El papa Francisco beatificará a la religiosa peruana María Agustina Rivas López, asesinada en 1990 por la guerrilla maoísta Sendero Luminoso, anunció este sábado el Vaticano.
El pontífice argentino reconoce “el martirio” de María Agustina Rivas López, conocida como “Aguchita”, miembro de la Congregación de Nuestra Señora de la Caridad del Buen Pastor, indica un comunicado de la Santa Sede.
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Nacida Antonia Luzmila en Coracora en 1920, la religiosa fue asesinada en La Florida, en el norte de Perú el 27 de septiembre de 1990. Estaba comprometida con la defensa de la tribu amazónica ashaninka, diezmada a principios del siglo XX por la explotación del caucho y la destrucción de su bosque, así como por la enfermedad y la esclavitud.
La religiosa peruana dedicaba particularmente esfuerzos a la educación de las jóvenes de esta tribu, según la agencia Vatican News. La fecha de su beatificación no fue precisada.
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Fuente: AFP.
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Papa Francisco designa a un nuevo obispo de Misiones y Ñeembucú
El papa Francisco designó a un nuevo obispo para la diócesis de Misiones y Ñeembucú. Se trata de Omar López Benítez, quien actualmente es párroco de la parroquia Inmaculada Concepción de María de Carapeguá. La noticia fue comunicada ayer sábado desde la parroquia catedral San Juan Bautista, en una conferencia de prensa ofrecida por el padre Pedro Juan Maidana.
“Va a llevar un tiempo de dos meses de preparación, un tiempito más de espera porque vamos a prepararnos para recibir a este sacerdote”, comentó el párroco. Precisó que proyectan la ceremonia para los primeros días de junio.
La comunicación en nuestro país la dio el nuncio apostólico (representante del papa en Paraguay) monseñor Vincenzo Turturro.
PRIMER OBISPO
Esta decisión del papa Francisco se suma a otra muy reciente. La que data del 22 de marzo, fecha en que dispuso la creación de la diócesis de Caazapá, donde nombró a monseñor Marcelo Benítez Martínez, quien se convirtió en el primer obispo de esta ciudad.
Hasta antes de este nombramiento, Benítez Martínez se desempeñaba como vicario para Paraguay de la Provincia de la Asunción de la Santísima Virgen. De esa manera la diócesis de Caazapá será desmembrada de la diócesis de Villarrica del Espíritu Santo, lo que implica que los recursos y bienes serán repartidos entre las dos, en función a número de habitantes y otros criterios, tal como se dispuso tras el nombramiento de Benítez Martínez.
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Nombraron como obispo de la Diócesis de Misiones y Ñeembucú al padre Osmar López
Este sábado, desde la Santa Sede se anunció que el Papa Francisco nombró al reverendo padre, Osmar López Benítez, como el nuevo obispo de la Diócesis de San Juan Bautista de las Misiones y Ñeembucú. Hasta ahora el Padre López se encontraba desempeñándose como párroco de la Catedral Inmaculada Concepción de María, de Carapeguá.
El nuevo obispo tiene 50 años y es oriundo de la ciudad de Maciel, del Departamento de Caazapá. El mismo inició su formación en el Seminario Mayor de la Congregación del Sagrado Corazón de Jesús; posteriormente, dejó la mencionada congregación para continuar su formación en el Seminario Mayor nacional.
Fue ordenado sacerdote el 22 de diciembre del 2001, incardinándose en la Diócesis de Carapeguá. De la Universidad Alberto Hurtado de Santiago de Chile obtuvo un máster en Acompañamiento Psicológico-Espiritual y un diploma en Animación Bíblica de la Pastoral en la Universidad Católica Nuestra Señora de la Asunción.
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Durante su vida como sacerdote, el Padre Osmar López Benítez se desempeñó en los siguientes cargos: Vicario parroquial en el 2002, administrador parroquial en el 2003 y párroco desde el 2004 al 2010 de la Catedral de Carapeguá.
Además, fue párroco de Santo Tomás Apóstol de Paraguarí en el 2012, administrador diocesano de Carapeguá del 2015 al 2018, vicario pastoral de la diócesis; desde 2022 hasta la actualidad, párroco de la Catedral Inmaculada Concepción de María de Carapeguá.
Su designación como el nuevo obispo de la Diócesis de San Juan Bautista de las Misiones y Ñeembucú obedece también a la necesidad de mantener activo el circuito pastoral y atender a los fieles.
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El papa Francisco “presenta ligeras mejoras” y se espera una aparición pública el domingo
La salud del papa Francisco, que sigue convaleciente tras su doble neumonía, presentó “ligeras mejoras”, anunció este viernes el Vaticano, y sugirió que el pontífice de 88 años podría hacer una aparición pública el domingo.
“La situación del papa presenta nuevas ligeras mejoras en cuanto a respiración, motricidad y uso de la voz”, dijo el servicio de prensa, destacando también análisis de sangre positivos. Los médicos habían advertido que se necesitaría tiempo para que el papa argentino recupere el pleno uso de su voz debido al daño en los músculos respiratorios tras su neumonía bilateral, que puso en peligro su vida en dos ocasiones.
