El presidente estadounidense, Joe Biden, renovará esfuerzos para alcanzar un acuerdo de alto el fuego y la liberación de rehenes en Gaza, tras la tregua concluida entre Israel y el grupo islamista Hezbolá en el Líbano, dijo el miércoles su asesor de Seguridad Nacional.
Estados Unidos ve un “principio de oportunidad para un Oriente Medio más estable”, afirmó Jake Sullivan en una entrevista con la cadena MSNBC, que resaltó el acuerdo y consideró que es “el resultado de la diplomacia implacable dirigida por el presidente” demócrata.
Decenas de miles de libaneses expulsados por el conflicto regresaban a sus hogares gracias a esta tregua que entró en vigor el miércoles a las 04:00, hora local.
“El presidente Biden tiene la intención de ponerse manos a la obra hoy ordenando a sus emisarios que se pongan en contacto con Turquía, Catar, Egipto y otros actores de la región” con vistas a un cese el fuego y un acuerdo para la liberación de rehenes en manos del grupo palestino Hamás en la Franja de Gaza.
Hezbolá abrió un “frente de apoyo” a Hamás en octubre de 2023, ante una amplia ofensiva israelí en Gaza en represalia por un ataque sin precedentes del movimiento palestino.
El alto el fuego en el Líbano fue saludado el miércoles por un alto responsable de Hamás, que dijo estar “listo” para una tregua con el ejército israelí en la Franja de Gaza. Catar también espera un “acuerdo similar” al del Líbano después de 13 meses de conflicto.
El enviado especial del presidente estadounidense, Amos Hochstein, muy implicado en las negociaciones entre Israel y Hezbolá, también ve una oportunidad para un cese el fuego en Gaza.
“Creemos firmemente que el acuerdo con el Líbano ahora abre esa puerta”, indicó el miércoles durante una reunión informativa con miembros de la comunidad judía estadounidense.
Después de firmar esta tregua con el grupo chiíta, Israel ya no está “en guerra en un frente”, observó.
“La caballería ya no vendrá del norte para Hamás. Es el momento de que Hamás tome la iniciativa de sentarse a la mesa” de negociaciones, añadió.
Fuente: AFP
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Israel elimina a un jefe de Hezbolá en el sur de Beirut
- Beirut, Líbano. AFP.
El ejército israelí bombardeó este martes un suburbio del sur de Beirut, un bastión de Hezbolá, lo que causó la muerte de cuatro personas, incluyendo un dirigente del movimiento islamista. Es el segundo bombardeo israelí contra la capital de Líbano en menos de una semana después de meses de alto el fuego en la guerra contra el grupo chiita libanés.
El ataque se produjo sin previo aviso hacia las 3:30 (0:30 GMT), durante la fiesta del Aíd al Fitr, que marca el fin del mes del ayuno del Ramadán, celebrado por musulmanes en todo el mundo. El bombardeo dejó cuatro muertos y siete heridos, según el Ministerio de Salud libanés.
Israel indicó que su ataque fue dirigido contra Hasan Bdair, un alto cargo del movimiento libanés, que fue “eliminado” en el bombardeo. Hezbolá es aliado del grupo islamista Hamás, en guerra contra Israel en la Franja de Gaza. Bdair “recientemente dirigió a agentes de Hamás y los asistió en la planificación de un ataque terrorista, significativo e inminente, contra civiles israelíes”, indicó el ejército israelí en un comunicado.
Según una fuente de Hezbolá, Bdair se encontraba “en su casa con su familia”. Un fotógrafo de la AFP constató que las últimas dos plantas de un edificio quedaron destruidas. El primer ministro libanés, Nawaf Salam, denunció una “violación flagrante” del alto al fuego, que entró en vigor el 27 de noviembre y puso fin a un año de conflicto entre Israel y Hezbolá.
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“Plena soberanía”
El presidente libanés, Joseph Aoun, condenó el ataque israelí y pidió apoyo a sus aliados para defender “la plena soberanía” del país. Sin identificar el objetivo, el ejército israelí dijo que actuó para “eliminarlo y remover la amenaza. Desde el inicio de la tregua, ambas partes siguen acusándose mutuamente de violar el cese el fuego.
El viernes, Israel ya bombardeó la periferia sur de Beirut en respuesta al lanzamiento de cohetes contra territorio israelí. Hezbolá negó haberlos disparado. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, advirtió que Israel atacará Líbano “contra cualquier amenaza”.
