Inglaterra, sometida como el resto del Reino Unido a otra ola imparable de coronavirus impulsada por una cepa más contagiosa, entrará en un tercer confinamiento total que incluirá el cierre de las escuelas, anunció el lunes el primer ministro Boris Johnson.
Ante el “riesgo de que los servicios de sanidad se vean superados”, se impondrá a los habitantes quedarse en casa salvo para cuestiones básicas a partir del miércoles y al menos hasta mediados de febrero, precisó. Escocia había anunciado poco antes un confinamiento total desde medianoche y durante todo enero.
Lea más: Helen Mirren: pandemia puede dejar a trabajadores teatrales sin hogar
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
Carlos III canceló compromisos por efectos secundarios del cáncer
- Londres, Reino Unido. AFP.
El rey Carlos III abandonó ayer viernes su residencia de Londres en coche, sonriente, tras pasar el jueves un control en un hospital, afectado por “efectos secundarios” relacionados con el tratamiento contra el cáncer que padece. Tras este susto, que una fuente cercana a la realeza describió como “un pequeño bache en un camino que claramente va en la dirección correcta”, el monarca canceló todos sus compromisos del jueves por la tarde y también los actos programados el viernes.
Esto es lo que se sabe sobre el último problema de salud del rey de 76 años, anunciado a las 21:00 GMT del jueves por el Palacio de Buckingham. El rey estaba siendo sometido el jueves por la mañana a sus cuidados semanales contra el cáncer cuando se vio afectado por “efectos secundarios” relacionados con el tratamiento. El soberano fue puesto “brevemente en observación” en la London Clinic, donde recibe tratamiento desde que le fuera diagnosticada la enfermedad en febrero de 2024.
Tras su paso por el hospital, regresó a su residencia londinense de Clarence House y, siguiendo el consejo de sus médicos, canceló sus compromisos de la tarde del jueves “como medida de precaución”. Ese día debía recibir las credenciales de tres embajadores. También anuló sus cuatro actos programados el viernes en Birmingham, 200 kilómetros al norte de Londres.
Lea más: Italia limita naturalización hereditaria afectando a miles de argentinos
La reina Camila no estaba con él cuando acudió al hospital. El monarca apenas interrumpió sus tareas, trabajando en su despacho y realizando varias llamadas telefónicas desde Clarence House el jueves por la noche. Carlos III salió de Clarence House en coche el viernes por la mañana, sonriendo y saludando al público.
El viaje del rey y su esposa Camila a Italia, previsto del 7 al 10 de abril (que coincidirá con su vigésimo aniversario de boda) no se vería afectado en principio. Para priorizar su recuperación antes de este viaje, la agenda del rey podría verse ligeramente reducida en los próximos días.
El rey reanudó progresivamente sus actividades a finales de abril de 2024, dos meses y medio después de que se anunciara su cáncer, mientras continuaba con su tratamiento semanal. “Todavía estoy vivo”, bromeó antes de Navidad cuando le preguntaron por su salud en una recepción.
Tuvo una agenda cargada en marzo. Pasó tres días en Irlanda del Norte, recibió al presidente ucraniano Volodimir Zelenski, así como al primer ministro canadiense saliente Justin Trudeau y luego a su sucesor, Mark Carney. También dio la bienvenida a unos 400 miembros de la prensa en el Palacio de Buckingham el miércoles.
Lea también: El hemisferio norte observa un eclipse parcial de sol
Lo que no se sabe
El Palacio de Buckingham nunca especificó qué tipo de cáncer tenía el rey. El palacio defiende su falta de transparencia debido al derecho a la privacidad del monarca y al cargo que ocupa como jefe de Estado. Buckingham tampoco dio nunca detalles de su tratamiento, guardando también silencio el jueves sobre cuáles fueron los “efectos secundarios” que obligaron a su paso por el hospital.
Pat Price, una oncóloga entrevistada este viernes por AFP, afirma que estos efectos secundarios son habituales en los tratamientos médicos. La especialista considera, basándose en la comunicación real, que el monarca sufrió “efectos secundarios leves”, que podrían ser “escalofríos, fiebre, malestar o náuseas”. “Desaparecen después del tratamiento. Si todo va bien y no hay indicios de algo más grave, los pacientes pueden volver rápidamente a su vida normal”, explica Pat Price.
Dejanos tu comentario
Londres celebra los 25 años de su emblemática “London Eye”
- Londres, Reino Unido. AFP.
El “London Eye”, la gran noria de 135 metros de altura instalada desde el año 2000 a orillas del Támesis, en el sur de Londres, celebra este domingo su 25º aniversario, para sorpresa de la arquitecta que la diseñó. “Nunca hubiera imaginado que todavía estaría aquí 25 años después”, afirma a la AFP la arquitecta británica Julia Barfield, quien, junto con su difunto esposo y socio David Marks, impulsó la creación del London Eye.
