El economista y exviceministro de Economía Manuel Alarcón habló acerca del proyecto de ley más importante del país, el Presupuesto General de la Nación (PGN) 2024, y dijo que los legisladores deben apostar por un presupuesto racional acorde a las necesidades, pero también a los recursos disponibles.
Sostuvo que es vital cuidar la deuda pública y honrar la Ley de Responsabilidad Fiscal de no sobrepasar el 1,5 % del PIB. Si bien destacó el incremento en educación y áreas sociales, especialmente a adultos mayores y personas vulnerables, cuestionó el aumento del presupuesto en general.
“No hay explicación de incrementos importantes en otros ministerios. En un sentido estricto, venimos hablando de una caída permanente. ¿Esto queremos para nuestro país? La prioridad debe ser dar señales claras de que queremos avanzar decididamente hacia una racionalización del gasto público”, manifestó a la 1020 AM.
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PGN
La semana pasada, la Cámara de Senadores aprobó con modificaciones el PGN para el ejercicio fiscal 2024 con base en el dictamen aprobado por la Comisión de Hacienda y Presupuesto para su estudio en particular.
El presupuesto total se ubica en G. 116,5 billones, de los cuales el 56 % corresponde a la administración central, de los cuales el 53 % se destinará a gastos sociales, el 10 % a seguridad, el 15 % a servicios de deuda y 13 % a servicios económicos. El 43 % del presupuesto restante irá destinado a las entidades descentralizadas. El PGN 2024 es 10 % superior al del 2023, ya que se estima que la recaudación impositiva del próximo año será de 8,5 %.
Basados en la estimación de ingresos, los senadores priorizaron el fortalecimiento de la salud, de la educación y la seguridad, sin dejar de lado la continuidad de los programas sociales y de las inversiones destinadas a infraestructura.
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La deuda en Paraguay es sostenible y está bajo control, afirma economista
El nivel de endeudamiento de Paraguay, actualmente en torno al 40 % del producto interno bruto (PIB), es manejable y se encuentra dentro de los parámetros de sostenibilidad, de acuerdo con el economista Daniel Correa. Destacó que la solidez macroeconómica y la institucionalidad fiscal del país han sido claves para garantizar que la deuda pública no presente un riesgo para las finanzas nacionales.
Correa, asesor económico y docente universitario, explicó a La Nación/Nación Media que son varios los factores que determinan cuánta deuda puede soportar un país antes de sobrecargarse, entre ellos, la calidad de las instituciones, ejemplificando al Banco Central del Paraguay (BCP) por su independencia y autonomía, y el Ministerio de Economía (MEF), por su responsabilidad en los cumplimientos de las metas. Asimismo, señaló la capacidad de gestión de la deuda y las políticas y fundamentos macroeconómicos.
“La capacidad de un país para endeudarse puede cambiar con el tiempo y también depende del entorno económico mundial. Para su estudio, existen marcos que emplean los organismos financieros internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI), Banco Mundial y las calificadoras de riesgos, para evaluar la sostenibilidad de la deuda de los países con acceso a los mercados de capital”, explicó a LN.
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Acerca de la calibración de las evaluaciones, Correa explicó que se realizan en función a episodios anteriores de sobreendeudamiento problemático en grupos de países con características económicas parecidas, y que estas calibraciones producen umbrales o niveles máximos para el análisis de indicadores críticos de la deuda pública que señalan un riesgo mayor si el indicador supera o se prevé que supere tal umbral.
“Estos marcos tienen en cuenta el grado de incertidumbre de las proyecciones de los indicadores de la deuda y del servicio de la deuda, mediante proyecciones y modelos de programación financiera. Como las evaluaciones están basadas en las proyecciones de la deuda, los intereses y las variables macroeconómicas críticas, estos modelos emplean herramientas para medir cuán realistas son los pronósticos”, mencionó a LN.
