En la tarde de este domingo, el Ministerio de Salud actualizó su informe que detalla la cantidad de pacientes por Covid-19 en todo el territorio nacional. En el departamento Central, Lambaré y San Lorenzo alcanzan un total de 24 casos positivos, que las convierte en las ciudades con mayores casos después de Asunción, que sigue siendo la ciudad que más reportes concentra, con 87 contagios.
Las ciudades con mayoría de contagiados en el Área Metropolitana son Lambaré y San Lorenzo con 24 casos; Fernando de la Mora cuenta con 17 y Luque con 12 casos.
Mientras que en el interior del país, Caaguazú encabeza la lista entre los departamentos con mayoría de contagiados con 51; en Alto Paraná con 41 positivos; Amambay cuenta con 9; San Pedro, 5 infectados; Paraguarí con 4 confirmados; Cordillera, con 5 positivos; Canindeyú, Concepción y Guairá con 4 contagiados; Misiones, con 3 pacientes; Boquerón con 2 y Ñeembucú con 1 caso.
La cantidad de pacientes clasificados por ciudades y departamentos cambiaría con el informe detallado de este lunes. Total de casos confirmados con COVID-19 en Paraguay, 396. Los fallecidos a causa del virus son 10.
En la tarde de hoy, el Ministerio de Salud reportó 340 muestras, 26 dieron positivo: 23 provienen del Brasil, cuyos pacientes cumplen cuarentena obligatoria en albergues. En tanto que 7 pacientes continúan internados y también son 7 nuevos pacientes recuperados, sumando así 126.
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Cuarentena por covid: hace 5 años se paralizó el país
- Por Sara Valenzuela.
El martes 10 de marzo del 2020, la forma de vida de todos los paraguayos sufriría una alteración imborrable, ya que solo tres días después de confirmarse el primer caso de covid en nuestro país, el Gobierno instauraba una inédita cuarentena sanitaria por un periodo inicial de 15 días.
El primer periodo de cuarentena se instauró por decreto presidencial y se estipuló la suspensión de todos los eventos públicos o privados de concurrencia masiva, así como conciertos, prácticas deportivas, reuniones religiosas o de carácter político, actividades en lugares cerrados que incluían a cines, teatros y convenciones. Esta medida también alcanzó a las instituciones educativas de todos los niveles.
Los primeros 15 días posteriormente fueron extendidos a semanas y meses. Luego, con la evolución de los contagios y el avance de la enfermedad en el mundo, fue sufriendo modificaciones, abriendo paso a la llamada “cuarentena inteligente” y luego a la “cuarentena por fases”, que se activaban según los territorios con mayor o menor afectación por el virus.
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Analizando en retrospectiva, el médico epidemiólogo Guillermo Sequera, quien en el momento de la pandemia se desempeñaba como titular de la Dirección de Vigilancia de la Salud, resaltó que haber tomado la medida de cuarentena de una manera casi inmediata a la confirmación de los casos en nuestro país le dio al sistema sanitario nacional una brecha para prepararse ante lo que se avecinaba.
“Cuando empezó la pandemia, nuestra capacidad de analizar muestras era de 16 o 17 por día, y así era imposible determinar si existía o no ya una circulación comunitaria, por lo que tras hablar con colegas que estábamos todos con este tema alrededor del mundo y viendo la situación de diferentes países, determinamos que la cuarentena era necesaria en Paraguay para frenar los brotes que posiblemente ya se habían iniciado”, recordó el doctor Sequera en conversación con La Nación/Nación Media.
El reconocido profesional aseguró que el solicitar a todo un país que frene sus actividades, las cuales necesariamente afectarían a la economía nacional, era un enorme desafío que finalmente se logró conquistar, dando tiempo a los médicos a analizar los siguientes pasos teniendo en cuenta que la situación ante el avance de la enfermedad era sumamente fluctuante.
“Nueva normalidad”
“Cuando empezó la pandemia, se creía que el virus iba a llegar a nuestro país proveniente de China, Europa o Estados Unidos y no fue así; los primeros contagiados viajaron y regresaron de países de la región en los que ni siquiera se había confirmado la presencia comunitaria del virus, entonces nosotros supimos que el camino correcto era extremar las medidas de salubridad y, sobre todo, llamar a la conciencia de la población”, indicó el doctor Sequera a LN.
La vida de los paraguayos había cambiado de la noche a la mañana; los planes que en muchos casos se habían hecho con meses de antelación ahora simplemente quedaban en pausa indefinida; las multitudinarias reuniones familiares que eran una actividad casi religiosa para muchos quedaron relegadas ante el encuentro a través de videollamadas o un saludo a metros de distancia; los encuentros recreativos y los bulliciosos quedaron coartados a las salas de estar, los balcones y ver repeticiones de eventos deportivos.
