El grupo de medios de comunicación estadounidense Vice dijo el lunes que se declaró en quiebra para facilitar su venta, un anuncio que el mercado esperaba desde hace unas semanas. Vice, conocido por sus noticias vanguardistas y por su contenido sobre estilo de vida, llegó a estar entre las estrellas en ascenso de una nueva generación de empresas de medios digitales, pero enfrentó dificultades por el descenso de los ingresos por publicidad.
Un consorcio, que incluye a la firma de inversión Fortress Investment Group, el principal acreedor de Vice, tomará el control del grupo por 225 millones de dólares a menos que otras partes hagan una oferta más alta, según el comunicado publicado el lunes.
Vice Media Group, que fue valorado en 5.700 millones de dólares en 2017, produce contenido en 25 idiomas, con más de 30 oficinas en todo el mundo. De acceso gratuito, se basa principalmente en la publicidad para generar ingresos. Pero con el deterioro de la situación económica, el mercado publicitario se redujo y pasó a ser captado principalmente por gigantes tecnológicos, como Google y Facebook.
Lea más: SPP ve con preocupación discurso contra periodistas
Vice canceló su programa insignia Vice News Tonight y despidió a 100 personas a fines de abril. En su comunicado el lunes, el grupo aseguró que todas sus marcas de medios continuarán produciendo contenido a pesar de la declaración de bancarrota. “Esperamos completar el proceso de venta en los próximos dos o tres meses y trazar un próximo capítulo exitoso en Vice”, señaló.
Vice se fundó en 1994 como una revista canadiense y se convirtió en un grupo de medios en línea con sitios web de noticias y operaciones de televisión. A principios de la década de 2010, Vice encarnaba, como BuzzFeed o The Huffington Post, una nueva generación de medios de comunicación completamente digitales que buscaban diferenciarse de los medios tradicionales y captar audiencias jóvenes.
Lea también: Denuncian intentos de intimidación a la prensa
Tras cultivar una imagen de “chico malo”, Vice ganó notoriedad por enviar a la exestrella de la NBA Dennis Rodman a Corea del Norte. También ganó elogios por un documental de cinco partes sobre el funcionamiento interno del grupo Estado Islámico.
Los medios gratuitos son los más expuestos en un contexto económico difícil, el cual ya provocó despidos en grandes medios, desde la radio pública estadounidense NPR hasta el diario The Washington Post, pasando por el canal CNN. BuzzFeed también anunció a fines de abril el cierre del sitio BuzzFeed News, con 180 despidos.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
La política del espectáculo se trasladó al periodismo
El reconocido periodista y escritor español Juan Luis Cebrián (fundador y primer director de El País) suele remarcar el conflicto entre el hombre de prensa que redacta recetas mágicas para los gobiernos y los políticos que ambicionan determinar qué es noticia y qué no. El primero abandona la fundamentación analítica para incursionar abiertamente en la propaganda militante y los segundos se convierten directamente en contralores de lo que debería publicarse y de aquello que no merece siquiera mención alguna.
Hubo casos en que ambos traspusieron las fronteras para asumir la profesión de enfrente. De periodistas que decidieron dedicarse a la política y de políticos que incursionaron en el campo de la comunicación, llevando la impronta de su personalidad en esos espacios de comunicación y liderazgos.
El que buscaba o hablaba con sinceridad, en el marco de una ética que reverencia la verdad, lo seguirá haciendo sin importar dónde tenga asentada su vivencia cotidiana. De igual modo, quienes se acostumbraron a distorsionar los hechos pretenderán transfigurar el paisaje para dibujarlo conforme con sus pretensiones y conveniencias. En términos sencillos: solamente se preocupan por utilidades particulares como la fama y/o la fortuna, casi siempre asociadas, y no por el bienestar de la sociedad, ya sea por la vía de las observaciones y cuestionamientos serios y honestos o la elaboración de propuestas que despejan el camino de la consolidación democrática, combatiendo a sus más poderosos enemigos: la pobreza, la desocupación y el analfabetismo (absoluto o funcional).
