Ser una empresa B significa estar conscientes de la realidad de nuestra sociedad y del planeta, y querer hacer algo para aportar a un cambio. Hoy Interasistencia es parte de una comunidad de empresas con triple impacto (económico, social, ambiental), que se compromete a cumplir con estrictos estándares verificados, de desempeño social y ambiental, transparencia y responsabilidad.
“A nosotros como empresa nos motivó obtener la Certificación B el hecho que nos sentíamos identificados con los valores e ideales de las Empresas B desde siempre, porque somos una empresa que cuida mucho al medio ambiente y a sus colaboradores, somos como una familia grande”, explicó a La Nación/Nación Media Fabiola Jiménez, jefe de Gestión de Personas de la firma. Además, refirió que de esta forma dan continuidad al compromiso de mejora continua y propósito empresarial socioambiental que está en el centro de su modelo de negocios.
Lograr este reconocimiento fue un desafío grande por los altos estándares que rigurosamente exige el Sistema B. “Una empresa realmente tiene que estar viviendo la cultura del cambio desde la médula para poder estar al margen de lo que implica tener el emblema en su marca”, explicó.
Agregó que mediante la medición de sus prácticas como empresa obtuvieron la certificación con el modelo de desarrollo de impacto de la fuerza laboral, pues dan oportunidad laboral a personas con barreras para acceder en el ámbito laboral, brindando apoyo y seguimiento a las personas para que puedan desarrollarse en todos los aspectos de la vida.
“Nos interesa que nuestros colaboradores y hasta prestadores puedan crecer y mejorar su calidad de vida; para nosotros, lo que se vive adentro se refleja afuera, entonces si queremos dar lo mejor, lo tenemos que llevar también por dentro”, subrayó.
Desde Interasistencia buscan seguir impulsando, y con más fuerza, todo lo que vienen haciendo a nivel de empresa para poder impactar en las vidas de las personas y el medio ambiente. Foto: Gentileza.
Valores
Como marca les define muchas cosas, pero por sobre todo se destacan la cercanía y trasparencia, tanto con sus clientes corporativos como con sus usuarios finales. “Para nosotros es súper importante la contención de las personas que nos contactan en un momento que para ellos es imprevisto”, comentó.
Como parte de su cultura tienen muy arraigado el respeto a la palabra dada,el espíritu de equipo y de servicio, brindar calidad en todo lo que hacen, y abrazar las innovaciones para poder posicionarse siempre a la vanguardia de las necesidades de las familias paraguayas. “Hoy puedo decir muy orgullosamente que cada miembro de nuestra casa vive nuestros valores, y que las personas que pasan por aquí siempre mencionan que eso se nota desde afuera”, dijo.
Compromiso con sus colaboradores
“Tenemos el compromiso firme de apostar al crecimiento profesional y personal de nuestros aliados estratégicos, porque sabemos que las personas que forman parte del gran equipo de Interasistencia son un eje fundamental para la empresa”, apuntó.
Hoy ofrecen beneficios tanto para la formación educativa como para el cuidado de la salud y la forma física. Y también fomentan y cuidan el fondo solidario de los compañeros, donde todos aportan ya sea con donaciones, o realizando actividades, creando una alcancía de emergencia que ya a varios de los compañeros les dio una mano en momentos difíciles, ya sea para ellos o sus familias.
Importancia
Acerca de la importancia de ser una empresa B, refirió que “el mundo necesita que paremos un momento de todo nuestro trajín diario y observemos el estado en el que se encuentra, como también que podamos contemplar las oportunidades de mejora que tenemos como sociedad, y ser una Empresa B es todo eso”.
De esta forma se marca la diferencia en la forma de trabajar de las empresas y se puede del impacto de las acciones que se desarrollan en diferentes aspectos. A su vez, pertenecer a un grupo de empresas donde se comparten los mismos valores e ideales resulta muy gratificante para los colaboradores, como también para las marcas mismas.
“La certificación abre puertas a las empresas y también genera vínculos entre marcas que comparten valores, y se sabe que es una red donde nacieron alianzas súper fuertes que existen hasta hoy, donde entidades se aportan y crecen juntas, mientras impactan de forma positiva a la sociedad y al medio ambiente”, finalizó.
El ñai’upo, en busca de ser reconocido como patrimonio de la humanidad
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por Jorge Zárate
jorge.zarate@nacionmedia.com
Fotos: Gentileza
Preservado por un puñado de artesanas, esta práctica ancestral y tradicional de hacer cerámica está en un momento en el que “requiere de salvaguarda”. La idea es que el reconocimiento internacional ayude a multiplicar la práctica de este tipo de alfarería manual apuntalando su difusión y valoración como hecho artístico y comunitario.
