Investigadores del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) se encuentran aunando esfuerzos para contribuir con sus conocimientos en la búsqueda de soluciones de problemas que se generan a nivel nacional por la circulación del coronavirus.
En comunicación con La Nación, el Ing. Eduardo Felippo, presidente del Conacyt, manifestó que cuentan con más de 600 investigadores que fueron convocados para que ayuden con sus aportes para mitigar el impacto del Covid-19 en la población nacional.
Reuniones virtuales entre los mismos fueron llevadas a cabo, para buscar distintas maneras de contribuir en la titánica tarea de Salud Pública con la epidemia.
Tapabocas
Uno de los principales asuntos atendidos fue la demanda de tapabocas, así como la necesidad de aumentar el stock de dicho insumo sanitario, acudiendo al autoabastecimiento como industria nacional.
Felippo comentó que el problema no yace en que si existe o no la base industrial para empezar a producir las mascarillas, sino que en todavía no se cuenta con una norma que garantice que dicho producto cumpla con la necesidad de contener el virus fuera del sistema respiratorio.
"Los investigadores están buscando información y métodos para verificar las mascarillas. Queremos tener un mecanismo rápido que pueda aprobar los productos", señaló.
El titular del Conacyt dijo que también pueden trabajar para la provisión de respiradores para los diferentes hospitales y centros de salud el Sistema de Salud Pública Nacional.
"Vamos a ir apoyando al Ministerio de Salud, haciendo los ensayos que se tengan que hacer y procesando las pruebas. Nos podemos a disposición", expresó.
Más apoyo
El representante del sector científico mencionó además que están articulando otras acciones con el Instituto de Investigación de Ciencias de la Salud de la Universidad Nacional de Asunción (UNA), donde también se encuentran investigadores capacitados en la materia.
“También tuvimos reuniones con embajadores de varios países para ver con qué se puede contar como aporte de otras naciones”, dijo.
Por último, manifestó que él puede ser un gran articulador entre los investigadores y el Gobierno, e instó a quienes deseen colaborar de forma independiente o conjunta, que se contacten a través de los canales digitales del Conacyt o a través de sus redes sociales.
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Hace cinco años, la OMS calificó al covid-19 como “pandemia”
- Ginebra, Suiza. AFP.
“Hemos considerado que el covid-19 puede ser calificado de pandemia”. Hace cinco años, el 11 de marzo, el jefe de la Organización Mundial de la Salud soltó la frase que hizo tomar conciencia al mundo entero de la gravedad de la situación.
Pero ya desde el 30 de enero, la OMS había declarado su más alto nivel de alerta frente al nuevo coronavirus detectado en China a mediados de diciembre de 2019: la Urgencia de Salud Pública de Alcance Internacional o USPPI. Una fórmula que no impactaba en la opinión pública.
Presionado por las preguntas de los periodistas, Tedros Adhanom Ghebreyesus también mencionó “la amenaza de la pandemia” el 9 de marzo, pero el electrochoque tuvo lugar dos días después.
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Una sala, un ambiente
El miércoles 11 de marzo, muchos periodistas se agolparon en torno a las mesas en forma de U en una pequeña sala en las entrañas de la imponente sede de la OMS en las alturas de Ginebra, no lejos de la frontera francesa.
La conferencia de prensa, prevista para las 17H00 locales, pudo ser seguida en las redes sociales, por teléfono y por Zoom.
Frente a los periodistas, Tedros, a su derecha Mike Ryan, encargado de urgencias en la OMS, y a la izquierda la directora general, Maria Van Kerkhove, encargada del expediente del covid-19. Esta científica desconocida del gran público encarnará desde entonces la lucha contra la pandemia.
El jefe de la OMS sacó dos bolígrafos de su saco, ajustó sus gafas y leyó su declaración.
“Estamos profundamente preocupados tanto por los niveles alarmantes de propagación y de gravedad, así como por los niveles alarmantes de inacción” en el mundo, dijo.
Y entonces declaró: “Hemos considerado que el covid-19 puede ser calificado de pandemia”.
En ese momento, menos de 4.300 personas habían muerto en el mundo, según cifras oficiales.
Cinco años más tarde los muertos se cuentan por millones, pero a mediados de marzo de ese año todavía no habían empezado los confinamientos, los hospitales no estaban desbordados y el hundimiento de la economía no se avizoraba.