Sin embargo, pocas veces ocurren estas buenas prácticas profesionales, idealizadas desde la retórica, sino todo lo contrario, abundan las mentiras, la doblez, el embuste, la mala fe y una rampante mediocridad, alimentados constantemente por una ambición sin escrúpulos. Y aquí debemos añadir una nueva clasificación a las características descritas en las primeras líneas en ese cruce entre periodismo y política: la de los políticos activos que bastardean el periodismo para imponer sus criterios ideológicos o simplemente sus sectarios intereses. Por tanto, no hay razón que valga para sus empequeñecidas miradas y sus sesgadas mentes. Los más sólidos argumentos rebotan en sus histéricos griteríos o sus ínfulas de pretendida intelectualidad.
Las entrevistas, desde el micrófono, el teléfono inteligente o la pantalla se reducen al monólogo donde la verdad es irrelevante ante el aluvión de proclamas partidistas. Asumiendo un rol travestido, acometen con audacia y cinismo en contra de la reflexión más elemental, de las pruebas más contundentes, y hasta del buen juicio. Así se pervierte y retuerce el cuello de una profesión que nació noble, pero que lentamente va sucumbiendo en su prestigio y credibilidad ante el frívolo espectáculo que privilegia el rating por encima de su real papel en la sociedad, su misión ética y su vocación de lealtad a la ciudadanía.
Recientemente, una exparlamentaria –que confundió el recinto del Congreso de la Nación con un desfile sobre alfombra roja– trasladó sus atuendos al área de prensa. En una entrevista con un dirigente campesino, quien resaltó el trabajo que está realizando este gobierno para la titulación de tierras (hasta le relató el caso de un señor que tuvo que esperar décadas para acceder a su acreditación de propiedad), recibió como respuesta unas desaforadas imprecaciones: “traidor a la causa”, “vendido al narcotráfico”, “no tenés vergüenza”. La respuesta del “entrevistado” –porque casi no le dejó hablar– tuvo la serenidad de quien debate con datos y estadísticas, generando arrebatos coléricos y panfletarios en la “periodista”.
En el otro extremo están los denominados comunicadores que hacen política, sin tapujos, borrando todos los límites y sin aclaración alguna, pues intentan infestar la conciencia ciudadana con sus prédicas de pasquín desde una posición de supuesta objetividad. Así, obnubilada la capacidad de razonar, escribió uno de ellos: “El gobierno (de Santiago Peña) puede dar miles de becas, pero, si estudiar no sirve para acceder a los mejores empleos y solo hay trabajo para hurreros y mediocres, de nada servirán.
Hay que promover un sentido meritocrático para hacer que la educación sea un dinamizador social. Guapitos, abstenerse”. Los comentarios de los usuarios de las redes no podían ser más precisos: Había sido hay que estudiar con el exclusivo propósito de ser funcionario público. La razón nuevamente fue sometida por el fanatismo. Un ejemplo más de lo que esta perniciosa práctica puede hacer. No se trabaja por construir una cultura democrática, sino para imponer la mendacidad a toda costa. Pero los agoreros del pesimismo volverán a fracasar estrepitosamente, como ya lo hicieron a lo largo de las últimas décadas. El país necesita de gente seria y capaz, que piense, edifique y aporte con la crítica sana y positiva, y no del petardismo intranscendente e improductivo. Por eso siguen empantanados en la decadencia, el descrédito y la impopularidad. Irónicamente, en todos los defectos que ven en los demás.
Dejanos tu comentario
Guatemala: periodista vuelve a prisión en medio de repudio internacional
- Ciudad de Guatemala, Guatemala. AFP.
El periodista guatemalteco José Rubén Zamora fue devuelto ayer lunes a una prisión militar, luego de que un juez acató una orden de un tribunal superior que revocó el arresto domiciliario en el que estaba desde octubre pasado.
Zamora, de 68 años, es acusado de un supuesto caso de lavado de dinero y chantaje, en un proceso que organismos internacionales y varios gobiernos consideran un ataque contra la prensa por parte del anterior gobierno guatemalteco y los colaboradores que aún tiene en la Fiscalía.