“Nuestra candidatura ha pasado un filtro importante, por lo que somos optimistas de que será aprobado en la reunión venidera”, dice Sergio Ríos, de la Dirección de Estudios, Antropología, Arqueología y Paleontología de la Secretaría Nacional de Cultura (SNC).
Lo hace explicando que en diciembre de este año, en Nueva Delhi, India, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) podría dar un paso importante para darle estatus protectivo a la tradicional técnica alfarera nacional.
De superar este paso, en la próxima reunión general del organismo se podría dar el reconocimiento. En este sentido, Ríos apunta que “con esta declaración será posible ejecutar acciones específicas que contribuyan a su salvaguarda y que permitan que la elaboración artesanal del ñai’ũpo pueda continuar en las próximas generaciones. Por otra parte, será también una prueba más de la enorme riqueza cultural que tenemos en Paraguay y de que debemos incentivar la preservación de nuestras prácticas del patrimonio inmaterial, como parte de nuestro acervo nacional”.
Lo cierto es que son pocas ya las artesanas que vienen custodiando esta práctica. Alrededor de cinco en Itá y otras ocho en Tobatí, según el registro de la SNC. “Recientemente falleció Rosalina Robles de Yaguarón, distinguida como tesoro nacional vivo y existen también otras mujeres, además de sus familias, que contribuyen activamente al proceso de elaboración del ñai’upo”, dice Ríos describiendo el cuadro.
“El taller de alfarería Ña Rosalina Robles en Peguahó, Yaguarón, administrado por la familia de nuestra artesana en su honor, también es un espacio que contribuye a la visibilización de estas prácticas y a que las mismas se mantengan vivas”, destaca.
KAMBUCHI APO
Vicenta Rodríguez es la lideresa del colectivo de mujeres alfareras Kambuchi Apo y espera que la eventual declaración “pueda incentivar a los jóvenes, a los niños, para que puedan aprender y para que siga adelante nuestra tradición, nuestra cultura, el oficio que nos dejaron nuestras abuelas, nuestras mamás”, expone.
La idea es que el reconocimiento las ayude en la valorización del trabajo “para que podamos vender en los precios justos y para que los ceramistas tengamos una vida estable también”.
Vicenta, verdadera maestra de ceramistas, recuerda que el ñai’ũpo se destaca por ser un trabajo hecho a mano: “No se usa moldes ni torno”. Por ello, asume que un destaque internacional de su técnica puede ayudar a multiplicar los talleres que vienen haciendo para enseñar este particular contacto con el barro a las nuevas generaciones
LABOR PEDAGÓGICA
“En Itá, más o menos 25 familias son las que se dedican y en nuestra asociación trabajamos ocho mamás juntas buscando que sea taller, escuela de cerámica y que los niños, los jóvenes y todas las personas que quieran aprender puedan tener acceso a ello. Ese es nuestro objetivo”, resalta.
Kambuchi Apo tiene un local de exposición y venta que trabaja de lunes a lunes en la avenida General Marcial Samaniego de Itauguá, donde puede verse la exquisita producción de este tesonero grupo de ceramistas.
Vicenta recuerda que mucha de la tarea la hicieron con el apoyo del Instituto Paraguayo de Artesanía (IPA), la SNC y el Fondo Nacional de la Cultura y las Artes (Fondec). “Nosotras preparamos proyectos y conseguimos fondos para hacer nuestros libros (‘Ñai’ũpo rape’ y ‘Kuña okambuchi apo’), nuestra feria, nuestro festival anual que solemos hacer en el mes de setiembre”, cuenta. También se brindaron talleres en escuelas, en la comunidad y en las plazas de Itá.
Vicenta Rodríguez, lideresa del colectivo de mujeres alfareras Kambuchi Apo
TRADICIÓN Y FUTURO
Memorando la tradición surge el nombre de Gumercinda Irala, mujer que preservó la técnica por 60 años, cuenta Elena Dielma, ceramista joven que sueña con poder seguir transmitiendo el conocimiento. “¡No queremos que se pierda, queremos que siga de generación en generación el trabajo hecho a mano!”, exclama.
Cuenta que en el trabajo de difusión del arte ceramista “llegamos a muchas comunidades, incluso indígenas, que están queriendo volver al ñai’ũpo, a esta tradición guaraní”, comenta.