Desde una de las cápsulas de cristal de la noria, con el Parlamento británico al fondo, Julia Barfield explica que el objetivo inicial era encontrar una forma impresionante de ver la ciudad. Pero la arquitecta expresa su sorpresa al comprobar que la gente sigue subiendo para disfrutar de la vista, “lo cual era fundamentalmente el objetivo del proyecto”.
Con un precio de 42 libras (unos 53 dólares), el London Eye sigue siendo una de las atracciones de pago más visitadas del país. Cada año, alrededor de 3,5 millones de turistas pagan la entrada para una excursión de media hora con vistas panorámicas.
“Fue impresionante”, afirma Leonardo Manuel, un turista peruano de 13 años que viaja con su familia por primera vez a Europa. “Venir a Londres era uno de mis sueños. Pudimos ver toda la ciudad, despacio, tomándonos el tiempo para admirarla”, añade.
Lea más: El papa Francisco pasó una “noche tranquila”, informa el Vaticano
Concebida como algo temporal
Subida en su creación más famosa, Julia Barfield nunca imaginó que el London Eye se convertiría en un ícono del diseño. El London Eye fue concebido originalmente como una construcción temporal de cinco años para conmemorar la llegada del nuevo milenio. Hoy su silueta está estampada en objetos de recuerdo de Londres, dibujada por artistas callejeros y fotografiada por doquier en selfis. Pero su futuro no siempre estuvo asegurado.
Rechazada su idea durante una convocatoria de proyectos de un nuevo monumento en la ciudad para celebrar el inicio del año 2000, Julia Barfield y David Marks no se dieron por vencidos y trabajaron duro durante años para obtener financiación para esta ambiciosa idea, explica la arquitecta.
Los creadores querían concebir una sensación de emoción en los visitantes al ver la estructura “y que se preguntaran cómo lo habíamos diseñado”, explica Julia Barfield. Con 135 metros de alto, 120 de ancho y 32 cabinas, cada una de las cuales representa uno de los distritos de la ciudad de Londres y con capacidad para albergar hasta 25 personas, el London Eye es un gigante de acero.
Lea también: Ecuador busca abrir una oficina diplomática en Jerusalén
Izada dos veces
Esta inusual estructura requirió una serie de innovaciones tanto técnicas como materiales. Para las góndolas hubo que importar desde Venecia vidrios curvados especiales. Las distintas piezas fueron transportadas por vía fluvial a lo largo del Támesis. Los obreros tuvieron que trabajar sobre el agua para montar la noria.
Finalmente, inspirándose en las técnicas utilizadas para instalar plataformas petroleras en el Mar del Norte, la noria fue izada lentamente. Y se tuvo que levantar dos veces, porque los cables cedieron durante el primer intento. La estructura era demasiado pesada. Otros problemas técnicos obligaron al público a esperar varios meses antes de poder subir a la Noria del Milenio.
Pero el London Eye se ha unido a una serie de nuevos edificios en la capital británica para saludar la llegada de una nueva era, como el Millennium Dome, el Millennium Bridge y la Tate Modern Gallery. Así, en el momento del cambio de milenio, cuando los londinenses hablaban del problema informático Y2K y “Baby One More Time” de Britney Spears era el single más vendido del año, el London Eye se convirtió en la noria más grande del mundo.
Dejanos tu comentario
Enciso e Ipswich visitan al Liverpool
El ofensivo paraguayo Julio Enciso, decido a tener mayor oportunidad en la Premier League, se sumó esta semana al equipo de Ipswich inglés y hoy ya integra el plantel en su visita a Anfield Road ante el mismísimo líder, Liverpool, en donde ya puede tener sus primeros minutos.
Hasta el momento tuvo dos prácticas con sus nuevos compañeros, pero el entrenador Kieran McKenna ya lo tiene en cuenta. Enciso lleva 12 partidos jugados en la Premier League con el Brighton, su exequipo, pero solamente fue titular en dos encuentros y dejó la entidad para tener mayor continuidad.
El técnico McKenna elogió al futbolista albirrojo y dejó en claro que “todos los que lo vieron jugar, saben que es un jugador joven demasiado talentoso”. Por sobre todo, destacó el deseo y el hambre de Julio de llegar a Ipswich, lo que puede ser bueno para el jugador y para el club. “Es un jugador joven realmente con hambre. Tenía muchas ganas de venir, lo que siempre es un signo positivo. Está con hambre de que le vaya bien y está con hambre de venir aquí y tener un gran impacto en el club, lo que ojalá sea positivo para nosotros”, expresó. Mientras que el Brighton del albirrojo Diego Gómez visita hoy al Everton y el Bournemouth recibe al Nottingham Forest del paraguayo Ramón Sosa. Hay ver si los sudamericanos tienen minutos hoy.
