre sostuvo que no hay otro Paraguay. Sus seguidores lo llamaron merecidamente “showman”, “gigante”, “récordman”, “estrella mundial”, y también recibió el título de “Campeón de la Amistad”. Lorenzo Prieto fue declarado patrimonio nacional de Paraguay cuando ganó el récord, en un acto realizado frente al entonces Cine Victoria.
“Según varios de sus biógrafos, muchas de las historias sobre la vida de Lorenzo Prieto contienen elementos fantasiosos. Sus relatos sobre encuentros con celebridades de Hollywood, sus hazañas deportivas y sus viajes internacionales, a menudo carecen de verificación independiente. Algunos investigadores sugieren que mientras que ciertos logros están documentados, otras partes de su biografía fueron embellecidas”, puntualizó.
Foto: Gentileza/Facebook Lorenzo Prieto
Las reglas de la competencia
En su muro del Facebook, John Freddy Prieto Pinto, hijo de Lorenzo, comentó que el gran Rey del Pedal, como también era conocido, comentó que el mayor récord de Lorenzo fue de 720 horas sobre una bicicleta sin dormir y sin bajar del rodado. “Muchos se preguntaran ¿cómo hacía? Cada deporte tiene sus reglas”, comentó.
Explicó que por cada hora realizada, se tenía 5 minutos de descanso. “Esos 5 minutos son acumulativos, pero no puede utilizar más de una hora por descanso. En esa hora de descanso, se aprovecha para realizarle masajes de relajación, limpieza personal, atención de médica y otros”, comentó en un posteo.
Foto: Gentileza / Facebook Lorenzo Prieto
Datos claves
Lorenzo volvió a hacer historia entre el 8 de septiembre y el 8 de octubre de 1967 en Mónaco, cuando permaneció 720 horas ininterrumpidas (30 días) montado en su bicicleta, quebrando su propia marca anterior. Estas hazañas le valieron ser el primer paraguayo en figurar en el Libro de los Récords Guinness.
Las proezas sobre la bicicleta le permitieron recorrer el mundo y conocer a verdaderas celebridades. Mediante Luis Alberto del Paraná, quien era su amigo y representante, pudo conocer a Dino de Laurentiis, uno de los grandes directores de cine, quien lo invitó a participar en algunas de sus realizaciones.
Lorenzo Prieto falleció el 21 de junio de 2019 debido a problemas cardíacos que padecía, dejando un legado incomparable en la historia paraguaya.
Lorenzo volvió a hacer historia entre el 8 de septiembre y el 8 de octubre de 1967 en Mónaco. Foto: Archivo
Inhumaron a catequista paraguayo secuestrado y asesinado durante la dictadura argentina
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Este domingo, en la parroquia de Nuestra Señora de los Trabajadores de la ciudad de Lanús (Argentina) se desarrolló una acto de traslado e inhumación de los restos de Antero Daniel Esquivel, paraguayo que fue secuestrado, torturado y desaparecido durante la dictadura del vecino país en 1977. Sus restos fueron hallados en el 2024 y los forenses confirmaron que se trataba del compatriota.
La desaparición de Antero se reportó cuando tenía 32 años, el 2 de febrero de 1977, en Villa Caraza de la localidad bonaerense de Lanús. El compatriota emigró al vecino país en 1970, fue catequista y miembro de la Juventud Obrera Católica e impulsor del Equipo de Pastoral Paraguayo en Argentina (EPPA). Sus restos fueron hallados luego de cuatro décadas en el cementerio de Lomas de Zamora.
Un equipo de antropólogos forense realizó los estudios pertinentes y lograron identificar a los restos como los de Antero. Hoy se realizó un encuentro fraterno, donde cada uno pudo expresar sus sentimientos y recordar a Daniel desde el cariño y la fe. Desde la diócesis de Avellaneda-Lanús confirmaron que fue un momento de profundo recogimiento y oración, acompañado de sus familiares que llevaron la urna hasta la Curia del Obispado.
