La parroquia Virgen del Carmen de Asunción está hoy de fiesta. Las misas de otros tiempos con la afluencia masiva de creyentes no podrá darse, por las condiciones de medida sanitaria a causa de la pandemia. Foto: Archivo.
Hoy es día de la Virgen del Carmen, católicos celebran en medio de restricciones
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También conocida como la “Flor del Carmelo o la Estrella del Mar”, es una de las advocaciones más conocidas y queridas en Hispanoamérica. Además de ser patrona de los carmelos, también lo es de los marineros y conductores, y es considerada intercesora de las almas del purgatorio.
En España es patrona del mar y de la Armada Española, al igual que del Ejército de los Andes. Es considerada reina y patrona de Chile, de sus Fuerzas Armadas y de Carabineros; es también patrona de la Policía Nacional y de los transportadores de Colombia, mientras que en el Perú es “patrona del criollismo” y “alcaldesa de la ciudad de Lima”. En Bolivia es la patrona de la nación y de sus Fuerzas Armadas; y en Venezuela es la patrona del ejército, explicó Jorge Catalino González, un conocedor de los santos católicos.
A nivel mundial es considerada patrona de varias instituciones, monasterios y seminarios. La devoción mariana hacia la Virgen del Carmen se extendió a muchos países de Europa y América, destacando entre ellos España, Costa Rica, Guatemala, Panamá, Perú, Colombia, Chile, Argentina, Bolivia y Venezuela.
Historia
Tiene su origen en el monte Carmelo, una cordillera que se ubica en Israel sobre el mar Mediterráneo, donde numerosos profetas rindieron culto a Dios, entre ellos Elías y su discípulo Eliseo. Varios ermitaños también se retiraron a dicho monte para seguir una vida de oración, penitencia y ayuno, para acercarse más a Dios. Estas acciones fueron continuadas siglos más tarde; específicamente en III y IV.
A mediados del siglo XII, un grupo de devotos de Tierra Santa decidió instalarse en el monte. Al igual que sus antecesores siguieron una vida casta en comunidad y poniendo como imagen a la Virgen del Carmelo o del Carmen. En dicho lugar construyeron la primera iglesia dedicada a esta gran santa.
González dijo que según la tradición, la Virgen prometió liberar del Purgatorio a todas las almas que hayan vestido el escapulario durante su vida, el sábado siguiente a la muerte de la persona y llevarlos al cielo. Esa creencia ha sido respaldada por los pontífices. La iconografía principal de la Virgen la muestra portando dicho escapulario.
¿Qué es el escapulario?
El escapulario del Carmen es el signo externo de devoción mariana, que consiste en la consagración a la Santísima Virgen María por la inscripción en la Orden Carmelita, en la esperanza de su protección maternal. El distintivo externo de esta inscripción o consagración es el pequeño escapulario marrón.
“El escapulario del Carmen es un sacramental, es decir, según el Concilio Vaticano II, “un signo sagrado según el modelo de los sacramentos, por medio del cual se significan efectos, sobre todo espirituales, que se obtienen por la intercesión de la Iglesia”; explicó González.
La medalla-escapulario debe tener por una parte la imagen de Jesús con el Corazón, y por la otra una imagen de la Virgen bajo cualquier advocación. Lo mismo que los escapularios ha de estar bendecida por un sacerdote.
Cuarentena por covid: hace 5 años se paralizó el país
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Por Sara Valenzuela.
El martes 10 de marzo del 2020, la forma de vida de todos los paraguayos sufriría una alteración imborrable, ya que solo tres días después de confirmarse el primer caso de covid en nuestro país, el Gobierno instauraba una inédita cuarentena sanitaria por un periodo inicial de 15 días.
El primer periodo de cuarentena se instauró por decreto presidencial y se estipuló la suspensión de todos los eventos públicos o privados de concurrencia masiva, así como conciertos, prácticas deportivas, reuniones religiosas o de carácter político, actividades en lugares cerrados que incluían a cines, teatros y convenciones. Esta medida también alcanzó a las instituciones educativas de todos los niveles.
