Un juez federal de Florida desestimó la demanda por difamación de Donald Trump contra CNN, en la que el expresidente de Estados Unidos pedía a la cadena 475 millones de dólares por daños y perjuicios. Trump criticó a la cadena televisiva de noticias por utilizar la expresión “la Gran Mentira” para referirse a sus acusaciones de que Joe Biden le había “robado” las elecciones presidenciales de 2020.
Consideró que, con ella, CNN intentaba “desprestigiarle” y establecía comparaciones de él con Adolf Hitler y el nazismo. El viernes por la noche, el juez Raag Singhal -designado por Trump- desestimó la demanda, dictaminando que los comentarios de CNN no eran difamatorios porque constituían una opinión.
“El uso por parte de CNN de la frase ‘La Gran Mentira’ en relación con los desafíos electorales de Trump no da lugar a una inferencia plausible de que Trump abogue por la persecución y el genocidio de los judíos o de cualquier otro grupo de personas”, escribió Singhal. “El Tribunal considera que las referencias nazis en el discurso político (realizado por cualquier “bando”) son aborrecibles y repugnantes. Pero la mala retórica no es difamación cuando no incluye declaraciones objetivamente falsas”, dijo.
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Donald Trump, favorito republicano en la carrera hacia la Casa Blanca, presentó una denuncia contra la cadena CNN en octubre. Según su acusación, “la ‘Gran Mentira’ es una referencia directa a una táctica utilizada por Adolf Hitler y que aparece en ‘Mein Kampf’”.
A lo largo de su mandato, el expresidente republicano, ahora rodeado de escándalos y acusado en tribunales, mantuvo una pésima relación con grandes medios de comunicación como CNN y The New York Times, a los que apodó medios de “noticias falsas”.
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Fuente: AFP
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EE. UU.: aumenta a 16 la cifra de muertos por tormentas
Las violentas tormentas que azotan el centroeste de Estados Unidos causaron la muerte de al menos 16 personas, informaron las autoridades, mientras el Servicio Meteorológico Nacional advirtió ayer sábado sobre riesgos “severos” de inundaciones repentinas en los próximos días.
Una serie de intensas tormentas que se extiende desde Arkansas hasta Ohio ha dañado edificios, inundado carreteras y provocado docenas de tornados en los últimos días. Tennessee fue el más afectado por las condiciones climáticas extremas. Las autoridades estatales informaron ayer sábado que 10 personas murieron en la parte occidental del estado.
Además dos personas murieron debido a inundaciones en Kentucky, según el gobernador estatal Andy Beshear, incluido un niño que fue “arrastrado por las aguas”. Fotos compartidas en medios sociales y locales mostraron daños generalizados causados por la tormenta en varios estados, con casas destruidas, árboles caídos, líneas eléctricas derribadas y automóviles volcados.
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“Se esperan inundaciones repentinas graves y generalizadas” hasta este domingo en zonas del centroeste, dijo el Servicio Meteorológico Nacional (NWS), que advirtió que “vidas y propiedades están en gran peligro”. Dos muertes relacionadas con las tormentas fueron registradas en Missouri y una en Indiana, según informes de medios locales y autoridades.
Niveles récord
Un niño de cinco años fue encontrado muerto en una casa en Little Rock, Arkansas, “en relación con el clima severo”, indicó en un comunicado la agencia estatal de gestión de emergencias. “Las inundaciones han alcanzado niveles récord en muchas comunidades”, escribió el gobernador Beshear en redes sociales el sábado, e instó a los residentes del estado a “evitar desplazamientos y jamás conducir a través del agua”.
Más de 100.000 usuarios se encontraban sin electricidad en Arkansas y Tennessee a primera hora del domingo, según el sitio de monitoreo PowerOutage.us. Ayer, el NWS indicó que podrían formarse tornados moderados a severos el domingo en partes del Valle de Tennessee y del Valle Bajo del Mississippi, además de “tormentas severas”.
Los científicos afirman que el calentamiento global está perturbando los patrones climáticos y el ciclo del agua, haciendo que los fenómenos meteorológicos extremos sean más frecuentes y violentos. El año pasado se batieron récords de temperaturas altas en Estados Unidos, país que también fue golpeado por una serie de tornados y huracanes destructivos.
Fuente: AFP
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EE. UU. mejoraría su alianza con Paraguay
Paraguay suspendió el proceso de revisión del Anexo C del tratado de Itaipú, hasta tanto Brasil dé explicaciones suficientes acerca del espionaje cibernético perpetrado por la Abin (Agencia Brasileña de Inteligencia) contra autoridades paraguayas, en busca de información confidencial sobre las estrategias para la tarifa de la binacional y el Anexo C.
