Uno de los sectores más importantes de la economía, el importador, es uno de los más afectados ante la suba de la divisa estadounidense.

  • Sofía Céspedes

A pesar de las inter­venciones del Banco Central del Paraguay (BCP) en el mer­cado financiero, se prevé para este primer semestre del año que la cotización del dólar alcance los G. 8.000. La tendencia se explicaría por la menor producción de soja debido a la sequía, prin­cipal producto de exporta­ción, y el debilitamiento de su precio a nivel inter­nacional. Uno de los secto­res más importantes de la economía, el importador, es uno de los más afec­tados ante la suba de la divisa estadounidense. En esta nueva entrega de Ellos Saben, La Nación/Nación Media conversó con Hugo Royg, economista y direc­tor ejecutivo del Centro de Importadores del Para­guay (CIP), quien resaltó 6 puntos que los empresarios del rubro deben tener en cuenta para sortear la ten­dencia alcista de la moneda norteamericana.

1- LIQUIDEZ

Confeccionar un análisis cuidadoso de los niveles de reserva de liquidez para cubrir gastos o imprevistos respecto a la fluctuación del tipo de cambio, de manera de estar protegido adecuadamente. No solo debe tener presente el volumen de dichas reservas, sino tam­bién la composición de la misma. Igualmente, es importante la combinación adecuada de activos financieros y/o físicos que le permita cubrirse ante las variaciones del tipo de cam­bio. Dos dimensiones adicionales a tener cuenta y a monitorear sistemáticamente consti­tuyen el análisis del flujo de caja y de los niveles de inventarios.

Invitación al canal de WhatsApp de La Nación PY

2- OPTIMIZACIÓN EN RUTAS DE TRANSPORTE

Buscar mecanismos alternativos y opciones de transporte, almacenamiento y distribución más eficiente es uno de los caminos para hacer frente a las variacio­nes permanentes de la moneda internacional. Nuevas rutas, canales más efi­cientes, medios de transportes más eficaces, frecuencia de pedidos o envíos, insumos directos e indirectos, cuyos costos están correlacionados con el dólar o con los precios de los commodities (por ejemplo, los combustibles y la energía), depósitos y logística inteligentes, entre otras variables, deben ser analizados y resultan necesarios para la toma de decisiones de opti­mización.

3- SERVICIOS TERCERIZADOS

Mejorar la eficiencia operativa a través de la terciarización para lograr reducir costos operativos, optimizar la logística y mejorar la productivi­dad. Por ejemplo, subcontratando la logística o ciertos servicios financie­ros con empresas que tengan costos más bajos o tarifas fijas en guaraníes.

Externalizar la gestión de inventarios usando servicios de almacena­miento tercerizados a precios más competitivos. En todos los casos, los contratos flexibles o variables podrían ser mecanismos que ayudarán a hacer frente a un contexto interno/externo cambiante y de difícil predic­tibilidad. Así también, el impacto de los compromisos y los contratos en moneda internacional deberían ser analizados.

4- COMUNICACIÓN CON PROVEEDORES Y CLIENTES

Mantener una comunicación clara res­pecto a las razones de posibles aumentos de precios debido a la subida del dólar de manera de evitar malos entendidos y garantizar la satisfacción del cliente. También, un aspecto clave consiste en revisar acuerdos contractuales, estable­ciendo cláusulas claras y transparentes que asuman los riesgos y los distribuyan de manera justa entre las partes.

5- DIVERSIFICACIÓN EN FUENTES DE FINANCIAMIENTO

Utilizar instrumentos que permitan la cobertura cambiaria. Esta es una estra­tegia que permite a la empresa hacer frente a situaciones bruscas o no pre­vistas del tipo de cambio mediante ins­trumentos financieros existentes.

Un mecanismo adecuado es contar con una estructura de financiamiento en moneda local y en moneda extranjera, utilizado de manera estratégica y equi­librada, minimizando riesgos y maximi­zando beneficios garantizando la esta­bilidad y sostenibilidad de la empresa.

6- MONITORES DE COSTOS

Hacer uso de sistemas de monitoreo en tiempo real para identificar rápida­mente aumentos en los precios de los insumos dolarizados (como softwares de gestión de costos). De manera conti­nua, deben revisarse la variación de los costos indirectos operativos (servicios, salarios, alquileres), así como también la rentabilidad del producto importado, es decir, la manera en la que la varia­ción del dólar afecta el costo final.

Déjanos tus comentarios en Voiz