Mujeres indígenas trabajan en conservación de bosques de manera sostenible
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La organización Mujeres Indígenas del Paraguay (Mipy) apunta a proyectos de conservación de bosques de manera sostenible. En este sentido, las mujeres indígenas del pueblo Enxet Sur de la comunidad del Estribo ubicada en el Chaco paraguayo del departamento de Presidente Hayes buscan fortalecer la apicultura y artesanía.
Ellas ven la importancia de preservar sus recursos naturales, indispensables para el desarrollo de la apicultura y la producción de artesanías, a través de la protección de sus bosques que son fuente de subsistencia para las comunidades indígenas del Chaco. En este sentido, unas 40 mujeres del pueblo Enxet Sur se reunieron para debatir estrategias de cómo proteger la naturaleza.
La articulación Mujeres Indígenas del Paraguay (Mipy) y la Asociación Naturaleza para la Vida – Tekoporã (NpV), en el marco del proyecto “La conservación de los bosques y el territorio desde la visión de las mujeres indígenas del Chaco paraguayo: Avanzando hacia la consolidación de REDD+ en los territorios indígenas”, realizaron talleres de capacitación para las mujeres de este pueblo indígena. El proyecto cuenta con el apoyo de la organización Sotz’il y la financiación del Banco Mundial.
Las mujeres de las aldeas La Madrina, 13 de Marzo, Alegre, San Carlos, Palo Santo y Santa Fe, durante el encuentro, advirtieron que los efectos del cambio climático –como los períodos prolongados de sequía contrastados con los picos altos de precipitaciones– impactan negativamente en la fauna y flora de los bosques, disminuyendo la cantidad de plantas como el caraguatá cuyas fibras son utilizadas para la creación de piezas artesanales o provocando alteración en los ciclos naturales de producción de miel.
Emprender acciones
Las mismas destacaron ciertas acciones que se podrían emprender de cara a esta problemática. Entre las acciones destacaron la necesidad de contar con proyectos enfocados en la provisión de herramientas necesarias para la recolección del caraguatá y carandilla, tales como botas, guantes y machetes.
“Existen unas 65 mujeres de la comunidad que se dedican a la confección de objetos artesanales como accesorios, bolsos, cintos, pulseras, canastitas y figuras decorativas inspiradas en la naturaleza de su entorno. Destacó que la venta de los productos significan un importante aporte económico en las familias y que la ausencia de herramientas necesarias para el trabajo adecuado, así como la pérdida de los recursos naturales provocan el deterioro de sus condiciones de vida”, dijo Lina López.
Por su parte, Serafina Ramírez, otra originaria del pueblo Enxet Sur de 48 años, mencionó que muchas familias se benefician con la apicultura y que las mujeres adultas se dedican a esta actividad cuyos conocimientos adquirieron a través de sus padres y mediante capacitaciones externas.
Aseguró que en tiempos de buena cosecha, las mujeres venden la miel a G. 35.000 el litro y que la falta de este ingreso repercute negativamente en la alimentación y salud de los integrantes de la comunidad, por lo que insistió en la necesidad de la provisión de colmenas para trabajar en la apicultura así como también planteó la necesidad de elaborar acuerdos con el municipio para que se disponga de camiones cisterna para la asistencia de provisión de agua en tiempos de sequía.
Apicultura y artesanía
El taller para mujeres indígenas fue impartido por Tina Alvarenga, coordinadora del proyecto por Mipy, y Néstor Sagüí, apoyo técnico por la Asociación NpV. El mismo tiene como objetivo que las mujeres del pueblo Enxet Sur cuenten con las herramientas para el análisis de políticas públicas que se establezcan en el territorio, como así también para la construcción de propuestas a ser presentadas ante las autoridades locales y centrales, así como a los cooperantes internacionales.
En este sentido, como resultado del taller de capacitación, las participantes delinearon los primeros puntos a ser desarrollados en un próximo encuentro para la elaboración de proyectos que apuntarán principalmente a fortalecer la apicultura y la artesanía como actividades económicas de relevancia en la comunidad.
IPA informa requisitos para participar en ferias de artesanías
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El Instituto Paraguayo de Artesanía (IPA) informó sobre los requisitos y el procedimiento para participar de las ferias que organiza, las cuales reditúan en un mayor volumen de ventas y contactos realizados entre artesanos y compradores. Los detalles y el modelo de nota se encuentran disponibles en: https://artesania.gov.py/ferias.
Desde la mirada del comprador, las ferias organizadas por el IPA representan una garantía de calidad en los productos, autenticidad en cada pieza procedente de las comunidades productoras, con alto valor cultural e identitario; la posibilidad de conectar con el artesano productor y conocer su historia y procesos de producción, además del significado de cada pieza, en un entorno agradable y con distintas opciones de pago además del efectivo.