En tanto que, el Manchester City de Pep Guardiola, después de su doloroso revés 4-2 del miércoles en París, evalúa su capacidad de reacción con un duro test ante el Chelsea.
OBLIGADO
El Barcelona se encomendará mañana a la euforia tras su épica victoria en la Liga de Campeones ante el Benfica (5-4) contra un mejorado Valencia (19.º), en la 21.ª jornada de la Liga, para poner fin a una mala racha y seguir la estela del líder, Real Madrid, y del segundo clasificado, el Atlético de Madrid.
Dejanos tu comentario
Escaso interés genera en los británicos el libro de memorias de Boris Johnson
Un plan de ataque para llevarse vacunas de Países Bajos o su intento de convencer al príncipe Enrique para que no se mudara a California: los extractos de las memorias del exmandatario británico Boris Johnson, a la venta en octubre, entretienen al Reino Unido. Pero en el congreso anual del Partido Conservador, que tiene lugar en Birmingham, en el centro de Inglaterra, los afiliados afirman que Johnson “ya es historia” y parecen prestar poca atención al libro.
En su lugar, se centran en la batalla que se libra entre cuatro candidatos por convertirse en el próximo líder de la formación, descabezada tras la derrota electoral de julio. “No he oído mucho sobre Boris en este congreso”, dijo a la AFP un afiliado del Partido Conservador, Dillon Hughes, de 21 años. Las memorias de Johnson, “Unleashed” (Desencadenado), llegan a las librerías del Reino Unido el 10 de octubre, tras los extractos diarios que ha ido publicando el Daily Mail, y lo hacen con la promesa de lo que Johnson llama la “verdad sin filtros” sobre el Brexit, el covid-19 y el Partido Conservador.
“Creo que la gente está tratando de superar la era Johnson y está avanzando y mirando hacia un nuevo y brillante futuro dentro del partido”, añadió Hugues. En el libro, Johnson, de 60 años, describe su ascenso en la política hasta ser alcalde de Londres, antes de encabezar la campaña Leave (Salir) durante el referéndum del Brexit de 2016 y convertirse en primer ministro conservador en 2019.
Lea más: Venezuela suma orden de arresto de juez argentino por decomiso de avión
Fiestas en Downing Street
Johnson cayó en desgracia entre sus colegas menos de tres años después, en 2022, tras una serie de escándalos, en particular sus fiestas en la residencia del primer ministro, en Downing Street, en plena pandemia del covid. En uno de los extractos del libro publicados hasta ahora, Johnson afirma que consideró lanzar una “incursión acuática” a un almacén en Países Bajos para hacerse con dosis de una vacuna contra el covid durante una disputa por el suministro con la Unión Europea.
Johnson admite que el plan era “una locura”, pero añade que lo habló en marzo de 2021 con altos funcionarios militares, quienes advirtieron que no sería posible hacerlo sin ser detectados y que también era probable que planteara problemas con el aliado europeo de la OTAN. El ex primer ministro también escribe que temió por su vida, una vez que estuvo en cuidados intensivos con covid, en abril de 2020, y se salvó por la “capacidad y experiencia” de sus enfermeras.
Otro extracto afirma que intentó, sin éxito, persuadir al príncipe Enrique y a su esposa Meghan para que no abandonaran Reino Unido, antes de que se mudaran a Estados Unidos a principios de 2020. Johnson habla de “un asunto ridículo” cuando “me hicieron intentar persuadir a Enrique para que se quedara. Totalmente inútil”.
Lea también: Muere el general Humberto Ortega, hermano del presidente nicaragüense
“Ya es historia”
Estas memorias llegan mientras el Partido Conservador se reúne en Birmingham entre domingo y miércoles, para avanzar en la búsqueda, entre cuatro candidatos, de un nuevo líder, que sustituya al ex primer ministro Rishi Sunak, que dejó el cargo tras la aplastante derrota electoral frente a los laboristas el 4 de julio.
“No creo que importe demasiado que el libro se publique. No se está hablando de eso en el congreso. ¿Lo leeré? Probablemente no, pero quizás algún día lo haga”, afirmó otro afiliado, Peter Young, de 60 años. Para muchos votantes conservadores, sin embargo, Johnson sigue siendo un héroe por haber sacado a Reino Unido de la Unión Europea en 2020.
“Siempre será alguien a quien los miembros del partido querrán”, afirmó a la AFP Jonathan Rich, votante conservador de 58 años. Dillon Hughes, el activista de 21 años, afirmó que Johnson fue su “inspirador” para unirse al Partido Conservador. “Pero no creo que ahora sea el momento de que regrese”, señaló. “Y no creo que deba hacerlo nunca”, añadió. Peter Young, el más veterano, está de acuerdo. “No está aquí y creo que el partido lo ha enterrado, acertada o equivocadamente, así que ya es historia”, afirmó.
Fuente: AFP.