Con el lema “Lo reconocieron al partir el pan”, arrancó esta mañana el novenario en honor a la Inmaculada Concepción, en Caacupé. Las misas se hacen a puerta cerrada y sin la participación de fieles, como una medida de prevención para evitar la propagación del coronavirus.

Los fieles siguieron la celebración a través de los medios de comunicación y las redes sociales. Tras concluir la misa, habrá conferencia de prensa, que también será transmitida de manera telemática. En el primer día, la celebración matutina estuvo a cargo de monseñor Ricardo Pistilli, obispo de Encarnación.

En los alrededores tampoco se permite la presencia de fieles, pues una de las medidas es justamente evitar la aglomeración de personas. El control de esto está a cargo de la Policía Nacional.

Estricto control policial en los alrededores del santuario.Foto: Pánfilo Leguizamón.

Triste postal

Una triste postal es la que se puede ver en las inmediaciones del santuario de la Virgen de Caacupé, en el primer día del novenario. Las puertas cerradas y la explanada vacía son las características que marcan el inicio de la festividad en la Villa Serrana, totalmente distinto a lo que se vivía en otros años.

Sin dudas, la pandemia del COVID-19 obliga a los fieles marianos a vivir una festividad diferente, sin la presencia de fieles. Los controles policiales son estrictos, tanto en los alrededores de la basílica como en otros puntos del país.

La plazoleta, que en otro tiempo recibía a miles de fieles, está vacía. Foto: Pánfilo Leguizamón.

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Peregrinos

A pesar de la restricción vigente, igual hubo peregrinos que se animaron a caminar y están yendo lentamente hacia el santuario. Sin embargo, una vez que se llega a las inmediaciones de la Basílica, no se permite ni siquiera el paso de personas.

El vallado abarca al menos tres cuadras por los alrededores del templo, a fin de evitar la aglomeración de personas. Los puestos de ventas están vacíos.

Pese a las restricciones, igual hay peregrinos caminando. Foto: Pánfilo Leguizamón.

En Asunción

Para que fieles católicos de Asunción puedan tener su propio novenario, desde la Arquidiócesis se organiza una serie de actividades a la par que las festividades en la Villa Serrana. Esto, para dar cumplimiento a lo que había solicitado el obispo de la diócesis de Caacupé, monseñor Ricardo Valenzuela, de que la celebración de Caacupé pueda ser vivida en cada capilla, en cada parroquia, en cada comunidad cristiana.

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