Asia celebró el 20.º aniversario de devastador tsunami
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Por Dessy Sagita con Sally Jensen en Ban Nam Khem.
Entre llantos, miles de personas recordaron ayer jueves en varios países de Asia a los más de 220.000 fallecidos en el devastador tsunami originado en el océano Índico hace 20 años, uno de los peores desastres naturales de la historia. El 26 de diciembre de 2004, un terremoto de magnitud 9,1 en el oeste de Indonesia generó olas de hasta 30 metros que embistieron los litorales de más de una decena de países, desde Indonesia hasta Somalia.
Un total de 226.408 personas murieron, según EM-DAT, una base de datos de desastres mundiales. En la provincia indonesia de Aceh, donde el tsunami dejó más de 100.000 muertos, una sirena sonó en la Gran Mezquita Baiturrahman de Banda Aceh para dar comienzo a las conmemoraciones en toda la región.
“Pensé que era el juicio final”, declaró Hasnwati, un profesor de 54 años que utiliza un solo nombre, en la mezquita de Indonesia golpeada por el tsunami. “En una mañana de domingo en que nuestra familia reía junta, de repente llegó el desastre y todo se acabó. No lo puedo describir con palabras”, expresó.
En la fosa común de Siron, donde unas 46.000 personas fueron enterradas, familiares de las víctimas recitaban emocionados oraciones islámicas a la sombra de los árboles que crecieron desde entonces. Khyanisa, un ama de casa indonesia de 59 años, perdió a su madre y a su hija y las buscó en vano con la esperanza de que siguieran vivas.
“Hubo un momento en que me di cuenta de que se habían ido. Sentí que me dolía el pecho, grité”, contó. “Mis hijos, esposa, padre, madre, todos mis hermanos fueron arrastrados”, lamentó Bahaduddin Zainun, un pescador indonesio de 70 años. “Otros vivieron la misma tragedia. Tenemos los mismos sentimientos”.
Dolor compartido
Para recordar el dolor de ese día, se efectuarán ceremonias conmemorativas o religiosas en sitios costeros de los países más afectados. En Sri Lanka, que registró más de 35.000 muertos, sobrevivientes y familiares de las víctimas subieron a un tren de pasajeros que descarriló por el golpe del tsunami, matando a 1.000 personas.
Como en cada aniversario, el restaurado Ocean Queen Express se detiene en Peraliya, un tranquilo pueblo situado a unos 90 kilómetros al sur de la capital, Colombo, para recordar la tragedia. “Todo esto me trae recuerdos muy duros”, declaró Tekla Jesenthu, que perdió a su hija de dos años cuando las olas golpearon la zona. “No quiero pensar ni hablar de ello. Duele demasiado”. “Los monumentos no los traerán de vuelta”, agregó.
En Tailandia, donde murieron más de 5.000 personas, se prevén varios homenajes para acompañar la ceremonia organizada por el gobierno. Cerca de la mitad de las personas que fallecieron en el país eran turistas extranjeros que pasaban las fiestas de fin de año en las soleadas playas de la región. Familiares de las víctimas tendieron entre lágrimas flores y arreglos en Ban Nam Khem, el sitio más golpeado de Tailandia, junto a una pared curva con la forma de una ola de tsunami, decorada con los nombres de las víctimas.
Napaporn Pakawan, de 55 años, perdió a su hermana mayor y a una sobrina en la tragedia. “Me siento desolada. Vengo todos los años”, comentó a AFP. Una vigilia con velas en la playa de Khao Lak, organizada por la embajada de Suecia en Tailandia, atrajo a un centenar de personas, la mayoría del país escandinavo, uno de los más afectados en proporción a su población.
“En Suecia, todo el mundo conoce a alguien que se vio afectado o que perdió a alguien”, explicó Anna Elf, de 50 años. Unas 300 personas murieron en Somalia, más de un centenar en las Maldivas y decenas en Malasia y Birmania. El tsunami llegó sin ninguna alerta de las autoridades y dio poco tiempo para evacuar las zonas costeras, pese al intervalo en la hora del impacto en los distintos países. En la actualidad, una compleja red de estaciones de monitoreo redujo sustancialmente el tiempo de aviso.
Lo que ocurrió en el 2004
Supervivientes y familiares de víctimas conmemoran este jueves el 20.º aniversario del terremoto, seguido de un tsunami, ocurrido en el océano Índico que dejó más de 220.000 muertos en cerca de quince países. Un sismo de magnitud 9,1 frente a la costa oeste de la isla indonesia de Sumatra provocó unas enormes olas que asolaron Indonesia, Sri Lanka, India, Tailandia y otros nueve países del océano Índico. A continuación, las claves de este devastador tsunami.
Olas de 30 metros de altura
La ruptura ocurrida a lo largo de una falla, una de las más largas jamás observada, unos segundos antes de las 07h59 hora local del 26 de diciembre de 2004, provocó una de las catástrofes naturales más letales de la historia. El origen del sismo está relacionado con la ruptura de la zona de subducción entre dos placas, la placa índica y la microplaca Andamán, en unos 1.200 km.