El dirigente de Hezbolá, Naim Qasem, condenó el sábado la reanudación de los bombardeos israelíes y pidió que “se ponga fin a esta agresión”. Hezbolá abrió un frente contra Israel al inicio de la guerra en la Franja de Gaza, el 7 de octubre de 2023, afirmando actuar en apoyo de los palestinos.
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Estas hostilidades, que degeneraron en guerra abierta en septiembre de 2024, causaron más de 4.000 muertos en Líbano y obligaron a huir a más de un millón de personas. En el lado israelí, el número de muertos ascendió a 78, incluidos 48 soldados que se sumaron a los 56 muertos en una ofensiva terrestre lanzada en Líbano a finales de septiembre, según cifras oficiales.
Unos 60.000 habitantes del norte de Israel han sido desplazados, la mitad de los cuales aún no han regresado a sus hogares, según las autoridades. Según los términos del acuerdo de alto el fuego, sólo el ejército libanés y las fuerzas de paz de la ONU deben desplegarse en el sur de Líbano, mientras que Hezbolá debe retirarse al norte del río Litani, a unos 30 kilómetros de la frontera con Israel, y desmantelar su infraestructura militar en el sur. No obstante, el ejército israelí ha mantenido tropas en cinco posiciones calificadas de estratégicas en el sur del Líbano.
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Israel nombró nuevo jefe de seguridad interior
- Jerusalén. AFP.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, nombró a un excomandante de la Marina como nuevo director del servicio de seguridad interior Shin Bet, informó el lunes el despacho del gobernante. “Netanyahu decidió nombrar al excomandante de la Marina y almirante reservista Eli Sharvit como el próximo director de Shin Bet”, indicó un comunicado de la oficina del primer ministro.
“El almirante Sharvit sirvió durante 36 años en las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), de los cuales cinco años como comandante de la Marina”, según el texto. En ese puesto “administró sistemas operativos complejos contra Hamás, Hezbolá e Irán”, agregó la misma fuente, sin precisar cuándo ni cómo Sharvit asumirá sus funciones.
Netanyahu destituyó a su predecesor, Ronen Bar, el 21 de marzo por “falta de confianza”, pero acciones legales de la oposición y una oenegé llevaron al Tribunal Supremo a suspender esa medida hasta el 8 de abril, mientras estudia los recursos. Sin embargo, el primer ministro insiste en que corresponde a su gobierno decidir quien dirige la agencia de seguridad interna.
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El estudio de los recursos contra la destitución de Bar y la designación de un nuevo jefe “se desarrollan paralelamente”, explicó una experta en derechos administrativo y constitucional que solicitó mantener en reserva su identidad. El anuncio de la designación de un nuevo director del Shin Bet podría ser considerada como “una tentativa de influenciar al tribunal”, dijo la experta.
La fiscal general de Israel, Gali Baharav-Miara, que oficialmente es también consejera jurídica del gobierno, advirtió a Netanyahu que la decisión del Tribunal Supremo le “prohibía” temporariamente nombrar un nuevo jefe del Shin Bet. Uno de los líderes de la oposición, Benny Gantz, criticó la decisión.
“Queda claro que el primer ministro decidió esta mañana seguir con su campaña contra el sistema judicial y conducir el Estado de Israel hacia una crisis institucional peligrosa”, afirmó Gantz. La relación de Bar con Netanyahu se vio afectada luego de que el jefe de seguridad interna culpara al gobierno por el fiasco de seguridad en los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023 contra Israel. Esa relación se deterioró más con una investigación del Shin Bet sobre supuestos pagos a Netanyahu desde Catar.
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Que Hamás salga de Gaza
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, pidió ayer domingo al movimiento islamista palestino Hamás que deponga las armas y afirmó que sus dirigentes podrán irse de la Franja de Gaza, donde Israel prosigue sus mortales bombardeos. Al menos 17 personas, “la mayoría niños y mujeres”, murieron en bombardeos israelíes en Jan Yunis, en el sur del estrecho territorio palestino, gobernado por Hamás desde 2007, indicó el hospital Naser.
Uno de los ataques alcanzó una casa y una tienda con ocho personas desplazadas dentro, en el primer día del Aid al Fitr, la fiesta musulmana que marca el fin del mes de ayuno del ramadán, señaló Mahmud Basal, portavoz de la agencia de rescatistas de Gaza. Israel reanudó sus bombardeos aéreos y su ofensiva terrestre el 18 de marzo, cuando puso fin a una frágil tregua sellada tras 15 meses de guerra.