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Jorge Bergoglio no ha aparecido en público desde su regreso al Vaticano el 23 de marzo, después de más de cinco semanas de hospitalización en el hospital Gemelli de Roma. Aunque sigue convaleciente, el servicio de prensa sugirió que podría hacer una aparición durante la tradicional oración dominical del Ángelus, pero en una “modalidad diferente”. El último Ángelus público del papa fue el 9 de febrero.
Esta oración, recitada por el papa en público desde una ventana del palacio apostólico con vistas a la plaza de San Pedro, es una ocasión para que comente la actualidad mundial. Pero desde el 9 de febrero solo se ha difundida una versión escrita.
Según el Vaticano, el papa, que se encuentra “de buen ánimo” y “continúa trabajando”, siguió este viernes una ceremonia religiosa de Cuaresma celebrada en la sala Pablo VI del Vaticano por videoconferencia.
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El miércoles siguió también de la misma manera la misa celebrada con motivo del 20 aniversario de la muerte de Juan Pablo II. No obstante “aún es prematuro hablar” de la participación del papa, líder de los 1.400 millones de católicos, en las celebraciones de Pascua, la fiesta más importante del calendario cristiano. El domingo de Pascua cae este año el 20 de abril.
Fuente: AFP
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La convalecencia del papa supone un desafío para su imagen pública
- Ciudad del Vaticano, Santa Sede. AFP.
¿Mostrar su fragilidad o hacerse invisible? La convalecencia del papa Francisco ha abierto una nueva etapa en su pontificado y supone un desafío para su imagen pública, que en algunos aspectos evoca la agonía de Juan Pablo II. El pasado 23 de marzo, la primera aparición pública del papa tras cinco semanas de ausencia impresionó.
En silla de ruedas, desde un balcón del hospital Gemelli de Roma, el mundo vio a un hombre de 88 años, debilitado por una doble neumonía que pudo acabar con vida, con rasgos marcados e incapaz de levantar los brazos. Después de balbucear algunas palabras con voz entrecortada, Francisco pareció quedarse sin aire e hizo una mueca. Pocos minutos después, reapareció en un automóvil que lo llevó de regreso al Vaticano con cánulas nasales para poder respirar.
La imagen de sufrimiento recuerda los terribles últimos meses de Juan Pablo II, mudo por una traqueotomía y que murió el 2 de abril de 2005 tras una larga agonía. La salud de los papas siempre ha hecho correr mucha tinta porque ocupan el cargo de por vida, excepto en contados casos de renuncia, y están expuestos a la mirada pública hasta su último aliento.
Juan Pablo II, que había hecho teatro, “usó mucho su cuerpo en su comunicación, desde su elección”, en 1978, dice a la AFP Roberto Regoli, un sacerdote italiano y profesor de historia religiosa en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma. “Era el papa que esquiaba, que nadaba, luego el papa herido y hospitalizado, y finalmente el del larguísimo período de su enfermedad”, recuerda, asegurando que no es el caso de Francisco, que tenía 20 años más cuando fue elegido en 2013.
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“Un equilibrio delicado”
Desde su aparición en público cuando fue dado de alta, el jesuita argentino ha sido casi invisible. Francisco, que nunca quiso bajar su ritmo de trabajo, se ve obligado ahora a un descanso estricto de al menos dos meses, y vive recluido en sus apartamentos de la residencia Santa Marta, en el Vaticano, sin actividad pública.
Pero en medio del año del Jubileo y con la Pascua, la fiesta más importante del calendario católico, acercándose, su presencia sigue siendo muy importante para los fieles. El Vaticano busca un equilibrio entre mostrar a un papa frágil o dejar que su ausencia provoque rumores, sobre todo entre sus adversarios.
“Es un equilibrio delicado”, indica una fuente del Vaticano. “No hace tanto tiempo los papas solo se veían [en público] de vez en cuando, pero era raro. Hoy en día, en una sociedad de la imagen, debemos ser visibles”, agrega. En la era de las redes sociales y la desinformación, la hospitalización de Francisco ha dado lugar a una gran cantidad de teorías de la conspiración, algunas asegurando que había muerto.
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Además, la convalecencia de Francisco es una ruptura para un papa conocido por los baños de multitudes, besando bebés o degustando el mate que le ofrecían los peregrinos. Pese a su enfermedad, desde que entró en el hospital el 14 de febrero, Francisco no ha dejado de tomar decisiones como aprobar canonizaciones, nombrar a obispos o comentar la actualidad de la guerra de Gaza o del terremoto de Birmania.
“Ahora ya no tenemos la imagen del papa, sino la palabra escrita, cuando toda la comunicación del pontificado hasta ahora se basaba en gestos y palabras improvisadas”, apunta Roberto Regoli. A diferencia de Juan Pablo II, condenado por su enfermedad, Francisco todavía puede curarse. En los pasillos del Vaticano, solo reina una palabra: incertidumbre.