En el marco del Día de la Mujer Paraguaya, que se celebra cada 24 de febrero, destacamos a cinco “mujeres protagonistas del sistema financiero para­guayo”, que inspiran y con­tribuyen a acortar brechas en un entorno altamente com­petitivo.

Se trata de Liz Cramer, Sil­via Bracho, María Irene Gavi­lán, Sol Mendieta y María Fer­nanda Carrón, cuyos roles son esenciales en la consolidación del sistema financiero para­guayo, muy ponderado a nivel nacional e internacional.

Estas mujeres, que a diario enfrentan desafíos y se fijan ambiciosas metas, conver­saron con La Nación/Nación Media sobre cómo compagi­nan su vida profesional y per­sonal, el liderazgo femenino en el sector y dejaron un mensaje a todas las paraguayas en su día.

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LIZ CRAMER: “ESTAMOS LLAMADAS A CONSTRUIR”

Hoy el sistema bancario tiene una par­ticipación casi igualitaria en tér­minos de empleo en general, puestos de jefaturas hasta alta dirección, además las mujeres aportan intuición y otra mirada a los desa­fíos, señala la presidenta ejecutiva de la Asociación de Bancos del Paraguay (Asoban), Liz Cramer. Pero aclara que aún hay pocas mujeres como presidentes de instituciones.

“No creo que sea porque haya un impedimento o rechazo, claro que cada institución tiene su propia cultura”, expresa y agrega que la mujer paraguaya, histórica­mente, siempre ha tenido un rol relevante.

“Creo que la historia del Para­guay es tan impactante en cuanto al rol que ha desem­peñado la mujer, al ser paraguayas somos herederas de esa historia, estamos llamadas a construir, a cuidar, a impulsar aquello que sea para el bien de nuestras familias y de nuestra sociedad”, remarca a La Nación.

Para Liz, tanto la vida familiar como la salud tienen que ser un eje tan importante como la vida laboral; en este sentido, asegura que si bien existen posicio­nes y situaciones unas más desafiantes que otras, siempre es importante armar equipos y apoyarse en ellos, aprender a delegar y a ser disciplinada.

“Son actitudes y acciones que aprendí después de sacrificar mucho. Los hijos, por ejem­plo, no te esperan para crecer y para mí eso, de por sí, me obliga a buscar ese equi­librio”, reseña. Sobre el empoderamiento económico de las mujeres, dice que es muy rele­vante ya que implica una afectación directa a la calidad de vida de la familia y agrega que afortu­nadamente hoy exis­ten varios progra­mas crediticios con énfasis especial para emprendedoras.

Liz cuenta que su experiencia en los sectores público y privado la llevó a tener contacto con el sistema financiero local, y fue en la pandemia cuando se le presentó la oportunidad de aportar al sistema bancario. “Acepté gustosa porque las venas de la economía pasan por el sistema finan­ciero y bancario en particular”, refiere. Hoy, es una de las referentes del sector.

MARÍA IRENE GAVILÁN: “ANÍMENSE Y ARRIÉSGUENSE”

Para María Irene Gavilán, gerente de división Banca de Personas y Pymes de Sudameris Bank, el principal desafío como mujer en el mundo financiero fue poder combi­nar la familia y el trabajo. “He sido madre muy joven y la familia para mí es muy importante, así que cumplir múltiples roles en simultáneo ha sido algo que tuve que apren­der a hacerlo”, men­ciona.

Ella cuenta con más de 30 años de experiencia en el sector financiero y tecnológico. En este tiempo, su compañero de vida fue un soporte fundamental, así como tener la suerte de tra­bajar en empresas donde el valor de la familia siempre estuvo presente, asegura a La Nación.

Su llegada al sector financiero fue resultado de un camino que fue recorriendo, aprove­chando las oportunidades que se presenta­ron, cuenta Irene, y agrega que cree que su curiosidad, su pasión por los desafíos y su dis­posición para aprender todos los días la lleva­ron donde está hoy.

