El papa Francisco condenó este miércoles la “horrenda crueldad” que golpea a Ucrania, “incluyendo a sus civiles”, en referencia a la “masacre de Bucha”. “Las últimas noticias de la guerra en Ucrania (...) muestran nuevas atrocidades, como la masacre de Bucha, una horrenda crueldad, cometida también contra civiles, mujeres y niños”, dijo el sumo pontífice tras su audiencia general.
“Son víctimas cuya sangre inocente clama al cielo e implora que pongamos fin a esta guerra, que hagamos callar las armas, que cesemos de sembrar muerte y destrucción”, agregó el papa. Minutos después, el papa desplegó una bandera ucraniana ante los miles de fieles reunidos en la sala Pablo VI. “Esta bandera viene de la guerra, de la ciudad martirizada, Bucha”, dijo Francisco, en presencia de varios niños ucranianos y antes de besar la bandera, visiblemente ennegrecida.
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Es la primera declaración del papa tras el reciente descubrimiento de decenas de cadáveres en Bucha, a las puertas de Kiev, tras la retirada de las tropas rusas. Las imágenes han provocado la conmoción y repulsa internacionales. El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, acusó a las fuerzas rusas de haber matado civiles en Bucha, pero el Kremlin ha negado cualquier responsabilidad y afirma que las imágenes son un montaje.
Durante su audiencia, Francisco también lamentó la “impotencia de las organizaciones internacionales” frente al conflicto. “Tras la Segunda Guerra Mundial intentamos fijar las bases de una nueva historia de paz, pero desgraciadamente, la vieja historia de las potencias rivales se ha perpetuado. Y en la guerra actual en Ucrania somos testigos de la impotencia de las organizaciones internacionales”, dijo el papa, que se ha dicho dispuesto a ir a Kiev.
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Fuente: AFP.
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La convalecencia del papa supone un desafío para su imagen pública
- Ciudad del Vaticano, Santa Sede. AFP.
¿Mostrar su fragilidad o hacerse invisible? La convalecencia del papa Francisco ha abierto una nueva etapa en su pontificado y supone un desafío para su imagen pública, que en algunos aspectos evoca la agonía de Juan Pablo II. El pasado 23 de marzo, la primera aparición pública del papa tras cinco semanas de ausencia impresionó.
En silla de ruedas, desde un balcón del hospital Gemelli de Roma, el mundo vio a un hombre de 88 años, debilitado por una doble neumonía que pudo acabar con vida, con rasgos marcados e incapaz de levantar los brazos. Después de balbucear algunas palabras con voz entrecortada, Francisco pareció quedarse sin aire e hizo una mueca. Pocos minutos después, reapareció en un automóvil que lo llevó de regreso al Vaticano con cánulas nasales para poder respirar.
La imagen de sufrimiento recuerda los terribles últimos meses de Juan Pablo II, mudo por una traqueotomía y que murió el 2 de abril de 2005 tras una larga agonía. La salud de los papas siempre ha hecho correr mucha tinta porque ocupan el cargo de por vida, excepto en contados casos de renuncia, y están expuestos a la mirada pública hasta su último aliento.
Juan Pablo II, que había hecho teatro, “usó mucho su cuerpo en su comunicación, desde su elección”, en 1978, dice a la AFP Roberto Regoli, un sacerdote italiano y profesor de historia religiosa en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma. “Era el papa que esquiaba, que nadaba, luego el papa herido y hospitalizado, y finalmente el del larguísimo período de su enfermedad”, recuerda, asegurando que no es el caso de Francisco, que tenía 20 años más cuando fue elegido en 2013.
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“Un equilibrio delicado”
Desde su aparición en público cuando fue dado de alta, el jesuita argentino ha sido casi invisible. Francisco, que nunca quiso bajar su ritmo de trabajo, se ve obligado ahora a un descanso estricto de al menos dos meses, y vive recluido en sus apartamentos de la residencia Santa Marta, en el Vaticano, sin actividad pública.
Pero en medio del año del Jubileo y con la Pascua, la fiesta más importante del calendario católico, acercándose, su presencia sigue siendo muy importante para los fieles. El Vaticano busca un equilibrio entre mostrar a un papa frágil o dejar que su ausencia provoque rumores, sobre todo entre sus adversarios.
“Es un equilibrio delicado”, indica una fuente del Vaticano. “No hace tanto tiempo los papas solo se veían [en público] de vez en cuando, pero era raro. Hoy en día, en una sociedad de la imagen, debemos ser visibles”, agrega. En la era de las redes sociales y la desinformación, la hospitalización de Francisco ha dado lugar a una gran cantidad de teorías de la conspiración, algunas asegurando que había muerto.
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Además, la convalecencia de Francisco es una ruptura para un papa conocido por los baños de multitudes, besando bebés o degustando el mate que le ofrecían los peregrinos. Pese a su enfermedad, desde que entró en el hospital el 14 de febrero, Francisco no ha dejado de tomar decisiones como aprobar canonizaciones, nombrar a obispos o comentar la actualidad de la guerra de Gaza o del terremoto de Birmania.