“Daniel fue un testimonio muy fuerte para los cristianos en su momento y tenerlo de nuevo entre nosotros es muy importante. Sus restos nos hablan de la memoria de lo acontecido, del dolor y sufrimiento, pero también de la entrega generosa de tantos hermanos que dieron su vida por una causa tan justa y noble como la de servir a sus hermanos”, dijo Marcelo Margi, obispo de Avellanera-Lanús.
Durante el acto se encontraban presente los familiares de Antero, entre ellos su hermana melliza, Genoveva, quien relató con mucho cariño anécdotas sobre la vida de su hermano, recordándolo con amor y gratitud. Junto a ella, algunos miembros de la comunidad también compartieron su experiencia, haciendo de este momento un homenaje vivo a Daniel.
“Me quedo con la certeza de que este camino que recorremos juntos nos fortalece como comunidad y nos ayuda a vivir la esperanza cristiana en la vida eterna. En Villa Caraza, concluimos este gesto de despedida con la confianza de que Daniel descansa en la paz del Señor”, finalizó el sacerdote durante el acto. En Asunción, habrá un homenaje el viernes 28 de marzo, a las 19:00, en la Plaza de los Desaparecidos, ubicada en El Paraguayo Independiente entre Río Apa y Montevideo.
El ñai’upo, en busca de ser reconocido como patrimonio de la humanidad
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por Jorge Zárate
jorge.zarate@nacionmedia.com
Fotos: Gentileza
Preservado por un puñado de artesanas, esta práctica ancestral y tradicional de hacer cerámica está en un momento en el que “requiere de salvaguarda”. La idea es que el reconocimiento internacional ayude a multiplicar la práctica de este tipo de alfarería manual apuntalando su difusión y valoración como hecho artístico y comunitario.
“Nuestra candidatura ha pasado un filtro importante, por lo que somos optimistas de que será aprobado en la reunión venidera”, dice Sergio Ríos, de la Dirección de Estudios, Antropología, Arqueología y Paleontología de la Secretaría Nacional de Cultura (SNC).
Lo hace explicando que en diciembre de este año, en Nueva Delhi, India, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) podría dar un paso importante para darle estatus protectivo a la tradicional técnica alfarera nacional.
De superar este paso, en la próxima reunión general del organismo se podría dar el reconocimiento. En este sentido, Ríos apunta que “con esta declaración será posible ejecutar acciones específicas que contribuyan a su salvaguarda y que permitan que la elaboración artesanal del ñai’ũpo pueda continuar en las próximas generaciones. Por otra parte, será también una prueba más de la enorme riqueza cultural que tenemos en Paraguay y de que debemos incentivar la preservación de nuestras prácticas del patrimonio inmaterial, como parte de nuestro acervo nacional”.
Lo cierto es que son pocas ya las artesanas que vienen custodiando esta práctica. Alrededor de cinco en Itá y otras ocho en Tobatí, según el registro de la SNC. “Recientemente falleció Rosalina Robles de Yaguarón, distinguida como tesoro nacional vivo y existen también otras mujeres, además de sus familias, que contribuyen activamente al proceso de elaboración del ñai’upo”, dice Ríos describiendo el cuadro.
“El taller de alfarería Ña Rosalina Robles en Peguahó, Yaguarón, administrado por la familia de nuestra artesana en su honor, también es un espacio que contribuye a la visibilización de estas prácticas y a que las mismas se mantengan vivas”, destaca.
KAMBUCHI APO
Vicenta Rodríguez es la lideresa del colectivo de mujeres alfareras Kambuchi Apo y espera que la eventual declaración “pueda incentivar a los jóvenes, a los niños, para que puedan aprender y para que siga adelante nuestra tradición, nuestra cultura, el oficio que nos dejaron nuestras abuelas, nuestras mamás”, expone.
La idea es que el reconocimiento las ayude en la valorización del trabajo “para que podamos vender en los precios justos y para que los ceramistas tengamos una vida estable también”.
