Ante la llegada de las temperaturas bajas en todo el país, la población empieza a desempolvar abrigos y a buscar maneras de resguardarse del frío.

Uno de los métodos más utilizados, más en franjas poblacionales en situación de vulnerabilidad o pobreza, es la aplicación del brasero con carbón.

El carbón, como biomasa, y las condiciones precarias de hábitat no van de la mano. Ubicar un brasero dentro de una humilde propiedad, en invierno, no está para nada recomendado.

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En comunicación con la 800 AM, Alejandro Buzó, director de Prevención contra Incendios de la Municipalidad de Asunción, mencionó que este método de calefacción se usa generalmente en el segmento de las poblaciones vulnerables de Asunción y zonas del interior del país.

“Es un muy buen mecanismo para aplacar el frío y para cocinar también”, dijo al momento de señalar que también es un mecanismo que puede derivar en una tragedia.

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Principal causa de incendios

El funcionario municipal dijo que es una de las principales causales de incendios en los bañados Norte y Sur de la capital, así como en otras zonas del país.

“La falta de parámetros mínimos de hábitat en casas construidas con materiales inflamables, además de precarias conexiones eléctricas, son factores que contribuyen a la producción de un incendio cuando se tiene un brasero”, mencionó.

Buzó añadió que las viviendas humildes generalmente tienen baja resistencia al fuego y al calor, y si se encuentran una al lado de la otra se registra una propagación más rápida del fuego.

“Una vivienda con fuego termina afectando a toda una zona, reduciendo todo a cenizas, dejando nada a su paso”, añadió.

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Muertes

El director de Prevención contra Incendios lamentó que el mal uso del brasero en hogares de estructura deficiente no solo se ha cobrado cosas materiales a su paso, sino también vidas humanas.

Y las muertes que se registraron no solo se asocian al fuego, según indicó, sino también al humo. En viviendas pequeñas con baja circulación de viento tienden a verse más sofocadas y afectadas por el humo que queda atrapado en el interior.

Otro factor determinante en los siniestros en viviendas es el cortocircuito de un sistema eléctrico mal conectado.

“Y la precaria conexión eléctrica no solo afecta a poblaciones de bajos recursos. También en zonas residenciales vemos sistemas eléctricos sin mantenimiento, que a veces se sobrecargan y generan pequeños focos de incendio”, culminó.

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