“Ahora ya no tenemos la imagen del papa, sino la palabra escrita, cuando toda la comunicación del pontificado hasta ahora se basaba en gestos y palabras improvisadas”, apunta Roberto Regoli. A diferencia de Juan Pablo II, condenado por su enfermedad, Francisco todavía puede curarse. En los pasillos del Vaticano, solo reina una palabra: incertidumbre.
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Grupo de rock realiza gira en Ucrania bajo bombardeos rusos
- Vinnytsya, Ukraine. AFP.
En plena guerra, Nadia Kukla dirige la gira de un grupo de rock. Se encarga de los desplazamientos, los boletos, las comidas... pero “el principal desafío”, cuenta la joven ucraniana, son las alarmas aéreas que saltan cada día por los bombardeos rusos. Los Susidy Sterpliat (“Los vecinos tolerarán”), un dúo pop-punk, tienen doce actuaciones previstas en Ucrania en esta primavera boreal.
“Si una alerta aérea dura más de una hora, cancelamos y lo reprogramamos”, explica con voz ronca Nadia Kukla, una ucraniana de 30 años. Los cortes de electricidad son otro problema. Este día, el grupo se prepara para tocar en Vinnytsia, en el centro de Ucrania, en un pub situado no muy lejos de donde el 14 de julio de 2022 hubo un terrible bombardeo ruso contra una sala de conciertos perteneciente al ejército. El ataque dejó 27 muertos, incluyendo tres niños, y 202 heridos. Han pasado casi tres años, pero el edificio sigue ahí, destrozado.
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“Renacimiento”
Frente a esta violencia, en un país lleno de heridas, la resistencia cultural asesta un golpe a ojos y oídos. El espectáculo continúa. En el camerino, poco antes del concierto, el baterista Oleksander Pavlov, de 28 años, y el guitarra Artur Zubarev, de 27, están de muy buen humor. Ambos se juntaron en 2017 en Mikolaiv, en el sur, y desde entonces producen una música “alegre” con letras que “no tienen sentido necesariamente” pero que “dan fuerza” a quien las escucha, según Oleksander.
Desde 2022, según varios actores del sector, la cultura en la Ucrania no ocupada vive un “renacimiento”. El público ha dejado de lado las producciones rusas y rusófonas y tiene verdadera sed por obras nacionales, y las ganancias de los músicos ucranianos en las plataformas de streaming han ido en aumento.
Los Susidy Sterpliat, que al principio cantaban en ruso, se pasaron al ucraniano y, según dice, ahora tienen más seguidores. Aunque rechazan cualquier comparación con los militares que arriesgan su vida en el frente, ambos consideran que su trabajo también se opone a la agresión rusa. “Hay un combate para apoderarse de nuestras tierras, pero también de nuestras cabezas”, subraya Artur. Esta noche, el guitarrista desea “abrazar” a la sala. En el escenario, llevará una camiseta negra transparente, mientras que Oleksander actuará sin camisa y con la cara llena de purpurina.
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Punk anti-Kremlin
Al concierto han venido unas 260 personas, muchas de ellas adolescentes. Como teloneros actúan los Krash Test, un trío punk de Sumy, una región del noreste muy devastada por las bombas rusas. Uno de sus temas trata sobre “una neonazi”, una “ucraniana típica” que “bebe sangre de bebés rusos”; una burla al Kremlin, que asegura que en Ucrania está luchando contra los herederos de Hitler.
Varias veces, la multitud exclama: “Nakhouï soussidiv!” (“¡Que se jodan los vecinos!”), un lema contra Rusia que, al tiempo, hace alusión al dúo cabeza de cartel. Y entonces llegan los Susidy Sterpliat, que ofrecen más de hora y cuarto de furia, gritos y saltos de alegría. En un momento dado, unas bragas, sin que se sepa de quién son, caen en el escenario.
El dúo toca una oda a la borrachera, una balada nostálgica sobre el verano de 2021, meses antes de que empezara la invasión rusa; un tema sobre “la dependencia” que corea toda la sala... Antes de terminar, se celebra una subasta cuyos beneficios irán destinados a los médicos de la brigada Azov, una unidad formada en 2014 por ultranacionalistas que se han granjeado fama de héroes desde que comenzó la invasión.
Calzoncillos en venta
La primera oferta: entradas gratuitas y el derecho a tomar unas copas con los Susidy Sterpliat, por los que dos personas acaban pagando 15.000 grivnas (362 dólares) y 11.000 grivnas (265 dólares) respectivamente, unas sumas importantes en Ucrania. Al final, el baterista Oleksander se quita sus calzoncillos de golpe, delante de todos (aunque lleva otros puestos) y también los subasta.
La prenda se vende por 3.000 grivnas (unos 72 dólares) y se la lleva Anastassia, de 17 años, que asegura haber sentido “las mejores emociones posibles” durante el concierto. A Nazar, de 19 años, la música le ayuda a olvidar “la locura del ambiente”. “La situación es muy estresante, muchos familiares combaten. Esto permite alejarse de eso y volver a la época de antes de la guerra”, cuenta. En unas horas, el grupo volverá a echarse a la carretera. Próxima parada: Odesa.