Entre los requisitos básicos se debe contar con el registro vigente del IPA ya sea como artesano, empresa artesanal o fórmula asociativa. Enviar una nota dirigida a la autoridad institucional, de manera física en la sede central del IPA o al correo ipa@gmail.com para solicitar la participación en una o más ferias. También hay otros requisitos especificados para representantes de asociaciones.
También se requiere contar con una buena cantidad y diversidad de productos, con excelente calidad y cuidada presentación. Los productos deben reflejar una identidad cultural local o nacional, lo que implica el uso de materias primas naturales, técnicas tradicionales, u otras utilidades o aspectos representativos del patrimonio cultural de cada localidad productiva.
Esta variedad oleaginosa es una oportunidad única para diversificar los cultivos de invierno y fortalecer la industria local, con miras a la internacionalización. Foto: AFP
Canola: alternativa rentable, sostenible y valor agregado
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La canola representa una oportunidad única para diversificar los cultivos de invierno y fortalecer la industria local, con miras a la internacionalización.
Un cultivo de invierno como variedad de oleaginosa que comenzó a tomar fuerza como una opción o especie diferente para rotación de los cultivos, ya sea trigo o maíz zafriña, es la canola que no solo es muy ventajosa en términos agronómicos, sino también en materia económica por los buenos precios y la demanda creciente.
En ese afán y con el compromiso de fomentar la competitividad y la sostenibilidad del sector agroindustrial, viceministerio de Inversiones y Exportaciones (Rediex), Javier Vivero, firmó un convenio de cofinanciamiento con la empresa Copordini SA, industrializadora de canola situada en Alto Paraná.
El acuerdo permitirá la realización del “Simposio Regional e Internacional de la Cadena Productiva de la Colza 2025, con Énfasis en Sostenibilidad”, un evento que busca promover la producción de colza (canola) a nivel local como alternativa rentable y sostenible, enfocándose en la exportación de aceite refinado.
Sobre el punto, el viceministro destacó que la firma representa una oportunidad única para diversificar los cultivos de invierno y fortalecer la industria local, con miras a la internacionalización, al tiempo de ratificar el compromiso del gobierno con el desarrollo sostenible y el bienestar de las comunidades agrícolas.
Fortalecimiento. Concretamente, el convenio tiene como objetivo principal fortalecer la cadena productiva de la canola en los departamentos de Alto Paraná e Itapúa, impulsando así el desarrollo económico de las comunidades agrícolas.
Con relación al Simposio, no solo busca promover el intercambio de conocimientos, sino también consolidar a Paraguay como un actor clave en el mercado global de canola, abriendo nuevas oportunidades para el sector agroindustrial.
Respecto a la firma industrializadora, la misma cuenta con una capacidad de producción anual de 25.000 toneladas, originada de la fusión entre la Cooperativa de Producción Agropecuaria Naranjal Ltda. (Copronar) y Pordini SA.
El ñai’upo, en busca de ser reconocido como patrimonio de la humanidad
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por Jorge Zárate
jorge.zarate@nacionmedia.com
Fotos: Gentileza
Preservado por un puñado de artesanas, esta práctica ancestral y tradicional de hacer cerámica está en un momento en el que “requiere de salvaguarda”. La idea es que el reconocimiento internacional ayude a multiplicar la práctica de este tipo de alfarería manual apuntalando su difusión y valoración como hecho artístico y comunitario.
“Nuestra candidatura ha pasado un filtro importante, por lo que somos optimistas de que será aprobado en la reunión venidera”, dice Sergio Ríos, de la Dirección de Estudios, Antropología, Arqueología y Paleontología de la Secretaría Nacional de Cultura (SNC).
Lo hace explicando que en diciembre de este año, en Nueva Delhi, India, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) podría dar un paso importante para darle estatus protectivo a la tradicional técnica alfarera nacional.
De superar este paso, en la próxima reunión general del organismo se podría dar el reconocimiento. En este sentido, Ríos apunta que “con esta declaración será posible ejecutar acciones específicas que contribuyan a su salvaguarda y que permitan que la elaboración artesanal del ñai’ũpo pueda continuar en las próximas generaciones. Por otra parte, será también una prueba más de la enorme riqueza cultural que tenemos en Paraguay y de que debemos incentivar la preservación de nuestras prácticas del patrimonio inmaterial, como parte de nuestro acervo nacional”.
Lo cierto es que son pocas ya las artesanas que vienen custodiando esta práctica. Alrededor de cinco en Itá y otras ocho en Tobatí, según el registro de la SNC. “Recientemente falleció Rosalina Robles de Yaguarón, distinguida como tesoro nacional vivo y existen también otras mujeres, además de sus familias, que contribuyen activamente al proceso de elaboración del ñai’upo”, dice Ríos describiendo el cuadro.