Los primeros 15 días posteriormente fueron extendidos a semanas y meses. Luego, con la evolución de los contagios y el avance de la enfermedad en el mundo, fue sufriendo modificaciones, abriendo paso a la llamada “cuarentena inteligente” y luego a la “cuarentena por fases”, que se activaban según los territorios con mayor o menor afectación por el virus.
Analizando en retrospectiva, el médico epidemiólogo Guillermo Sequera, quien en el momento de la pandemia se desempeñaba como titular de la Dirección de Vigilancia de la Salud, resaltó que haber tomado la medida de cuarentena de una manera casi inmediata a la confirmación de los casos en nuestro país le dio al sistema sanitario nacional una brecha para prepararse ante lo que se avecinaba.
“Cuando empezó la pandemia, nuestra capacidad de analizar muestras era de 16 o 17 por día, y así era imposible determinar si existía o no ya una circulación comunitaria, por lo que tras hablar con colegas que estábamos todos con este tema alrededor del mundo y viendo la situación de diferentes países, determinamos que la cuarentena era necesaria en Paraguay para frenar los brotes que posiblemente ya se habían iniciado”, recordó el doctor Sequera en conversación con La Nación/Nación Media.
El reconocido profesional aseguró que el solicitar a todo un país que frene sus actividades, las cuales necesariamente afectarían a la economía nacional, era un enorme desafío que finalmente se logró conquistar, dando tiempo a los médicos a analizar los siguientes pasos teniendo en cuenta que la situación ante el avance de la enfermedad era sumamente fluctuante.
La reclusión de todo un país ante una incierta enfermedad tuvo beneficios inmediatos, pero también perjuicios duraderos. Foto: Archivo
“Nueva normalidad”
“Cuando empezó la pandemia, se creía que el virus iba a llegar a nuestro país proveniente de China, Europa o Estados Unidos y no fue así; los primeros contagiados viajaron y regresaron de países de la región en los que ni siquiera se había confirmado la presencia comunitaria del virus, entonces nosotros supimos que el camino correcto era extremar las medidas de salubridad y, sobre todo, llamar a la conciencia de la población”, indicó el doctor Sequera a LN.
La vida de los paraguayos había cambiado de la noche a la mañana; los planes que en muchos casos se habían hecho con meses de antelación ahora simplemente quedaban en pausa indefinida; las multitudinarias reuniones familiares que eran una actividad casi religiosa para muchos quedaron relegadas ante el encuentro a través de videollamadas o un saludo a metros de distancia; los encuentros recreativos y los bulliciosos quedaron coartados a las salas de estar, los balcones y ver repeticiones de eventos deportivos.
Si bien esa “nueva normalidad” golpeó con fuerza a todos los paraguayos, muy acostumbrados al roce social, los médicos también se enfrentaban a una realidad que los paralizaba, el aumento de los casos, los tratamientos que conforme se conocía a la enfermedad se iban implementando y la dura realidad de que nadie estaba preparado para lidiar con un nuevo virus.
Los médicos enfrentaron un panorama complicado por la saturación de los servicios de cuidados intensivos. Foto: Daniel Duarte/AFP
Experiencia abrumadora
“Fue muy difícil; uno salía, iba, hablaba con los colegas y tratábamos de marcar un protocolo de atención, pero después debíamos de modificar eso y cambiar tratamientos conforme obteníamos la información, porque estábamos lidiando con un virus que no conocía nadie, que nadie sabía exactamente cómo tratar y, lo peor, que no sabíamos cómo evolucionaba para al menos tener un parámetro de tiempos”, expresó el epidemiólogo a La Nación.
