La tumba de Benedicto XVI, con la inscripción en latín ‘Benedictus PP. XVI’ y, por tanto, sin referencias a su emeritazgo o a los años que duró su pontificado, que ha sido colocada en la cripta situada en las grutas vaticanas, ha abierto con regularidad al público desde el domingo 8 de enero.
Tal y como estaba previsto, después de las obras efectuadas para la introducción en la cripta del ataúd, las puertas de esta área situada en los sótanos de la basílica de San Pedro han reabierto de nuevo a los turistas y los fieles.
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Los restos mortales de Benedicto XVI, que reposan en un ataúd triple, el primero elaborado con madera de ciprés, el segundo de zinc y el tercero de roble, junto con algunos objetos personales, como las medallas acuñadas durante su pontificado o un pergamino con los hechos más destacados de su vida como la lucha contra los abusos sexuales, fueron trasladados este jueves hasta las grutas vaticanas después de su funeral oficiado por el papa Francisco en la plaza de San Pedro del Vaticano.
El papa emérito falleció a los 95 años el pasado sábado 31 de diciembre en su habitación del monasterio Mater Ecclesiae, situado dentro de los jardines del Vaticano. Cinco días después, Francisco presidió su funeral en una ceremonia multitudinaria en el Vaticano que acabó con su sepultura en las grutas vaticanas, en la misma cripta que fue primero de Juan XXIII y luego de Juan Pablo II.
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Fuente: Europa Press.
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El papa Francisco “presenta ligeras mejoras” y se espera una aparición pública el domingo
La salud del papa Francisco, que sigue convaleciente tras su doble neumonía, presentó “ligeras mejoras”, anunció este viernes el Vaticano, y sugirió que el pontífice de 88 años podría hacer una aparición pública el domingo.
“La situación del papa presenta nuevas ligeras mejoras en cuanto a respiración, motricidad y uso de la voz”, dijo el servicio de prensa, destacando también análisis de sangre positivos. Los médicos habían advertido que se necesitaría tiempo para que el papa argentino recupere el pleno uso de su voz debido al daño en los músculos respiratorios tras su neumonía bilateral, que puso en peligro su vida en dos ocasiones.
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Jorge Bergoglio no ha aparecido en público desde su regreso al Vaticano el 23 de marzo, después de más de cinco semanas de hospitalización en el hospital Gemelli de Roma. Aunque sigue convaleciente, el servicio de prensa sugirió que podría hacer una aparición durante la tradicional oración dominical del Ángelus, pero en una “modalidad diferente”. El último Ángelus público del papa fue el 9 de febrero.
Esta oración, recitada por el papa en público desde una ventana del palacio apostólico con vistas a la plaza de San Pedro, es una ocasión para que comente la actualidad mundial. Pero desde el 9 de febrero solo se ha difundida una versión escrita.
Según el Vaticano, el papa, que se encuentra “de buen ánimo” y “continúa trabajando”, siguió este viernes una ceremonia religiosa de Cuaresma celebrada en la sala Pablo VI del Vaticano por videoconferencia.
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El miércoles siguió también de la misma manera la misa celebrada con motivo del 20 aniversario de la muerte de Juan Pablo II. No obstante “aún es prematuro hablar” de la participación del papa, líder de los 1.400 millones de católicos, en las celebraciones de Pascua, la fiesta más importante del calendario cristiano. El domingo de Pascua cae este año el 20 de abril.
Fuente: AFP
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La convalecencia del papa supone un desafío para su imagen pública
- Ciudad del Vaticano, Santa Sede. AFP.
¿Mostrar su fragilidad o hacerse invisible? La convalecencia del papa Francisco ha abierto una nueva etapa en su pontificado y supone un desafío para su imagen pública, que en algunos aspectos evoca la agonía de Juan Pablo II. El pasado 23 de marzo, la primera aparición pública del papa tras cinco semanas de ausencia impresionó.