El terremoto generó olas de más de 30 metros de altura y liberó una energía equivalente a 23.000 veces la potencia de la bomba atómica lanzada en Hiroshima. La magnitud del sismo se evaluó en un principio en 8,8, pero luego el Instituto Geológico de Estados Unidos (USGS) la situó en 9,1, y su profundidad, en 30 km. El epicentro se situó a 160 km al oeste de la costa de Sumatra. El vasto archipiélago indonesio tiene una actividad sísmica y volcánica frecuente ya que está ubicado en el “cinturón de fuego del Pacífico”.
Terrible balance humano
En total, el tsunami causó 226.408 muertos, según EM-DAT, una base de datos mundial sobre catástrofes. La zona más afectada fue el norte de la isla de Sumatra, donde más de 120.000 personas murieron. En este país el balance ascendió a 165.708 fallecidos. Las enormes olas atravesaron el océano Índico y azotaron Sri Lanka, India y Tailandia horas después.
Las olas se desplazaban a casi 800 km/h cuando alcanzaron el máximo de su velocidad. Esto es dos veces más rápido que un tren de alta velocidad. Más de 35.000 personas murieron en Sri Lanka y 16.389 perdieron la vida en India. En Tailandia hubo 5.000 muertos, la mitad de ellos turistas extranjeros. Además, 3.000 personas fueron declaradas desaparecidas. Las olas también alcanzaron África, matando a 300 personas en Somalia, y a más de un centenar en Maldivas.
Millones de desplazados
El tsunami implicó el desplazamiento de más de 1,5 millones de personas y movilizó unos 14.000 millones de dólares en ayuda de emergencia de la comunidad internacional, según Naciones Unidas. Cientos de miles de edificios fueron destruidos y comunidades enteras se quedaron sin hogar. La localidad indonesia de Banda Aceh, en el extremo norte de Sumatra, tuvo que ser prácticamente reconstruida. Más de 100.000 casas fueron reconstruidas solo en la provincia indonesia de Aceh, según el gobierno.
El tsunami también obligó a las comunidades costeras del Índico a rendir cuentas sobre su nivel de preparación frente a tales catástrofes. En el momento del tsunami no existía ningún sistema de alerta en la región. Según los expertos, la ausencia de un sistema de alerta coordinado en 2004 agravó el impacto de la catástrofe.
Ahora, unas 1.400 estaciones en el mundo permiten que la alerta de tsunami se envíe tan solo unos minutos después de que este se forme. Según los especialistas, hoy el mundo está mejor preparado que nunca, gracias a los millones de dólares invertidos en sistemas de alerta por tsunami. Sin embargo, nunca se podrán evitar totalmente las consecuencias de un tsumani de envergadura, advierten.
Birmania: el balance del terremoto sube a 2.719 muertos
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Rangún, Birmania. AFP.
El balance del potente terremoto que azotó Birmania la semana pasada subió a 2.700 fallecidos, informó este martes el jefe de la junta militar de gobierno, que agregó que las autoridades contabilizaron 4.500 heridos. El general Min Aung Hlaing afirmó que hay 2.719 muertos y 441 personas están desaparecidas desde que el viernes un terremoto de magnitud 7,7 golpeara el país.
Una mujer de unos sesenta años fue rescatada el martes en Birmania después de estar atrapada durante 91 horas entre los escombros tras el terremoto del viernes, informaron los bomberos. La mujer “fue encontrada viva” el martes por la mañana en la capital, Naipyidó, “rescatada con éxito” y trasladada al hospital una hora después, indicó el servicio de bomberos en Facebook.
Birmania guardó este martes un minuto de silencio en recuerdo de las más de las víctimas del fuerte terremoto del viernes que incluso derribó edificios en Bangkok, a mil kilómetros de distancia. Cuatro días después del sismo de magnitud 7,7 y de poca profundidad, mucha gente en este país desgarrado por cuatro años de guerra civil vive a la intemperie porque sus casas están destruidas o porque tienen miedo de posibles réplicas.
A instancias de la junta militar, las sirenas para avisar del minuto de silencio sonaron exactamente a las 12:51 (6:21 GMT), la hora exacta a la que comenzó el terremoto. Su epicentro se situó en el centro del país, cerca de Mandalay, la segunda ciudad poblada con 1,7 millones de habitantes, que quedó muy destruida.
Enfrente del complejo de apartamentos Sky Villa, uno de los más dañados de la ciudad, los operarios de rescate pararon su trabajo y se colocaron en línea con las manos en la espalda. Junto a una tienda de campaña de los equipos de rescate, una bandera de Birmania ondeaba a media asta atada a una caña de bambú. Este homenaje forma parte de la semana de luto nacional declarada hasta el 6 de abril por los militares “por la pérdida de vidas y los daños”.
En el anterior balance de la junta el lunes, la cifra de muertos se elevaba a 2.056 personas, con más de 3.900 heridos y 270 desaparecidos. Se espera que el balance aumente significativamente cuando los equipos de rescate lleguen a pueblos y aldeas que quedaron incomunicadas por el terremoto. Sin embargo, una mujer fue rescatada milagrosamente este martes en la capital birmana, Naipyidó, tras permanecer 91 horas atrapada entre los escombros.