Añade que, a pesar de las dificultades, decenas de familias en Itá y Tobatí siguen adelante con la difícil tarea. Destaca para ello los apoyos oficiales y recuerda que las ceramistas pudieron viajar y mostrar lo suyo en el país, con lo que se fueron dando acciones para “revalorizar” el ñai’ũpo, que espera que la declaración de la Unesco ayude a reforzar.
Elena se considera “una aprendiz de la cerámica, pero cada día estoy más fortalecida, más inspirada para seguir en la lucha constante, porque vivir de esto cuesta muchísimo en el sentido de que a veces hay buena temporada, a veces no, entonces es un poco difícil”.
No obstante, apunta que valió la pena el esfuerzo, ya que “gracias a que las maestras artesanas persistieron entre tantas necesidades logramos ahora posicionar al ñai’ũpo. Así que la posibilidad de que pueda lograrse el reconocimiento de la Unesco hace que sienta tanta admiración por esas maestras artesanas y estoy segura de que se va a lograr”.
La joven ceramista Elena Dielma sueña con la preservación de la
técnica artesanal
UNA PREPARACIÓN RITUAL
La ceramista Elena Dielma cuenta que todo comienza con la preparación de la arcilla, “que se extrae del estero, se trae en pelotas, se pone en una pileta y ahí se pica. Luego se saca y se pone encima de una bolsa y se amasa con los pies. Se le agrega un poco de polvo de ladrillo, se sigue apisonando y luego pasa a un amasado, ya con las manos, donde se limpia la arcilla. Después pasa para el moldeado y la cocción en el horno”.
La joven relata que se inició en esta técnica hace seis años con la maestra Vicenta Rodríguez, en Kambuchi Apo. Vale decir que hay un componente familiar, ya que Vicenta es la suegra de Elena, por lo que considera que “mi familia está unida a través del ñai’upo”.
Recuerda entonces que “en realidad mi abuela fue alfarera, fue ceramista, pero mi mamá ya no siguió… se cortó eso con mi mamá, pero yo volví gracias a Vicenta”.
Luego explica cómo se dio esa continuidad: “Empecé haciendo el bruñido (pulido de las piezas) y luego ellas me insistieron en que toque la arcilla y realmente hasta hoy puedo sentirme orgullosa porque desde el primer momento en que la toqué, no puedo explicar lo que yo puedo hacer con mis manos en el barro. Es como que no sabía que yo sabía hacer esto, que estaba en mí eso gracias a mi abuela, que está también en mi sangre ser ceramista”, dice.
Esa iniciación impactó en su vida, ya que según apunta “me estaba preparando para ser licenciada en enfermería y no lo logré por muchas razones, y no estoy arrepentida. No es algo que me afectó psicológica o emocionalmente, sino es algo que seguramente me preparó para estar ahora donde estoy”.
Cuenta que comparte este amor por la cerámica con su hermana, que también fue iniciada en el arte por su marido, “que es hijo de la afamada Rosa Brítez. Entonces, somos dos en la familia que logramos recuperar una tradición”, dice.
“A través del ñai’upo aprendí a trabajar en comunidad, aprendí de muchas mujeres que lo hacen con la misma pasión que nosotras, pude conocer la historia de las maestras que pasaron tantas cosas años atrás con este trabajo que se denigraba muchísimo, que no valía nada, que era prácticamente sin valor para mucha gente y ahora ver que se está logrando todo esto para mí es muy importante, como lo es ser parte de ello también”.
La preparación ritual del producto
TRÁMITE PENDIENTE
La Unesco confirmó recientemente que la candidatura del arte del ñai’upo, cerámica ancestral, presentada por Paraguay, será considerada en la 20.ª Reunión del Comité Intergubernamental de la Unesco, programada para este año, para su posible inscripción en la Lista del Patrimonio Cultural Inmaterial que Requiere de Salvaguardia Urgente. En este contexto, la SNC se encuentra ultimando los detalles del dossier técnico que respaldará esta propuesta, un paso crucial para su reconocimiento internacional.
La técnica de alfarería ñai’upo (quehacer cerámico) es una práctica ancestral que se ha transmitido de generación en generación, principalmente entre mujeres artesanas de Itá y Tobatí. Consiste en la elaboración de piezas de cerámica, como cántaros y utensilios, utilizando métodos tradicionales que incluyen la recolección de arcilla, su preparación y modelado, seguido de la cocción en hornos artesanales. Estas piezas no solo cumplen una función utilitaria, sino que también poseen un significativo valor cultural y artístico.
En junio de 2021, la SNC declaró al ñai’upo como patrimonio cultural inmaterial nacional, reconociendo la importancia de su preservación y promoción.
