Los tres mejores equipos de la competencia se llevaron G. 5 millones en efectivo más premios directos y vales de productos en materiales de construcción. Foto: Jorge Jara
Emoción, felicidad y gratitud fueron los matices que pintaron de gala la premiación del primer Campeonato Nacional de Albañiles, que se realizó este lunes por la tarde en las instalaciones de la Cámara Paraguaya de la Industria de la Construcción (Capaco), uno de los gremios organizadores junto con la Cámara Vial Paraguaya (Cavialpa) y la Cámara Paraguaya de Desarrolladores Inmobiliarios (Capadei).
La Nación/ Nación Media estuvo presente en el acto, y recopiló la experiencia de los líderes de los equipos ganadores, quienes desde la primera fecha de competencia se mostraron entusiasmados y motivados por llevarse alguno de los premios, además de demostrar sus aptitudes como trabajadores de la albañilería.
El evento inició el 26 de agosto, siguió con otras tres fechas más en setiembre, siendo este último sábado la gran final. La competencia sorprendió con casos e historias conmovedoras como la de don Alejandro Espínola, un albañil experimentado que pese a décadas de dedicarse al rubro, aún no tenía su casa propia de material. Durante el campeonato accedió a bolsas de cemento como premio. También un joven con discapacidad auditiva y del habla, y hasta la participación de mujeres que fueron la gran sorpresa.
En uno de los dos primeros puestos figura el equipo constituido por los trabajadores de la firma Tecinci. Foto: Jorge Jara
Una de ellas, Cinthia Giménez (34), casada y madre de dos niños, compartió con LN su experiencia, a la que calificó como muy satisfactoria, pues junto con sus compañeras demostraron que las mujeres también pueden ocupar un rol importante en el rubro de la construcción.
“Somos estudiantes de albañilería en el Snpp, nuestros compañeros nos invitaron y vinimos en representación de las mujeres para que sepan que también podemos, que es un rubro para todos, es cuestión de echarle gangas realmente y salir adelante con eso, porque estoy en busca de mi casa soñada”, expresó la valerosa mujer.
Al igual que las demás chicas participantes, se lleva en G. 250.000 en efectivo, además de otros premios consistentes en materiales para obras como cemento, pinturas y aditivos, con los que ella ya podrá empezar a construir su casa soñada, dijo.
Cinco mujeres que también fueron protagonistas de la competencia, se llevaron G. 250 mil cada una, además de premios en productos de construcción. Foto: Jorge Jara
Dos primeros puestos
Lucio Salinas (47) es vocero del equipo N°11, uno de los dos primeros puestos que ganó G. 5 millones en efectivo. Quien se dedica desde hace casi 3 décadas a la construcción, se mostró agradecido con el evento, al ser la primera vez que se les dan un espacio de reconocimiento a los albañiles.
“Es importantísimo este tipo de actividades, ya hacía falta porque pudimos capacitarnos y sumar a nuestros conocimientos, y ojalá que continúe porque hay muchos trabajadores que tienen ese potencial, pero faltaba esto para darles esa oportunidad de aprender nuevas técnicas”, indicó.
Agregó que son trabajadores de la constructora Benítez Bittar, junto con sus compañeros escucharon de la competencia y se animaron a ser parte. En cuanto a cómo usarán el premio, Lucio mencionó que ya le hacía falta una pintura a su casa, por lo que su parte la destinará a ello. Pero su equipo ganador honrará al resto de sus compañeros de obras con un gran asado, como reconocimiento a la labor.
Así también, Edgar Sánchez (22), del equipo N° 5, el otro primer puesto que se llevó G. 5 millones en efectivo más vales de productos, fue el que motivó a sus compañeros de la constructora Tecinci, y él empleará su parte para retirar su vehículo del taller.
Los tres mejores equipos de 4 integrantes que llegaron a la final se mostraron agradecidos por los premios gratificantes además del reconocimiento y la posibilidad de sumar mayor conocimiento. Foto: Jorge Jara
El segundo puesto, que también se alzó con los G. 5 millones en efectivo, estuvo integrado por 4 jóvenes estudiantes de albañilería del Snpp, quienes vieron la convocatoria y sin dudarlo se sumaron al concurso.