En carácter personal, asumió que si bien se capacitó y estudió para este tipo de situaciones, son muy pocos los médicos que tienen la experiencia con epidemias o pandemias, ya que la aparición de este tipo de fenómenos a lo largo de la historia son distantes uno del otro, por lo que ciertamente los médicos y especialistas contaban con las herramientas teóricas, la práctica era abrumadora.
“Yo sabía lo que se tenía que hacer, y con los colegas a nivel internacional hablábamos de los planes de acción, pero uno muchas veces se veía sobrepasado por lo que ocurría, por el conteo de infectados y por sobre todo el de fallecidos; a esto había que sumarle el hecho de que nadie te enseña como comunicarte en estos casos. Yo tenía que salir a hablar y demostrar calma cuando en realidad la situación me dolía mucho”, recordó el doctor Sequera.
Esta crisis sanitaria por la que atravesó el mundo y, en particular, Paraguay, dejó en el sistema sanitario nacional precedentes importantes. Foto: Archivo
Fortalecimiento sanitario
Admitió, además, que esta crisis sanitaria por la que atravesó el mundo y, en particular, Paraguay, dejó en el sistema sanitario nacional precedentes importantes, como el hecho de la extensión de la capacidad de las unidades de terapia intensiva a nivel nacional, la provisión de oxígeno que ahora cada centro asistencial cuenta y las instalaciones y adecuaciones de infraestructura que se dieron en hospitales de referencia para hacer frente a la crisis.
A cinco años del inicio de la pandemia, recordar los contagios, la cuarentena, las medidas de seguridad y, por sobre todo, a los fallecidos a causa del covid, resulta aún difícil porque en la memoria quedaron impregnados momentos que generaciones enteras nunca habían imaginado siquiera vivir, la incertidumbre de contraer el virus, el miedo ante la enfermedad, la impotencia por la cantidad de vidas cobradas y la certeza de que nada volvería a ser igual.
Estos primeros 15 días posteriormente fueron extendidos a semanas y meses, y con la evolución de los contagios y el avance de la enfermedad en el mundo. Foto. Archivo
Jubileo 2025: el mundo se regocija en la esperanza del perdón
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Para la Iglesia católica, el 2025 es uno de los años más esperados, ya que se celebra el año jubilar o año santo, tiempo que se considera de gracia y renovación a través del perdón entre los creyentes.
Este jubileo, que lleva el lema Peregrinos de esperanza, comenzó el 24 de diciembre de 2024 con la apertura de la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro y se extenderá hasta el 6 de enero de 2026 con la última apertura.
Durante este periodo, la Iglesia católica se centra en consolidar la fe y la solidaridad, por lo que concede también indulgencias o el perdón de los pecados a todos aquellos que hagan obras de caridad y atraviesen algunas de las puertas santas.
Esta tradición católica la instauró el papa Bonifacio VIII, celebrándose el primer año jubilar en 1300; el objetivo del mismo es que fuera un período especial de reflexión y penitencia en el cual los peregrinos que visitaran Roma pudieran fortalecer su relación con Dios.
Ya en 1450, los años jubilares ordinarios se empezaron a celebrar cada 25 años y en 2016 el papa Francisco hizo uno extraordinario y lo llamó año de la misericordia, confirmando a su vez la celebración tradicional del año jubilar este año.
Cómo obtener la indulgencia
Teniendo en cuenta que en este año tienen la oportunidad de obtener la indulgencia plenaria, es decir, un perdón total de todos los pecados que se han cometido y confesado luego de seguir los siguientes pasos:
Peregrinación a Roma para visitar las cuatro basílicas papales: San Pedro, San Juan de Letrán, Santa María la Mayor y San Pablo Extramuros. La entrada por las puertas santas simboliza el paso del pecado hacia la misericordia divina.
Confesarse, recibir la sagrada comunión y rezar por las intenciones del papa. Llevar a cabo actos de caridad como ayudar a los necesitados, visitar a los enfermos y ser justos y solidarios.