En silla de ruedas, desde un balcón del hospital Gemelli de Roma, el mundo vio a un hombre de 88 años, debilitado por una doble neumonía que pudo acabar con vida, con rasgos marcados e incapaz de levantar los brazos. Después de balbucear algunas palabras con voz entrecortada, Francisco pareció quedarse sin aire e hizo una mueca. Pocos minutos después, reapareció en un automóvil que lo llevó de regreso al Vaticano con cánulas nasales para poder respirar.
La imagen de sufrimiento recuerda los terribles últimos meses de Juan Pablo II, mudo por una traqueotomía y que murió el 2 de abril de 2005 tras una larga agonía. La salud de los papas siempre ha hecho correr mucha tinta porque ocupan el cargo de por vida, excepto en contados casos de renuncia, y están expuestos a la mirada pública hasta su último aliento.
Juan Pablo II, que había hecho teatro, “usó mucho su cuerpo en su comunicación, desde su elección”, en 1978, dice a la AFP Roberto Regoli, un sacerdote italiano y profesor de historia religiosa en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma. “Era el papa que esquiaba, que nadaba, luego el papa herido y hospitalizado, y finalmente el del larguísimo período de su enfermedad”, recuerda, asegurando que no es el caso de Francisco, que tenía 20 años más cuando fue elegido en 2013.
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“Un equilibrio delicado”
Desde su aparición en público cuando fue dado de alta, el jesuita argentino ha sido casi invisible. Francisco, que nunca quiso bajar su ritmo de trabajo, se ve obligado ahora a un descanso estricto de al menos dos meses, y vive recluido en sus apartamentos de la residencia Santa Marta, en el Vaticano, sin actividad pública.
Pero en medio del año del Jubileo y con la Pascua, la fiesta más importante del calendario católico, acercándose, su presencia sigue siendo muy importante para los fieles. El Vaticano busca un equilibrio entre mostrar a un papa frágil o dejar que su ausencia provoque rumores, sobre todo entre sus adversarios.
“Es un equilibrio delicado”, indica una fuente del Vaticano. “No hace tanto tiempo los papas solo se veían [en público] de vez en cuando, pero era raro. Hoy en día, en una sociedad de la imagen, debemos ser visibles”, agrega. En la era de las redes sociales y la desinformación, la hospitalización de Francisco ha dado lugar a una gran cantidad de teorías de la conspiración, algunas asegurando que había muerto.
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Además, la convalecencia de Francisco es una ruptura para un papa conocido por los baños de multitudes, besando bebés o degustando el mate que le ofrecían los peregrinos. Pese a su enfermedad, desde que entró en el hospital el 14 de febrero, Francisco no ha dejado de tomar decisiones como aprobar canonizaciones, nombrar a obispos o comentar la actualidad de la guerra de Gaza o del terremoto de Birmania.
“Ahora ya no tenemos la imagen del papa, sino la palabra escrita, cuando toda la comunicación del pontificado hasta ahora se basaba en gestos y palabras improvisadas”, apunta Roberto Regoli. A diferencia de Juan Pablo II, condenado por su enfermedad, Francisco todavía puede curarse. En los pasillos del Vaticano, solo reina una palabra: incertidumbre.
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Una radiografía del papa Francisco mostró “una ligera mejoría”
- Ciudad del Vaticano, Santa Sede. AFP.
El papa Francisco, convaleciente en el Vaticano tras más de cinco semanas hospitalizado por una doble neumonía, se sometió a una radiografía de tórax que mostró “una ligera mejoría de su infección pulmonar”, anunció este martes la Santa Sede. El sumo pontífice de 88 años también se sometió a nuevos análisis de sangre que arrojaron resultados “normales”, indicó el servicio de prensa del Vaticano.
El papa argentino fue dado de alta el 23 de marzo y sus médicos le prescribieron una convalecencia de al menos dos meses. La Santa Sede indicó que Francisco continúa con la terapia farmacológica, así como la rehabilitación motora y respiratoria, y que ha mostrado mejoras, en particular en el uso de su voz.
