Si bien continúa en marcha el cultivo de trigo, los productores estiman una disminución en cuanto a la superficie de siembra. Esto, debido al retraso en la cosecha del maíz y la soja, ya que el trigo se cultiva sobre rastrojos del grano y la oleaginosa. Así lo indica el boletín semanal de la Unión de Gremios de la Producción (UGP).
Señala que a esta situación se suman los riesgos climáticos, los costos de producción y los precios del grano, que ejercen presión sobre los productores. El reporte no menciona una cifra de reducción, pero resalta que los días de sol contribuirán al avance de siembra y cuidados de cultivos en fase vegetativa, y que se espera que las precipitaciones ayuden al desarrollo de los plantines.
El asistente técnico en Cooperativa Colonias Unidas Orlando Gallas explicó que “después de los días de lluvia que retrasaron el proceso, se está aprovechando estas semanas para sembrar. Además, mucho del trigo va sobre soja zafriña que ahora se está cosechando, por lo que el área de siembra va a ser mucho menor que el año pasado”.
Al respecto añadió que el pronóstico indica varios días sin lluvias y altas temperaturas que ayudarán al secado del suelo, pero el trigo en campo tendrá un impacto. “Vendrá bien si cae una lluvia en los próximos 8 a 10 días. Hace un mes teníamos mucha lluvia que nos dificultaba el trabajo y ahora estaremos necesitando de lluvia”, dijo. Ante la perspectiva de que no habrá heladas en agosto, indicó que ayudará a un buen desarrollo en la producción.
Proyecciones
Según datos del Instituto de Biotecnología Agrícola (Inbio), en la pasada campaña de trigo se logró un total de 416.000 hectáreas, que se vieron afectadas en parte por los efectos del clima. Desde la Federación de Cooperativas de Producción (Fecoprod) esperan que en la nueva campaña la producción oscile entre 400.000 y 450.000 hectáreas de trigo de calidad y variedad diferenciada, que responda a los estándares de los mercados más exigentes.
Se sembraron 175.000 hectáreas menos de soja y maíz zafriña en la campaña 2024
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El Instituto de Biotecnología Agrícola (Inbio) presentó su informe de estimación de la superficie sembrada durante la campaña agrícola de zafriña 2024 de los cultivos de soja y maíz, alcanzando entre ambos cereales 1.295.228 hectáreas de área sembrada, unas 175.360 hectáreas menos que en el año 2023.
En el documento se revela que la siembra de maíz alcanzó 892.941 hectáreas, un descenso de 94.918 hectáreas menos que el año pasado, cuando este grano alcanzó 987.859 hectáreas. En el 2022 el área de siembra de maíz había sido de 1.026.591 hectáreas y comparando el 2024 con ese año se observó una disminución del área de 133.650 hectáreas.
Con respecto a los departamentos de mayor área de maíz zafriña, estos fueron Alto Paraná con 232.588 hectáreas, Canindeyú con 170.197 hectáreas, y Caaguazú con 132.200 hectáreas. Igualmente en todas estas zonas se dio una disminución considerable en el área de siembra del cultivo de maíz con relación al año anterior.
Con respecto a la soja zafriña el informe del Inbio reveló que se alcanzaron unas 402.287 hectáreas, teniendo también una disminución con relación al año anterior. “En este caso la diferencia es de 80.442 hectáreas, ya que en la zafriña del 2023 el área de soja fue de 482.729 hectáreas, teniendo hasta ese año una tendencia al incremento de área de siembra”, explicaron. En el reporte del 2022 se habían sembrado 459.336 hectáreas, mientras que en el 2021 unas 122.544 hectáreas.
Los departamentos que mayor área de soja zafriña tuvieron fueron Alto Paraná, con 135.248 hectáreas, Itapúa con 80.070 hectáreas y Canindeyú con 67.765 hectáreas. “Igualmente en todos estos departamentos el área de siembra de este cultivo fue menor al área dedicada el año anterior”, agregaron.
Cultivo de trigo: productores reportan que el rendimiento no es el esperado
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Productores de trigo reportan que no están teniendo el rendimiento esperado en la cosecha, debido a que las heladas registradas en etapas iniciales y las variaciones climáticas impactaron en la producción del cereal, según el boletín semanal de la Unión de Gremios de la Producción (UGP).
El informe señala que cada zona productiva pasa por distintos escenarios con impacto de heladas, falta de agua, así como altas temperaturas y ataque de enfermedades generando diferentes resultados por regiones y departamentos. En algunas zonas finalizó la cosecha y trillado, mientras que en otras los cultivos se mantienen aún.