La técnica de alfarería ñai’upo (quehacer cerámico) es una práctica ancestral
Puerto Pinasco: allanan empresa por tala ilegal de quebracho y palo santo
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El fiscal Irán Suárez, de la Unidad Especializada del Medio Ambiente de Presidente Hayes, realizó un allanamiento en la propiedad de la empresa Atenil, ubicada en la zona de Puerto Pinasco, departamento de Presidente Hayes, donde se constató la tala selectiva de especies nativas como el quebracho colorado y el palo santo.
Durante el operativo, las autoridades encontraron una gran cantidad de postes lisos y rajados, horcones y un volumen considerable de madera de palo santo. Además, se verificaron camiones y tractores previamente incautados, uno de los cuales contenía aproximadamente 20 metros cúbicos de palo santo.
El procedimiento contó con la participación de funcionarios del Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES), el Instituto Forestal Nacional (INFONA), la Asociación de Productores y Exportadores de Carbón Vegetal (APER) y la Agrupación Especializada de la Policía Nacional.
Según el agente del Ministerio Público, las evidencias recolectadas son cruciales para identificar y procesar a los responsables de la tala ilegal, de quienes ya se tienen las primeras identificaciones. La investigación continúa para determinar el alcance total del daño ambiental y las responsabilidades penales correspondientes.
El fiscal del caso deberá convocar a una audiencia indagatoria a los responsables de la empresa a los efectos de que los mismos puedan brindar su versión sobre la presente investigación.
Premios Héroes: siete paraguayos fueron reconocidos por su labor y aporte social
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En una velada cargada de mucho significado y emoción, este viernes siete paraguayos fueron galardonados en la quinta edición de los Premios Héroes, una ceremonia que reconoce a aquellas personas e instituciones que, con su labor social, cultural, deportiva y humanitaria, han contribuido significativamente en el desarrollo y bienestar de la sociedad paraguaya.
La gala fue organizada por el grupo Nación Media reuniendo a personalidades destacadas en un evento trasmitido en exclusiva por el canal GEN. En este espacio se celebró el espíritu solidario y el esfuerzo de quienes trabajan por un Paraguay mejor y merecen el reconocimiento de todo el país por sus esfuerzos.
El evento se realizó en coincidencia con la conmemoración de una fecha de suma relevancia: el Día Nacional de los Héroes, en el que se recuerda la muerte del Mariscal Francisco Solano López y también se rinde tributo a todos los baluartes de nuestra historia.
La conducción y presentación de las siete categorías estuvo a cargo de Alejandro Rojas, mientras que la entrega de los reconocimientos las realizaron diferentes figuras destacadas del grupo Nación Media. En esta ocasión se dio a conocer las historias de vida de los galardonados, destacando su contribución al desarrollo y al bienestar de nuestra sociedad.
Los premiados
El grupo de voluntariosBatallón de Amor fue reconocido en la categoría “Héroe Popular”, ya que con su dedicación y amor, han transformado la vida de adultos mayores en situación de abandono, conquistando el corazón de la gente. La condecoración la recibieron de Yvonne Boss y Domingo Ayala.
El grupo de voluntarios Batallón de Amor fue reconocido como “Héroe Popular", en esta edición. Foto: Matías Amarilla
Gracias a su gran talento en la música se convirtió en un ejemplo de perseverancia y creatividad, motivando a las nuevas generaciones a creer en sí mismas y a luchar por sus metas, por lo que Aye Alfonso se llevó el reconocimiento como “Héroe Joven” de la mano de Dora Ceria, Sharon García y Fabrizio Ferreira.
El "Héroe Joven", Aye Alfonso, ídola de los jóvenes y los no tanto. Foto: Matías Amarilla
Fernando Szmuc, quien demostró un profundo sentido de gratitud y solidaridad al remodelar seis consultorios pediátricos y ocho salas de internación en el Instituto de Medicina Tropical (IMT), en agradecimiento por la atención brindada a su hijo fue reconocido en la categoría “Héroe Civil”, recibiendo el galardón de las manos de Mica Chamorro y Susan Paradeda.
El "Héroe Civil", Fernando Szmuc, un padre agradecido que cambió la realidad luego de reconocer la ayuda recibida en el sistema de salud. Foto: Matías Amarilla
En la categoría “Héroe de la Amistad” fue reconocido Gustavo Alfaro, quien desde su rol como director técnico de la Albirroja, logró unir a todo un país bajo un mismo sentimiento de pasión y orgullo. Con su liderazgo, no solo llevó al equipo a grandes victorias, sino que también fortaleció el espíritu de unidad entre los paraguayos. El galardón le fue entregado por María E. Núñez y Salvador Hicar.