La mujer, de unos sesenta años, “fue encontrada viva”, “rescatada con éxito” y trasladada al hospital una hora después, indicó el servicio de bomberos en Facebook. En la vecina Tailandia, al menos 20 personas murieron por la sacudida, que hizo colapsar un rascacielos de 30 plantas en construcción en Bangkok en el que se estima quedaron atrapados decenas de obreros.
El gobernador de la capital tailandesa, Chadchart Sittipunt, declaró ante la prensa el martes que las labores de búsqueda entraron en una “segunda fase” que implica “levantar todos los materiales pesados, como las columnas”. “Tenemos la esperanza de que haya supervivientes” y “seguiremos trabajando”, agregó.
Durmiendo al raso
En Mandalay, edificios de viviendas y templos quedaron reducidos a escombros. Por cuarta noche seguida, cientos de residentes durmieron al raso, en tiendas de campaña o simplemente cubiertos por mantas en medio de calles y carreteras. “No me siento seguro. Hay edificios de seis o siete plantas inclinados junto a mi casa y pueden colapsar en cualquier momento”, dijo a AFP Soe Tint, un relojero.
En una sala de exámenes, donde parte del edificio se derrumbó sobre cientos de monjes que realizaban una prueba, las bolsas repletas de libros de las víctimas seguían sobre una mesa en su exterior. Camiones de bomberos y maquinaria pesada estaban aparcados frente al pabellón, en el que trabajaba un equipo de rescate llegado de India.
El hedor es “muy intenso”, dijo un oficial indio. En varios lugares de la ciudad, el olor a putrefacción de cadáveres empieza a ser acusado. Un crematorio en las afueras de la ciudad ha recibido ya cientos de cuerpos y esperan muchos más a medida que los equipos de rescate los saquen de entre los escombros.
Asistencia internacional
Antes del sismo, Birmania llevaba cuatro años de guerra civil provocada por el golpe militar de 2021 contra el gobierno civil de la nobel de la paz Aung San Suu Kyi. La ONU calcula que al menos 3,5 de sus 50 millones de habitantes fueron desplazados por el conflicto, muchos de ellos en peligro de hambruna.
Aunque la junta asegura que intenta responder al desastre lo mejor posible, en los últimos días emergieron reportes de bombardeos de los militares contra grupos armados rivales. La enviada especial de la ONU para Birmania, Julie Bishop, pidió el lunes el cese de hostilidades a todas las partes para centrarse en proteger y suministrar ayuda a los civiles.
En un gesto muy inusual, el jefe de la junta, Min Aung Hlaing, lanzó pedido de ayuda internacional, rompiendo la costumbre de otros dirigentes militares birmanos de rechazar la asistencia exterior ante este tipo de desastres. Más de 1.000 socorristas de países como China, Rusia e India volaron al país y, según los medios estatales locales, casi 650 personas fueron sacadas con vida de entre los escombros.
Bill Gates, presidente y arquitecto jefe de software de Microsoft, se dirige a los medios de comunicación en una conferencia de prensa el 13 de febrero de 2001 en Seattle, sobre Windows XP. Foto: Jeff Christensen/AFP
Microsoft celebra 50 años ante el desafío de la IA
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San Francisco, Estados Unidos. AFP.
Microsoft celebra el 4 de abril cincuenta años de innovaciones tecnológicas que la han llevado a la cima de Wall Street y han vuelto imprescindibles sus sistemas informáticos, aunque sin haber logrado nunca seducir al gran público. “Tienen la imagen de una empresa aburrida y de un comportamiento aburrido en la bolsa”, señala Jeremy Goldman, analista de eMarketer.
Aburrida pero rentable: su capitalización de mercado es de las más elevadas del mundo (casi 3 billones de dólares), ubicándose sólo por detrás de Apple. Microsoft se impulsa principalmente a través de la nube (computación remota), un sector de rápido crecimiento cuyo poder ha aumentado aún más con la demanda de inteligencia artificial (IA) generativa.
“No tiene una infraestructura muy atractiva, pero sí muy valiosa; genera mucho dinero”, destaca Goldman. Al crear su empresa, en 1975, los socios fundadores, Bill Gates y Paul Allen, lanzaron un sistema operativo, MS-DOS, cuyo éxito hizo la fortuna de Microsoft.
Posteriormente renombrado como Windows, es el sistema informático que hace funcionar a la mayoría de computadoras existentes en el planeta. El software de Microsoft Office (Word, Excel, PowerPoint) se ha convertido en sinónimo de herramientas de oficina de uso diario, a pesar de que la competencia de Google Docs ha provocado un replanteamiento.
“El hecho de que Office siga siendo un negocio importante para Microsoft dice mucho de su capacidad para innovar”, afirmó Goldman. La firma encontró la manera de crear un producto basado en suscripción en la nube. Sin eso, con la llegada de los servicios gratuitos y premium, su cuota de mercado podría haberse reducido a cero.
Un surcoreano prueba Windows XP en una exhibición en el principal centro comercial de Seúl, el 12 de octubre de 2001. Foto: Emmanuel Dunand/AFP
“Talón de Aquiles”
Pero cuando se trata de aplicaciones utilizadas a diario por millones de personas, Microsoft sigue situándose muy por detrás de las redes sociales más populares, los teléfonos inteligentes más solicitados y los versátiles asistentes de inteligencia artificial.