“No estamos teniendo el buen rinde que esperábamos, las heladas registradas al inicio y final del ciclo hicieron que cayera la producción”, dijo el productor de Alto Paraná Aurio Frighetto, quien explicó que el rendimiento promedio está entre 2.000 y 2.200 kilos por hectárea, aunque resaltó la buena calidad. Añadió que con las últimas parcelas se espera cubrir costos, pero no generar ganancias significativas.
En el departamento de Caaguazú los agricultores reportan un trigo con alto nivel de ph. “Nosotros todavía no trillamos, pero hay zonas en las que sí y es un trigo con alto ph. Lo que es muy bueno”, dijo el productor Dionisio Hildebrand.
En tanto que David Bakes, agricultor de Alto Paraná, señaló que finalizó su cosecha con un rendimiento estimado en torno a los 3.000 kilos por hectárea, mientras que otros miembros de la comunidad siguen cosechando y esperan poder cubrir los costos de producción.
En la zona del nordeste de Itapúa sigue la cosecha de trigo de la campaña 2024, pero los productores reportan bajos rindes, por lo que estiman que será difícil cubrir los costos de producción y parte de los cultivos fueron destinados como cobertura para la nueva campaña de soja.
Heladas afectaron a cultivos y productores no reportaron aún pérdidas
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Las heladas registradas la semana pasada afectaron a cultivos de invierno, aunque no se reportan hasta el momento daños significativos, según destacaron productores. En el departamento de Itapúa no se reportan pérdidas.
Al respecto, la productora Blanca Saiki, mencionó que el impacto del frente frío fue leve y las plantaciones siguen su curso. Por su parte, el ingeniero Antonio Tischler indicó que en Obligado no se observan daños, aunque los datos se tendrán recién en unos días.
En el departamento de Alto Paraná las heladas sí se hicieron sentir y golpearon a los cultivos, en tanto que en la zona de Norte del país tuvieron baja incidencia y las proyecciones para los cultivos de trigo, canola, así como avena se mantienen buenas, de acuerdo con el reporte de la Unión de Gremios de la Producción (UGP).
El ingeniero Rubén Sanabria explicó que “en algunos lugares bajos tal vez impactó, pero no alcanzó porcentajes significativos”. Añadió que el trigo en un mayor porcentaje, 80 % aproximadamente, ya está en formación de espigas y el restante en floración.
En ese sentido, el profesional mencionó que las bajas temperaturas ayudaron a evitar la proliferación de enfermedades, que sumado a las prácticas preventivas de los productores permiten un buen desarrollo.
En cuanto a la canola, el profesional dijo que las plantaciones se encuentran en etapa final y la cosecha comenzará en breve. Sostuvo que se esperan buenos resultados, ya que los productores podrán salvar los costos y obtener ganancias de la producción.
“Lo que estamos haciendo en este momento es darle una cierta garantía al productor que las variedades nacionales van a mantener su resistencia a distintas enfermedades”, dijo Mohan Kohli, consultor de la Capeco. Foto: Gentileza
Mohan Kohli, el científico indio que convirtió a Paraguay en exportador de trigo asegura que variedades nacionales pueden plantarse en la región
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El doctor en genética indio Mohan Kohli, consultor de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco) y líder del Programa Nacional de Investigación de Trigo, conversó con La Nación/Nación Media sobre la producción del grano en Paraguay y sobre cómo pasó de ser un país importador a otro exportador del cereal.
Actualmente, las labores en torno al grano se enfocan en mejorar las variedades existentes y hacerlas resistentes contra enfermedades que afectan al trigo manteniendo su calidad y rendimiento. Si bien no se trata de una tarea fácil de realizar, porque para crear una variedad se tarda cerca de 10 años, es un proceso de evolución continua que prosigue en el país.
En los últimos 20 años, Kohli viene colaborando en el desarrollo de más de 20 variedades de trigo en Paraguay. Las variedades nacionales de trigo en el mercado son Itapúa 75, Itapúa 80, Itapúa 85, Itapúa 90, Itapúa 95, Canindé 1, Canindé 31. Las que están en fase de multiplicación son Itapúa 105 e Itapúa 110.
El proceso de desarrollo de variedades es realizado con el Instituto Paraguayo de Tecnología Agraria (Ipta), la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco) y el Instituto de Biotecnología Agrícola (Inbio). Se hace en dos centros, uno en Capitán Miranda, Itapúa y otro en Colonia Yhovy, de Canindeyú.