El cese el fuego permitió dar un respiro a los 2,4 millones de habitantes de la franja costera, la mayoría desplazados varias veces desde que empezó el conflicto con el ataque de Hamás en el sur de Israel el 7 de octubre de 2023. La Media Luna Roja Palestina declaró a su vez que recuperó los cuerpos de 15 socorristas muertos en disparos israelíes contra ambulancias en Gaza el 23 de marzo. Según la organización, los cadáveres fueron encontrados enterrados en la arena.
La Federación Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC, por sus siglas en inglés) se declaró este domingo “indignada” por el incidente. “Estos abnegados trabajadores de ambulancia estaban atendiendo a personas heridas. Eran humanitarios. Llevaban emblemas que deberían haberles protegido”, denunció en un comunicado el secretario general de la IFRC, Jagan Chapagain.
“Grietas”
Pero el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, sostuvo este domingo que “respecto a Hamás en Gaza, la presión militar funciona”. “Podemos ver que empiezan a aparecer grietas” en sus exigencias en las negociaciones, declaró Netanyahu al inicio de una reunión de su gabinete. “Hamás tiene que entregar las armas. Sus líderes serán entonces autorizados a irse” del territorio, insistió.
Las declaraciones de Netanyahu coincidieron con el intento de los países mediadores --Egipto, Catar y Estados Unidos-- de volver a negociar un alto el fuego y asegurarse la liberación de los rehenes israelíes que siguen en Gaza. Un alto responsable de Hamás dijo el sábado que el movimiento aprobó una nueva propuesta de los mediadores e instó a Israel a apoyarla.
La oficina de Netanyahu confirmó haberla recibido y dijo que había presentado una contrapropuesta. Por su parte, el presidente francés, Emmanuel Macron, instó a Netanyahu a “cesar los bombardeos en Gaza y volver al cese al fuego”, indicó en una publicación en X tras haber hablado por teléfono con el dirigente israelí.
Netanyahu viajará a Hungría
En Israel, el ejército activó las sirenas de alerta antiaéreas en varias regiones tras el disparo de un misil desde Yemen, que fue interceptado “antes de ingresar a territorio israelí”. Poco después los rebeldes hutíes de Yemen reivindicaron el lanzamiento de un “misil balístico” hacia el aeropuerto Ben Gurión.
Los rebeldes de Yemen, respaldados por Irán, disparan con frecuencia misiles contra Israel desde que estalló la guerra, afirmando que actúan en solidaridad con los palestinos. También atacan buques en el Mar Rojo y el Golfo de Adén, zonas clave del comercio mundial.
Estos ataques cesaron cuando entró en vigor la tregua, pero se reanudaron cuando Israel reanudó sus bombardeos en Gaza. Netanyahu, que afronta una orden de arresto de la Corte Penal Internacional (CPI) por supuestos crímenes de guerra y de lesa humanidad en Gaza, viajará a Hungría el 2 de abril, anunció el domingo su oficina.
Durante la visita, está previsto que se reúna con el primer ministro húngaro, Viktor Orban, y otros altos responsables del país. Regresará a Israel el 6 de abril. Hungría firmó el Estatuto de Roma, el tratado internacional con el que se creó la CPI, en 1999 y lo ratificó dos años después, durante el primer mandato de Orban.
Pero Budapest nunca promulgó la convención asociada al Estatuto de Roma, por razones de conformidad con su Constitución. Por ello, afirma que no está obligada a cumplir las decisiones de la CPI. El ataque de milicianos de Hamás del 7 de octubre de 2023 en el sur de Israel dejó 1.218 muertos, según un recuento de AFP basado en datos oficiales israelíes.
Durante ese ataque, 251 personas fueron secuestradas, 58 de las cuales siguen detenidas en Gaza (34 fallecidas), según el ejército. La respuesta militar de Israel ha dejado al menos 50.277 muertos en Gaza, la mayoría civiles, según el Ministerio de Salud de Hamás, cuyos datos son considerados fiables por la ONU.
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Hamás amenaza con entregar a rehenes israelíes “en féretros”
- Doha, Catar. AFP.
El movimiento islamista palestino Hamás advirtió ayer miércoles que los rehenes podrían morir si Israel intenta liberarlos por la fuerza y si continúa con sus bombardeos en la Franja de Gaza. En un comunicado, el grupo indicó que estaba “haciendo todo lo posible para mantener con vida a los cautivos de la ocupación, pero que los bombardeos sionistas [israelíes] arbitrarios están poniendo en peligro sus vidas”.