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“Todos empezaron a actuar”
“La palabra ‘pandemia’ cambió la situación”, recuerda John Zarocostas, periodista que cubre para la AFP las agencias y ONG internacionales desde hace más de 30 años. “Tengo la impresión de que tenían que hacerlo” porque no lograban la reacción esperada de los Estados miembros desde el desencadenamiento de la USPPI
Para este veterano de las relaciones internacionales, “eso modificó la dinámica en términos de reacción de los gobiernos nacionales: todos empezaron a actuar”. Un retardo que frustró a la OMS. “El mundo está obsesionado por la palabra pandemia”, dijo Mike Ryan, para quien la advertencia de enero era más importante.
Nuevo botón de alarma
¿Puede repetirse una catástrofe similar? Para la OMS, la próxima pandemia solo es cuestión de tiempo. En diciembre de 2021, los Estados miembros de la organización, conscientes de las graves fallas frente al covid-19, comenzaron a trabajar en torno a un acuerdo internacional y obligatorio sobre la prevención y la preparación a las pandemias, para tratar de evitar que vuelvan a repetirse los mismos errores.
Las negociaciones son difíciles y una última sesión de negociaciones está aun prevista del 7 al 11 de abril, para finalizar el proyecto a tiempo para la asamblea anual de la OMS en mayo.
En espera, los países miembros lograron desempolvar el reglamento sanitario internacional. Y a partir de septiembre de este daño, el jefe de la OMS podrá declarar una “urgencia pandémica”.
En los cinco años transcurridos desde marzo de 2020, la OMS declaró la USPPI en dos ocasiones, ambas por epidemias de mpox.
El jefe de la OMS advierte regularmente a los países que no repitan el ciclo de negligencia seguido de pánico que caracterizó la pandemia de covid-19.
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Hace cinco años se anunciaba el primer caso de covid-19 en Paraguay
Por Karina Ríos (karina.rios@nacionmedia.com)
Un día como hoy, 7 de marzo, pero del año 2020, el Ministerio de Salud Pública confirmaba el primer caso de covid dentro del territorio nacional, situación que marcó un antes y después, no solo para el sistema sanitario, sino para todo el país. Actualmente, el escenario epidemiológico muestra que el virus sigue circulando, sin embargo, no se tienen muchos casos.
El covid, una enfermedad que parecía lejana, llegó a nuestro país tras tres meses de que se haya desatado en China, país de origen. Con el ingreso del virus, se encendió la alarma debido a que el sistema de salud no estaba preparado, por lo que se recurrieron a medidas, muchas antipopulares, para resguardar a la población.
En ese momento había mucho desconocimiento, no solo de la enfermad, sino también de los cuidados que se deberían tener. Los propios médicos debieron “reestudiar” para poder hacer frente a la situación.
Uno de los centros de referencia para la atención de casos positivos del covid, causado por el SARS-CoV2, fue el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias y del Ambiente (Ineram), donde se montaron las primeras 13 camas para asistir los primeros casos que requerían internación.
“Cuando empezamos a ver que este virus se esparcía por Asía como Europa supimos que eso no iba a tardar en llegar al Paraguay y teníamos que estar atentos, porque sabíamos que íbamos a ser hospital de referencia como de contingencia”, dijo a La Nación/Nación Media, el neumólogo Carlos Morínigo, quien encabezó uno de los pabellones más importantes, que atendían los casos de covid en plena pandemia.
Cuando se confirmó el primer caso, el 7 de marzo del 2020, el Ineram fue designado como el centro de referencia y contingencia para la atención de los casos de coronavirus. “Lo que más nos preocupaba era la magnitud de la transmisión de este virus, eran muchos los pacientes que fueron contagiados”, apuntó.
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La primera sala
El médico refirió que la primera sala para ingresar a los pacientes era una pequeña habitación que tenía poco más de 10 camas, ya que no sabían cuándo llegaría el virus al país, pero que debían estar preparados. Gracias a los datos que se fueron dando en el mundo comenzaron con la construcción de los centros de contingencia.
“La sala 2 fue la primera, con 13 camas y donde nos preparamos para recibir pacientes, pero cuando explotaron los casos, nos dimos cuenta de que no serían para pocos pacientes. Fue cuando se empezaron a construir los pabellones de contingencia y si no se hacía eso, la gente iba a empezar a morir en la calle”, aclaró.
El aislamiento
Para Morínigo, tras el primer fallecido por el virus, el aislamiento total logró contener los contagios y dio tiempo para terminar de construir los centros de atenciones donde se recibieron a los pacientes graves. Sin embargo, la población no debía pasar por esto si es que a nivel país se invertía en lo que es la salud pública.
