Afganistán “probablemente” caiga en una guerra civil, dijo un alto jefe militar estadounidense, advirtiendo que esas condiciones podrían permitir un resurgimiento de grupos terroristas en el país.
A medida que las tropas estadounidenses se retiraban, los talibanes tomaron control de Afganistán en una campaña relámpago, y solo la provincia septentrional de Panshir resiste a los islamistas radicales. “Mi estimación militar (...) es que es probable que se den las condiciones para una guerra civil”, dijo el sábado a Fox News el jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, el general Mark Milley.
Leé también: Biden ordena liberar documentos secretos del 9/11
Milley expresó dudas de que los talibanes, que aún deben formar un gobierno, serán capaces de consolidar el poder y mantener una gobernabilidad efectiva. “Pienso que, por lo menos, hay una muy fuerte probabilidad de una guerra civil” que podría conducir a “una reconstrucción de Al Qaida o a un crecimiento de ISIS [el grupo Estado Islámico] o de otros grupos terroristas”, dijo.
“Es muy probable que veamos un resurgimiento del terrorismo proveniente de esa región en general dentro de 12, 24 o 36 meses”, añadió. Estados Unidos invadió Afganistán y derrocó al primer gobierno talibán en 2001 tras los atentados del 11 de setiembre conducidos por Al Qaida, que era protegido en ese país.
Te puede interesar: La cadena Tolo News de Afganistán, activa pese a los temores y las amenazas
Gobiernos occidentales temen que Afganistán se convierta nuevamente en un santuario para grupos extremistas determinados a lanzar ataques en su contra. Estados Unidos afirma que será capaz de contrarrestar cualquier amenaza a su seguridad en Afganistán.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
Los talibanes desmontan una emisora de radio para mujeres
Las autoridades talibanas de Afganistán allanaron ayer martes la emisora de radio Begum, destinada al público femenino, arrestando a dos empleados, informó la emisora, y el ministerio de Información indicó que las operaciones de la estación fueron suspendidas.
“Agentes de la Dirección General de Inteligencia (GDI), con la asistencia de representantes del ministerio de Información y Cultura, allanaron hoy las instalaciones de Begum en Kabul”, indicó un comunicado de la emisora, pidiendo la pronta liberación de su personal.
También indicó que las autoridades talibanas retuvieron al personal mientras registraban la oficina, confiscando computadoras, discos duros y teléfonos, y deteniendo a dos empleados masculinos “que no ocupan ningún cargo de alta dirección”.
Lea más: USAID pone en licencia a todo su personal mundial
La emisora precisó que no haría más comentarios por temor a la seguridad de los empleados detenidos, y pidió que las autoridades “cuiden a nuestros colegas y los liberen lo antes posible”. En un comunicado en la red social X el ministerio de Información talibán precisó que la emisora había sido suspendida por múltiples violaciones y por haber proporcionado “materiales y programas a una estación de televisión con sede en el extranjero”, señaló.
“Debido a la violación de la política de transmisión y el uso indebido de la licencia” la emisión fue suspendida hoy “para que los documentos relacionados puedan ser evaluados cuidadosamente y se tome una decisión final”, subrayó. Radio Begum afirmó que nunca se involucró en ninguna actividad política y que está “comprometida con servir al pueblo afgano y, más específicamente, a las mujeres”.
La emisora fue fundada el 8 de marzo de 2021, Día Internacional de la Mujer, cinco meses antes de que los talibanes tomaran el poder, derrocando al gobierno respaldado por Estados Unidos. Las autoridades han impuesto restricciones generalizadas a las mujeres, excluyéndolas de la vida pública con reglas que la ONU denomina “apartheid de género”.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
El rubab, un patrimonio cultural reprimido por los talibanes
- Por Susannah Walden y Qubad Wali.
En su taller en la ciudad afgana de Herat, Sakhi ha trabajado durante décadas fabricando rubabs, un instrumento musical de cuerdas emblemático de Asia Central. Y aunque los talibanes quieren silenciar la música, él se mantiene firme en su oficio. “Sólo conozco este trabajo y necesito obtener dinero de alguna forma”, comentó Sakhi, rodeado de rubabs en diferentes etapas de conclusión.
