En la antesala de su cuarto Super Bowl, la figura de los Kansas City Chiefs Travis Kelce dijo el miércoles pasado que está disfrutando de ser un foco de atención global por su relación con la superestrella del pop Taylor Swift. La notoriedad del ‘tight end’, de 34 años, se ha disparado en los últimos meses brindándole tantos espacios en las noticias de espectáculos como en las deportivas.
Desde Las Vegas (Nevada), donde sus Chiefs tratarán el domingo de revalidar el título de la NFL frente a los San Francisco 49ers, Kelce aseguró sentirse cómodo con su nueva situación. “Creo que es justo”, afirmó el jugador el miércoles. “Todo el mundo se divierte con ello, y no es como si ustedes estuvieran aquí atacándome a diestro y siniestro”.
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“Todo el mundo se lo está pasando bien con ello, así que ¿cómo podría estar molesto?”, se preguntó. Aún así, Kelce admitió que todavía se está adaptando a los focos. “Ser famoso en todo el mundo es muy diferente a ser famoso en Kansas City”, reconoció.
El Super Bowl podría ofrecer un nuevo episodio de este mediático romance en el caso de que Swift, que el domingo recibió su cuarto Grammy al mejor álbum del año, vuele a tiempo a Las Vegas tras el concierto que debe ofrecer el sábado en Japón.
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Este idilio ha sido objeto de teorías conspirativas en Estados Unidos por parte de personalidades derechistas que afirman que se trata de una relación falsa que pretende influir en las elecciones presidenciales de noviembre a favor del demócrata Joe Biden.
Ante la prensa, el experimentado Kelce recalcó que todo el revuelo en torno a su vida personal no le afectará en la misión de ganar el Super Bowl y establecer la dinastía de los Chiefs con un tercer título desde 2020. “Tres es un número de la suerte”, afirmó. “Tres es cuando te solidificas como una dinastía”.
Fuente: AFP.
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La música grabada generó ingreso récord de USD 29.600 millones
- Londres, Reino Unido. AFP.
El mercado mundial de música grabada experimentó su décimo año consecutivo de crecimiento en 2024, impulsado por las suscripciones a plataformas de streaming y el éxito de estrellas como Taylor Swift, anunció ayer miércoles la Federación Internacional de la Industria Fonográfica (IFPI).
Su cifra de negocios alcanzó un récord de 29.600 millones de dólares el año pasado, un aumento del 4,8 %, indicó la IFPI, que también expresó temores relacionados con el auge de la Inteligencia Artificial (IA). El streaming musical, o la distribución de contenidos en línea en plataformas como Spotify o Apple Music, sigue siendo la fuerza impulsora detrás de estos resultados.
Gracias a un mayor número de suscripciones de pago, representa más de dos tercios (69 %) de los ingresos globales del sector, o 20.400 millones de dólares, según el informe anual de la IFPI. La federación, que representa a los sellos discográficos mundiales, también anunció que Taylor Swift volvió a encabezar su lista de artistas más escuchados en 2024.
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Según su informe, las tres canciones más populares el año pasado fueron “Beautiful Things” del artista estadounidense Benson Boone, con 2.110 millones de reproducciones, seguida de “Espresso” de la estrella pop Sabrina Carpenter (1.790 millones de reproducciones) y “Lose Control” de Teddy Swims (1.700 millones de reproducciones).
Las ventas de soportes físicos, en particular de CDs, disminuyeron un 3,1 % en 2024, tras un aumento significativo del 14,5 % en 2023. Sin embargo, dentro de esta categoría, los discos de vinilo siguieron creciendo por decimoctavo año consecutivo, con un aumento de ventas del 4,6 % el año pasado.
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Los principales mercados para la música grabada siguen siendo Estados Unidos, Japón y Gran Bretaña. Las regiones con más rápido crecimiento en 2024 fueron Oriente Medio y el Norte de África (+22,8 %), África subsahariana (+22,6 %) y América Latina (+22,5 %).