“El aislamiento total ayudó a que el Ministerio de Salud y el Gobierno puedan meter acelerador para preparar el sistema de salud. El tener que dejar a la gente dentro de sus casas, que en el caso de otra pandemia ya no va a ocurrir, dio tiempo para avanzar en las obras y terminar en tiempo récord estos pabellones que siguen en pie”, señaló.
Profesionales de salud caídos
Durante el tiempo en que se reportó la pandemia del covid, en el país varios profesionales de salud perdieron la vida, porque debían estar al pie del cañón para salvar la vida de miles de compatriotas. Algunos, se expusieron y fueron contagiados, pero algunos lograron salir airosos y sin dudarlo volvieron a vestir sus batas blancas para seguir en la lucha.
“Fueron varios los médicos y personal de enfermería que fallecieron. En el Ineram no tuvimos compañeros que fallecieron por covid, excepto la doctora Kathya Ayub, que tuvo una complicación y luego falleció. Ella era jefa de la terapia intensiva y pabellón de contingencia”, confirmó.
Experiencia y aprendizaje
Morínigo manifestó que una de las enseñanzas más importantes que dejó la pandemia es que se debe invertir para capacitar a los personales de blanco. Aseguró que a nivel país se requieren más terapistas, enfermeras y médicos. “Otras de las enseñanzas es que no se debe depender en un sistema como el Covax, que es totalmente ineficiente e inexistente que dejó a Paraguay afuera en la repartija”, dijo.
Señaló que actualmente el país tiene un sistema de salud medianamente preparado para pasar por otra pandemia y que en el caso de ocurrir solo necesitará reforzarlo.
“El país no estaba preparado para una eventualidad de esta magnitud, pero quiero rescatar que mirando los datos estadísticos, Paraguay fue el que menos tasa de mortalidad tuvo por covid, a pesar de todas las necesidades que teníamos en aquel momento. Todo esto nos enseñó a que debemos estar atentos y preparados para cualquier otra eventualidad de esta índole”, puntualizó.
Datos del Ministerio de Salud
Durante el primer mes de la cuarentena se reportaron 65 casos confirmados de covid-19. Así como, tres fallecidos, cuatro hospitalizados y dos recuperados. En ese mismo periodo las llamadas al 154 para el autorreporte ascendían a 17.841, el 45 % con síntomas respiratorios, de acuerdo al reporte de la Dirección de Vigilancia de la Salud.
Con el paso de los días, se llegó a la fase de expansión de la infección con un alto porcentaje de pacientes que dieron positivo y se confirmó que el contagio de la enfermedad iba en progreso y sostenido aumento, a la par de los pacientes hospitalizados y fallecidos. La aplicación de las vacunas contra la enfermedad logró reducir el riesgo de internación y muertes asociadas al virus.
DATOS CLAVE
- Hasta 27 de marzo del 2022 se reportaron 647.950 casos positivos de covid-19, de este número, se registraron 18.664 fallecidos, en su mayoría personas de la tercera edad y con enfermedad de base.
- El 22 de febrero del 2022, el Gobierno de Paraguay levantaba todas las medidas que fueron decretadas en el marco de la pandemia del covid-19.
- Actualmente, el coronavirus sigue siendo una enfermedad muy vigente, por lo que el Ministerio de Salud insta a las personas a aplicarse las dosis anuales de la vacuna contra el covid.
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Cómo enfrentar el estrés térmico
Por: William Legal
La reproducción eficiente del ganado es clave para el fortalecimiento del hato y por ende de la economía paraguaya, pero las altas temperaturas pueden comprometer la fertilidad y afectar la rentabilidad de los productores. Con este desafío en mente, el Dr. Juan Carlos Gardón Poggi lidera una investigación pionera que aplica diagnóstico por imagen y análisis de datos para detectar el impacto del estrés térmico en los toros.
Las altas temperaturas que se registran en Paraguay están afectando de manera significativa diversos sectores de la economía, y uno de ellos es el rubro agroganadero. Siendo un pilar fundamental de la economía nacional, la eficiencia en la reproducción ganadera es crucial para el éxito de los productores. Sin embargo, el calor extremo incide de manera negativa en este proceso.