La empresa basada en Redmond (Washington, noroeste de Estados Unidos) hizo varios intentos de revertir esta situación. En 2001 lanzó la consola de videojuegos Xbox y ocho años después el motor de búsqueda Bing. En 2016 adquirió la red profesional LinkedIn y en 2023 los estudios Activision Blizzard en 2023.
También estuvo en carrera para adquirir TikTok, en 2020, y se encuentra entre sus posibles pretendientes actuales, ya que la plataforma de origen chino está nuevamente amenazada con una prohibición en Estados Unidos. Pero de todos los gigantes tecnológicos, “Microsoft es el menos hábil en interfaces de usuario. Es realmente su talón de Aquiles”, sostiene Jeremy Goldman.
Bajo la dirección de Steve Ballmer (2000-2013), la compañía también perdió el tren de la transición hacia los teléfonos móviles. Satya Nadella, su sucesor, comprendió desde un inicio el potencial de los modelos de IA e invirtió mucho dinero en OpenAI incluso antes de que la startup se convirtiera en una estrella de Silicon Valley gracias a ChatGPT, a finales de 2022.
Al año siguiente, la compañía creyó que finalmente podría superar a Google en su dominio exclusivo de búsqueda en línea, con un nuevo Bing que responde a las preguntas de los usuarios de Internet en un lenguaje cotidiano gracias al modelo de inteligencia artificial de OpenAI. De hecho, Microsoft tomó desprevenida a la firma californiana, que rápidamente diseñó su propio asistente de IA.
Empleados de Microsoft Canadá reunidos frente a la oficina de Microsoft en Toronto el 28 de febrero de 1988. Foto: Microsoft/AFP
¿Rezagados en IA?
Sin embargo, el rediseño de Bing acabó siendo un fracaso, según Jack Gold, y Google continúa controlando 90 % del mercado. “Ellos llegaron primero, con un mejor producto”, concluye el analista independiente, para quien en la IA en general Microsoft tiene un fuerte retraso porque carece (al menos por ahora) de sus propios chips y de su propio modelo.
El grupo está implementando rápidamente servicios de IA en su plataforma en nube Azure y su gama de herramientas de IA generativa Copilot, pero “el crecimiento de los ingresos de Azure, en términos de infraestructura de IA, es menos pronunciado que el de sus competidores”, dice Gold.
Y asegura que Google Cloud, número tres del mercado detrás de Amazon (AWS) y Azure, tiene posibilidades de pasar a la segunda posición dentro de dos años. Según el analista, Google atrae más fácilmente a las empresas emergentes porque los precios de Microsoft están orientados a las grandes organizaciones.
“La fortaleza de Redmond reside en los grandes sistemas informáticos corporativos. Tienen todos los incentivos para centrarse en eso, en lugar de los consumidores, donde ya hay mucha competencia”, comenta.
¿Hasta el punto de separarse de Xbox? “Los videojuegos están teniendo éxito, pero representan una parte insignificante de los ingresos de Microsoft. En mi opinión, si la compañía destinara ese presupuesto de investigación y desarrollo a soluciones empresariales, sería razonable”.
Bill Gates aparece en televisión para promocionar el software Windows 95 de su compañía en una tienda Computer City de Viena el 24 de agosto de 1995. Foto: Paul J. Richards/AFP
Cinco legados memorables
Objeto de admiración, burlas, críticas e incluso desprecio, el gigante Microsoft es una referencia esencial en el universo tecnológico, una marca que ha modificado el mundo laboral y el ocio.
Estos son cinco legados de la marca:
Pantalla azul de la muerte
Un clásico desde las primeras versiones de Windows, aunque felizmente mucho menos común hoy en día.
La llamada pantalla azul de la muerte o BSOD aparece cuando el sistema operativo de Microsoft encuentra un error fatal en un programa o cuando una aplicación se bloquea.
Por lo general, consiste en una pantalla completamente azul con texto blanco que advierte que ha surgido un problema.
Algunas versiones de la pantalla incluyen códigos de error para ayudar a los usuarios avanzados a averiguar qué salió mal.
Las ediciones más recientes de Windows han agregado un emoji de cara triste, en un aparente intento de simpatizar con el sufrido usuario.
Aunque a menudo ofrece la opción de continuar trabajando cerrando el programa o reiniciando la computadora, muchos usuarios han descubierto que la única manera de salir de la trampa es apagar y encender manualmente la máquina.
Fondo idílico
En un soplo de aire fresco respecto a las versiones anteriores de Windows, los usuarios que arrancaban con la edición XP de 2001 eran recibidos con un paisaje idílico de verdes colinas, bañadas por el sol, bajo un cielo azul intenso.
El origen es una imagen de Chuck O’Rear, un fotógrafo especializado en el sector vinícola, que en 1996 se estaba paseando por el condado de Sonoma, en California, donde acababan de arrancar una vides para combatir la plaga de filoxera.
Conocido como “Bliss”, el fondo aún se puede encontrar hoy en sistemas que no han sido actualizados en mucho tiempo, y ha generado innumerables memes, parodias y últimamente imágenes generadas por inteligencia artificial.