“El taller de alfarería Ña Rosalina Robles en Peguahó, Yaguarón, administrado por la familia de nuestra artesana en su honor, también es un espacio que contribuye a la visibilización de estas prácticas y a que las mismas se mantengan vivas”, destaca.
KAMBUCHI APO
Vicenta Rodríguez es la lideresa del colectivo de mujeres alfareras Kambuchi Apo y espera que la eventual declaración “pueda incentivar a los jóvenes, a los niños, para que puedan aprender y para que siga adelante nuestra tradición, nuestra cultura, el oficio que nos dejaron nuestras abuelas, nuestras mamás”, expone.
La idea es que el reconocimiento las ayude en la valorización del trabajo “para que podamos vender en los precios justos y para que los ceramistas tengamos una vida estable también”.
Vicenta, verdadera maestra de ceramistas, recuerda que el ñai’ũpo se destaca por ser un trabajo hecho a mano: “No se usa moldes ni torno”. Por ello, asume que un destaque internacional de su técnica puede ayudar a multiplicar los talleres que vienen haciendo para enseñar este particular contacto con el barro a las nuevas generaciones
LABOR PEDAGÓGICA
“En Itá, más o menos 25 familias son las que se dedican y en nuestra asociación trabajamos ocho mamás juntas buscando que sea taller, escuela de cerámica y que los niños, los jóvenes y todas las personas que quieran aprender puedan tener acceso a ello. Ese es nuestro objetivo”, resalta.
Kambuchi Apo tiene un local de exposición y venta que trabaja de lunes a lunes en la avenida General Marcial Samaniego de Itauguá, donde puede verse la exquisita producción de este tesonero grupo de ceramistas.
Vicenta recuerda que mucha de la tarea la hicieron con el apoyo del Instituto Paraguayo de Artesanía (IPA), la SNC y el Fondo Nacional de la Cultura y las Artes (Fondec). “Nosotras preparamos proyectos y conseguimos fondos para hacer nuestros libros (‘Ñai’ũpo rape’ y ‘Kuña okambuchi apo’), nuestra feria, nuestro festival anual que solemos hacer en el mes de setiembre”, cuenta. También se brindaron talleres en escuelas, en la comunidad y en las plazas de Itá.
Vicenta Rodríguez, lideresa del colectivo de mujeres alfareras Kambuchi Apo
TRADICIÓN Y FUTURO
Memorando la tradición surge el nombre de Gumercinda Irala, mujer que preservó la técnica por 60 años, cuenta Elena Dielma, ceramista joven que sueña con poder seguir transmitiendo el conocimiento. “¡No queremos que se pierda, queremos que siga de generación en generación el trabajo hecho a mano!”, exclama.
Cuenta que en el trabajo de difusión del arte ceramista “llegamos a muchas comunidades, incluso indígenas, que están queriendo volver al ñai’ũpo, a esta tradición guaraní”, comenta.
Añade que, a pesar de las dificultades, decenas de familias en Itá y Tobatí siguen adelante con la difícil tarea. Destaca para ello los apoyos oficiales y recuerda que las ceramistas pudieron viajar y mostrar lo suyo en el país, con lo que se fueron dando acciones para “revalorizar” el ñai’ũpo, que espera que la declaración de la Unesco ayude a reforzar.
Elena se considera “una aprendiz de la cerámica, pero cada día estoy más fortalecida, más inspirada para seguir en la lucha constante, porque vivir de esto cuesta muchísimo en el sentido de que a veces hay buena temporada, a veces no, entonces es un poco difícil”.
No obstante, apunta que valió la pena el esfuerzo, ya que “gracias a que las maestras artesanas persistieron entre tantas necesidades logramos ahora posicionar al ñai’ũpo. Así que la posibilidad de que pueda lograrse el reconocimiento de la Unesco hace que sienta tanta admiración por esas maestras artesanas y estoy segura de que se va a lograr”.
La joven ceramista Elena Dielma sueña con la preservación de la
técnica artesanal
UNA PREPARACIÓN RITUAL
La ceramista Elena Dielma cuenta que todo comienza con la preparación de la arcilla, “que se extrae del estero, se trae en pelotas, se pone en una pileta y ahí se pica. Luego se saca y se pone encima de una bolsa y se amasa con los pies. Se le agrega un poco de polvo de ladrillo, se sigue apisonando y luego pasa a un amasado, ya con las manos, donde se limpia la arcilla. Después pasa para el moldeado y la cocción en el horno”.
La joven relata que se inició en esta técnica hace seis años con la maestra Vicenta Rodríguez, en Kambuchi Apo. Vale decir que hay un componente familiar, ya que Vicenta es la suegra de Elena, por lo que considera que “mi familia está unida a través del ñai’upo”.