Tras el fallo del juez Erick García, rechazado por organismos de derechos humanos internacionales, agentes del sistema penitenciario esposaron a Zamora y de inmediato lo llevaron a la misma prisión donde ya estuvo encarcelado por más de 800 días, el cuartel Mariscal Zavala, en Ciudad de Guatemala.
Lea más: Bahía Blanca: falleció el chofer que intentó salvar a niñas desaparecidas
El juez acató una orden de una sala de la Corte de Apelaciones que revocó el arresto domiciliario precisamente por gestiones de la Fiscalía y la querellante en el proceso, la ultraderechista Fundación contra el Terrorismo.
Tras escuchar el fallo, el periodista, que vestía un traje azul y camisa blanca, insistió en su inocencia y reiteró que seguirá “enfrentando el Estado mafioso, las mafias criminales que manipulan a su capricho, y arbitrariamente la justicia”. “Regreso a prisión. Yo pienso que no soy el único (criminalizado)”, declaró Zamora, quien calificó como “arbitraria” la resolución en su contra de la sala de Apelaciones. En su cuenta de X, la Fiscalía celebró la resolución del juez.
Persecución contra la prensa
La oenegé Reporteros si Fronteras (RSF) hizo “un llamamiento al sistema judicial guatemalteco para que respete el derecho a un juicio justo y deje de abusar de los mecanismos legales para amordazar a los periodistas”. “La comunidad internacional debe seguir presionando a Guatemala para que garantice la libertad de prensa y el Estado de derecho”, subrayó RSF en una declaración enviada a la AFP.
Amnistía Internacional (AI) condenó el fallo debido a que “a todas luces” es arbitraria y se debe por “sus labores periodísticas de investigación y denuncia de la corrupción”.
“Su detención es un atropello más en la larga lista de violaciones a sus derechos humanos. Exigimos su liberación inmediata y el levantamiento de todos los cargos en su contra”, dijo Ana Piquer, directora para las Américas de AI.
Lea también: Hace cinco años, la OMS calificó al covid-19 como “pandemia”
“Rechazamos la revocación del arresto domiciliario del periodista José Rubén Zamora. La arbitraria decisión del Juzgado constituye un grave ejemplo de persecución política y contra la libertad de expresión en Guatemala”, subrayó por su parte la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP).
En tanto, la secretaría de Comunicación Social de la Presidencia en un pronunciamiento expresó su preocupación por “la continuidad del hostigamiento” contra Zamora y pidió al Organismo Judicial a “retomar el camino de una justicia transparente e imparcial”. El periodista estuvo preso en la cárcel del Mariscal Zavala desde el 29 de julio de 2022 hasta octubre pasado.
Zamora fue arrestado tras publicar en su diario El Periódico casos de corrupción que salpicaban al entonces presidente derechista Alejandro Giammattei (2020-2024). El rotativo cerró en 2023, mientras él estaba en prisión. Un tribunal lo condenó el 14 de junio de 2023 a seis años de cárcel por lavado de dinero, pero la sentencia fue anulada y el juicio deberá repetirse.
Dejanos tu comentario
Argentina: vocero presidencial bromea sobre un botón “muteador” de periodistas
- Buenos Aires, Argentina. AFP.
Un botón ‘muteador’ de periodistas, una votación popular para elegir a los acreditados o códigos de vestimenta son algunas de las provocativas ideas del vocero del presidente argentino Javier Milei para las conferencias de prensa en la casa de gobierno.
Cuando una periodista le preguntó el miércoles pasado sobre reportes en los medios según los cuales el gobierno evaluaba instalar un “botón” en las ruedas de prensa, Manuel Adorni respondió riendo: “No estaría mal, pero no estamos pensando... Podría ser, leí la nota y por ahí (tal vez) tomo el tema del botón muteador cuando se exceden un poco”.
“Ahora te mutearía, por ejemplo”, prosiguió Adormi, risueño. “Es bizarra esta charla, pero la vamos a dar (...) Sí, me parece divertido, qué sé yo, tener un botón”. Adorni dijo que considera esa y otras ideas para que “la sala de prensa sea cada vez más profesional, estén más cómodos y se los escuche”.