Gustavo Alfaro, el técnico de la Selección Paraguaya, recibió el premio "Héroe Amistad". Foto: Matías Amarilla
Reconocido por su invaluable servicio y asistencia a personas en situación de vulnerabilidad, creando la Fundación San Rafael para brindar esperanza y apoyo a quienes más lo necesitan la figura del Padre Aldo Trento fue reconocida en la categoría “Héroe Insignia”, recibiendo esta distinción el licenciado Óscar Escobar, representante de la fundación de la mano de Sara Ayala y Mariano Mercado.
Oscar Escobar recibe el premio "Héroe Insignia" en representación del padre Aldo Trento. Foto: Matías Amarilla
Como “Héroe Deportivo”, en esta ocasión fue galardonada Pamela Bóveda, quien hizo historia al obtener el primer título mundial de Jiu-Jitsu para Paraguay en el World IBJJF Jiu-Jitsu No-Gi Championship, llevando en alto el nombre del país en el ámbito deportivo. El premio lo recibió Ágata Bóveda de manos de Jimena Alder y Sabrina Montes.
Como está fuera del país, el "Héroe Deportivo", Pamela Bóveda, envió a su representante, su hermana Ágata, para ser parte de la fiesta de la gala. Foto: Matías Amarilla
En la categoría “Héroe del Año” fueron reconocidos los Bomberos voluntarios, por su incansable lucha contra los incendios, especialmente los que afectaron la zona del cerro Chovoreca, demostrando valentía y compromiso en la protección de vidas y recursos naturales. La entrega del reconocimiento estuvo a cargo de Richard Moreira y Fabiola Martínez.
Richard Moreira y Fabiola Martínez entregaron el premio "Héroe del Año" a los Bomberos Voluntarios. Su lucha incansable frente a los grades incendios, incluso en el norte del país recibió el reconocimiento de Nación Media. Foto: Matías Amarilla
Los Premios Héroes son una iniciativa que busca visibilizar y celebrar las historias de quienes, con su esfuerzo y dedicación, inspiran a otros a construir un país más solidario y comprometido, por lo que desde el Grupo Nación Media se busca impulsar y visibilizar estas acciones que generan un impacto altamente positivo.
Distinguen a yuyeras por su labor de preservación y transmisión del tereré
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En el marco de los festejos por el Día del Tereré, las yuyeras del Paseo de los Yuyos del Mercado Municipal n.º 4 de Asunción recibieron un reconocimiento de parte de la Secretaría Nacional de Cultura, atendiendo a lo clave de su labor para la preservación y transmisión de las prácticas y saberes tradicionales del tereré y el pohã ñana.
Las trabajadoras recibieron sus certificados de la mano de la ministra de Cultura, Adriana Ortiz, quien aprovechó el momento para destacar el papel de las mismas como promotoras de una tradición declarada por la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
El pintoresco acto no solo contó con la presencia de varias autoridades, sino que también con el acompañamiento de la Banda de la Policía Nacional, que ofreció una serenata en honor a las homenajeadas y a esta fecha que celebra una de las costumbres más arraigadas con la que cuentan los paraguayos y que no solo distingue nuestra cultura, sino que la enriquece.
“Su labor garantiza que cada tereré compartido lleve consigo más que un simple sabor: un legado de identidad y tradición. El tereré, símbolo de identidad y unidad”, reza parte del comunicado oficial de la Secretaría Nacional de Cultura en el que se destaca esta fecha festiva en el calendario paraguayo.
Cada último sábado de febrero se celebra el “Día del Tereré”, patrimonio cultural de la humanidad y sello nacional del Paraguay. Foto: Nestor Soto
Cada último sábado de febrero se celebra el “Día del Tereré”, patrimonio cultural de la humanidad y sello nacional del Paraguay. Varios historiadores coinciden en que los primeros sorbos de tereré se dieron en la época precolombina, tiempo en que el calor era extremo y, para mantenerse hidratados, empezaron a tomar una infusión fría del mate. Ya en el siglo XVIII, los jesuitas registraron en sus cartas el consumo de la refrescante bebida, que además les daba energía debido a la cafeína de la yerba, y se convirtió en un hábito el consumo.
En diciembre de 2020, el Comité Intergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio Inmaterial de la Humanidad de la Unesco aprobó la inclusión de las “Prácticas y Saberes Tradicionales del Tereré en la Cultura del Pohã Ñana. Bebida ancestral guaraní en Paraguay” en la lista representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.