Esto, luego de que el propio presidente Lula da Silva (tras la difusión de la información) confirmara que efectivamente existió un espionaje, al que, elegantemente llamó “acción de inteligencia”, pero cuya autoría atribuyó exclusivamente a su antecesor Jair Bolsonaro, al tiempo de lavarse las manos y asegurar que él ordenó detener el plan.
Evidenciada la vulnerabilidad en seguridad cibernética de Paraguay y, en medio de un ambiente de tensión e incertidumbre, el gobierno de Donald Trump buscaría aprovechar el momento para fortalecer sus alianzas con Paraguay a partir del caso Abin.
Esto lo publica la agencia brasileña UOL, en una columna firmada por Jamil Chade. Este medio fue el que se encargó de denunciar el ataque cibernético contra nuestro país, mediante la invasión de dispositivos informáticos de autoridades locales.
La información no es solamente una investigación periodística, sino una pesquisa de la Policía Federal, que, de hecho, interrogó a los funcionarios de la Abin que participaron de la operación ordenada por Bolsonaro y ejecutada por Lula, según la misma fuente.
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Ya rige el arancel del 10 % a importaciones
- Washington, Estados Unidos. AFP.
El arancel mínimo del 10% impuesto por el presidente Donald Trump sobre gran parte de los productos que ingresan a Estados Unidos desde el resto del mundo entró en vigor ayer sábado como un mazazo al comercio global. Esta tarifa aduanera se suma a los impuestos existentes, pero algunos bienes quedan exentos como el petróleo, el gas, el cobre, el oro, la plata, el platino, el paladio, la madera de construcción, los semiconductores, los productos farmacéuticos y los minerales que no se encuentran en suelo estadounidense.
Las importaciones de acero, aluminio y automóviles tampoco se ven afectadas, pero porque ya están sujetas a recargos del 25%. Canadá y México, socios de Estados Unidos en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (T-MEC), se hallan bajo otro régimen: 25% a los productos fuera de este acuerdo (excepto 10% a los hidrocarburos canadienses).
Trump alega que lo hace para incitarlos a combatir la migración ilegal y el tráfico de fentanilo. El republicano redobló su apuesta por los aranceles y en la mañana del sábado prometió que su “revolución económica” producirá resultados históricos para los estadounidenses. “Manténganse firmes, no será fácil, pero el resultado final será histórico”, dijo en una publicación en su plataforma Truth Social, en la que añadió que sus políticas económicas están “trayendo de regreso empleos y empresas como nunca antes”.
En sentido contrario, Elon Musk, mano derecha de Trump, aseguró el sábado en Roma, donde se reunió con el viceprimer ministro de Italia, Matteo Salvini, que esperaba que Estados Unidos y Europa puedan crear “una zona de libre comercio entre Europa y América del Norte”. En una llamada entre los mandatarios de Francia y Reino Unido, Emmanuel Macron y Keir Starmer, estuvieron de acuerdo en que “una guerra comercial no interesa a nadie”.
Guerra comercial
La guerra comercial declarada por el republicano se recrudecerá el 9 de abril con la entrada en vigor de impuestos más altos para otros países. Será un +54% en total para China (sumando varios aranceles), +20% para la Unión Europea (UE), +46% para Vietnam, +24% para Japón, +15% para Venezuela, +18% para Nicaragua... A las islas Malvinas les espera +41%. Argentina y Reino Unido reclaman la soberanía sobre ese archipiélago, llamado Falkland por los británicos.
La lista de Trump afecta a unos 80 países y territorios, incluidos los 27 del bloque europeo, según un documento oficial publicado el viernes por el gobierno estadounidense. La cantidad de países más castigados se ha acortado: ya no incluye las islas francesas de San Pedro y Miquelón (en el Atlántico) ni los territorios australianos de las islas Heard y McDonald, en la región subantártica, habitados solo por colonias de pingüinos. Su presencia causó sorpresa y se prestó a todo tipo de memes sobre esos animales en las redes sociales.
China “entró en pánico”
China ya reaccionó el viernes con el anuncio de tarifas aduaneras adicionales del 34% a los productos estadounidenses a partir del 10 de abril. También anunció controles a las exportaciones de tierras raras, incluido el gadolinio, utilizado para la resonancia magnética, y el itrio, usado en electrónica. “China se equivocó, entró en pánico. La única cosa que no pueden permitirse hacer”, escribió Trump en mayúsculas en su red Truth Social.
El gobierno estadounidense advirtió a sus socios comerciales que no tomaran represalias contra sus aranceles aduaneros porque se exponen a sufrir recargos adicionales sobre sus exportaciones a Estados Unidos. La respuesta de China agravó las pérdidas en los mercados financieros. Miles de millones de dólares esfumados en acciones. Los inversores dejan de lado aquellas compañías muy dependientes de las importaciones procedentes de Asia, como por ejemplo la industria textil.