Para el caso de Paraguay, Correa señaló que el país mantiene un nivel de deuda sostenible, apoyada en sus sólidos fundamentos macroeconómicos y la institucionalidad de la política fiscal. Destacó que, pese a los choques globales de los últimos años, Paraguay ha superado diversos obstáculos gracias a la implementación de políticas económicas adecuadas y oportunas a lo largo de las últimas décadas. “Esto ha sido clave para garantizar la sostenibilidad de la deuda pública”, consideró el economista, destacando que tales instrumentos fortalecieron los fundamentos económicos del país.
¿Cuándo una deuda es sostenible y cuándo no?
La sostenibilidad de una deuda, insistió Correa, depende de factores institucionales como la política económica y, sobre todo, fiscal, así como otros factores económicos relevantes como los niveles de tasas de interés y moneda en la cual se genera la deuda, así como los factores macroeconómicos internos y externos.
“Bajo estas premisas las autoridades fiscales realizan modelos de sostenibilidad donde los distintos escenarios alternativos, el saldo de la deuda pública en porcentaje del PIB se mantiene en niveles prudentes y sostenibles”, señaló. Las ventajas de Paraguay sobre el resto de los países de la región, de acuerdo con el analista económico, se relacionan con las condiciones de financiamiento público y privado que se puede obtener.
“Lógicamente esto repercute en el rating de las calificadoras que analizan a la economía paraguaya, tal es así que en la medida de mantenerse estos niveles de deuda podría verse mejorada su calificación en los próximos años”, consideró.
Explicó a LN que existen varios elementos para analizar la deuda, entre ellos, las posibilidades de un mayor crecimiento económico y de su diversificación, los niveles de precios de los commodities, la revaluación de la moneda americana, los movimientos de tasas de interés internacional, el crecimiento de los países socios comerciales.
Agregó como otros elementos a la efectividad de la convergencia fiscal, es decir ingresos fiscales sólidos y contención de los gastos, así como las necesidades de inversión en infraestructura en los próximos años, al igual que el manejo y la “guaranización” de la deuda.
Según Correa, la señal de confianza hacia la política económica e institucional del país es clara. Mencionó que existen elementos que se deben seguir fortaleciendo a fin de que efectivamente los capitales se radiquen en Paraguay, así como la reducción de costos de financiamientos, lo que consideró que pueden ser beneficiosos para el sector privado que precisa de fondos.
Más formalización antes que aumento en impuestos
Consultado sobre la posibilidad de que mayores deudas presionarían a aumentar los impuestos, Correa reiteró a LN que el factor central del cumplimiento de la convergencia fiscal, lo que implica que los recursos fiscales podrán financiar de manera sostenible los gastos públicos. Afirmó que de momento la formalización de la economía es más necesaria.
“Seguramente en algún momento debemos revisar la estructura tributaria y rebalancearlo, mientras debemos seguir aumentando los niveles de formalización. Hay todavía un espacio que puede crecer en materia de recaudación que sumado con las mejoras de eficiencia que ha llevado adelante la Dirección Nacional de Ingresos Tritubarios (DNIT) tendrán un impacto positivo en los ingresos fiscales”, afirmó.
El economista mencionó que, no obstante, como contracara están los gastos que aún requieren ajustes mayores. “Si bien se ha contenido en términos reales el gasto salarial, lo que falta es que ese gasto sea efectivo. Siempre se puede hacer más con menos. La continuidad del manejo de deuda de acuerdo a la estrategia que tiene el MEF será clave”, concluyó.
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MEF proyecta estabilidad económica pese a desafíos en el sector agrícola
La sequía de los últimos meses afectó de manera desigual al sector agrícola y su pérdida se sitúa en un 15 %, según la estimación del Gobierno. El ministro de Economía y Finanzas, Carlos Fernández Valdovinos, afirmó que se trata de un porcentaje manejable para la economía nacional y que está previsto en la proyección de 3,8 % de crecimiento económico del Banco Central del Paraguay (BCP). Dijo que otros sectores serán los motores de la economía en 2025.