Irene tiene el compromiso de hacer asequible el acceso de la banca a las mujeres, recono­ciendo que las bre­chas aún persisten a pesar de los impor­tantes progresos para disminuirlas, de acuerdo al boletín de inclusión financiera publicado por el Banco Central del Paraguay en 2024. “Estoy convencida de que esta brecha se dis­minuirá con políticas públicas enfocadas con este objetivo y nosotros como actores relevan­tes en el sector esta­mos comprometidos con ello”, subraya.

Su mensaje a las muje­res es “anímense y arriésguense. Los mayores beneficios que he logrado han sido porque asumí desafíos, muchas veces sin conocer lo que tenía en frente, pero con la seguridad de que investigando, escu­chando y poniendo foco en obtener el resultado se logra alcanzar el objetivo”. En este día, rinde homenaje a todas las mujeres paraguayas, por su valentía, esfuerzo y determinación para contri­buir al desarrollo de nuestro país.

SOL MENDIETA: “CREAN EN SU POTENCIAL”

“Crean en su poten­cial y rodeense de personas que las inspiren”, es el men­saje de Sol Mendieta, gerente de Marketing del Banco Basa, a quien siempre le apasionó la comunicación estratégica y el impacto que el marketing tiene en la toma de decisiones de las personas.

Sol relata que su camino estuvo mar­cado por el aprendizaje constante y la capacidad de escuchar a las per­sonas: entender lo que necesitan, lo que les preocupa y cómo se les puede brindar soluciones rea­les. Con el tiempo fue asumiendo mayores responsabilidades, liderando estrategias que ponen a las personas en el centro y, sobre todo, formando equipos que comparten esa visión.

Uno de sus desafíos fue demostrar que el marketing en finan­zas no se trata solo de vender productos, sino de construir relaciones de confianza con los clientes entendiendo real­mente lo que necesitan. En cuanto a las habilidades fun­damentales para liderar en este sector, sostuvo que son la empatía, comunicación efectiva, flexibilidad y adaptación, y el trabajo en equipo.

Para ella, las empresas financieras pueden promover la inclu­sión y el empoderamiento femenino escuchando a las muje­res. “Muchas veces se diseñan productos o estrategias sin considerar las realidades y desafíos específicos que enfren­tan”, acota a La Nación y agrega que el sistema financiero avanzó mucho en términos de accesibilidad y digitalización, pero todavía hay un desafío en educación financiera.

Acerca de cómo lleva adelante la vida familiar y laboral, con­sidera que no hay una fórmula única, porque cada persona tiene su propio equilibrio, pero la importancia radica en rodearse de un equipo de confianza, delegar y priorizar tareas estratégicamente.

Su mensaje para las mujeres que aspiran a ocupar cargos directivos es “la preparación y el conocimiento son funda­mentales, pero también lo es la confianza en una misma”.

Para Sol, las mujeres paraguayas siempre han sido y son un símbolo de fuerza, trabajo y liderazgo. “Hoy, tenemos la oportunidad de seguir transformando nuestra realidad, apo­yándonos unas a otras y demostrando que el éxito no se trata solo de logros individuales, sino del impacto positivo que generamos en las personas que nos rodean”, puntualiza.

SILVIA BRACHO: “CONSTRUYAN SU PROPIO CAMINO”

La directora de upay, wepa y de Experien­cia en ueno bank, Silvia Bracho, cuenta a La Nación/Nación Media que toda su carrera laboral ha sido en el sector financiero/bancario. “Arranqué a los 18 años en Financiera Rural en aquel entonces, pasando por otras grandes instituciones a las que estoy muy agradecida, para hoy día estar ocupando el cargo de directora de experiencia en ueno bank, directora de upay y wepa”, refiere.

A lo largo de su carrera, Silvia enfrentó múltiples desafíos laborales, no solo por ser mujer en un sector tradicionalmente domi­nado por hombres, sino también por la naturaleza altamente competi­tiva y exigente de la industria. “Estos retos me impulsaron a desarrollar habilidades claves para crecer, esca­lar y consolidarme. La resiliencia, la capacidad de adaptación y una visión estratégica han sido esenciales en mi camino”, apunta.