Un empleado de una tienda de informática revisa el inventario de software de Microsoft en Tokio. Foto: Yoshikazu Tsuno/AFP
Melodías etéreas
La edición de 1995 del sistema operativo reproducía tonos iniciales etéreos mientras la máquina se ponía en marcha.
El encantador sonido de inicio de Windows 95 fue creado por el legendario músico electrónico Brian Eno, que compuso hasta 84 versiones antes de hallar con la fórmula mágica.
“El asistente Clippy
Mucho antes de que ChatGPT ayudara a escribir ensayos o generar correos electrónicos, Microsoft intentó apoyar a los usuarios de su programa de productividad Office con software inteligente.
Desde finales de los años 90, un personaje interactivo animado llamado “Asistente de Office” aparecía para ofrecer ayuda con la tarea que consideraba que se estaba llevando a cabo.
El más recordado es el alegre clip “Clippy”, que generó millones de memes satíricos.
El asistente surgió de investigaciones que sugerían que los usuarios interactuaban con una computadora como si trabajaran con colegas humanos.
Fue un “malentendido realmente trágico” del estudio, dijo más tarde el diseñador de interacción Alan Cooper.
“Si las personas van a reaccionar ante las computadoras como si fueran humanos, precisamente lo que no tienes que hacer es antropomorfizarlas”, comentó a la emisora G4TV.
Los nostálgicos de Clippy lo pueden hallar como un asistente impulsado por ChatGPT en Windows 11, creado por los desarrolladores de FireCube.
Simulador de vuelo secreto
Fue uno de los secretos más apreciados: los llamados “Flight Simulator”, con recreaciones de ubicaciones reales y aviones, que Microsoft camufló en la versión Excel 97.
Los empleados que no tienen un mando ni una tarjeta gráfica de alta gama podían así “escapar” con su computadora hasta un extraño paisaje de tonos neón en el que podían volar utilizando solo el ratón, a través de una serie de comandos ocultos.
Bill Gates, Steve Ballmer, Paul Allen y Satya Nadella. Foto: AFP
Gates, Allen, Ballmer y Nadella
Microsoft, que cumplirá 50 años el 4 de abril, fue moldeada por cuatro hombres a lo largo de una historia que va desde la informática personal hasta la computación en la nube y la inteligencia artificial. A continuación, sus semblanzas.
Bill Gates
Informático apasionado y filántropo incansable, es uno de los “geeks” más famosos del planeta. Nacido como William Henry Gates III en 1955 en una familia de clase media, creó su primer software a los 13 años y fundó “Microsoft” antes de cumplir los 20 con su amigo Paul Allen, después de haber pasado dos años en Harvard.
Su sistema operativo, MS-DOS, rebautizado como Windows, se convirtió en dominante en el mundo en la década de 1990. Detrás de su apariencia amigable se esconde un líder altamente exigente, que no ha dudado en maniobrar para dejar de lado a la competencia o incluso diluir la participación de Paul Allen en el capital de la empresa.
En 2000, Gates renunció como director ejecutivo para centrarse en su fundación junto a su esposa Melinda, exingeniera de Microsoft y madre de sus tres hijos. La organización se ha caracterizado por invertir en vacunas y agricultura en países pobres y luchar contra el cambio climático.
Junto con su amigo, el magnate Warren Buffet, decidió donar la mitad de su fortuna a la caridad y convenció a otros multimillonarios estadounidenses para proceder de la misma manera.
En 2020 abandonó la junta directiva de Microsoft, poco después de que la compañía reconociera que en 2000 su jefe había mantenido una relación “íntima” con una empleada.
Al año siguiente, los Gates se divorciaron. Melinda reprochaba entonces a Bill fundamentalmente sus vínculos con el financiero estadounidense Jeffrey Epstein, que explotaba sexualmente a niñas menores de edad.
Su papel en la financiación de las campañas de vacunación le ha valido ser blanco habitual de teorías conspirativas que lo acusan incluso de desarrollar “café de insectos”, “leche de gusanos” y “carne de zombi”.
Paul Allen
La informática personal nunca habría existido sin él”, dijo Bill Gates sobre Paul Allen en 2018, cuando su ex socio comercial sucumbió a un cáncer a la edad de 65 años. “Un gran mentor”, comentó por su lado Steve Ballmer, exdirector ejecutivo de Microsoft. Sus acciones “cambiaron el mundo”, dijo Satya Nadella, sucesor de Ballmer...
Allen, sin embargo, se había marchado sumamente ofuscado de la compañía en 1983, y años más tarde había acusado a Gates y Ballmer de intentar “estafarlo” mientras se recuperaba de su primer episodio de cáncer y estaba considerando abandonar el barco.
En 1986, fundó Vulcan para gestionar sus diversas actividades, especialmente en los ámbitos cultural, inmobiliario, deportivo y filantrópico.
Propietario de los Seattle Seahawks (un equipo de fútbol americano) y de los Portland Trail Blazers (de baloncesto), acumuló también numerosas obras de arte, vendidas por una cantidad récord en 2022.