Benito Espínola (29), hermano de David; el joven con discapacidad auditiva y del habla que también se destacó en la competencia, rescató la gran apertura de este tipo de iniciativas que sin duda les abrirá puertas, dijo, pues aprendieron técnicas que no manejaban en los usos de ciertos productos que ya facilitan y mejoran las terminaciones.
En ese sentido, aprovechó para solicitar más cursos en el rubro, en especial uno destinado para maestro mayor de obras, que sería una especie de técnicos en arquitectura, de modo a que puedan avalar sus aptitudes y conocimientos y así poder abarcar obras más grandes o de mayor envergadura.
El ñai’upo, en busca de ser reconocido como patrimonio de la humanidad
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por Jorge Zárate
jorge.zarate@nacionmedia.com
Fotos: Gentileza
Preservado por un puñado de artesanas, esta práctica ancestral y tradicional de hacer cerámica está en un momento en el que “requiere de salvaguarda”. La idea es que el reconocimiento internacional ayude a multiplicar la práctica de este tipo de alfarería manual apuntalando su difusión y valoración como hecho artístico y comunitario.
“Nuestra candidatura ha pasado un filtro importante, por lo que somos optimistas de que será aprobado en la reunión venidera”, dice Sergio Ríos, de la Dirección de Estudios, Antropología, Arqueología y Paleontología de la Secretaría Nacional de Cultura (SNC).
Lo hace explicando que en diciembre de este año, en Nueva Delhi, India, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) podría dar un paso importante para darle estatus protectivo a la tradicional técnica alfarera nacional.
De superar este paso, en la próxima reunión general del organismo se podría dar el reconocimiento. En este sentido, Ríos apunta que “con esta declaración será posible ejecutar acciones específicas que contribuyan a su salvaguarda y que permitan que la elaboración artesanal del ñai’ũpo pueda continuar en las próximas generaciones. Por otra parte, será también una prueba más de la enorme riqueza cultural que tenemos en Paraguay y de que debemos incentivar la preservación de nuestras prácticas del patrimonio inmaterial, como parte de nuestro acervo nacional”.
Lo cierto es que son pocas ya las artesanas que vienen custodiando esta práctica. Alrededor de cinco en Itá y otras ocho en Tobatí, según el registro de la SNC. “Recientemente falleció Rosalina Robles de Yaguarón, distinguida como tesoro nacional vivo y existen también otras mujeres, además de sus familias, que contribuyen activamente al proceso de elaboración del ñai’upo”, dice Ríos describiendo el cuadro.
“El taller de alfarería Ña Rosalina Robles en Peguahó, Yaguarón, administrado por la familia de nuestra artesana en su honor, también es un espacio que contribuye a la visibilización de estas prácticas y a que las mismas se mantengan vivas”, destaca.
KAMBUCHI APO
Vicenta Rodríguez es la lideresa del colectivo de mujeres alfareras Kambuchi Apo y espera que la eventual declaración “pueda incentivar a los jóvenes, a los niños, para que puedan aprender y para que siga adelante nuestra tradición, nuestra cultura, el oficio que nos dejaron nuestras abuelas, nuestras mamás”, expone.
La idea es que el reconocimiento las ayude en la valorización del trabajo “para que podamos vender en los precios justos y para que los ceramistas tengamos una vida estable también”.
Vicenta, verdadera maestra de ceramistas, recuerda que el ñai’ũpo se destaca por ser un trabajo hecho a mano: “No se usa moldes ni torno”. Por ello, asume que un destaque internacional de su técnica puede ayudar a multiplicar los talleres que vienen haciendo para enseñar este particular contacto con el barro a las nuevas generaciones
LABOR PEDAGÓGICA
“En Itá, más o menos 25 familias son las que se dedican y en nuestra asociación trabajamos ocho mamás juntas buscando que sea taller, escuela de cerámica y que los niños, los jóvenes y todas las personas que quieran aprender puedan tener acceso a ello. Ese es nuestro objetivo”, resalta.