“Dentro de esto tiene que estar la libertad de expresión”, aclaró. También habló de la posibilidad de someter a la decisión popular qué periodistas participen de las conferencias de prensa. “Estamos pensando en algún esquema donde los periodistas sean elegidos por la gente. Quiénes estén y quiénes no estén. Para que la gente se sienta representada, se sienta informada”, dijo Adorni.
Lea más: Estación de París queda parada tras hallazgo de una bomba de la II Guerra Mundial
Despojado de solemnidad y entre risas, comentó que funcionaría “como un Gran Hermano periodístico”. Entre otros cambios también sobrevuela la idea de imponer etiqueta de saco y corbata para los periodistas y la apertura a la participación de youtubers y streamers en las conferencias de prensa del portavoz.
La relación del gobierno argentino con la prensa es tensa. En enero del año pasado, el Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) instó a Adorni “a mantener distancia y respeto por el trabajo profesional de los periodistas”, no “ridiculizar su labor” y evitar “los agravios, las ironías y las burlas”.
El presidente Milei ha vilipendiado en numerosas ocasiones a los periodistas críticos de su gobierno, a los que acusa de “ensobrados” (corruptos) y describe como “delincuentes del micrófono”. El mandatario no ha brindado ninguna conferencia de prensa desde que llegó al gobierno en diciembre de 2023 y solo ha concedido entrevistas a un puñado de periodistas.
Lea también: La OEA elegirá secretario general, en medio de crisis presupuestaria
Eliminan el Instituto del Cáncer
El gobierno argentino anunció ayer jueves que eliminará el Instituto Nacional del Cáncer por detectar “duplicidad de tareas” y para tener “mayor control de las acciones”, que serán absorbidas por el Ministerio de Salud nacional. La cartera emitió un comunicado en la red social X en el que aseguró que se detectaron “problemas logísticos, con entrega de medicamentos al borde de su vencimiento, compras ineficientes y programas y estructuras duplicadas” que ya se realizaban en otras entidades estatales.
El ejecutivo, comandado por el presidente ultraliberal Javier Milei, señaló que existieron “graves fallas” en compras de medicamentos y puso como ejemplo una adquisición de 2023, cuando gobernaba el expresidente de centro-izquierda Alberto Fernández, que derivó en el desecho de “400.000 unidades de morfina vencida”.
El Ministerio de Salud remarcó en su comunicado que la medida “no afectará la continuidad de ningún programa que garantizaba el Instituto Nacional del Cáncer y solo es un cambio administrativo que apunta a corregir los problemas encontrados”, pero no aclaró si despedirán a alguno de los 183 empleados que tiene el organismo.
Apenas la semana pasada decenas de organizaciones sanitarias, sindicatos de médicos y enfermeros, asociaciones de pacientes y organismos de derechos humanos, marcharon en Buenos Aires para reclamar al gobierno de Milei por los despidos, el desfinanciamiento de programas de atención y el recorte de insumos médicos.
El anuncio del jueves se suma a los otros recortes de organismos estatales que Milei realizó desde que asumió la presidencia en diciembre de 2023, como la eliminación del Instituto de Cine, el Ministerio de la Mujer, el Instituto contra la Discriminación y de la agencia de noticias estatal Télam, entidades que calificó como “cajas de militancia”.
El mandatario derechista también celebró este sábado, en la apertura de sesiones ordinarias del Congreso, el despido de 40.000 empleados públicos, pero un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) estimó que serían unos 43.000, en base a datos del Instituto de Estadísticas nacional.
Dejanos tu comentario
El periodismo militante perdió hasta la vergüenza
Los inicios del periodismo paraguayo estuvieron fuertemente influenciados por la militancia política. Desde antes de la fundación de los dos partidos tradicionales –el Centro Democrático (liberal) y el Nacional Republicano (colorado)– había un marcado distanciamiento entre los llamados “legionarios”, paraguayos que habían acompañado al ejército de la Triple Alianza durante la Guerra Grande y los que se declararon abiertamente lopistas y herederos del nacionalismo defendido por Francisco Solano López.