Si bien esa “nueva normalidad” golpeó con fuerza a todos los paraguayos, muy acostumbrados al roce social, los médicos también se enfrentaban a una realidad que los paralizaba, el aumento de los casos, los tratamientos que conforme se conocía a la enfermedad se iban implementando y la dura realidad de que nadie estaba preparado para lidiar con un nuevo virus.
Experiencia abrumadora
“Fue muy difícil; uno salía, iba, hablaba con los colegas y tratábamos de marcar un protocolo de atención, pero después debíamos de modificar eso y cambiar tratamientos conforme obteníamos la información, porque estábamos lidiando con un virus que no conocía nadie, que nadie sabía exactamente cómo tratar y, lo peor, que no sabíamos cómo evolucionaba para al menos tener un parámetro de tiempos”, expresó el epidemiólogo a La Nación.
En carácter personal, asumió que si bien se capacitó y estudió para este tipo de situaciones, son muy pocos los médicos que tienen la experiencia con epidemias o pandemias, ya que la aparición de este tipo de fenómenos a lo largo de la historia son distantes uno del otro, por lo que ciertamente los médicos y especialistas contaban con las herramientas teóricas, la práctica era abrumadora.
“Yo sabía lo que se tenía que hacer, y con los colegas a nivel internacional hablábamos de los planes de acción, pero uno muchas veces se veía sobrepasado por lo que ocurría, por el conteo de infectados y por sobre todo el de fallecidos; a esto había que sumarle el hecho de que nadie te enseña como comunicarte en estos casos. Yo tenía que salir a hablar y demostrar calma cuando en realidad la situación me dolía mucho”, recordó el doctor Sequera.
Fortalecimiento sanitario
Admitió, además, que esta crisis sanitaria por la que atravesó el mundo y, en particular, Paraguay, dejó en el sistema sanitario nacional precedentes importantes, como el hecho de la extensión de la capacidad de las unidades de terapia intensiva a nivel nacional, la provisión de oxígeno que ahora cada centro asistencial cuenta y las instalaciones y adecuaciones de infraestructura que se dieron en hospitales de referencia para hacer frente a la crisis.
A cinco años del inicio de la pandemia, recordar los contagios, la cuarentena, las medidas de seguridad y, por sobre todo, a los fallecidos a causa del covid, resulta aún difícil porque en la memoria quedaron impregnados momentos que generaciones enteras nunca habían imaginado siquiera vivir, la incertidumbre de contraer el virus, el miedo ante la enfermedad, la impotencia por la cantidad de vidas cobradas y la certeza de que nada volvería a ser igual.
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Covid-19: el 99,7% de los fallecidos este año no estaban vacunados, recordó profesional
Los casos de covid-19 continúan presentándose y con las bajas temperaturas el riesgo de contraer una infección por coronavirus aumenta. De ahí la importancia de acudir a los centros de vacunación para recibir las inmunizaciones correspondientes, tanto la antigripal como la de covid-19.
El doctor Hernán Rodríguez, coordinador del Comité de Vacunas de la Asociación Panamericana de Infectología, informó que el 99,7% de los fallecidos por covid-19 no estaban vacunados, mientras que el 52% tenía 60 años en adelante.
El profesional tomó los datos oficiales del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social de Paraguay de todo el 2023 y lo que va de 2024, tiempo en que se registraron 385 fallecidos por covid-19 e instó a la población a inmunizarse contra el coronavirus.
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El doctor Rodríguez se refirió a la importancia de la vacunación contra el covid-19, indicando que los efectos adversos atribuibles a las vacunas son escasos, incluso insignificantes comparado con el enorme beneficio logrado en la prevención de cuadros graves y muertes.
Insistió en la necesidad de seguir construyendo evidencia científica y respaldarse en ella para determinar las recomendaciones de los esquemas de vacunación que se actualizan periódicamente.
Asimismo, se refirió también al covid prolongado, explicando que se trata de un proceso caracterizado por una serie de signos y síntomas que pueden afectar a diversos órganos, aparecen algunas semanas después de haber padecido la enfermedad.
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Agregó que el riesgo de desarrollar covid prolongado es mayor en personas con antecedente de reinfecciones por el SARS-CoV-2 o con cuadros graves de coronavirus. Según estudios actuales, las personas vacunadas tienen menos incidencia de covid prolongado en comparación con las no vacunadas.