Pero Trump se mantiene imperturbable ante los efectos de su ofensiva comercial. “A los muchos inversores que vienen a Estados Unidos e invierten cantidades masivas de dinero, mis políticas nunca cambiarán. Este es un gran momento para hacerse rico, ¡¡¡Más rico que nunca!!!”, escribió en mayúsculas en Truth Social.
El presidente de la Reserva Federal (banco central), Jerome Powell, alertó que los aranceles de Trump “probablemente aumentarán la inflación”, corren el riesgo de incrementar el desempleo y desacelerar el crecimiento en Estados Unidos. Pero el republicano se mostró desafiante: es “el momento perfecto” para bajar las tasas de interés en Estados Unidos.
“Demasiado pronto” para ajustar la política monetaria, respondió Powell. Según la secretaria general de la Organización de las Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD, siglas en inglés), Rebeca Grynspan, el aumento de los aranceles aduaneros “golpeará más duramente a los vulnerables y a los pobres”.
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Trump: aranceles y reordenamiento geopolítico
- Por Víctor Pavón
- Análisis económico
El tablero mundial se sacudió días atrás con las medidas anunciadas por el presidente norteamericano Donald Trump, quien coherente con sus promesas electorales estableció un programa arancelario con repercusión a escala planetaria.
Para Trump, si a los Estados Unidos le imponen aranceles a sus productos en otros países entonces se debe proceder del mismo modo, en coincidencia con el principio de reciprocidad. Trump sabe que los aranceles norteamericanos perturbarán a las economías de los demás países. El arancel es un impuesto comercial que afecta el costo por unidad de producto. Los ingresos de divisas en los países que exportan a EE. UU. se reducirán afectando la plantilla de trabajadores y la inversión. De este modo, los dueños de las empresas presionarán a sus respectivos gobiernos para que se reduzcan los aranceles a los productos norteamericanos.
Además, Trump tiene otro as bajo la manga. Incentivar a las empresas norteamericanas radicadas en otros lugares e incluso extranjeras a establecerse en territorio norteamericano, atrayéndolas con bajos impuestos y mejores ganancias. La jugada parece magistral. Sin embargo, el proteccionismo comercial es como jugar con fuego, se puede uno quemar, quemando a los demás. Los aranceles son propios de la geopolítica que se mueve al compás de los intereses de los gobiernos que no son precisamente los de los individuos. Al pretender corregir el actual desorden arancelario bajando las restricciones en el comercio internacional se está ante una riesgosa apuesta por su efecto bumerán.
Los importadores norteamericanos, por un lado, ahora mismo se empiezan a adaptar al nuevo esquema arancelario y, por el otro, los empresarios de ese país deberán producir lo que antes no hacían, lo que lleva tiempo y tal vez no lo hagan por la mejor competitividad de ciertos productos fabricados en otros países, lo que explica la razón del comercio internacional y el por qué EE. UU. ha sido además de gran exportador, un país importador de bienes que compra afuera antes que producirlos en su territorio.
Mientras tanto, los aranceles afectarán el poder adquisitivo del consumidor norteamericano. La estrategia de Trump podría lograr que su país negocie con otros para reducirse mutuamente los aranceles. Pero hay un tema de fondo; aquí se han despertado los viejos fantasmas del proteccionismo contradiciendo los valores que hicieron grande a los Estados Unidos por su economía libre y vigorosa.
Históricamente Estados Unidos se convirtió desde su Independencia en 1776 en la nación más poderosa del planeta por su economía abierta con empresarios creativos e innovadores como en ningún otro lugar del mundo. La estatua de la libertad en Nueva York simboliza esa tradición: libertad económica y política contra toda forma de opresión.
Trump está sacudiendo el tablero mundial y en muchas de sus propuestas está en lo cierto, pero su programa proteccionista arancelario puede terminar devorándolo a él mismo.
(*) Presidente del Centro de Estudios Sociales (CES). Miembro del Foro de Madrid. Miembro del Consejo Internacional de la Fundación Faro. Autor de los libros “Gobierno, justicia y libre mercado”: “Cartas sobre el liberalismo”; “La acreditación universitaria en Paraguay, sus defectos y virtudes” y otros como el recientemente publicado “Ensayos sobre la Libertad y la República”.
Además, Trump tiene otro as bajo la manga. Incentivar a las empresas norteamericanas radicadas en otros lugares e incluso extranjeras a establecerse en territorio norteamericano, atrayéndolas con bajos impuestos y mejores ganancias. La jugada parece magistral.
Trump está sacudiendo el tablero mundial y en muchas de sus propuestas está en lo cierto, pero su programa proteccionista arancelario puede terminar devorándolo a él mismo.