Steve Ballmer
Aficionado al deporte, como sus tres colegas, Steve Ballmer pasará a la historia del grupo como su jefe menos glorioso. Originario de Detroit, dotado para las matemáticas, se hizo amigo de Bill Gates en Harvard. Se sumó a Microsoft en 1980 y fue padrino de boda de Bill y Melinda en 1994, pero permaneció a la sombra de su jefe y amigo hasta que lo sucedió en 2000.
Su estilo ardiente contrastaba con el de Gates. Solía arengar a multitudes, cantar y bailar frenéticamente. Algunas anécdotas lo pintan de manera cabal: un día se dañó las cuerdas vocales por gritar a toda voz hablando de Windows; otro le habría arrojado una silla a un colega que se marchaba a Google...
A finales de 2013, se despidió entre lágrimas de los empleados de Microsoft.
Considerado un muy buen vendedor, no supo sin embargo captar la revolución representada por los teléfonos celulares, a diferencia de Apple y Google.
Poco antes de su salida de la empresa lamentó que Microsoft haya estado “tan concentrada en (...) Windows” que fue “incapaz de destinar talentos a un nuevo dispositivo llamado teléfono”.
En 2014, a la edad de 58 años, pudo cumplir un sueño al comprar el equipo de básquetbol Los Angeles Clippers.
Satya Nadella
Microsoft optó luego por un “insider” más bien discreto pero competente. Designado director general en febrero de 2014, Satya Nadella anunció en julio un plan masivo de despidos que involucró a 18.000 personas, el 14 % de la fuerza laboral total de la compañía.
Nacido en 1967 en India, estudió primero ingeniería eléctrica y luego informática y gestión empresarial en Estados Unidos.Nardella es un producto puro de Microsoft.
Tras una breve estancia en Sun Microsystems, se incorporó al gigante informático en 1992 y trabajó en diversos departamentos, desde el motor de búsqueda Bing hasta Office, un conjunto de herramientas para crear, almacenar y transmitir información, pasando por los servicios para las empresas.
Su gran aporte fue haber contribuido al éxito de la compañía en la nube. Convertido en el segundo grupo del sector a nivel mundial, detrás de Amazon, Microsoft obtiene actualmente la mayor parte de sus ingresos de la computación remota. Destacó recientemente por haber apostado a la inteligencia artificial, invirtiendo grandes sumas en OpenAI, el creador de ChatGPT. Fanático del cricket, es copropietario de los Seattle Orcas.
Un grupo de artistas del Grounded Aerial Dance Theater despliega el logotipo de Microsoft contra un edificio durante el lanzamiento del sistema operativo Microsoft Windows Vista, el 29 de enero de 2007, en Nueva York. Foto: Stan Honda/AFP
Cincuenta años en cifras
La compañía Microsoft, fundada en 1975 por dos amigos de infancia, Bill Gates y Paul Allen, celebra su 50º aniversario el 4 de abril.
Estas son algunas de las cifras que han marcado su historia.
365
El grupo estadounidense lanzó la suite ofimática Office en 1990, que originalmente incluía programas de hojas de cálculo (Excel), presentaciones (PowerPoint) y un procesador de textos (Word).
En 2011, el lanzamiento al mercado de Office 365 (ahora conocido como Microsoft 365) supuso un nuevo modelo de suscripción basado en la “nube” (computación remota), con acceso a servicios en línea de mensajería (Outlook), videoconferencia (Teams) o almacenamiento (OneDrive).
El número 365 evoca la accesibilidad todos los días del año.
En 2024 Microsoft 365 tenía 86,3 millones de suscriptores, según la compañía.
95 %
El navegador Internet Explorer, lanzado en 1995, dominó durante años el acceso a internet. En 2003 tenía una cuota de mercado del 95 %, según el sitio web WebSideStory.
Pero sus problemas de seguridad --la versión 6 fue considerada por la revista PC World como “el software menos seguro del planeta”-- daño su reputación y en 2022 Internet Explorer se retiró del mercado.
En 2015 Microsoft lanzó otro navegador, Edge, que en febrero de 2025 tenía una cuota del 5,3 %, lejos de Google Chrome (66,3 %) y de Safari, de Apple (18 %), según datos de Statcounter.
Esta foto de archivo, tomada el 27 de noviembre de 2017, muestra la sede francesa de la multinacional tecnológica estadounidense Microsoft en Issy-Les-Moulineaux, un suburbio de París. Foto: Martin Bureau/AFP
Tres meses
Los primeros 50 años de Microsoft estuvieron marcados por grandes éxitos pero también por fiascos.
En 2010, la compañía decidió suspender su gama de teléfonos móviles Kin tan solo tres meses después del lanzamiento.
También fue un fracaso Zune, un reproductor multimedia lanzado en 2006 que no pudo competir con el iPod de Apple.
70,5 %
En febrero de 2025, Windows, el sistema operativo de Microsoft, estaba instalado en el 70,5 % de las computadoras de escritorio en todo el mundo, muy por delante de OS X (15,8 %), el sistema de Apple, según StatCounter.
Su dominio del mercado ha puesto a Microsoft, igual que a otros gigantes tecnológicos como Google, Apple, Facebook y Amazon, bajo la estrecha supervisión de las autoridades antimonopolio en Estados Unidos y Europa, a veces con el resultado de importantes multas.
