La Asociación Industrial de Confeccionistas del Paraguay (AICP), en el marco de la pandemia y la crisis generada por el COVID-19, desarrolló de forma conjunta con el Ministerio de Industria y Comercio (MIC) y con el apoyo de la Misión Técnica de Taiwán, a través del proyecto Fomipymes Paraguay, un manual de buenas prácticas para la confección de mascarillas faciales de uso comunitario.

Lo interesante de este desarrollo es que la confección a través de la guía cuenta con un “sello de calidad”, que garantiza la elaboración bajo estándares de la AICP, criterios basados igualmente en materiales de los CDC (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos), la Asociación Francesa de Normalización (AFNOR) y las carteras sanitarias de España y Perú, así como la participación de expertos nacionales e internacionales de la industria textil.

El sello actúa como elemento diferenciador en los procesos productivos de los tapabocas de uso comunitario, es decir, no son para confeccionar mascarillas de uso médico hospitalario, y que incorpora criterios y buenas prácticas para su confección.

Miembros de la misión Técnica de Taiwán, que apoyó la elaboración del sello de calidad de la AICP. Foto: Gentileza.

Lea también: CAH pidió ser parte del Fogapy, pero no puede al no estar regulado por el BCP

La AICP anunció el lanzamiento de su sello de calidad en su cuenta de Twitter, en el que resaltan a la vez el obsequio realizado al ministro de Salud, Julio Mazzoleni, de un kit de muestras de los tapabocas elaborados bajo el sello de calidad, de manera a dar conocimiento de la producción local para el uso de tapabocas comunitarios.

Es así que de esta manera los ciudadanos podrán encontrar tapabocas con sello de calidad nacional en el mercado, al tiempo de colaborar con los empleos del sector, que aglomera a 200.000 personas que dependen de la industria textil.

Cabe mencionar que el gremio llevó a cabo una serie de estudios previos para conocer los estándares internacionales sobre la elaboración de mascarillas de uso civil, no médico ni hospitalario, con lo que se pudo establecer el sello de calidad de la AICP.

Con el mencionado manual, los confeccionistas tanto de grandes así como de pequeñas empresas o microemprendedores podrán acceder a datos de los tejidos, moldería, costuras, cantidad de capas recomendadas, entre otros, tanto para los tapabocas reutilizables como para los desechables. Así también se informa sobre las condiciones en que debe encontrarse la locación en donde se realizará la confección y el protocolo de higiene para el personal, a más de las especificaciones para el usuario final, sobre la forma correcta de utilizar los tapabocas.

Puede interesarle: Empresas locales pueden producir hasta 6 millones de tapabocas al mes

Una serie de empresas ya se encuentran trabajando bajo las especificaciones del sello de calidad de la AICP y aquellas del rubro o emprendedores que deseen acceder al manual de buenas prácticas y estén interesados en obtener el sello, encontrarán la información necesaria en www.aicp.org.py.

Dejanos tu comentario