Kambuchi Apo tiene un local de exposición y venta que trabaja de lunes a lunes en la avenida General Marcial Samaniego de Itauguá, donde puede verse la exquisita producción de este tesonero grupo de ceramistas.
Vicenta recuerda que mucha de la tarea la hicieron con el apoyo del Instituto Paraguayo de Artesanía (IPA), la SNC y el Fondo Nacional de la Cultura y las Artes (Fondec). “Nosotras preparamos proyectos y conseguimos fondos para hacer nuestros libros (‘Ñai’ũpo rape’ y ‘Kuña okambuchi apo’), nuestra feria, nuestro festival anual que solemos hacer en el mes de setiembre”, cuenta. También se brindaron talleres en escuelas, en la comunidad y en las plazas de Itá.
Vicenta Rodríguez, lideresa del colectivo de mujeres alfareras Kambuchi Apo
TRADICIÓN Y FUTURO
Memorando la tradición surge el nombre de Gumercinda Irala, mujer que preservó la técnica por 60 años, cuenta Elena Dielma, ceramista joven que sueña con poder seguir transmitiendo el conocimiento. “¡No queremos que se pierda, queremos que siga de generación en generación el trabajo hecho a mano!”, exclama.
Cuenta que en el trabajo de difusión del arte ceramista “llegamos a muchas comunidades, incluso indígenas, que están queriendo volver al ñai’ũpo, a esta tradición guaraní”, comenta.
Añade que, a pesar de las dificultades, decenas de familias en Itá y Tobatí siguen adelante con la difícil tarea. Destaca para ello los apoyos oficiales y recuerda que las ceramistas pudieron viajar y mostrar lo suyo en el país, con lo que se fueron dando acciones para “revalorizar” el ñai’ũpo, que espera que la declaración de la Unesco ayude a reforzar.
Elena se considera “una aprendiz de la cerámica, pero cada día estoy más fortalecida, más inspirada para seguir en la lucha constante, porque vivir de esto cuesta muchísimo en el sentido de que a veces hay buena temporada, a veces no, entonces es un poco difícil”.
No obstante, apunta que valió la pena el esfuerzo, ya que “gracias a que las maestras artesanas persistieron entre tantas necesidades logramos ahora posicionar al ñai’ũpo. Así que la posibilidad de que pueda lograrse el reconocimiento de la Unesco hace que sienta tanta admiración por esas maestras artesanas y estoy segura de que se va a lograr”.
La joven ceramista Elena Dielma sueña con la preservación de la
técnica artesanal
UNA PREPARACIÓN RITUAL
La ceramista Elena Dielma cuenta que todo comienza con la preparación de la arcilla, “que se extrae del estero, se trae en pelotas, se pone en una pileta y ahí se pica. Luego se saca y se pone encima de una bolsa y se amasa con los pies. Se le agrega un poco de polvo de ladrillo, se sigue apisonando y luego pasa a un amasado, ya con las manos, donde se limpia la arcilla. Después pasa para el moldeado y la cocción en el horno”.
La joven relata que se inició en esta técnica hace seis años con la maestra Vicenta Rodríguez, en Kambuchi Apo. Vale decir que hay un componente familiar, ya que Vicenta es la suegra de Elena, por lo que considera que “mi familia está unida a través del ñai’upo”.
Recuerda entonces que “en realidad mi abuela fue alfarera, fue ceramista, pero mi mamá ya no siguió… se cortó eso con mi mamá, pero yo volví gracias a Vicenta”.
Luego explica cómo se dio esa continuidad: “Empecé haciendo el bruñido (pulido de las piezas) y luego ellas me insistieron en que toque la arcilla y realmente hasta hoy puedo sentirme orgullosa porque desde el primer momento en que la toqué, no puedo explicar lo que yo puedo hacer con mis manos en el barro. Es como que no sabía que yo sabía hacer esto, que estaba en mí eso gracias a mi abuela, que está también en mi sangre ser ceramista”, dice.