Con esa premisa, el doctor Juan Carlos Gardón Poggi, veterinario especialista en reproducción animal y docente investigador de la Universidad Católica de Valencia (España), desarrolla una investigación pionera en Paraguay con la que pretende evaluar el impacto de las altas temperaturas en la reproducción ganadera, un estudio que servirá como base, facilitando la toma de decisiones de veterinarios, técnicos de campo y productores. El estudio se realiza en colaboración con la Universidad Autónoma de Encarnación (UNAE) y el financiamiento del Consejo Nacional de Ciencia y tecnología (Conacyt).
En una entrevista exclusiva con Revista FOCO, el profesional explicó que el objetivo principal del estudio es correlacionar datos obtenidos en campo con la ecotextura testicular a través de ecografías, la condición corporal y la calidad seminal, lo que permitirá agilizar los tiempos de diagnóstico y mejorar así los índices de fertilidad del ganado.
Los resultados preliminares de las muestras obtenidas y analizadas por el equipo del profesor Gardón, durante un periodo de 15 días, estarán listos hacia fin de marzo.
Pero, ¿cómo se desarrolla esta investigación? De acuerdo al experto, se recolectarán múltiples datos en campo, que posteriormente serán analizados en programas estadísticos para interpretar los resultados y establecer patrones que optimicen la selección de los mejores reproductores.
“Se van a correlacionar todos los valores. Es decir, la evaluación del animal, su edad, su condición corporal, el diámetro, o sea el perímetro testicular, y también se va a sacar semen mediante electroeyaculación para ver la cantidad de células que da por eyaculado, la fertilidad de esas células, la cantidad de células normales y anormales que da, la cantidad de células vivas y muertas, parámetros que normalmente se hacen de rutina en un examen de evaluación de toros, que se van a correlacionar con estas imágenes de ecografía”, puntualizó. El diagnóstico por imagen permitirá detectar alteraciones testiculares que de otro modo pasarían desapercibidas.
Importancia del estudio. Las altas temperaturas del clima tropical de nuestro país, hacen que el ganado tenga un estrés térmico que afecta su fertilidad. Esto puede incidir en los toros, reduciendo la calidad y cantidad de esperma debido a la liberación de hormonas como el cortisol. “No solo la calidad, sino también el número y esos son guarismos que, desentendiendo del impacto del estrés y de la duración de ese estrés, se pueden tardar en recuperar 30 a 40 días. Entonces, tratar de predecir cuáles son esos 30 a 40 días, tratar de ver o de anticiparse a lo que no se ve, es bastante importante”, señaló el especialista.
“La idea es ser un poco más preciso y más objetivo en la evaluación, más allá de lo sencillo o tratar de que sea sencillo. La objetividad siempre es una diferencia bastante importante respecto a lo que uno cree o a lo que a uno le parece o lo que uno piensa que esto puede ser mejor por esto o por lo otro. Aquí estamos hablando de datos y de números que son absolutamente objetivos y ver qué relación o qué interrelación hay entre cada uno de ellos. Obviamente va a haber parámetros que predigan mejor que otros, por eso queremos evaluar todos los parámetros y ver cuáles son aquellos mejores predictores”, refirió Gardón Poggi.
Teniendo a mano todos estos factores, los productores podrán tomar decisiones estratégicas sobre la cantidad de hembras que cada toro puede cubrir en determinadas épocas del año, maximizando así la eficiencia reproductiva sin comprometer los índices de fertilidad.
¿Cómo identificar el estrés térmico? Según el profesional, es importante hacer una evaluación diaria a nivel de la nutrición y de las temperaturas ambientales y en función a eso ajustar la carga de machos por hembra para evitar pérdidas.
Esto se explica porque no es posible tener un diagnóstico inmediato de los animales, porque una evaluación se hace normalmente una vez terminada la temporada reproductiva. “Los animales tienen su propio ritmo de adaptación, pero el clima cambia más rápido de lo que ellos pueden acostumbrarse”, dijo.
Buena nutrición. Para mitigar el estrés térmico, indicó que es fundamental tener sombras para que los animales se refugien de la exposición directa al sol. En el caso de que los animales estén en corrales, poner techos más altos y reducir la cantidad en cada grupo.
Asimismo, señaló que uno de los factores fundamentales es la correcta nutrición. A menudo se asume que, si el pasto es verde y abundante, el ganado tiene lo que necesita. Sin embargo, esto no siempre es cierto. “El pasto obtiene sus nutrientes del suelo, y si este tiene deficiencias de minerales como cobre o selenio, el animal también las tendrá”, explicó.