Para Silvia no hay dudas de que el empoderamiento económico de las mujeres paraguayas debe ser una prio­ridad, como grandes protagonistas de los desafíos y avances de nuestra sociedad. “Esto no solo contribuye al fortalecimiento económico, sino también construye un país más equitativo y próspero para todos”, asegura a La Nación.

Su camino para alcanzar un puesto de lide­razgo estuvo marcado por la dedicación, trabajo en equipo, el compromiso y un aprendizaje continuo. “Desde mis ini­cios entendí que el crecimiento profe­sional no solo depende del esfuerzo individual, si no de formar equipos de trabajo y de la capacidad de aportar valor real a la organización”, dice.

Para ella, conciliar la vida familiar con lo laboral es un desafío constante, pero la clave está en ser creativos para otorgarle a cada ámbito la importancia y el cuidado que se merece. “No se trata de elegir entre uno u otro, si no de encontrar un balance que nos permita crecer en ambos aspectos”, sostiene.

Bracho comentó que el sistema finan­ciero paraguayo experimentó una evolu­ción significativa, marcada por la apari­ción de la banca digital y la irrupción de nuevos actores apostaron por la disrup­ción y la accesibilidad. Su mensaje para las mujeres que desean ingresar al sector financiero o aspiran a cargos directivos es “confíen en su talento, construyan su propio camino y trabajen con convicción para alcanzar sus sueños”.

MARÍA FERNANDA CARRÓN: “ES FUNDAMENTAL NO QUEDARSE EN LA ZONA DE CONFORT”

Desde muy pequeña, María Fernanda Carrón tuvo muy claro su interés por los números y al año de terminar el colegio ingresó a una enti­dad bancaria como telefonista. “Creo que estuve en casi todos los puestos del banco. Lo que permite una insti­tución financiera, dada su amplitud, es poder conocer diferentes áreas y crecer en base a dicho aprendizaje”, relata a La Nación.

Luego tuvo la oportunidad de explo­rar otros desafíos, hasta que deci­dió desafiarse aún más apostando por aportar desde el sector público. “Es fun­damental no quedarse en la zona de con­fort y buscar crecer a través de cambios y asu­miendo nuevos desafíos”, sostiene.

Para ella, el desafío principal es com­paginar el rol profesional con el rol de madre, esposa e hija, “que siem­pre demanda mayor involucramiento de las mujeres”, asegura y agrega que lo enfrenta en base a la “constancia, perseverancia y esfuerzo, buscando el aprendizaje continuo”.

Insiste que para llevar adelante una vida laboral y familiar exitosa es esencial aportar calidad de tiempo; por ello, siempre busca conseguir dicha ecuación. “Busco educar con el ejemplo a mis hijos, sobre todo de esfuerzo y perseveran­cia, lo que creo es fundamental y hace la diferencia”, afirma.

En cuanto a la evolución del sistema finan­ciero en las últimas décadas, María Fer­nanda sostiene que está marcada por el crecimiento en nivel de activos, depósi­tos y créditos importantes que permi­tieron el financiamiento en gran parte del desarrollo del país. “Esto se dio bajo el cuidado de los parámetros regulato­rios, creciendo también en términos de solvencia y confianza, con niveles pru­denciales de morosidad”, explica.

“Esta confianza se demuestra en el aumento en términos de plazos en depósitos y créditos, pero es fundamental preservar las buenas prácticas, cuidar la solvencia, para preservar lo funda­mental que hoy tiene nuestra economía, que es la estabilidad financiera”, enfatiza.

En este contexto, María Fernanda revela que gran parte de la población femenina econó­micamente activa aún está excluida financie­ramente, por lo que urge una Ley de Inclu­sión. “Un país no puede llegar a su máximo potencial sin el aporte de más de la mitad de su población, Paraguay necesita a todas sus muje­res que, desde sus roles, puedan acceder a educación, crecer perso­nal y profesionalmente y de esa manera aportar como piedra funda­mental para el desarrollo de nuestro país”, concluye.

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