Vicenta, verdadera maestra de ceramistas, recuerda que el ñai’ũpo se destaca por ser un trabajo hecho a mano: “No se usa moldes ni torno”. Por ello, asume que un destaque internacional de su técnica puede ayudar a multiplicar los talleres que vienen haciendo para enseñar este particular contacto con el barro a las nuevas generaciones
LABOR PEDAGÓGICA
“En Itá, más o menos 25 familias son las que se dedican y en nuestra asociación trabajamos ocho mamás juntas buscando que sea taller, escuela de cerámica y que los niños, los jóvenes y todas las personas que quieran aprender puedan tener acceso a ello. Ese es nuestro objetivo”, resalta.
Kambuchi Apo tiene un local de exposición y venta que trabaja de lunes a lunes en la avenida General Marcial Samaniego de Itauguá, donde puede verse la exquisita producción de este tesonero grupo de ceramistas.
Vicenta recuerda que mucha de la tarea la hicieron con el apoyo del Instituto Paraguayo de Artesanía (IPA), la SNC y el Fondo Nacional de la Cultura y las Artes (Fondec). “Nosotras preparamos proyectos y conseguimos fondos para hacer nuestros libros (‘Ñai’ũpo rape’ y ‘Kuña okambuchi apo’), nuestra feria, nuestro festival anual que solemos hacer en el mes de setiembre”, cuenta. También se brindaron talleres en escuelas, en la comunidad y en las plazas de Itá.
Vicenta Rodríguez, lideresa del colectivo de mujeres alfareras Kambuchi Apo
TRADICIÓN Y FUTURO
Memorando la tradición surge el nombre de Gumercinda Irala, mujer que preservó la técnica por 60 años, cuenta Elena Dielma, ceramista joven que sueña con poder seguir transmitiendo el conocimiento. “¡No queremos que se pierda, queremos que siga de generación en generación el trabajo hecho a mano!”, exclama.
Cuenta que en el trabajo de difusión del arte ceramista “llegamos a muchas comunidades, incluso indígenas, que están queriendo volver al ñai’ũpo, a esta tradición guaraní”, comenta.
Añade que, a pesar de las dificultades, decenas de familias en Itá y Tobatí siguen adelante con la difícil tarea. Destaca para ello los apoyos oficiales y recuerda que las ceramistas pudieron viajar y mostrar lo suyo en el país, con lo que se fueron dando acciones para “revalorizar” el ñai’ũpo, que espera que la declaración de la Unesco ayude a reforzar.
Elena se considera “una aprendiz de la cerámica, pero cada día estoy más fortalecida, más inspirada para seguir en la lucha constante, porque vivir de esto cuesta muchísimo en el sentido de que a veces hay buena temporada, a veces no, entonces es un poco difícil”.
No obstante, apunta que valió la pena el esfuerzo, ya que “gracias a que las maestras artesanas persistieron entre tantas necesidades logramos ahora posicionar al ñai’ũpo. Así que la posibilidad de que pueda lograrse el reconocimiento de la Unesco hace que sienta tanta admiración por esas maestras artesanas y estoy segura de que se va a lograr”.
La joven ceramista Elena Dielma sueña con la preservación de la
técnica artesanal
UNA PREPARACIÓN RITUAL
La ceramista Elena Dielma cuenta que todo comienza con la preparación de la arcilla, “que se extrae del estero, se trae en pelotas, se pone en una pileta y ahí se pica. Luego se saca y se pone encima de una bolsa y se amasa con los pies. Se le agrega un poco de polvo de ladrillo, se sigue apisonando y luego pasa a un amasado, ya con las manos, donde se limpia la arcilla. Después pasa para el moldeado y la cocción en el horno”.
La joven relata que se inició en esta técnica hace seis años con la maestra Vicenta Rodríguez, en Kambuchi Apo. Vale decir que hay un componente familiar, ya que Vicenta es la suegra de Elena, por lo que considera que “mi familia está unida a través del ñai’upo”.
Recuerda entonces que “en realidad mi abuela fue alfarera, fue ceramista, pero mi mamá ya no siguió… se cortó eso con mi mamá, pero yo volví gracias a Vicenta”.