2.900 millones de dólares
Junto con Apple y Nvidia, Microsoft es una de las tres compañías con mayor capitalización en bolsa, en su caso de unos 2.900 millones de dólares en marzo de este año.
80.000 millones de dólares
Microsoft fue uno de los primeros en apostar por la inteligencia artificial generativa (IA) e invirtió en OpenAI antes del lanzamiento de ChatGPT.
En los próximos meses tiene previsto gastar hasta 80.000 millones de dólares para construir nuevos centros de datos y servidores, necesarios para la nueva generación de IA.
En los últimos años, el grupo ha impulsado su actividad gracias a la plataforma Azure (computación en la nube) con una cuota global de mercado del 21 % en 2024, por detrás de Amazon Web Services (30 %), según Synergy Research Group.
Con 1.700 fallecidos, en Birmania se diluye la esperanza de hallar sobrevivientes del sismo
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Mandalay, Birmania. AFP.
Las esperanzas de encontrar sobrevivientes entre los escombros se desvanecen este lunes tras el potente terremoto que mató a por lo menos 1.700 personas en Birmania y la vecina Tailandia. Los expertos temen que haya muchos más muertos en Birmania, a pesar de la movilización de la comunidad internacional para acudir en ayuda de este país diezmado por la guerra civil que carece de recursos para hacer frente a la magnitud de los daños.
En Mandalay, la segunda ciudad de Birmania, situada cerca del epicentro, algunos habitantes pasaron una tercera noche bajo a la intemperie. Muchos durmieron en medio de las carreteras, lo más lejos posible de los edificios. Los esfuerzos de rescate bajaron de intensidad en esa ciudad central de Birmania con más de 1,7 millones de habitantes, en medio de condiciones difíciles y con temperaturas cercanas a los 40 ºC.
El fuerte calor acelera la descomposición de cuerpos, lo cual podría complicar su identificación. La junta birmana declaró una semana de luto nacional y anunció que las banderas birmanas ondearán a media asta “en señal de compasión por la pérdida de vidas y los daños causados por el violentísimo terremoto”.
Una escena de desesperación se vivió en un edificio de apartamentos colapsado la noche del domingo en Mandalay, cuando los rescatistas creyeron haber rescatado con vida a una mujer embarazada que pasó más de 55 horas entre los escombros. Le amputaron una pierna para liberarla, pero tras sacarla fue declarada muerta.
“Intentamos hacer todo lo posible para salvarla”, comentó un rescatista, añadiendo que había perdido demasiada sangre por la amputación. Los fieles musulmanes se congregaron el lunes cerca de una mezquita destruida en la ciudad para la primera oración del Aíd al-Fitr, la festividad que se celebra después del mes de ayuno musulmán del Ramadán.
Este lunes se esperan cientos de funerales de víctimas. El sismo inicial de magnitud 7,7 se registró la tarde del viernes cerca de Mandalay, seguido de una réplica, minutos después, de magnitud 6,7. Los temblores colapsaron edificios, derribaron puentes y bloquearon carreteras en el centro de Birmania.
A lo largo del fin de semana se sintieron réplicas en Mandalay, donde los vecinos salían a las calles en pánico. La Federación Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) lanzó este domingo un llamado de emergencia por más de 100 millones de dólares para ayudar a las víctimas. Según la IFRC, las necesidades crecen cada hora, al tiempo que el calor y la cercanía de la temporada de lluvias aumentan el riesgo de “crisis secundarias”.
El país del sudeste asiático de más de 50 millones de habitantes ya enfrentaba enormes desafíos desde antes del terremoto. Birmania se ha visto arrasada por cuatro años de guerra civil tras el golpe militar de 2021. Incluso después del sismo se han reportado combates esporádicos. Un grupo rebelde dijo el domingo a AFP que siete de sus combatientes murieron en un bombardeo poco antes de que se sintieran los temblores. La guerra civil provocó el desplazamiento de unas 3,5 millones de personas, muchas de las cuales están al borde de la hambruna.
Colapso en Bangkok
En la capital tailandesa, Bangkok, a unos 1.000 km de Mandalay, siguen las operaciones por hallar sobrevivientes en el lugar donde colapsó un edificio en construcción de 30 pisos por el terremoto del viernes. Al menos 18 personas murieron en la megalópolis tailandesa. Se registran además 33 heridos y 78 desaparecidos, según las autoridades de la ciudad.
La mayoría de los fallecidos en la torre colapsada eran trabajadores y gran parte de los desaparecidos habrían quedado atrapados bajo el cúmulo de escombros. Los rescatistas trabajaron contra reloj el fin de semana en busca de sobrevivientes, utilizando excavadoras mecánicas para remover los escombros mientras las familias esperaban noticias de sus seres queridos. Perros rastreadores y drones con imágenes térmicas buscaban señales de vida en el edificio colapsado, ubicado cerca del mercado Chatuchak, un sitio muy visitado por turistas.
Hace 160 años, Paraguay le declaró la guerra a Argentina y se oficializó el peor conflicto regional
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El 29 de marzo de 1865, el gobierno de Paraguay le declaró la guerra a Argentina, oficializando el inicio de la Guerra de la Triple Alianza, hace 160 años. El 18 de marzo de 1865, el Congreso paraguayo autorizó esta decisión al presidente Francisco Solano López, quien once días después publicó los motivos de la declaración, ante la negativa de Argentina para permitir que tropas paraguayas crucen su territorio rumbo a Uruguay, invadido por Brasil el 12 de octubre de 1864. Contra Brasil ya se había declarado la guerra, tres meses antes, el 13 de diciembre de 1864.