Precisamente ayer, 1 de marzo, se recordó el 155.° aniversario de la inmolación en Cerro Corá del llamado héroe máximo de la patria. Sin embargo, en el momento de la creación de aquellas entidades partidarias hubo legionarios y nacionalistas en ambos bandos. Desde la prensa, los encarnizados debates no admitían términos medios y las adjetivaciones adquirían tonalidades de admirable creatividad o censurable imprecación.
Quizás, el único que mantuvo una elevada jerarquía fue el diario La Prensa, fundado y dirigido por el doctor Blas Garay hasta su desgraciada muerte el 19 de diciembre de 1899. Su lacerante crítica y su integridad ética no admitían concesiones de ninguna laya. Para nadie. Fue implacable con todos por igual, especialmente con los marcados con la mancha indeleble de la corrupción. Fue el azote de los hombres públicos que se habían desviado de la rectitud y las normas morales, de acuerdo con las atinadas observaciones de sus biógrafos.
Ese periodismo militante no estaba atrincherado únicamente entre los partidarios liberales y colorados, sino que, en largos tramos de la historia, existían publicaciones que respondían a sectores internos de ambas instituciones políticas. Hasta que llegamos a 1954, cuando se instala la dictadura del general Alfredo Stroessner, mediante el golpe del 4 de mayo, en que paulatinamente van desapareciendo las voces discordantes, para imponerse la prensa apologética que dispensaba honores al “único líder y sus grandes obras”.
Los medios de comunicación que nacieron bajo el imperio de su régimen, ya con nuevas tecnologías y formatos, siguieron la línea laudatoria al gobierno omnipotente del déspota. No se divulgaban las graves violaciones a los derechos humanos (encarcelamientos, torturas, desapariciones, muertes y exilios). En cambio, era una práctica obligatoria la publicación en tapa de cualquier acto al que asistía el dictador. Ni siquiera denunciaban el cierre de los medios que respondían a la oposición, para cuya inmediata ejecución bastaba la “orden superior”.
Ya en la agonía del régimen, adoptaron una actitud crítica, por disputas comerciales y aspiraciones políticas (presidencialistas, alegan algunos), terminando con la clausura de uno de aquellos medios (Abc Color), cuya cinta inaugural había sido desatada justamente por Stroessner, diecisiete años atrás. Desde el inicio de la transición democrática volvieron con todo a transitar la vieja senda del periodismo militante. De hecho, todo periodismo es militante en tanto asume una causa y una perspectiva particular sobre cuestiones puntuales.
No solo desde la opinión, sino, incluso, desde la interpretación de los hechos, existe una carga ideológica. Lo altamente condenable es que, a razón de intereses partidarios o empresariales, los acontecimientos sean juzgados con una visión sesgada, distorsionada y manipuladora. En el pasado reciente, repetimos, uno de esos medios defendió abiertamente un proyecto autoritario que tenía las mismas características de la anterior dictadura: un líder mesiánico, intolerante y enemigo de la democracia.
Todavía dolidos por la derrota de sus candidatos en las elecciones internas de la Asociación Nacional Republicana del 18 de diciembre de 2022 y en las generales del 30 de abril de 2023, las dos cadenas mediáticas que cogobernaron con Mario Abdo Benítez supuran sus fracasos por medio del odio, el rencor, la mala fe y la deshonestidad intelectual. Son medios y periodistas militantes de las mentiras, de informaciones intencionalmente falseadas, de hechos aviesamente manipulados y de juicios particulares a los que pretenden darles categoría de universalidad.
Condenan el todo por ciertos errores y debilidades de algunas de las partes. Sus catastróficos titulares y sus desesperados chillidos en radio y televisión solo ambicionan socavar el gobierno del presidente Santiago Peña, al tiempo de apuntalar a los candidatos de la oposición interna del Partido Colorado, ya mirando a destiempo las internas de diciembre de 2027. La intención es tan clara que no precisa de decodificadores, puesto que sistemáticamente vienen ocultando o callando los grandes robos perpetrados en la administración anterior (2018-2023). Este periodismo militante no solo carece de rigor, sino, también, de vergüenza y, sobre todo, de honor, pues lo practican sin asumirlo a cara descubierta. Lo perdieron todo, hasta el mínimo pudor.