Tras varias iniciativas parlamentarias, que plantean reducciones temporales del Impuesto al Valor Agregado (IVA) como medida para acompañar hacia una baja de precios en productos, especialmente alimenticios, ante la alta pre­sión inflacionaria que atra­viesa el país, señalaron que dicha acción no garantiza el cumplimiento, debido a que los comerciantes no pueden estar obligados a hacerlo debido a la libre economía.

El titular de la Subsecretaría de Tributación, Óscar Orué, señaló que una posible reduc­ción del IVA, que es el tributo que mayores ingresos genera al fisco, solo beneficiará a los comerciantes o empresarios. “Si esto llegara a aplicarse, nadie puede garantizar que el consumidor final se vea bene­ficiado con una reducción de precios por eliminar o reducir este impuesto, porque al ope­rar Paraguay en una economía de libre mercado, los comer­ciantes no estarán obligados a bajar sus precios”, expresó Orué en contacto con el Trece.

Recordó que en la pandemia, de hecho, ya se había lle­gado a esta medida de redu­cir algunos impuestos como el Selectivo al Consumo y el IVA propiamente en un 50% para algunos sectores especí­ficos como el de gastronomía, eventos, turismo y hotelería que va hasta este junio, y lo que las estadísticas reflejan es que no hubo una reducción en los precios en esos momentos.

Es así que para la SET no es una garantía que el beneficio se traslade al consumidor final, además de que repre­senta un perjuicio para las finanzas del Estado en térmi­nos de unos US$ 100 millones por año, según fundamentó el viceministro de Tributación.

La bancada del Partido Patria Querida (PPQ) presentó un proyecto de ley “Que dispone la exoneración temporal del IVA a los productos de la canasta básica”, con la intención de aba­ratar costos, en un momento en que el índice de inflación ya alcanzó niveles muy superio­res a los de años anteriores.

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