Los representantes de la industria también destacaron los riesgos asociados con la inteligencia artificial (IA) generativa, que “ingiere” música con derechos de autor para entrenar sus modelos sin permiso, dijo la directora de la IFPI, Victoria Oakley. Aunque la IA puede ofrecer nuevas oportunidades para esta industria, también es un “enorme desafío que viene”, enfatizó, planteando una “amenaza muy real” para el sector.
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Kendrick Lamar desató la euforia con “Not Like Us” en el Super Bowl
Kendrick Lamar comandó uno de los escenarios más destacados del mundo ayer domingo como cabeza de cartel del entretiempo del Super Bowl, otro logro más para el laureado rapero que ha ascendido a nuevas alturas en el mundo del pop. Lamar interpretó una serie de sus clásicos mientras jugaba con su público, que tenía una gran duda: ¿interpretaría “Not Like Us”, la mordaz canción que sirvió como golpe de gracia en su batalla de rap con Drake? ¿En una palabra? Sí.
El tremendamente contagioso éxito lanzado en mayo de 2024 muestra al ganador del Premio Pulitzer, Lamar - el primer artista de rap en solitario en dirigir un espectáculo de entretiempo del Super Bowl, que este año vio a los Philadelphia Eagles derrotar a los Kansas City Chiefs- usar sus frases ingeniosas para acusar a Drake de pedofilia.
“Quiero interpretar vuestra canción favorita”, dijo en un momento durante el set de 13 minutos -la línea de bajo de la canción ganadora del Grammy, omnipresente e inmediatamente reconocible, resonó-, “pero ya sabes que les encanta demandar”. Ofreció sus clásicos como “Humble” y “DNA”, así como temas de su álbum más reciente “GNX” --comenzó el set sobre el auto Buick Grand National que le da nombre--, incluyendo “Squabble Up” antes de provocar un frenesí entre los fans al ofrecer lo mejor, una interpretación desgarradora de “Not Like Us”.
Lamar dejó caer la blasfemia y la palabra “pedófilo”, pero no se detuvo antes de llegar a la línea de dinero, rapeando “tryna strike a chord and it’s probably A-minoooooor” (tratando de tocar un acorde y probablemente sea A-minoooooor) en televisión en vivo frente a decenas de miles de espectadores y aproximadamente 100 millones de espectadores. Al cantar la letra “say, Drake, I hear you like ‘em young” (Drake, oigo que te gustan jóvenes), Lamar miró directamente a la cámara, bailando sobre la tumba de batalla del rapero canadiense mientras lucía una cadena con un colgante enorme: una a minúscula.
Es casi seguro que la actuación dará inicio a más disputas legales: Drake, el rapero con mayores ingresos del momento, presentó recientemente una demanda por difamación contra su propio sello discográfico, Universal Music Group (UMG), que también representa a Lamar. Drake está demandando a UMG y no a Lamar, pero abundaban las preguntas antes del set del Super Bowl sobre si interpretar la canción en uno de los principales escenarios mundiales podría abrir la puerta a más litigios.
El Tío Sam
“Not Like Us” dominó el set, pero también fue una actuación que rindió homenaje a la extensa obra del rapero de 37 años. Nacido en Compton, California, es reconocido como uno de los escritores de música contemporánea más impactantes, con versos que ofrecen perspectivas personales que abordan problemas sistémicos como las relaciones raciales y la pobreza estructural.
Su conmovedor lirismo puso banda sonora al movimiento Black Lives Matter y obligó a muchos a llamarlo la voz de una generación. Lamar trajo algo de esa energía al escenario del Super Bowl, que incluyó al narrador del set, el actor Samuel L. Jackson, vestido como el Tío Sam, un personaje emblemático del patriotismo estadounidense que ha aparecido con frecuencia en la propaganda militar.
Lamar no hizo ninguna referencia directa a Donald Trump -primer presidente estadounidense en ejercicio que asistió a un Super Bowl-, sino que utilizó la plataforma para ofrecer una crítica más simbólica del trato marginado tanto del hip hop como de los estadounidenses negros en general.