“Cada vez que la ocupación intenta recuperar a sus cautivos por la fuerza acaba por traerlos de vuelta en féretros”, agregó. Israel reanudó sus bombardeos aéreos en la Franja de Gaza, densamente poblada, la semana pasada, y también las operaciones terrestres, poniendo fin a una etapa de relativa calma a raíz del alto al fuego pactado con Hamás en enero. Desde que Israel reanudó sus operaciones militares en Gaza, al menos 830 palestinos han muerto, según el Ministerio de Salud del territorio, gobernado por Hamás.
La guerra en Gaza estuvo provocada por el ataque del movimiento islamista palestino contra Israel el 7 de octubre de 2023, en el que murieron 1.218 personas, sobre todo civiles, según un balance de AFP basado en datos oficiales. En respuesta a ese ataque, Israel lanzó una ofensiva aérea y terrestre contra el territorio que mató a más de 50.000 personas hasta ahora, mayoritariamente civiles, según datos del Ministerio de Salud de Gaza, que la ONU considera fiables.
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Toma de territorio
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, amenazó ayer miércoles con tomar más territorio en Gaza si Hamás no libera a los rehenes, que siguen en riesgo después de que Israel reanudara su ofensiva en la franja costera el 18 de marzo. En medio del hastío del conflicto, cientos de palestinos volvieron a manifestarse en Ciudad de Gaza contra el movimiento islamista Hamás, que gobierna el territorio palestino desde 2007. “No nos representa”, podía leerse en una de las pancartas.
“¡Fuera, fuera, fuera, Hamás fuera!”, corearon los manifestantes, reunidos alrededor de una bandera palestina. Una protesta similar tuvo lugar el martes en Beit Lahia, en el norte del devastado territorio. En Israel, Netanyahu celebró las protestas y afirmó ante el Parlamento que “cada vez más gazatíes se dan cuenta de que Hamás implica destrucción y ruina”.
“Todo esto prueba que nuestra política funciona”, argumentó el jefe de gobierno, que también enfrenta masivas manifestaciones contra la reanudación de la ofensiva en Gaza y la destitución reciente del jefe del Shin Bet, la agencia de seguridad interior. El ejército israelí reanudó el 18 de marzo los bombardeos contra Gaza e inició también operaciones terrestres, tras casi dos meses de tregua en la guerra que se desencadenó con el ataque de Hamás en el sur de Israel el 7 de octubre de 2023.
Desde entonces, al menos 830 palestinos han muerto en el asediado territorio, informó el Ministerio de Salud de Gaza. Según la ONU, 142.000 palestinos han sido desplazados en la última semana por las operaciones militares israelíes. Desde el inicio de la guerra, la casi totalidad de los 2,4 millones de habitantes se han visto desplazados.
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Presión “más fuerte”
Las autoridades israelíes afirman que, con esta nueva campaña, buscan obligar a Hamás a liberar a los últimos rehenes, después de que las conversaciones para proseguir con la tregua quedaran estancadas. El alto al fuego que entró en vigor el 19 de enero permitió que 25 rehenes israelíes regresaran a sus casas y repatriar los cadáveres de ocho cautivos. Israel, a cambio, liberó a unos 1.800 detenidos palestinos.
“Cuanto más persista Hamás en su rechazo a liberar a nuestros rehenes, más fuerte será la presión que ejerceremos”, declaró Netanyahu en el Parlamento. “Esto incluye la toma de territorios, junto con otras medidas sobre las que no me explayaré aquí”, señaló ayer miércoles. El ministro de Defensa, Israel Katz, advirtió en un video que el ejército israelí lanzará próximamente operaciones de “fuerza máxima” sobre “nuevas zonas de Gaza”. “Hamás pone sus vidas en peligro, haciéndoles perder sus casas y cada vez más territorio”, justificó.
El portavoz del ejército israelí, Avichay Adraee, recomendó a los habitantes evacuar varios barrios de Ciudad de Gaza y sus alrededores. “Las organizaciones terroristas están regresando y lanzando cohetes desde zonas pobladas (...). Por su propia seguridad, diríjanse al sur de Wadi Gaza hacia refugios conocidos”, escribió en un mensaje en X. De los 251 rehenes secuestrados durante el ataque de Hamás contra Israel el 7 de octubre de 2023, 58 continúan retenidos en Gaza. De estos, 34 habrían muerto, según el ejército israelí.