El titular del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) comentó este jueves en entrevista con el programa “Arriba hoy”, emitido por el canal GEN y Universo 970 AM/Nación Media, que la sequía de esta temporada provocará una pérdida de alrededor del 15 % para el sector agrícola, en particular para la soja, pero que está muy lejos de las cifras del 2022, considerado el peor año para el campo, cuando las pérdidas fueron del 60 %.
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Fernández Valdovinos señaló que no todos los productores se vieron afectados en la misma medida y que los más golpeados son los de la zona de San Pedro, mientras que en el sur se reportan buenos rendimientos. Esta situación, según explicó, hace que el BCP mantenga su previsión de crecimiento económico del país en 3,8 %, aunque mencionó que si las condiciones hidrológicas eran mejores, el porcentaje sería superior al 4 %, y que la proyección es que otros sectores sean los motores de la economía nacional este año.
Sobre la zafriña, el ministro de Economía señaló que las lluvias de febrero atenuaron un poco la caída en la producción y que el maíz tiene potencial para alivianar los impactos adversos. Adelantó que desde el Gobierno están en proceso de diseñar mecanismos financieros para los pequeños productores. “Vamos a ir empujando para adelante para facilitarles este año malo que siempre es seguido por un año bueno, que esperamos que sea el año siguiente”, comentó.
Exitosa colocación de bonos
Sobre la colocación de bonos, por la que obtuvieron USD 1.200 millones en tasas y plazos competitivos, Fernández Valdovinos aseguró que se trata de un instrumento financiero que trae beneficios con su uso responsable. Detalló que la mitad de ese monto será utilizado para el repago de deudas que vencen en 2026 y 2027, mientras que la otra parte será destinada a proyectos de infraestructura.
Recordó que Paraguay por sus bonos recibió ofertas que llegaron incluso a los USD 4.200 millones, pero se optó por tomar USD 1.200 millones, considerando que es lo necesario para los proyectos de infraestructura y deudas. Hizo hincapié en el compromiso del Gobierno en mejorar la calidad del gasto y la utilización eficiente de los recursos tanto de los bonos como del Presupuesto General de la Nación (PGN).
“Hay una cuestión que siempre enfatizo: es importante gastar bien los USD 1.200 millones que conseguimos con los bonos pero también es importante gastar los USD 17.000 millones que constituye el PGN, que es diez veces más grande que lo que conseguimos nosotros. Todo tenemos que gastarlo de manera más eficiente y transparente”, sostuvo.
Deuda en niveles sostenibles
El nivel de endeudamiento del país se mantiene en rangos sostenibles para el ministro Fernández Valdovinos. Recordó que el Gobierno anterior cerró su periodo con 38 % sobre el Producto Interno Bruto (PIB) y que el Gobierno actual subió un 2 %, que incluye pagos de deudas heredadas. De esta manera, el endeudamiento actual es del 40 % sobre el PIB.
Acerca de esa cifra, señaló que es manejable e insistió en que la situación financiera del Paraguay es estable y que el grado de inversión obtenido recientemente es una muestra del respaldo y la confianza de los actores económicos del exterior. “Estas son señales demasiado claras como para desmitificar lo que algunos interesadamente tratan de alertar por una situación que está de lo más tranquila desde mi visión”, concluyó.
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Ejecución presupuestaria del Gobierno de enero aumentó 53 %
Al cierre de enero de 2025, la Administración Central tuvo una ejecución presupuestaria de G. 4,4 billones, lo que representa un aumento de G. 1,5 billones con relación al monto ejecutado en enero de 2024, según el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). El aumento se debe a una mayor utilización de recursos para el pago de servicios personales, bienes de consumo e insumos, así como la construcción de obras públicas.
El Viceministerio de Economía y Finanzas del MEF emitió un informe de ejecución presupuestaria de la Administración Central correspondiente al mes de enero de 2025. Se consigna en el reporte que la ejecución fue de G. 4,4 billones, superando en G. 1,5 billones a la ejecución del mismo periodo de 2024, es decir, un 53 % de aumento en la ejecución entre ambos periodos.