“La verdad es que la guerra empieza con una fase ofensiva por parte del Paraguay, primero tomando el territorio que le correspondía a Mato Grosso (estado brasileño), justamente para cubrirse la espalda, y después fue en ayuda del Uruguay y ahí entró en conflicto con Argentina. O sea, el inicio de la guerra marca la etapa ofensiva paraguaya, pero una vez que ellos ingresaron a territorio paraguayo, todo se hizo muy difícil para nuestro país”, explicó el historiador y profesor Fabián Chamorro, en conversación con La Nación/Nación Media
El detonante local que habría llevado a que se desatara la Guerra de la Triple Alianza fue la intervención militar del Brasil, que invadió el Uruguay, donde el gobierno uruguayo pidió ayuda al Paraguay, cuyo presidente era el entonces general Francisco Solano López, que decidió atacar al Brasil, temiendo que la invasión militar brasileña fuese el primer paso para una ocupación definitiva del Uruguay, lo cual rompería el equilibrio del Río de la Plata y pondría en peligro la independencia del Paraguay, proclamada el 14 y 15 de mayo de 1811, cinco décadas antes.
Campaña de Mato Grosso
El 27 de diciembre de 1864, las tropas paraguayas atacaron el Fuerte de Coímbra y en unos meses vencieron toda resistencia, ocuparon las principales ciudades del Mato Grosso, como Corumbá, Dourados, Nioaque, Anhambai, Miranda, Coxim y Laguna; y se apoderaron de una considerable cantidad de armas. Esta etapa fue conocida posteriormente como la Campaña de Mato Grosso, la cual terminó con una victoria paraguaya, que se extendería hasta abril de 1868.
López pensaba enviar tropas al Uruguay para expulsar a los invasores brasileños. Esto finalmente no ocurrió, puesto que, en febrero de 1865, los brasileños comenzaron el sitio de Montevideo y controlaban los puntos estratégicos del Uruguay. Tras el reemplazo del presidente uruguayo Atanasio Aguirre, quien era afín con el gobierno paraguayo, por Venancio Flores, con simpatía hacia el Brasil, el entendimiento bélico entre el Paraguay y el Uruguay se vería completamente modificado.
Solano López decidió atacar Río Grande del Sur y solicitó permiso al presidente argentino, Bartolomé Mitre, para que sus tropas accedieran por la zona de Misiones, petición que le fue negada por el mandatario argentino, tras lo cual el presidente paraguayo sospechó de la existencia de un acuerdo entre el jefe de Estado argentino y el emperador Pedro II de Brasil, y decidió tomar la iniciativa de la invasión.
En represalia a la negativa de Argentina, el 13 de abril de 1865, la marina paraguaya se apoderó de embarcaciones de guerra argentinas ancladas en el puerto correntino y ocupó Corrientes. El 1 de mayo del 1865, los representantes de Brasil, Argentina y Uruguay firmaron el tratado de la Triple Alianza en Buenos Aires.
Fabián Chamorro comentó que el Paraguay debía de lidiar con varias desventajas, como el hecho de que quedó aislado, el salto tecnológico que habían causado la guerra de Secesión estadounidense (1861-1865), donde muchos armamentos se habían modernizado y a los cuales Paraguay no tuvo acceso. Además de las reservas ilimitadas de hombres con que contaban los aliados, ya que Paraguay tenía una población muy pequeña (365.000 a 450.000 habitantes, según proyecciones científicas, y no la versión de Du Graty, de 1.337.000 habitantes), hecho que de alguna manera terminó definiendo la contienda.
Al hablar respecto a la realidad nacional en aquel momento, el historiador subrayó a LN el hecho de que el 95 % de la población se dedicaba a las tareas agrícolas, por lo que era una zona conocida por su trabajo rural, pero que se veían ciertos elementos de progreso importantes, como el ferrocarril que, si bien aún no llegaba a todo el país, abarcaba las principales localidades de la época.
Así también mencionó que existían ciertos avances en materia de producción de armas y arsenal, teniendo en cuenta el astillero y la fundición de hierro de Ybycuí, los cuales generaban un impacto positivo en el desarrollo macroeconómico nacional. Respecto a los objetivos de la contienda bélica en general y por sobre todo la de los aliados, Fabián Chamorro comentó que la finalidad de las guerras, en su gran mayoría y en esta en específico, el panorama lo marcaba la política emergente.
“Brasil, que creo que era el que tenía mejor panorama y sabía lo que quería, logró primero su pretensión territorial, que hoy sería un tercio del Mato Grosso del Sur, y evitar que Argentina se vuelva un Estado más fuerte, porque en aquella época se hablaba todavía de la posibilidad de que lo que son Paraguay y Uruguay se vuelvan parte de lo que hoy es Argentina, viendo así que el único país que logró todos sus objetivos políticos fue Brasil”, expresó Chamorro a La Nación.