Pero lo que más aprecia es el “valor cultural”, dice el artesano de una cincuentena de años, cuyo nombre fue cambiado por motivos de seguridad, al igual que otros consultados por AFP. “El valor de este trabajo para mí es (...) la herencia que encierra. La herencia no debe perderse”, expresó.
La agencia cultural de la ONU, Unesco, reconoció en diciembre al arte de fabricar y tocar el rubab como patrimonio cultural intangible de Afganistán, Irán, Tayikistán y Uzbekistán. Fabricado con madera seca de morera y a veces incrustado de nácar, el rubab es uno de los instrumentos más antiguos de la región, y su sonido vibrante data de miles de años.
Lea más: “Necesitas ser feliz”, el grafiti que moviliza a la reflexión en La Habana
Pero esa herencia en Afganistán está amenazada por la prohibición casi total a la música impuesta por los talibanes, quienes consideran que contraviene su estricta interpretación de la ley islámica. Desde que llegaron al poder en 2021, los talibanes prohibieron la música en público, desde las presentaciones en vivo hasta las pistas grabadas en restaurantes, vehículos, radios o televisión.
Cerraron las escuelas de música y destruyeron instrumentos y equipos musicales. Numerosos músicos afganos huyeron por temor o por necesidad de trabajar. Los talibanes han instado a los músicos a orientar su talento a la poesía islámica y los cantos sin acompañamiento, la única forma musical que autorizan.
“Paz al alma”
Gull Agha, un aficionado al rubab, tiene los restos del instrumento que los talibanes quebraron. La policía talibana de la moralidad también destruyó uno de los rubabs de Gull Agha, quien fue obligado a jurar que no volvería a tocar. Pero a veces rasguea un rubab para los turistas que visitan Herat, un centro artístico y cultural en Afganistán.
“Lo que más me motiva a seguir tocando el rubab es contribuir con Afganistán, no debemos dejar que se olviden las habilidades de nuestro país”, manifestó. Pero teme que este arte se atrofie con la salida de los músicos al exterior y el abandono de sus exalumnos. “Es nuestro deber legarle nuestra música a las próximas generaciones, como nuestros ancestros nos la legaron a nosotros”, comentó Gull Agha, de 40 años. “El rubab es un arte... el arte le da paz al alma”.
Mohsen, quien fue miembro del sindicato de artistas, contuvo las lágrimas al recordar cómo los músicos eran “una presencia constante en los momentos alegres de la vida de la gente”. “Lamentablemente, la felicidad ha sido arrebatada del país y de los artistas”, dijo. Mohsen aún cree en el futuro del rubab en Afganistán, y asegura que músicos dentro y fuera del país buscan mantener viva la tradición musical. “La gente ya no toca por dinero, toca por llevar alegría a otros”, expresó. “Ninguna fuerza, ninguna persona, ningún sistema puede silenciar su sonido”.
Lea también: El conserje de Los Ángeles que desafió a los incendios con mangueras y baldes
Música eterna
Majid solía tocar el rubab en muchos sitios de la capital Kabul. Pero no ha tocado el instrumento en más de tres años por temor a que lo escuchen, hasta una tarde de diciembre en que tomó el rubab en el patio de su casa. Hizo sonar las cuerdas, pero se detuvo abruptamente cuando se abrió la puerta del patio, temeroso de que fueran los talibanes.
Parte de su rubab fue quebrado por los talibanes cuando llegaron al poder, pero lo reparó hasta donde pudo. “Mientras tenga vida, lo tendré conmigo, y espero que mis hijos lo mantengan (...) Pase lo que pase, la cultura del rubab no se perderá”, asegura este hombre de 46 años. “La música nunca se pierde. Como dicen, ‘no puede haber muerte sin lágrimas ni boda sin música’”.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
Los talibanes prohíben en Afganistán construir ventanas donde se vean mujeres
El jefe supremo de los talibanes prohibió construir ventanas en lugares residenciales desde donde se pueda ver a mujeres, y recomienda obstruir las que ya existen, para prevenir la “obscenidad”. Según un comunicado publicado la noche del sábado por Zabihullah Mujahid, el portavoz del gobierno talibán, los nuevos edificios que se construyan a partir de ese día no podrán tener ventanas por las que se pueda ver “el patio, la cocina, los pozos comunes y otros lugares que suelen utilizar las mujeres”.