“Nosotros hacemos los ensayos y la selección con la colaboración de productores y cooperativas donde también evaluamos los materiales genéticos para que sean adaptados y resistentes”, mencionó el experto.
La producción anual de trigo en Paraguay es de aproximadamente un millón de toneladas. Foto: AFP
Resistencia a enfermedades
El trabajo de Kohli es que cualquier variedad liberada de aquí en adelante tenga resistencia al hongo piricularia (produce manchas o lesiones en las hojas, nudos y en las diferentes partes de la panícula y los granos) y a la fusarium (afecta las espigas del trigo), otra enfermedad que hace años preocupa al sector.
El objetivo es que en los próximos cinco años las variedades que serán liberadas tengan cierto grado de resistencia a estas enfermedades, para ayudar a los productores a que sus costos de producción se mantengan y no aumenten. “Lo que estamos haciendo en este momento es darle ciertagarantía al productor de que las variedades nacionales van a mantener su resistencia a distintas enfermedades”, subrayó el doctor en genética indio.
Potencial exportador
En los años normales, la producción anual de trigo en Paraguay es de más de un millón de toneladas, un volumen 40 veces superior a lo que producía hace dos décadas. Este cereal es industrializado en el país con un consumo interno de 650.000 ton/año y el remanente es enviado principalmente a Brasil, aunque hay más de 30 mercados abiertos.
Si bien Paraguay es exportador del cereal en pequeña escala, tiene potencial de enviar las variedades nacionales a destinos como Argentina, Brasil (Paraná, Mato Grosso del Sul y San Pablo) o Bolivia. Estas regiones pueden sembrar las variedades paraguayas, explica Kohli y aclara que todavía no se hicieron ensayos probatorios, ya que esto implica una decisión política y una evaluación en diferentes ambientes.
“Para liberar una variedad en cualquier país habría que hacer ensayos por dos años. Si se toma esa decisión el día de mañana, entre los obtentores, será posible hacerlo. Para ello, se deberá desarrollar contacto con esos países, con sus instituciones, y a partir de ahí será muy fácil producir las semillas, hay potencial”, asegura.
Expectativas
La siembra de la nueva campaña se inició en abril, en San Pedro y Canindeyú. En tanto, en el Sur, se avanzará durante la siguiente semana. Foto: Archivo
“El trigo juega un papel muy importante porque, recordemos, la soja se siembra en más de 3,6 millones de hectáreas, superficie que debe ser cubierta en los meses de otoño e invierno”, explicó y agregó que allí entran a participar el maíz, el trigo, la canola, el girasol, la avena como abono verde y otros cereales.
La siembra de la nueva campaña se inició en abril, en San Pedro y Canindeyú. En tanto, en el Sur, se avanzará durante la siguiente semana debido a las condiciones de lluvias. Se espera que el área de siembra alcance las 400.000 hectáreas o menos, cuya producción dependerá de la coyuntura climática. “Alcanzaremos más de 1.000.000 de toneladas de trigo, dependiendo de la superficie”, remarcó Kohli.
Perfil de Kohli
Kohli brinda una excepcional contribución científica a la agricultura y la economía paraguaya. Foto: Gentileza
Mohan Kohli es ingeniero agrónomo de la Rajasthan Agricultural University de India. Obtuvo su maestría en Ciencias de la Agricultura Botánica y su doctorado en Genética en la Indian Agricultural Research Institute. Tiene estudios de postdoctorado en el Centro de Mejoramiento del Maíz y el Trigo de Estados Unidos.
Llegó a Paraguay en 1978 como parte del Centro Nacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo de México. En la década de los 80 y 90 se encargó de identificar materiales de trigo que se adaptasen al país, teniendo en cuenta las altas temperaturas.
Recientemente, el Ministerio de Relaciones Exterioresle concedió la condecoración Comendador de la Orden Nacional del Mérito por su excepcional contribución científica a la agricultura y la economía paraguaya.
Datos claves
Las labores en torno al trigo se enfocan en mejorar las variedades existentes y hacerlas resistentes a las enfermedades.
Si bien Paraguay es exportador del cereal en pequeña escala tiene potencial de enviar las variedades nacionales a la región.
La siembra de la nueva campaña de trigo se inició en abril en los departamentos de San Pedro y Canindeyú y próximamente en el Sur.