Tacumbú
Si bien las celebraciones centrales se llevan a cabo en Roma, en diferentes puntos del mundo también se celebra el jubileo. Es así que ayer sábado en la Penitenciaría Nacional de Tacumbú el cardenal Adalberto Martínez llevó adelante una ceremonia de apertura del año jubilar.
“El señor quiere nacer y renacer en nuestros corazones y por eso debemos de agradecer. Y la luz de Dios nos da esa esperanza de las cosas buenas que estábamos esperando y nosotros sabemos que Dios no nos defrauda. Nuestra fe, nuestra esperanza y caridad es la mejor ofrenda que le podemos dar hoy aquí al señor”, remarcó el cardenal en medio de una homilía marcada por la esperanza de un mejor porvenir de la mano de Dios.
Destacó que el propio papa en el marco del jubileo ha ingresado a un centro penitenciario para conmemorar la apertura de las puertas santas y así acompañar también a los privados de libertad dando un mensaje de amor y acompañamiento a todos quienes creen y se encuentran en situación de dificultad.
Si bien es una celebración de origen judeo-cristiana, el mensaje de unidad, perdón y reinicio de una nueva vida, basada en la reconciliación y los buenos deseos, no conoce de credo. Foto: Archivo
Que el Niño Jesús bendiga cada familia del Paraguay ¡Feliz Navidad!
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La Nochebuena y Navidad son momentos para reflexionar, perdonar y pasar en familia. Si bien es una celebración de origen judeo-cristiana, el mensaje de unidad, perdón y reinicio de una nueva vida, basada en la reconciliación y los buenos deseos, no conoce de credo.
Desde la Iglesia Católica invitan a pasar esta fecha en oración y mucho amor, rodados de los seres queridos, aprovechando que todos estén presentes. El padre Antonio Rafael, de la parroquia San Pio X, pidió dejar de lado lo material para volver a la festividad de antes; evitar el uso de celulares para tratar de pasar un momento alegre y ameno con los seres queridos.
El sacerdote resaltó que la Navidad es una festividad que no solo es celebrada por la Iglesia católica ya que el nacimiento de Jesús marcó un antes y un después en el mundo. “Es algo muy significativo e importante porque fue el encuentro de Dios con nosotros, fue un contacto con la humanidad”, expresó en entrevista con La Nación/Nación Media.
Apuntó que en la actualidad el sentido de la Nochebuena se ha trasformado mucho y que en muchos casos se celebra sin ningún sentido religioso. “Se ha trasformado tanto y actualmente es puro consumismo, tanta gente la celebra, pero sin la connotación religiosa. La Navidad es por el nacimiento de Jesucristo”, recordó.
Manifestó que en el caso de que las personas celebren y que lo hagan sin tener presente a Jesús no están celebrando la Navidad. “Si celebran sin ningún contacto con el nacimiento, entonces están celebrando otra cosa, que se puede celebrar un día cualquiera durante el año. En la Navidad se debe recordar a Jesucristo”, señaló.
La mesa navideña de los brasileños se caracteriza por su abundancia y entre los platillos se erige como estrella principal el pavo.
Reconciliarse y reencontrarse
El padre indicó que lamentablemente en todas partes se viven momento de mucha tensión, las personas andan en un ritmo muy rápido, lo que genera mucho nerviosismo e intolerancia. “No creo que en otras épocas hayan estados como hoy, tan nerviosas, problemáticas, aquejada y envidiosas; se necesita vivir la paz y la tranquilidad como la llegada del niño Jesús en el mundo”, confirmó.
Agregó que sería bueno que por esta noche dejaran de lado los celulares y poder compartir una charla en familia, compartir la cena sin interferencias. “No tengo nada en contra de los celulares, pero durante el año tal vez sean pocos los encuentros familiares. La Nochebuena tiene que ser eso, reconciliarse y reencontrarse, disfrutar de la paz, la familia, la Navidad. Aprovechar para elevar una oración, un Padre Nuestro y un Avemaría”, puntualizó.
