Condenan a 35 años de cárcel a Carlos Riveros López (46), por la muerte de su ex esposa Ana Carolina Jara de Riveros (42). La mujer vivió durante años un calvario dentro de su matrimonio y finalmente fue asesinada. La Fiscalía solicitó la pena máxima para el ahora condenado. El tribunal de sentencia valoró todas las pruebas del Ministerio Público y tras analizar todas las circunstancias, dictó el fallo condenatorio por unanimidad. “No hay ninguna duda que Carlos Riveros acabó con la vida de Ana Carolina, porque si no era para él, no era para nadie”, refirió la presidenta del Tribunal de Sentencia Dina Marchuk.
Esta tarde se reanudó el juicio oral y público, donde la jueza confirmó que Carlos Riveros maltrataba ‘física y psicológicamente’ a Ana Carolina. Y que lo que hizo fue fríamente calculado. Se argumentó que el no posee ningún retraso mental. Ana Carolina falleció a causa de un shock hipovolémico por herida de arma blanca.
Según el informe, Riveros es una persona que carece de tolerancia. Se enojaba porque Ana Carolina le daba un plato de comida a su madre. Era víctima de maltrato y lo había tolerado por muchos años. Cuando decidió dejar a Riveros, él se enfureció.
Entre los alegatos finales, la jueza mencionó que tanto Ana Carolina como sus 3 hijos eran víctimas de maltratos por parte de Riveros. Pese a las medidas de restricción en su contra, igualmente él se acercaba a ellos. Sostuvo que los vecinos eran testigos y que durante años vivió en calvario con su pareja. “La golpeaba con puño cerrado”, relató.
En su descargo informó además que Riveros es un hombre que siente odio hacia las mujeres. Piensa que las mismas solo sirven para cocinar. “Todo el tiempo la amenazaba. Manejaba la contraseña de su celular”.
En ese contexto, indicó que Riveros es muy violento, agresivo, celoso y bastante peligroso. También mencionó que la supuesta infidelidad por la que el hombre acusaba a Ana Carolina, jamás fue demostrada. "Muy por el contrario, todas las personas que vinieron a declarar afirmaron que lo único que Ana Carolina hacía era ser buena madre, buena esposa y buena hija, porque cuidaba de su madre”.
“Fueron años de matrimonio, donde recibió todo tipo de maltratos. Nadie es posesión de nadie. Ana Carolina no era un objeto, tenía todo el derecho de rehacer su vida”, aseveró la jueza.
Antecedentes
El hecho ocurrió en marzo del 2015, en el barrio Campo Grande de la ciudad de Luque. Riveros ingresó a la vivienda y en primer lugar agredió al hermano de la víctima, Hugo Jara, quien luego fue derivado hasta el Hospital Regional de Luque. Luego Riveros ingresó al dormitorio de Ana Carolina y acabó con su vida. La mujer recibió tres heridas con arma blanca, dos de ellas profundas.
Riveros López, había confesado que asesinó a Ana Carolina de varias estocadas, argumentando que la mujer la era infiel. El hombre ya tenía varias denuncias en su contra por violencia doméstica y contaba con orden de restricción para no acercarse, sin embargo nunca cumplió esas medidas sustitutivas.