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Una radiografía del papa Francisco mostró “una ligera mejoría”
- Ciudad del Vaticano, Santa Sede. AFP.
El papa Francisco, convaleciente en el Vaticano tras más de cinco semanas hospitalizado por una doble neumonía, se sometió a una radiografía de tórax que mostró “una ligera mejoría de su infección pulmonar”, anunció este martes la Santa Sede. El sumo pontífice de 88 años también se sometió a nuevos análisis de sangre que arrojaron resultados “normales”, indicó el servicio de prensa del Vaticano.
El papa argentino fue dado de alta el 23 de marzo y sus médicos le prescribieron una convalecencia de al menos dos meses. La Santa Sede indicó que Francisco continúa con la terapia farmacológica, así como la rehabilitación motora y respiratoria, y que ha mostrado mejoras, en particular en el uso de su voz.
Los médicos habían advertido que el papa tardaría tiempo en recuperar el pleno uso de su voz debido a los daños sufridos por los músculos respiratorios tras la neumonía bilateral que puso en peligro su vida en dos ocasiones. Jorge Bergoglio es asistido “día y noche” por personal médico. Sigue concelebrando misa todos los días en una capilla en el Vaticano.
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También continúa con su trabajo y es capaz de sentarse en su escritorio, pero no recibe visitas, dijo la Santa Sede, que añadió que su estado de ánimo es “bueno”. Francisco puede prescindir de la asistencia de oxígeno durante “breves momentos”, pero sigue recibiéndolo la mayor parte del tiempo, a través de cánulas nasales, con un “flujo elevado” por la noche o cuando siente la necesidad.
Como en las semanas anteriores, no presidirá la audiencia general semanal del miércoles y el texto de su catequesis será transmitido por escrito, precisó la misma fuente. La única aparición pública del papa desde su hospitalización el 14 de febrero fue el 23 de marzo, día en que fue dado de alta del hospital Gemelli de Roma, donde apareció débil, con rasgos marcados y voz frágil.
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El papa aprobó la canonización de la primera santa venezolana
La Iglesia católica tendrá tres nuevos Santos, un nuevo Beato y, desde hoy, también un nuevo Venerable, informó este lunes Vatican News. Francisco autorizó al Dicasterio para las Causas de los Santos a promulgar los decretos que firmó el 28 de marzo. Se exaltará a la monja María del Carmen, fundadora de las Siervas de Jesús, que será la primera santa de Venezuela.
El sacerdote de Bari Carmelo De Palma será beatificado y el presbítero brasileño Giuseppe Antonio Maria Ibiapina se convertirá en venerable. Ignatius Choukrallah Maloyan, arzobispo de Mardin de los armenios, martirizado en 1915 durante el genocidio armenio, y el laico Peter To Rot, mártir que vivió en tierras papúes el siglo pasado, también serán canonizados.
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Natural de Caracas (Venezuela), Carmen Elena Rendíles Martínez es María del Monte Carmelo. Nació el 11 de agosto de 1903 y desde muy pequeña ayudó a su madre a sacar adelante a la familia, tras la muerte de su padre, y se dedicó al apostolado en la parroquia. Sintió la vocación religiosa y se acercó a varios institutos hasta elegir, en 1827, la Congregación de las Siervas de Jesús del Santísimo Sacramento
El 8 de septiembre de 1932 emite los votos perpetuos y es nombrada maestra de novicias. En 1946 fue nombrada Superiora Provincial de la Congregación, que más tarde se convirtió en un instituto secular, pero muchas hermanas latinoamericanas decidieron crear una nueva familia religiosa: la Congregación de las Siervas de Jesús. Tras un accidente de coche en 1974, Carmen pasó los últimos años de su vida en silla de ruedas, falleciendo el 9 de mayo de 1977.
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Beatificada el 16 de junio de 2018, para su canonización, la curación milagrosa, atribuida a su intercesión, de una joven diagnosticada en 2015 de hidrocefalia triventricular idiopática, que requirió la colocación de una válvula de derivación, fue sometida a examen por el Dicasterio para las Causas de los Santos. Fue sometida a varias operaciones y, tras varias hospitalizaciones, su estado de salud se deterioró. Pero un día una tía, que participaba en una celebración eucarística ante la tumba de la Madre Carmen, rezó por su recuperación.
Otros fieles pidieron entonces a la monja que intercediera, y la propia joven enferma participó en una misa en su sepultura, en la capilla del Colegio Belén de Caracas. Tras tocar una imagen de la monja, la enferma mejoró rápidamente, hasta el punto de que el 18 de septiembre comenzó a caminar y a comunicarse, expresando el deseo de ir a dar las gracias a la Madre Carmen. La recuperación de la joven fue completa, estable y duradera, y el suceso se juzgó inexplicable desde el punto de vista científico.