Señalan que la mayor parte de los gastos prioritarios fueron para el pago de salarios, desembolso para transferencias, específicamente para el pago de jubilados y pensionados de la función pública, transferencia a gobiernos subnacionales, además de los programas sociales como la pensión para adultos mayores, Tekoporã y la provisión de alimentos escolares, todos estos administrados por el Ministerio de Desarrollo Social (MDS).
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Así mismo, el informe explica que el incremento de la ejecución con relación a enero de 2024 se debe en gran parte a la mayor cantidad de recursos financieros destinados al pago del servicio de la deuda pública, en bienes de consumo e insumos, en especial en concepto de productos farmacéuticos y medicinales, al igual que las construcción de obras públicas.
El Presupuesto General de la Nación (PGN) para este 2025 es de G. 74,6 billones, con un aumento de G. 8,2 billones con respecto a 2024. Al cierre del año pasado, el MEF reportó una ejecución presupuestaria del 89 %, es decir, G. 63 billones de los G. 70 billones presupuestados.
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Economista descarta “tendencia de preocupación” en la inflación de enero
La situación económica debe ser estudiada objetivamente, según el economista Daniel Correa, quien aseguró que el análisis debe partir desde la tendencia y con números acumulados . Según el experto, se debe observar el gasto público en función a cómo crecen los salarios y que es un desafío para el Gobierno trasladar los números de la macroeconomía a la microeconomía. “No se puede hacer un análisis y decir que la tendencia es de preocupación”, sostuvo.
Para el economista Daniel Correa, el análisis de la economía debe centrarse en la tendencia y los números acumulados, y que su estudio no debe realizarse con “alarmismos ni sesgos”. En ese sentido, explicó que tomar como objeto de estudio el mes de enero arroja número bajos al tratarse de un “mes atípico”. “El decir que pasamos de una inflación interanual del 3,4 % al 3,8 % de un mes en particular no me dice mucho. Desde el punto de vista macro no se puede hacer un análisis que diga que la tendencia es de preocupación”, afirmó.
No obstante, señaló que en la microeconomía deben analizarse con atención los factores que propician la inflación y cómo afectan la canasta básica. “Vemos que la razón es que hay algunos precios en particular de la canasta básica que están teniendo un comportamiento a la alza”, dijo Correa a través del programa “Así son las cosas”, emitido por el canal GEN y Universo 970 AM/Nación Media.
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Gasto público
Acerca de los gastos del Estado, Correa explicó que su crecimiento debe analizarse en función a cómo se realizan. Ejemplificó que uno de los incrementos en los egresos del Estado está en el rubro bienes y servicios y que, observando con detalle, se trata del área de medicamentos. “Es un crecimiento importante donde esperamos que tenga un impacto en la gente”, expresó.
En cuanto al crecimiento en los salarios públicos, el economista mencionó que hay que estudiar si el aumento guarda relación con la incorporación de nuevos funcionarios en áreas como salud y seguridad, o si se trata de un incremento sobre la base de funcionarios ya existente. “Si hay más policías, más médicos, más enfermeros, más educadores, eso se espera que tenga un impacto en la gente”, manifestó.
El profesional dijo que en el ámbito macroeconómico el gasto aumentó un 7 %, porcentaje que a su criterio es positivo. Agregó que el desafío para el Gobierno radica en convertir las cifras macroeconómicas en empleos para la gente. “Hay todavía un camino que hay que recorrer en cuanto a transformar la macroeconomía en un volumen de creación de empleos mucho más fuerte”, consideró.
Sobre el grado de inversión, Correa señaló que es un indicio de que Paraguay tiene suficiente capacidad de pago de sus deudas y buenas condiciones de financiamiento. “Los que están comprando las deudas nos están diciendo que estamos en un escenario de grado de inversión y en condiciones para que se compre la deuda”, concluyó.