Luego explica cómo se dio esa continuidad: “Empecé haciendo el bruñido (pulido de las piezas) y luego ellas me insistieron en que toque la arcilla y realmente hasta hoy puedo sentirme orgullosa porque desde el primer momento en que la toqué, no puedo explicar lo que yo puedo hacer con mis manos en el barro. Es como que no sabía que yo sabía hacer esto, que estaba en mí eso gracias a mi abuela, que está también en mi sangre ser ceramista”, dice.
Esa iniciación impactó en su vida, ya que según apunta “me estaba preparando para ser licenciada en enfermería y no lo logré por muchas razones, y no estoy arrepentida. No es algo que me afectó psicológica o emocionalmente, sino es algo que seguramente me preparó para estar ahora donde estoy”.
Cuenta que comparte este amor por la cerámica con su hermana, que también fue iniciada en el arte por su marido, “que es hijo de la afamada Rosa Brítez. Entonces, somos dos en la familia que logramos recuperar una tradición”, dice.
“A través del ñai’upo aprendí a trabajar en comunidad, aprendí de muchas mujeres que lo hacen con la misma pasión que nosotras, pude conocer la historia de las maestras que pasaron tantas cosas años atrás con este trabajo que se denigraba muchísimo, que no valía nada, que era prácticamente sin valor para mucha gente y ahora ver que se está logrando todo esto para mí es muy importante, como lo es ser parte de ello también”.
La preparación ritual del producto
TRÁMITE PENDIENTE
La Unesco confirmó recientemente que la candidatura del arte del ñai’upo, cerámica ancestral, presentada por Paraguay, será considerada en la 20.ª Reunión del Comité Intergubernamental de la Unesco, programada para este año, para su posible inscripción en la Lista del Patrimonio Cultural Inmaterial que Requiere de Salvaguardia Urgente. En este contexto, la SNC se encuentra ultimando los detalles del dossier técnico que respaldará esta propuesta, un paso crucial para su reconocimiento internacional.
La técnica de alfarería ñai’upo (quehacer cerámico) es una práctica ancestral que se ha transmitido de generación en generación, principalmente entre mujeres artesanas de Itá y Tobatí. Consiste en la elaboración de piezas de cerámica, como cántaros y utensilios, utilizando métodos tradicionales que incluyen la recolección de arcilla, su preparación y modelado, seguido de la cocción en hornos artesanales. Estas piezas no solo cumplen una función utilitaria, sino que también poseen un significativo valor cultural y artístico.
En junio de 2021, la SNC declaró al ñai’upo como patrimonio cultural inmaterial nacional, reconociendo la importancia de su preservación y promoción.
La técnica de alfarería ñai’upo (quehacer cerámico) es una práctica ancestral
Premios Héroes: siete paraguayos fueron reconocidos por su labor y aporte social
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En una velada cargada de mucho significado y emoción, este viernes siete paraguayos fueron galardonados en la quinta edición de los Premios Héroes, una ceremonia que reconoce a aquellas personas e instituciones que, con su labor social, cultural, deportiva y humanitaria, han contribuido significativamente en el desarrollo y bienestar de la sociedad paraguaya.
La gala fue organizada por el grupo Nación Media reuniendo a personalidades destacadas en un evento trasmitido en exclusiva por el canal GEN. En este espacio se celebró el espíritu solidario y el esfuerzo de quienes trabajan por un Paraguay mejor y merecen el reconocimiento de todo el país por sus esfuerzos.
El evento se realizó en coincidencia con la conmemoración de una fecha de suma relevancia: el Día Nacional de los Héroes, en el que se recuerda la muerte del Mariscal Francisco Solano López y también se rinde tributo a todos los baluartes de nuestra historia.
La conducción y presentación de las siete categorías estuvo a cargo de Alejandro Rojas, mientras que la entrega de los reconocimientos las realizaron diferentes figuras destacadas del grupo Nación Media. En esta ocasión se dio a conocer las historias de vida de los galardonados, destacando su contribución al desarrollo y al bienestar de nuestra sociedad.