Una alternativa podría ser suplementar a los animales con alimentos que contengan minerales y vitaminas antes de la temporada reproductiva. Es decir, dar una ayuda nutricional para maximizar la eficiencia en los índices de fertilidad.
Papel de la genética. Esto también puede tener un impacto desde el punto de vista genético de los animales. Hay razas que se pueden adaptar mejor a las altas temperaturas, como los bos indicus, nelore y brahman, que son animales “más rústicos” y que pueden soportar más.
La técnica de mejoramiento de genética tiene una incidencia importante en la reproducción, pero desafortunadamente cuando se trata de adaptación al cambio climático, esta estrategia enfrenta importantes desafíos. Los animales bovinos tardan aproximadamente dos o tres años en tener su primera cría, por lo que cualquier cambio implementado hoy llevará al menos una década en mostrar efectos a gran escala. Acá entra otro factor, que el cambio climático no espera y va un paso adelante de los expertos.
Otro punto importante son los factores económicos y tecnológicos que aún limitan este procedimiento, ya que implementar programas de mejoramiento genético avanzados requiere grandes inversiones en biotecnología, investigación y monitoreo de poblaciones ganaderas.
Tecnología y la IA en la ganadería. El mundo experimenta un acelerado avance hacia las nuevas tecnologías y la IA por lo que algunos podrían pensar que sería una alternativa para monitorear en tiempo real a los bovinos y obtener datos que podrían ayudar a tomar decisiones más acertadas a la hora de reproducción. Pero, por el momento, esta es una opción poco viable.
Aunque sí es cierto que la tecnología cada vez más se está utilizando en el campo de la veterinaria, el desafío está en concentrar por el momento modelos extremadamente precisos y datos de calidad. “La inteligencia artificial solo puede ofrecer resultados útiles si se le proporcionan datos correctos y específicos”, señaló, remarcando que el éxito de estas herramientas depende también de la claridad con la que se definan los objetivos y la calidad de la información que se ingresa.
Primeros resultados. En cuanto a las primeras observaciones, el doctor mencionó el caso de un toro que tenía los testículos aparentemente normales al tacto, pero que presentaba irregularidades. Al utilizar ultrasonido, se detectó que la estructura interna no tenía la ecotextura adecuada, lo que indicaba un problema que no habría sido identificado con un simple examen físico. En ese sentido, destacó la importancia de detectar microlesiones o microcalcificaciones, que pueden ser responsables de la disfunción reproductiva en los animales, especialmente cuando se ven afectados por factores como el envejecimiento o el estrés térmico.
“Un reproductor debe funcionar al 100 %”, afirmó Juan Carlos, enfatizando que cualquier déficit en la función reproductiva, combinado con condiciones adversas como el estrés por calor, puede tener consecuencias serias en la producción.
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Estudian el impacto de revistas depredadoras
Un equipo de investigadores de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad Nacional de Asunción (FACEN-UNA) se encuentra analizando el impacto de los pseudo-journals en la calidad y credibilidad de la producción científica.
Este estudio busca mostrar cómo estas publicaciones afectan la integridad del conocimiento científico y la reputación de los investigadores e instituciones que inadvertidamente publican en ellas.
Los pseudo-journals, también conocidas como revistas depredadoras, son publicaciones que cobran tarifas a los autores sin garantizar un proceso riguroso de revisión por pares.
A diferencia de las revistas científicas legítimas, estos medios aceptan artículos con escaso control de calidad, lo que permite la difusión de investigaciones con fallas metodológicas o interpretaciones sesgadas.
PREOCUPACIÓN
Su crecimiento ha generado preocupación en la comunidad científica, ya que afecta la integridad del conocimiento publicado y distorsiona la percepción del progreso en diversas áreas del conocimiento.
El estudio señala que una de las principales estrategias de los pseudo-journals es ofrecer tiempos de publicación extremadamente cortos, lo que resulta atractivo para investigadores que enfrentan presiones para incrementar su producción científica.
Sin embargo, la falta de revisión rigurosa compromete la calidad de los artículos y, en consecuencia, su impacto en la comunidad académica. Además, estos medios explotan el modelo de acceso abierto de forma poco ética, socavando su credibilidad y generando confusión sobre la validez del acceso libre al conocimiento.
El trabajo de los investigadores también examina el efecto negativo de estas publicaciones en el prestigio de los científicos y las instituciones académicas. La inclusión de artículos en pseudo-journals puede dañar la reputación de los autores y afectar la posición de las universidades en los rankings internacionales.