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Israel ataca Líbano tras disparos de cohetes contra su territorio
El ejército israelí bombardeó Líbano el sábado, tras interceptar cohetes disparados desde el país vecino y pese a la tregua que rige con el movimiento libanés Hezbolá, que negó estar implicado en el ataque. Los bombardeos mataron a una mujer y a una niña en la localidad meridional de Tulin, informó la agencia de noticias libanesa NNA, y se producen después de que el ejército israelí interceptara tres proyectiles lanzados desde el país vecino.
Un responsable del ejército del aire israelí informó que se dispararon seis cohetes en total. El cuerpo armado informó que bombardeó “decenas de lanzacohetes y un centro de mando desde donde operaban terroristas de Hezbolá” en el sur de Líbano.
Pero el ataque contra el norte de Israel, de momento, no fue reivindicado y el grupo chiita negó “cualquier implicación” en los disparos. “Las alegaciones del enemigo israelí forman parte de los pretextos para continuar sus ataques contra Líbano, que no han cesado desde que se anunció el alto el fuego”, denunció Hezbolá en un comunicado.
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Un acuerdo de tregua puso fin el 27 de noviembre a dos meses de guerra abierta entre Israel y el pro-iraní Hezbolá. El conflicto estalló tras meses de cruces de disparos en la zona fronteriza, donde el poderoso grupo libanés abrió un frente en solidaridad con el movimiento islamista palestino Hamás al inicio de la guerra en Gaza en octubre de 2023.
La tregua logró mantenerse en líneas generales, a pesar de las acusaciones mutuas de repetidas violaciones. El jefe del Estado Mayor israelí, el general Eyal Zamir, había advertido que el ejército respondería “severamente a los ataques de esta mañana”.
“No podemos permitir que se disparen cohetes desde Líbano hacia las comunidades de Galilea”, dijo el ministro de Defensa israelí, Israel Katz. Las sirenas antiaéreas sonaron en la mañana en Metula, una localidad del norte de Israel, en la frontera con Líbano. Su alcalde, David Azoulay, informó que algunos habitantes decidieron dejar el pueblo tras los disparos de cohetes. Y detalló que solo un 8% de la población regresó al lugar desde el inicio de la tregua.
Lanzadores de cohetes desmantelados
El primer ministro de Líbano, Nawaf Salam, advirtió del “riesgo de que las operaciones militares se reanuden en la frontera sur”. “Esto podría arrastrar al Líbano a una nueva guerra, con consecuencias desastrosas”, indicó, según su oficina de prensa. La agencia de noticias libanesa NNA señaló en la mañana que aviones israelíes sobrevolaron el sur de Líbano y que misiles interceptores estallaron en la zona.
Las tropas israelíes también realizan operaciones de barrido con armas automáticas en las colinas de Hamames, añadió la agencia. El ejército libanés anunció que encontró “tres lanzadores de cohetes artesanales en una zona situada al norte del río Litani”, a unos 30 km de la frontera israelí, y “procedió a su desmantelamiento”.
La Fuerza de la ONU en Líbano (Finul), desplegada en el sur del país, expresó en un comunicado su preocupación por una “posible escalada” de la violencia. Y el presidente libanés, Joseph Aoun, denunció que “la agresión [israelí] continúa contra Líbano”.
Cuando empezó la guerra entre Israel y Hamás en Gaza, Hezbolá era un actor clave de la vida política en Líbano y el movimiento más poderoso del país. Pero en septiembre de 2024, el cruce de disparos entre Hezbolá e Israel se transformó en una guerra abierta con bombardeos masivos en Líbano.
El movimiento chiita, la única facción en Líbano que conservó las armas tras la guerra civil (1975-1990), salió muy debilitado del conflicto y su liderazgo quedó ampliamente diezmado. Cuando empezaron los disparos transfronterizos en 2023, los habitantes de la zona recibieron órdenes de evacuación. Cerca de 60.000 personas se vieron desplazadas del norte de Israel.
En el lado libanés, más de un millón de personas huyeron del sur del país, de las cuales unas 100.000 siguen desplazadas, según la ONU. Según los términos del acuerdo de tregua, Israel debía retirarse del sur de Líbano, donde sólo se desplegarían el ejército libanés y las fuerzas de mantenimiento de la paz de la ONU.
Pero el ejército israelí conservó cinco posiciones estratégicas a lo largo de la frontera sur de Líbano alegando motivos de seguridad. Hezbolá, a su vez, debía desmantelar su infraestructura y retirarse al norte del río Litani, a unos 30 kilómetros de la frontera israelí.
Fuente: AFP