El Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (Senave) se encuentra trabajando en el proyecto que pretende beneficiar a los pequeños productores a través del mejoramiento de la inocuidad de rubros agrícolas de exportación, el cual está muy avanzado, señalan.

Se trata del proyecto Inopar (Inocuidad Paraguaya), que tiene como principal objetivo mejorar la calidad e inocuidad de los productos de exportación producidos por pequeños productores, según dijo en una entrevista televisiva el director de Calidad, Inocuidad y Agricultura Orgánica del Senave, Alfredo Gryciuk.

En el país se encuentran al menos 40 mil a 50 mil pequeños productores dedicados al sésamo. Foto: Archivo.

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Récord en ingresos del sésamo

El director explicó que el eje principal del proyecto es el sésamo, pero que incluye también otros rubros como la banana, la piña, algunos productos orgánicos y todo a lo que este pequeño grupo de productores se pueda dedicar para la internacionalización.

Con relación a los resultados, mencionó que son muy auspiciosos, ya que el año anterior se logró aumentar la cantidad de exportación de alrededor de 27 mil toneladas de sésamo confitero que se usa para el consumo directo, lo cual arrojó ingresos por unos US$ 27 millones para los productores.

“El trabajo está dando frutos y estamos muy contentos por el avance en nuestro objetivo común, que es apoyar al pequeño productor a mejorar cada día, producir mejor y exportar, y son alrededor de 40 mil a 50 mil productores que lograron una cifra récord”, expresó.

Es así que con base en los trabajos de investigación aplicados, consideran que los ingresos logrados en el 2020 se pueden ir mejorando inclusive tras los casi 5 años en los que se viene implementando el proyecto, enfocado en la inocuidad de los productos agrícolas, es decir que estén sin la presencia de residuos de plaguicidas.

Para ello, se había conformado una comisión de trabajo entre el sector público y privado, con los actores relacionados en la producción y control en cuanto a calidad e inocuidad, a más de las capacidades técnicas que involucra.

El proyecto incluye el fortalecimiento de las capacidades analíticas del laboratorio del Senave para la detección de residuos o microtoxinas, además de capacitaciones para el uso correcto de los insumos agrícolas como los agroquímicos en especial.

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Así también, trabajan en investigaciones con ensayos de residualidad, lo que permite conocer la cantidad de residuos que deja un producto agroquímico en un cultivo cuando se usa para el control de plagas, y se están fijando los límites máximos de residuos, que son parámetros a nivel mundial, de modo que cada producto pueda ser utilizado correctamente para la exportación sin infringir ningún reglamento.

Otro aspecto logrado fue la creación de certificación de empresa a través del Senave, con lo que dan la garantía al gobierno japonés y a los demás mercados para ser comercializados con toda la tranquilidad en el mercado internacional.

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