Las personas con dos o más episodios de la enfermedad tienen más de 3 veces la probabilidad de desarrollar problemas pulmonares o cardíacos, y más de 1,5 veces más probabilidades de padecer un trastorno neurológico, por ejemplo: niebla mental o accidentes cerebrovasculares.
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Martes Santo “de la traición” y “controversia” invita a la reflexión
El Martes Santo es el tercer día de la Semana Santa. Si bien no forma parte del Triduo Pascual (de jueves a domingo), es un día importante dentro de la celebración cristiana, por lo que se invita a la reflexión en la familia y con los seres queridos.
En el marco de la Semana Santa, el Martes Santo se recuerda que Jesús anunció sobre la traición de Judas, que lo entregó por 30 monedas de plata días previos a su muerte en la cruz.
El Martes Santo, Martes de la Controversia, es un día especial en el camino espiritual que va trazando la Semana Santa. En él intensificamos nuestra preparación para vivir el Triduo Pascual, según Aciprensa.
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“Según el evangelio del día Jesús habla de su traición, manifiesta que uno de sus discípulos lo va a traicionar, por esto se conoce como el martes de la traición. Porque ese día Judas Iscariote acuerda con los sumos sacerdotes la entrega de Jesús por 30 monedas de plata”, dijo el padre Marcelo Caballero.
La traición en la iglesia primitiva era muy fuerte, teniendo en cuenta que esta era la manera que se hacía sentir la fuerza de la traición hacia Dios, lo cual seguimos haciendo hasta hoy. “La traición es lo que hacemos hasta ahora cuando nos alejamos de Dios, cada vez que obramos en contra de sus mandamientos”, apuntó.
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Lunes Santo nos recuerda la unción en Betania
Según la feligresía católica, durante la Semana Santa se recuerdan los misterios de la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo. Estos días se prestan para la reflexión, el perdón y el sacrificio a fin de lograr una conversión el Domingo de Pascuas, día en que Cristo venció a la muerte.
Según el capuchino hermano Marcelo Caballero, todos los días de la Semana Santa nos invitan a prepararnos intensamente a celebrar a Cristo resucitado después de la larga preparación de la cuaresma. “Estos días santos no invitan a recogernos especialmente en la oración con el señor”, refirió en contacto con La Nación/Nación Media.
“Celebramos su misterio de amor, por el cual él ofrece su propia vida en rescate de cada uno de nosotros. Que nosotros pecadores estábamos condenados, pero él asumió la condena por nosotros. Como él es autor de la vida no podía permanecer muerto, entonces él vence a la muerte con su resurrección y nos ofrece el perdón de los pecados más una vida nueva”, explicó.
Lunes Santo de la unción
Indicó que el Lunes Santo en el Evangelio del día se recuerda la unción en Betania, porque se rememora el día en que María derramó el perfume sobre Jesús. “Es cuando Jesús asocia este gesto de María al gesto de las personas que preparaban el cuerpo para la sepultura justamente para vivir lo que Jesús viviría días después con la pasión”, afirmó el hermano.
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El padre Christian Medina, de Caacupé, destacó que el Lunes Santo se recuerda el segundo día de la Semana Santa que empezó ayer con el Domingo de Ramos. “Recordamos la unción en Betania, lugar donde Jesús se encontraba con sus amigos. Era como un lugar de vacaciones y cuando Jesús quería descansar un poco y visitar a Marta, María y Lázaro; entonces en este lugar se hizo una cena en donde María se puso a ungir los pies de Jesús con un perfume de nardo y ese perfume que agarró todo la casa”, explicó.
Continuó contando que en ese entonces, Judas hizo un comentario de que en vez de derramar el perfume podía haberlo vendido y luego repartir a los pobres. “Sin embargo, Jesús hace una declaración: ella está preparando mi funeral, a los pobres siempre los tendrán con ustedes y a mí no siempre. Dándose así el caso de la unción en Betania”.
Afirmó que con esto, Jesús resaltó el valor de la mujer que siempre está presente y tratando de guiar todo dentro de la iglesia. “Hay una figura bíblica en esta lectura en el querer de Jesús y valora muchísimo lo que puede hacer la mujer dentro de la iglesia, es la persona que ayuda, que está siempre al pendiente, atendiendo las municiones, haciendo voluntariado, expresando esa cercanía con la vida de la iglesia y de Jesús. Siempre son las mujeres las que tienen un acompañamiento más cercano a las celebraciones y acontecimiento. Por eso Jesús le da ese privilegio a María”, expresó.
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