Recuerda entonces que “en realidad mi abuela fue alfarera, fue ceramista, pero mi mamá ya no siguió… se cortó eso con mi mamá, pero yo volví gracias a Vicenta”.
Luego explica cómo se dio esa continuidad: “Empecé haciendo el bruñido (pulido de las piezas) y luego ellas me insistieron en que toque la arcilla y realmente hasta hoy puedo sentirme orgullosa porque desde el primer momento en que la toqué, no puedo explicar lo que yo puedo hacer con mis manos en el barro. Es como que no sabía que yo sabía hacer esto, que estaba en mí eso gracias a mi abuela, que está también en mi sangre ser ceramista”, dice.
Esa iniciación impactó en su vida, ya que según apunta “me estaba preparando para ser licenciada en enfermería y no lo logré por muchas razones, y no estoy arrepentida. No es algo que me afectó psicológica o emocionalmente, sino es algo que seguramente me preparó para estar ahora donde estoy”.
Cuenta que comparte este amor por la cerámica con su hermana, que también fue iniciada en el arte por su marido, “que es hijo de la afamada Rosa Brítez. Entonces, somos dos en la familia que logramos recuperar una tradición”, dice.
“A través del ñai’upo aprendí a trabajar en comunidad, aprendí de muchas mujeres que lo hacen con la misma pasión que nosotras, pude conocer la historia de las maestras que pasaron tantas cosas años atrás con este trabajo que se denigraba muchísimo, que no valía nada, que era prácticamente sin valor para mucha gente y ahora ver que se está logrando todo esto para mí es muy importante, como lo es ser parte de ello también”.
La preparación ritual del producto
TRÁMITE PENDIENTE
La Unesco confirmó recientemente que la candidatura del arte del ñai’upo, cerámica ancestral, presentada por Paraguay, será considerada en la 20.ª Reunión del Comité Intergubernamental de la Unesco, programada para este año, para su posible inscripción en la Lista del Patrimonio Cultural Inmaterial que Requiere de Salvaguardia Urgente. En este contexto, la SNC se encuentra ultimando los detalles del dossier técnico que respaldará esta propuesta, un paso crucial para su reconocimiento internacional.
La técnica de alfarería ñai’upo (quehacer cerámico) es una práctica ancestral que se ha transmitido de generación en generación, principalmente entre mujeres artesanas de Itá y Tobatí. Consiste en la elaboración de piezas de cerámica, como cántaros y utensilios, utilizando métodos tradicionales que incluyen la recolección de arcilla, su preparación y modelado, seguido de la cocción en hornos artesanales. Estas piezas no solo cumplen una función utilitaria, sino que también poseen un significativo valor cultural y artístico.
En junio de 2021, la SNC declaró al ñai’upo como patrimonio cultural inmaterial nacional, reconociendo la importancia de su preservación y promoción.
La técnica de alfarería ñai’upo (quehacer cerámico) es una práctica ancestral
“Despierta tu potencial para un emprendimiento ambiental sostenible”, se denomina la capacitación virtual de Emprende Verde, la nueva plataforma dedicada a incubar emprendimientos sostenibles enfocados en la gestión de residuos y sustancias químicas.
Con la idea de brindar herramientas a emprendedores, estudiantes, investigadores, docentes y mipymes, enfocadas al desarrollo de negocios sostenibles en Paraguay, mañana jueves 13 de marzo se llevará a cabo la capacitación gratuita en formato virtual, a partir de las 14:00 a través de la plataforma Teams.
La actividad, se llevará a cabo en el marco del proyecto “Soluciones libres de mercurio y COP para la gestión ambientalmente racional de los desechos en Paraguay”, impulsado por Emprende Verde, una nueva plataforma dedicada a incubar emprendimientos sostenibles enfocados en la gestión de residuos y sustancias químicas.
La capacitación estará a cargo del Ing. Ovidio Espínola, Técnico del Departamento de Sustancias Químicas y punto focal alterno de los Convenios de Estocolmo y Minamata, y de la Lic. Nancy Ríos, Coordinadora Técnica de Emprende Verde. Los interesados puede Inscribite: https://bit.ly/4ibj9e7.
El encuentro virtual abordará diversos temas de interés, como la importancia de las buenas prácticas ambientales, destacando cómo la adopción de prácticas sostenibles es clave para reducir el impacto ambiental de las actividades productivas.
Asimismo, se analizará el impacto de los residuos y los COP en Paraguay, así como su influencia en la salud y el medioambiente, y las normativas vigentes para su gestión. Es así que el objetivo de esta charla es dejar por sentado que la sostenibilidad es una oportunidad de negocio, por lo. que será el eje central de la capacitación virtual.
Como culminación del evento, se presentarán las oportunidades de generación de negocios sostenibles, evidenciando cómo el crecimiento del mercado verde abre puertas a nuevos modelos de negocio, incentivando a la incursión en el sector.