Esa iniciación impactó en su vida, ya que según apunta “me estaba preparando para ser licenciada en enfermería y no lo logré por muchas razones, y no estoy arrepentida. No es algo que me afectó psicológica o emocionalmente, sino es algo que seguramente me preparó para estar ahora donde estoy”.
Cuenta que comparte este amor por la cerámica con su hermana, que también fue iniciada en el arte por su marido, “que es hijo de la afamada Rosa Brítez. Entonces, somos dos en la familia que logramos recuperar una tradición”, dice.
“A través del ñai’upo aprendí a trabajar en comunidad, aprendí de muchas mujeres que lo hacen con la misma pasión que nosotras, pude conocer la historia de las maestras que pasaron tantas cosas años atrás con este trabajo que se denigraba muchísimo, que no valía nada, que era prácticamente sin valor para mucha gente y ahora ver que se está logrando todo esto para mí es muy importante, como lo es ser parte de ello también”.
La preparación ritual del producto
TRÁMITE PENDIENTE
La Unesco confirmó recientemente que la candidatura del arte del ñai’upo, cerámica ancestral, presentada por Paraguay, será considerada en la 20.ª Reunión del Comité Intergubernamental de la Unesco, programada para este año, para su posible inscripción en la Lista del Patrimonio Cultural Inmaterial que Requiere de Salvaguardia Urgente. En este contexto, la SNC se encuentra ultimando los detalles del dossier técnico que respaldará esta propuesta, un paso crucial para su reconocimiento internacional.
La técnica de alfarería ñai’upo (quehacer cerámico) es una práctica ancestral que se ha transmitido de generación en generación, principalmente entre mujeres artesanas de Itá y Tobatí. Consiste en la elaboración de piezas de cerámica, como cántaros y utensilios, utilizando métodos tradicionales que incluyen la recolección de arcilla, su preparación y modelado, seguido de la cocción en hornos artesanales. Estas piezas no solo cumplen una función utilitaria, sino que también poseen un significativo valor cultural y artístico.
En junio de 2021, la SNC declaró al ñai’upo como patrimonio cultural inmaterial nacional, reconociendo la importancia de su preservación y promoción.
La técnica de alfarería ñai’upo (quehacer cerámico) es una práctica ancestral
Debatieron la importancia de establecer regulaciones claras que garanticen estándares profesionales y fomenten la formalización en la industria. Foto: @UIP_py
Mesa Sectorial de la Construcción: buscan consenso para promover el desarrollo del sector
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Gremios del sector de la construcción participaron de la primera reunión del año de la Mesa Sectorial de la Construcción de la Unión Industrial Paraguaya (UIP). Durante el encuentro se estableció el inicio de un trabajo coordinado. Uno de los temas centrales fue la regulación de profesionales que trabajan en el rubro.
Durante el encuentro en la sede de la UIP, se aprobó el Reglamento de Funcionamiento de la Mesa y se estableció un esquema de reuniones que alternará encuentros presenciales y virtuales. Además, los participantes consensuaron acuerdos organizativos que guiarán el trabajo conjunto. Gracias a estos acuerdos, cada gremio podrá proponer temas transversales de interés común para todos los participantes. Con esto se busca promover el consenso interno previo a las tomas de decisiones importantes para el sector.
En otro momento de la reunión, abordaron la preocupación que existe por la falta de colegiación de los profesionales de la construcción y la importación de trabajadores extranjeros que ejercen en el país sin estar debidamente registrados. Los representantes de los gremios pudieron intercambiar posturas y, ante la falta de consenso, decidieron analizar nuevamente el tema para profundizar en futuras reuniones.
Cada gremio podrá proponer temas transversales de interés común para todos los participantes. Foto: @UIP_py
Por último, los gremios reafirmaron su voluntad de seguir trabajando coordinadamente en el desarrollo de propuestas específicas que fortalezcan el sector y contribuyan a su crecimiento, “promoviendo un espacio de diálogo y acción en beneficio de la industria de la construcción en Paraguay”, destacaron desde la UIP.