Confirmó que sería muy triste que en esta hermosa velada terminen alcoholizados y que se olviden del nacimiento del niño Jesús que debe renacer en los corazones de cada persona. “La venida de Cristo es para nuestro bien y de la familia, nos va perdonar y unir. Debemos agradecer porque estamos reunidos, por la salud, sería una noche maravillosa si la viviéramos de verdad”, concluyó.
Detectar los signos de tristeza o depresión en una persona durante estas fechas es importante para brindar ayuda y evitar consecuencias peores. Foto: NM
Numerosos fieles acudieron el martes a la catedral Notre Dame de París para asistir a las primeras misas navideñas desde el incendio en 2019 de este monumento de la arquitectura gótica. Foto: AFP
Notre Dame de París celebra sus primeras misas navideñas desde el incendio de 2019
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Numerosos fieles acudieron el martes a la catedral Notre Dame de París para asistir a las primeras misas navideñas desde el incendio en 2019 de este monumento de la arquitectura gótica.
Varios oficios se celebran a lo largo de la jornada antes de la tradicional Misa del Gallo, a medianoche, en este templo del catolicismo de más de 860 años de antigüedad, restaurado e inaugurado a inicios de mes tras estar cinco años en obras.
Un centenar de fieles que aguardaban antes de la primera eucaristía ingresaron en fila al templo, donde un hombre con un chaleco con las siglas de Notre Dame les advierte en inglés: “Just the mass, no visit!” (solo para misas, no para visitas).
Familias y parejas, de toda Francia e incluso el extranjero, acudieron a la catedral. “Solía venir a misa aquí todos los años durante diez años antes del incendio”, explica Daniel James, un azafato estadounidense de 46 años que vive en Seattle.
“Estoy muy contento de volver aquí, es tan mágico y especial, es un sentimiento de esperanza, de alegría”, añade. Desde el incendio que asoló Notre Dame el 15 de abril de 2019, no se habían oficiado estas misas que celebran, para los cristianos en Nochebuena, el nacimiento de Jesús.
Julien Violle, un ingeniero de 40 años que vino de Suiza con sus dos hijos, explica que llegaron temprano “para asistir a la misa de las 16H00 y estar en una buena posición. Es un monumento magnífico”.
Tras una vigilia musical a partir de las 22H00 GMT con el coro de Notre Dame, la tradicional Misa del Gallo comenzará a medianoche (23H00 GMT), oficiada por el arzobispo de París, Laurent Ulrich.
Valentine Guilleux, una estudiante de 21 años que vino del oeste de Francia con su familia para pasar las vacaciones, afirma que lleva algo menos de una hora haciendo cola. “¡Pero merece la pena! Es la primera vez, y probablemente la única, que asistiré a la Misa del Gallo en Notre Dame. Es simbólico y muy importante para nosotros”, explica.
“¡Nuestros corazones están de fiesta!”, celebró en un mensaje navideño difundido el martes el arzobispo Ulrich, quien rindió homenaje a los trabajadores que restauraron la catedral y permitieron “borrar el dolor del incendio (...) dejando solo la alegría del reencuentro”.
El acceso a la famosa catedral, que reavivó el interés del público con su reapertura, permanece sujeto a un estricto aforo de 2.700 personas. Tras cinco años de colosales obras, Notre Dame de París volvió a abrir sus puertas el 7 de diciembre con una ceremonia a la que asistieron numerosas personalidades, entre ellas el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, y el dirigente ucraniano Volodimir Zelenski.
Para los católicos, esta Navidad marca también el inicio del Jubileo, el “Año Santo” 2025 de la Iglesia católica, que será inaugurado el martes por la noche por el papa Francisco desde el Vaticano. Se espera que esta gran peregrinación internacional, organizada cada 25 años, atraiga a Roma a más de 30 millones de fieles.