“El ver a mujeres trabajando en las cocinas, patios o sacando agua de un pozo puede generar actos obscenos”, prosigue el documento difundido por Mujahid en la red social X, escrito en parte en árabe, darí y pastún. Los ayuntamientos y otras autoridades competentes deberán vigilar las obras para asegurarse de que no sea posible ver el hogar de sus vecinos, describe el comunicado.
En el caso de que ya existan ventanas, los talibanes invitan a los propietarios a construir un muro u obstruir las vistas, para “evitar causar molestias a los vecinos” según indica el decreto. Desde el retorno de los talibanes al mando del país en 2021, las mujeres han sido progresivamente expulsadas de los espacios públicos, algo que las Naciones Unidas describieron como “un apartheid de género”.
Lea más: Jefe de la OMS escapa por poco de morir durante bombardeo en Yemen
En la actualidad, las mujeres afganas no pueden ir a parques, gimnasios, centros de belleza, ni salir de sus casas sin un acompañante. Tampoco se les permite cursar estudios secundarios o superiores, y están obligadas a abandonar su educación al acabar la primaria.
Una ley reciente prohibió a las mujeres cantar o recitar poesía, en aras de una aplicación ultraconservadora de la ley islámica, como muchas otras directivas de los talibanes. Esta ley incita a las mujeres a ocultar bajo un velo sus voces y cuerpos fuera de sus hogares. Varias estaciones de radio y televisión dejaron de emitir voces femeninas. El gobierno talibán asegura que la ley islámica “garantiza” los derechos de los afganos y afganas.
Fuente: AFP.
Lea también: Trump apoya visas para trabajadores calificados en EE. UU.
Dejanos tu comentario
Afganistán promete respuesta a ataque pakistaní que causó 46 muertos
Al menos 46 personas murieron en el este de Afganistán en unos bombardeos del vecino Pakistán, que los presentó este miércoles como operaciones contra “escondites de terroristas”. Pakistán afirma que algunos grupos armados, como los talibanes pakistaníes de la organización TTP, utilizan el territorio afgano a modo de retaguardia para llevar a cabo atentados.
La semana pasada, 16 soldados pakistaníes murieron en un ataque a una base militar cerca de la porosa frontera con Afganistán. El atentado fue reivindicado por los talibanes pakistaníes. “Ayer noche (martes) hubo bombardeos pakistaníes en el distrito de Barmal, en la provincia de Paktika”, denunció este miércoles el portavoz del gobierno talibán afgano, Zabihulá Mujahid.
Lea más: El año de la eternidad para Fujimori, Liam Payne, Alain Delon, Maggie Smith...
“El número total de mártires es de 46, en su mayoría mujeres y niños”, indicó el portavoz a AFP, precisando que hubo también seis heridos. El gobierno talibán de Kabul niega que haya grupos armados extranjeros utilizando su territorio para preparar atentados, y el ministerio de Defensa prometió responder a esta “clara agresión” por parte de Islamabad.
“El emirato islámico no dejará sin respuesta este ataque cobarde”, indicó el ministerio en un comunicado la noche del martes. Un responsable del aparato de seguridad de Pakistán afirmó que los ataques del martes fueron llevados a cabo por aviones y drones contra “escondites de terroristas”.
Lea también: Accidente aéreo en Kazajistán deja 38 muertos
La fuente rechazó la afirmación de Kabul de que murieron civiles, y sostuvo en cambio que perecieron al menos 20 talibanes pakistaníes. La fuente atribuyó en parte el operativo al atentado del 21 de diciembre contra una base militar, y enfatizó que hay “pruebas creíbles de que el régimen talibán facilita el tránsito de combatientes de Tehrik e Taliban Pakistan (TTP) a través la frontera, para que lleven a cabo atentados en Pakistán”.
“Estas operaciones (en Afganistán) seguirán si es necesario, y cuando sea necesario”, advirtió. Malil, un habitante de Barmal, en Afganistán, contó a AFP que “dos o tres casas” fueron alcanzadas por un bombardeo la noche del martes. “En una casa murieron 18 personas, una familia entera”, dijo este vecino.
Fuente: AFP.