La Mesa Sectorial de la Construcción fue creada como un espacio de diálogo, intercambio y cooperación para impulsar el crecimiento de este rubro. A través de la identificación de necesidades, busca fortalecer la industria, promover su desarrollo y fomentar la formalización de las empresas, contribuyendo así a un ecosistema más competitivo y sostenible.
Premios Héroes: siete paraguayos fueron reconocidos por su labor y aporte social
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En una velada cargada de mucho significado y emoción, este viernes siete paraguayos fueron galardonados en la quinta edición de los Premios Héroes, una ceremonia que reconoce a aquellas personas e instituciones que, con su labor social, cultural, deportiva y humanitaria, han contribuido significativamente en el desarrollo y bienestar de la sociedad paraguaya.
La gala fue organizada por el grupo Nación Media reuniendo a personalidades destacadas en un evento trasmitido en exclusiva por el canal GEN. En este espacio se celebró el espíritu solidario y el esfuerzo de quienes trabajan por un Paraguay mejor y merecen el reconocimiento de todo el país por sus esfuerzos.
El evento se realizó en coincidencia con la conmemoración de una fecha de suma relevancia: el Día Nacional de los Héroes, en el que se recuerda la muerte del Mariscal Francisco Solano López y también se rinde tributo a todos los baluartes de nuestra historia.
La conducción y presentación de las siete categorías estuvo a cargo de Alejandro Rojas, mientras que la entrega de los reconocimientos las realizaron diferentes figuras destacadas del grupo Nación Media. En esta ocasión se dio a conocer las historias de vida de los galardonados, destacando su contribución al desarrollo y al bienestar de nuestra sociedad.
Los premiados
El grupo de voluntariosBatallón de Amor fue reconocido en la categoría “Héroe Popular”, ya que con su dedicación y amor, han transformado la vida de adultos mayores en situación de abandono, conquistando el corazón de la gente. La condecoración la recibieron de Yvonne Boss y Domingo Ayala.
El grupo de voluntarios Batallón de Amor fue reconocido como “Héroe Popular", en esta edición. Foto: Matías Amarilla
Gracias a su gran talento en la música se convirtió en un ejemplo de perseverancia y creatividad, motivando a las nuevas generaciones a creer en sí mismas y a luchar por sus metas, por lo que Aye Alfonso se llevó el reconocimiento como “Héroe Joven” de la mano de Dora Ceria, Sharon García y Fabrizio Ferreira.
El "Héroe Joven", Aye Alfonso, ídola de los jóvenes y los no tanto. Foto: Matías Amarilla
Fernando Szmuc, quien demostró un profundo sentido de gratitud y solidaridad al remodelar seis consultorios pediátricos y ocho salas de internación en el Instituto de Medicina Tropical (IMT), en agradecimiento por la atención brindada a su hijo fue reconocido en la categoría “Héroe Civil”, recibiendo el galardón de las manos de Mica Chamorro y Susan Paradeda.
El "Héroe Civil", Fernando Szmuc, un padre agradecido que cambió la realidad luego de reconocer la ayuda recibida en el sistema de salud. Foto: Matías Amarilla
En la categoría “Héroe de la Amistad” fue reconocido Gustavo Alfaro, quien desde su rol como director técnico de la Albirroja, logró unir a todo un país bajo un mismo sentimiento de pasión y orgullo. Con su liderazgo, no solo llevó al equipo a grandes victorias, sino que también fortaleció el espíritu de unidad entre los paraguayos. El galardón le fue entregado por María E. Núñez y Salvador Hicar.
Gustavo Alfaro, el técnico de la Selección Paraguaya, recibió el premio "Héroe Amistad". Foto: Matías Amarilla
Reconocido por su invaluable servicio y asistencia a personas en situación de vulnerabilidad, creando la Fundación San Rafael para brindar esperanza y apoyo a quienes más lo necesitan la figura del Padre Aldo Trento fue reconocida en la categoría “Héroe Insignia”, recibiendo esta distinción el licenciado Óscar Escobar, representante de la fundación de la mano de Sara Ayala y Mariano Mercado.