Los premiados
El grupo de voluntariosBatallón de Amor fue reconocido en la categoría “Héroe Popular”, ya que con su dedicación y amor, han transformado la vida de adultos mayores en situación de abandono, conquistando el corazón de la gente. La condecoración la recibieron de Yvonne Boss y Domingo Ayala.
El grupo de voluntarios Batallón de Amor fue reconocido como “Héroe Popular", en esta edición. Foto: Matías Amarilla
Gracias a su gran talento en la música se convirtió en un ejemplo de perseverancia y creatividad, motivando a las nuevas generaciones a creer en sí mismas y a luchar por sus metas, por lo que Aye Alfonso se llevó el reconocimiento como “Héroe Joven” de la mano de Dora Ceria, Sharon García y Fabrizio Ferreira.
El "Héroe Joven", Aye Alfonso, ídola de los jóvenes y los no tanto. Foto: Matías Amarilla
Fernando Szmuc, quien demostró un profundo sentido de gratitud y solidaridad al remodelar seis consultorios pediátricos y ocho salas de internación en el Instituto de Medicina Tropical (IMT), en agradecimiento por la atención brindada a su hijo fue reconocido en la categoría “Héroe Civil”, recibiendo el galardón de las manos de Mica Chamorro y Susan Paradeda.
El "Héroe Civil", Fernando Szmuc, un padre agradecido que cambió la realidad luego de reconocer la ayuda recibida en el sistema de salud. Foto: Matías Amarilla
En la categoría “Héroe de la Amistad” fue reconocido Gustavo Alfaro, quien desde su rol como director técnico de la Albirroja, logró unir a todo un país bajo un mismo sentimiento de pasión y orgullo. Con su liderazgo, no solo llevó al equipo a grandes victorias, sino que también fortaleció el espíritu de unidad entre los paraguayos. El galardón le fue entregado por María E. Núñez y Salvador Hicar.
Gustavo Alfaro, el técnico de la Selección Paraguaya, recibió el premio "Héroe Amistad". Foto: Matías Amarilla
Reconocido por su invaluable servicio y asistencia a personas en situación de vulnerabilidad, creando la Fundación San Rafael para brindar esperanza y apoyo a quienes más lo necesitan la figura del Padre Aldo Trento fue reconocida en la categoría “Héroe Insignia”, recibiendo esta distinción el licenciado Óscar Escobar, representante de la fundación de la mano de Sara Ayala y Mariano Mercado.
Oscar Escobar recibe el premio "Héroe Insignia" en representación del padre Aldo Trento. Foto: Matías Amarilla
Como “Héroe Deportivo”, en esta ocasión fue galardonada Pamela Bóveda, quien hizo historia al obtener el primer título mundial de Jiu-Jitsu para Paraguay en el World IBJJF Jiu-Jitsu No-Gi Championship, llevando en alto el nombre del país en el ámbito deportivo. El premio lo recibió Ágata Bóveda de manos de Jimena Alder y Sabrina Montes.
Como está fuera del país, el "Héroe Deportivo", Pamela Bóveda, envió a su representante, su hermana Ágata, para ser parte de la fiesta de la gala. Foto: Matías Amarilla
En la categoría “Héroe del Año” fueron reconocidos los Bomberos voluntarios, por su incansable lucha contra los incendios, especialmente los que afectaron la zona del cerro Chovoreca, demostrando valentía y compromiso en la protección de vidas y recursos naturales. La entrega del reconocimiento estuvo a cargo de Richard Moreira y Fabiola Martínez.
Richard Moreira y Fabiola Martínez entregaron el premio "Héroe del Año" a los Bomberos Voluntarios. Su lucha incansable frente a los grades incendios, incluso en el norte del país recibió el reconocimiento de Nación Media. Foto: Matías Amarilla
Los Premios Héroes son una iniciativa que busca visibilizar y celebrar las historias de quienes, con su esfuerzo y dedicación, inspiran a otros a construir un país más solidario y comprometido, por lo que desde el Grupo Nación Media se busca impulsar y visibilizar estas acciones que generan un impacto altamente positivo.