“No, no, no, no, noooo. Demasiado ruidoso, demasiado imprudente, demasiado gueto. Sr. Lamar, ¿realmente sabe cómo jugar el juego? Entonces, póngase cómodo”, bromeó Jackson en un momento dado. Grupos de bailarines vestidos de rojo, blanco y azul se unieron en un momento para formar una bandera estadounidense.
Antes de su interpretación culminante de “Not Like Us” -que hace apenas una semana le valió a Lamar cinco Grammys- el artista llevó a SZA, con quien tiene previsto salir de gira, al escenario. Su dúo incluyó una interpretación de “All the Stars”, su éxito de la banda sonora de “Black Panther”.
Otro cameo notable fue el de Serena Williams, la leyenda del tenis que también es oriunda de Compton y que salió brevemente con Drake. El espectáculo también estuvo marcado por un manifestante que desplegó una bandera en apoyo de Gaza y Sudán durante la actuación, algo que la productora Roc Nation dijo a AFP que no fue ensayado.
“El individuo escondió el objeto en su persona y lo reveló al final del espectáculo”, dijo la NFL, que agregó que el manifestante era parte del elenco de 400 miembros del campo. El manifestante fue visto en fotos de AFP de pie sobre el auto central de Lamar, blandiendo la bandera estampada con imágenes de un corazón y un puño, así como las palabras “Gaza” y “Sudán”. Fue posteriormente derribado y escoltado afuera por la seguridad.
Fuente: AFP.
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Lo que dejó el Super Bowl: Trump presente y abucheo a Taylor Swift
La edición 59 del Super Bowl, saldada con un impactante triunfo de los Philadelphia Eagles, estuvo marcada el domingo por la presencia del presidente estadounidense, Donald Trump, los abucheos a Taylor Swift y el duro castigo sufrido por los favoritos Kansas City Chiefs.
En vez de completar un triplete de títulos inédito en la NFL, los Chiefs de Patrick Mahomes sufrieron una debacle histórica al caer ante los Eagles por 40-22. A continuación, los momentos más destacados de la noche en el Caesars Superdome de Nueva Orleans:
Trump, primer presidente estadounidense en asistir a un Super Bowl, realizó un pequeño recorrido por el césped antes de instalarse en un palco para seguir esta final de la liga de football americano (NFL). El mandatario no estuvo acompañado por su esposa Melania, pero sí de una parte del clan Trump, en particular sus hijos Ivanka y Eric. La aparición de Trump en las pantallas gigantes durante el himno nacional provocó aplausos mayoritarios del público.
A diferencia de Trump, los espectadores reaccionaron con silbidos cuando los marcadores enfocaron en un descanso a Taylor Swift. La reina del pop reaccionó girando la cabeza hacia la cámara, con una sonrisa desconcertada en los labios. Originaria del estado de Pensilvania, hogar de los Eagles, Swift acudió por segundo año seguido al Super Bowl para apoyar a su pareja, Travis Kelce, una de las figuras de los Chiefs.
Touchdown del hip hop
Kendrick Lamar, criado en Compton, un suburbio desfavorecido de Los Ángeles, ofreció el primer concierto en solitario de un artista de hip hop en el prestigioso concierto del intermedio. En este cuarto de hora de gloria tardía del género musical dominante en Estados Unidos, Lamar encadenó los clásicos -- “Humble”, “DNA” -- y piezas de su último álbum “GNX”, como “Peekaboo” o “Squabble Up”.
Algunos asistentes esperaban algún señalamiento hacia Donald Trump, que Lamar tal vez abordó al proclamar: “La revolución será televisada, ustedes eligieron el momento adecuado, pero no al hombre adecuado”.
A siete minutos del descanso, el joven ‘cornerback’ de los Eagles Cooper DeJean, debutante esta temporada en la NFL, interceptó un pase de Mahomes en el centro del campo y recorrió 38 yardas para ampliar la ventaja de su equipo a 17-0. Ese touchdown clave convirtió a DeJean en una de las figuras del juego en el mismo día en que cumplió 22 años.