Oscar Escobar recibe el premio "Héroe Insignia" en representación del padre Aldo Trento. Foto: Matías Amarilla
Como “Héroe Deportivo”, en esta ocasión fue galardonada Pamela Bóveda, quien hizo historia al obtener el primer título mundial de Jiu-Jitsu para Paraguay en el World IBJJF Jiu-Jitsu No-Gi Championship, llevando en alto el nombre del país en el ámbito deportivo. El premio lo recibió Ágata Bóveda de manos de Jimena Alder y Sabrina Montes.
Como está fuera del país, el "Héroe Deportivo", Pamela Bóveda, envió a su representante, su hermana Ágata, para ser parte de la fiesta de la gala. Foto: Matías Amarilla
En la categoría “Héroe del Año” fueron reconocidos los Bomberos voluntarios, por su incansable lucha contra los incendios, especialmente los que afectaron la zona del cerro Chovoreca, demostrando valentía y compromiso en la protección de vidas y recursos naturales. La entrega del reconocimiento estuvo a cargo de Richard Moreira y Fabiola Martínez.
Richard Moreira y Fabiola Martínez entregaron el premio "Héroe del Año" a los Bomberos Voluntarios. Su lucha incansable frente a los grades incendios, incluso en el norte del país recibió el reconocimiento de Nación Media. Foto: Matías Amarilla
Los Premios Héroes son una iniciativa que busca visibilizar y celebrar las historias de quienes, con su esfuerzo y dedicación, inspiran a otros a construir un país más solidario y comprometido, por lo que desde el Grupo Nación Media se busca impulsar y visibilizar estas acciones que generan un impacto altamente positivo.
Distinguen a yuyeras por su labor de preservación y transmisión del tereré
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En el marco de los festejos por el Día del Tereré, las yuyeras del Paseo de los Yuyos del Mercado Municipal n.º 4 de Asunción recibieron un reconocimiento de parte de la Secretaría Nacional de Cultura, atendiendo a lo clave de su labor para la preservación y transmisión de las prácticas y saberes tradicionales del tereré y el pohã ñana.
Las trabajadoras recibieron sus certificados de la mano de la ministra de Cultura, Adriana Ortiz, quien aprovechó el momento para destacar el papel de las mismas como promotoras de una tradición declarada por la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
El pintoresco acto no solo contó con la presencia de varias autoridades, sino que también con el acompañamiento de la Banda de la Policía Nacional, que ofreció una serenata en honor a las homenajeadas y a esta fecha que celebra una de las costumbres más arraigadas con la que cuentan los paraguayos y que no solo distingue nuestra cultura, sino que la enriquece.
“Su labor garantiza que cada tereré compartido lleve consigo más que un simple sabor: un legado de identidad y tradición. El tereré, símbolo de identidad y unidad”, reza parte del comunicado oficial de la Secretaría Nacional de Cultura en el que se destaca esta fecha festiva en el calendario paraguayo.
Cada último sábado de febrero se celebra el “Día del Tereré”, patrimonio cultural de la humanidad y sello nacional del Paraguay. Foto: Nestor Soto
Cada último sábado de febrero se celebra el “Día del Tereré”, patrimonio cultural de la humanidad y sello nacional del Paraguay. Varios historiadores coinciden en que los primeros sorbos de tereré se dieron en la época precolombina, tiempo en que el calor era extremo y, para mantenerse hidratados, empezaron a tomar una infusión fría del mate. Ya en el siglo XVIII, los jesuitas registraron en sus cartas el consumo de la refrescante bebida, que además les daba energía debido a la cafeína de la yerba, y se convirtió en un hábito el consumo.
En diciembre de 2020, el Comité Intergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio Inmaterial de la Humanidad de la Unesco aprobó la inclusión de las “Prácticas y Saberes Tradicionales del Tereré en la Cultura del Pohã Ñana. Bebida ancestral guaraní en Paraguay” en la lista representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.