La contaminación por partículas finas causó 238.000 muertes prematuras en la Unión Europea (UE) en 2020, con un alza ligera respecto a 2019 debido a la pandemia, que actuó como agravante de enfermedades pero que también limitó la polución ambiental, según un informe publicado el jueves.

En 2019, las partículas finas, que penetran profundamente en los pulmones, habían causado la muerte prematura de unas 231.000 personas, señala el reporte de la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA).

“En comparación con 2019, el número de muertes prematuras en 2020 atribuibles a la contaminación atmosférica aumentó para las [partículas finas] PM2,5, pero disminuyó para el [dióxido de nitrógeno] NO2 y el [ozono] O3″, agrega. El COVID-19 afectó más duramente a las personas con comorbilidades relacionadas con la contaminación del aire (cánceres, enfermedades pulmonares, diabetes de tipo 2, etc.).

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En lo que respecta a las partículas de ozono (O3), y en especial a las generadas por el tráfico por carretera y las actividades industriales, la tendencia en 2020 fue a la baja, debido a las medidas de confinamiento. Los decesos prematuros por esas causas totalizaron 24.000, una disminución del 3% respecto a 2019.

Para el dióxido de nitrógeno (NO2), gas producido principalmente por vehículos y centrales térmicas, se registraron más de 49.000 muertes prematuras, una disminución de 22% que se explica igualmente en parte por la reducción del tráfico durante la pandemia de covid-19.

La Agencia, con sede en Copenhague, estima que la UE va por buen camino para alcanzar su objetivo de reducir un 55% las muertes prematuras relacionadas con la contaminación por partículas finas en 2030 en comparación con 2005. El número de muertes prematuras en los 27 países del bloque disminuyó un 45% en los últimos 15 años.

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A principios de los años noventa, las partículas finas causaron casi un millón de muertes prematuras en los actuales países de la UE. En 2005, 431.000 personas murieron por esta causa. La contaminación del aire sigue siendo la mayor amenaza ambiental para la salud de los europeos.

Fuente: AFP.

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