Los médicos habían advertido que el papa tardaría tiempo en recuperar el pleno uso de su voz debido a los daños sufridos por los músculos respiratorios tras la neumonía bilateral que puso en peligro su vida en dos ocasiones. Jorge Bergoglio es asistido “día y noche” por personal médico. Sigue concelebrando misa todos los días en una capilla en el Vaticano.
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También continúa con su trabajo y es capaz de sentarse en su escritorio, pero no recibe visitas, dijo la Santa Sede, que añadió que su estado de ánimo es “bueno”. Francisco puede prescindir de la asistencia de oxígeno durante “breves momentos”, pero sigue recibiéndolo la mayor parte del tiempo, a través de cánulas nasales, con un “flujo elevado” por la noche o cuando siente la necesidad.
Como en las semanas anteriores, no presidirá la audiencia general semanal del miércoles y el texto de su catequesis será transmitido por escrito, precisó la misma fuente. La única aparición pública del papa desde su hospitalización el 14 de febrero fue el 23 de marzo, día en que fue dado de alta del hospital Gemelli de Roma, donde apareció débil, con rasgos marcados y voz frágil.
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El papa aprobó la canonización de la primera santa venezolana
La Iglesia católica tendrá tres nuevos Santos, un nuevo Beato y, desde hoy, también un nuevo Venerable, informó este lunes Vatican News. Francisco autorizó al Dicasterio para las Causas de los Santos a promulgar los decretos que firmó el 28 de marzo. Se exaltará a la monja María del Carmen, fundadora de las Siervas de Jesús, que será la primera santa de Venezuela.
El sacerdote de Bari Carmelo De Palma será beatificado y el presbítero brasileño Giuseppe Antonio Maria Ibiapina se convertirá en venerable. Ignatius Choukrallah Maloyan, arzobispo de Mardin de los armenios, martirizado en 1915 durante el genocidio armenio, y el laico Peter To Rot, mártir que vivió en tierras papúes el siglo pasado, también serán canonizados.
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Natural de Caracas (Venezuela), Carmen Elena Rendíles Martínez es María del Monte Carmelo. Nació el 11 de agosto de 1903 y desde muy pequeña ayudó a su madre a sacar adelante a la familia, tras la muerte de su padre, y se dedicó al apostolado en la parroquia. Sintió la vocación religiosa y se acercó a varios institutos hasta elegir, en 1827, la Congregación de las Siervas de Jesús del Santísimo Sacramento
El 8 de septiembre de 1932 emite los votos perpetuos y es nombrada maestra de novicias. En 1946 fue nombrada Superiora Provincial de la Congregación, que más tarde se convirtió en un instituto secular, pero muchas hermanas latinoamericanas decidieron crear una nueva familia religiosa: la Congregación de las Siervas de Jesús. Tras un accidente de coche en 1974, Carmen pasó los últimos años de su vida en silla de ruedas, falleciendo el 9 de mayo de 1977.
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Beatificada el 16 de junio de 2018, para su canonización, la curación milagrosa, atribuida a su intercesión, de una joven diagnosticada en 2015 de hidrocefalia triventricular idiopática, que requirió la colocación de una válvula de derivación, fue sometida a examen por el Dicasterio para las Causas de los Santos. Fue sometida a varias operaciones y, tras varias hospitalizaciones, su estado de salud se deterioró. Pero un día una tía, que participaba en una celebración eucarística ante la tumba de la Madre Carmen, rezó por su recuperación.
Otros fieles pidieron entonces a la monja que intercediera, y la propia joven enferma participó en una misa en su sepultura, en la capilla del Colegio Belén de Caracas. Tras tocar una imagen de la monja, la enferma mejoró rápidamente, hasta el punto de que el 18 de septiembre comenzó a caminar y a comunicarse, expresando el deseo de ir a dar las gracias a la Madre Carmen. La recuperación de la joven fue completa, estable y duradera, y el suceso se juzgó inexplicable desde el punto de vista científico.