Una bandera palestina
Durante el concierto de Lamar, un individuo vestido como los bailarines del espectáculo se subió al auto del rapero y levantó una pancarta con las banderas de Sudán y Palestina entrelazadas y las inscripciones “Sudan” y “Gaza”.
Tras cubrirse el rostro, el hombre corrió unos segundos por el césped antes de ser detenido. En un comunicado, la NFL indicó que el activista fue contratado como figurante del ‘show’ y escondió la bandera hasta el comienzo de la coreografía.
Estrellas en pantalla
La actriz Meg Ryan recreando la mítica escena del orgasmo fingido en el restaurante de “Cuando Harry encontró a Sally” para una marca de mayonesa y Matt Damon como hermano secreto de David Beckham en un comercial de cerveza: una lluvia de estrellas volvió a copar la publicidad del Super Bowl.
Los anunciantes no dudaron en desembolsar los ocho millones de dólares que solicitó por 30 segundos de pantalla la cadena Fox, la televisora de la familia Murdoch que retransmitió el evento anual más seguido en Estados Unidos.
Inteligencia artificial
OpenAI, empresa líder en inteligencia artificial, se hizo también con un espacio en la retransmisión. El anuncio, muy sencillo y centrado en la estética y la forma más que en el contenido, fue muy comentado en las redes sociales, no siempre favorablemente.
En el mismo campo, Google jugó a lo contrario, al lado emocional, con una secuencia que mostraba a un padre de familia preparándose para una entrevista de trabajo con la ayuda del asistente de IA Gemini.
Fuente: AFP.
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Kendrick Lamar anticipa qué ofrecerá su show del Super Bowl
El rapero estadounidense Kendrick Lamar, uno de los grandes triunfadores en los pasados premios Grammy, se comprometió ayer jueves a llevar su pasión y su esencia de contar historias al emblemático concierto del Super Bowl de la NFL del domingo.
“Siempre he sido claro sobre el hecho de contar historias en mi repertorio y la historia de mi música... Me gusta hacer que la gente escuche, pero también que piense”, dijo el artista californiano en una entrevista organizada en Nueva Orleans por el patrocinador del evento, Apple Music.
Lamar, de 37 años, fue elegido como el artista principal del ‘show’ del entretiempo del partido entre los Kansas City Chiefs y los Philadelphia Eagles, para el que anunció a la cantante SZA como invitada especial. El rapero se subirá al escenario del Caesars Superdome de Nueva Orleans con el impulso de su éxito en la gala de los Grammy del domingo, en la que arrasó con cinco galardones.
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Uno de ellos fue el de Canción del Año con “Not Like Us”, lanzada en mayo de 2024 y que supone un nuevo episodio en su batalla contra su gran rival Drake, que esta vez incluye acusaciones de pederastia. Los señalamientos llevaron a que el cantante canadiense se querellara el mes pasado contra Universal Music Group, la discográfica que ambos comparten, denunciando que el lanzamiento y promoción de “Not Like Us” constituyen difamación y acoso en su contra.
Una de las grandes incógnitas del domingo es si Lamar interpretará esta canción en su espectáculo. El músico no abordó directamente la cuestión en la sesión del jueves y señaló que está “sólo pensando en la cultura”.
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“Cuando la gente habla de rap, lo hacen como si solo se tratara de rapear, no como si fuera una verdadera forma de arte”, advirtió. Echando la mirada atrás a sus inicios, el rapero afirmó que nunca habría imaginado que sería el artista principal en un Super Bowl, sin bien en 2022 ya fue parte del espectáculo junto a otros destacados artistas de hip hop.
“Lo que sé es que la pasión que tengo ahora sigue siendo la pasión que tenía entonces”, recordó. Lamar es reconocido como uno de los compositores más impactantes de su generación, con versos que abordan problemas sistémicos de la sociedad estadounidense como el racismo y la pobreza estructural.
Fuente: AFP.