La policía india informó este sábado que recuperó un reloj robado, personalizado para Diego Maradona, y detuvo a un sospechoso por el presunto robo del objeto en Dubai. La policía añadió que detuvo a Wazid Hussain en el estado nororiental de Assam y recuperó el reloj de la marca suiza Hublot después de que el hombre huyera a India tras el presunto robo en la ciudad emiratí.
El hombre de 37 años había estado trabajando como guardia de seguridad desde 2016 en una firma de Dubai que guardaba recuerdos relacionados con la estrella argentina, explicó la policía. El organismo añadió que en esa pieza de edición limitada a una unidad, que costaba unos 26.500 dólares y tenía una foto del argentino grabada en la parte de abajo del reloj, aparecía su firma y su camiseta número diez.
“Aunque hay muchas ediciones limitadas de relojes, este estaba personalizado para Maradona”, señaló a la AFP el superintendente de policía de la ciudad de Sivasagar, Rakesh Roushan, según la información recibida de las autoridades de Dubai. Maradona, uno de los mejores futbolistas de la historia, murió en noviembre de 2020 a los 60 años de edad.
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Las autoridades del estado de Assam afirmaron que la policía local detuvo al acusado, después de recibir una información de sus homólogos en Dubai. La policía informó que el detenido negó las acusaciones, añadiendo que había regresado a Assam en agosto para atender a su padre enfermo.
Fuente: AFP.
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Testificaron las hermanas de Maradona: “A veces se resistía” a la atención médica
San Isidro, Argentina. AFP.
La leyenda del fútbol Diego Maradona “a veces se resistía” a ser atendido por médicos, dijo ayer jueves una de sus hermanas en el juicio a siete profesionales de la salud por su muerte en Argentina en noviembre de 2020. Claudia y Ana, dos de las hermanas de Maradona, que son querellantes en la causa, declararon este jueves en la cuarta semana del juicio que tiene lugar en San Isidro, un suburbio al norte de Buenos Aires cercano a la localidad de Tigre, donde murió el exfutbolista.
Claudia, de 53 años y la menor de las cinco hermanas de Maradona, dijo que Diego “a veces se resistía” a ser atendido por médicos y que “era de carácter fuerte”. Ella y Ana, de 74 años, coincidieron en que su hermano “hacía lo que él quería”. Maradona falleció por un edema pulmonar generado por una insuficiencia cardíaca el 25 de noviembre de 2020 mientras cursaba una internación domiciliaria posterior a una neurocirugía.
Las hermanas dijeron que participaron en la decisión de hacer internación domiciliaria y Claudia señaló que los especialistas les habían dicho que “iba a haber médicos clínicos” y equipamiento para atenderlo. Otros testigos en el juicio en sus testimonios señalaron que no había ambulancias ni equipamiento médico como desfibrilador en la casa donde murió el ídolo.
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Las hermanas dijeron que Leopoldo Luque, el neurocirujano y uno de los imputados en la causa, era el médico de confianza de Maradona. Ana contó que vio por última vez a su hermano cuando estaba internado en la Clínica Olivos, semanas antes de su fallecimiento, y que cuando le consultó cómo estaba, él le respondió: “Me duele el alma”.
En la tarde del jueves se preveía que declarara otra de sus hermanas, Rita, y Verónica Ojeda, madre del hijo menor de Diego Maradona. Siete profesionales de la salud (médicos, enfermeros, la psiquiatra y un psicólogo) son acusados de homicidio con dolo eventual, una figura que implica que eran conscientes de que su accionar podía ocasionar la muerte. Una octava acusada -enfermera- será juzgada en un proceso separado.
Este juicio, que comenzó el 11 de marzo, se prolongará al menos hasta julio con la declaración de decenas de testigos. Los acusados arriesgan entre 8 y 25 años de prisión. El abogado de las hermanas Maradona, Pablo Jurado, objetó algunas de las preguntas de otros querellantes a las testigos, que apuntaban a las relaciones contractuales entre el exfutbolista y sus hermanas.
Para Jurado, las respuestas pueden afectar los intereses de sus defendidas en otra causa, en la que los hijos de Maradona demandan a sus tías por los derechos de la “marca Maradona”. El tribunal no hizo lugar a las protestas y las hermanas tuvieron que responder al respecto. Las marcas “son algo que nos dejó a la familia”, dijo Claudia y añadió que antes de su muerte Diego Maradona solo les “daba regalos”.
Murió sin alcohol ni drogas en sangre
Diego Maradona no tenía alcohol ni “drogas de abuso” en sangre cuando murió, a pesar de su historial de consumo, dijo el pasado martes un perito, en el juicio a siete profesionales de la salud por la muerte del exfutbolista en Argentina en 2020. “Ninguno de los cuatro tubos (de muestras) dio detectable para cocaína, marihuana, MDMA, éxtasis ni anfetamina”, dijo el perito bioquímico Ezequiel Ventosi, que analizó las muestras de sangre, de orina e hisopados de Maradona tras su muerte y constató que tampoco había presencia de alcohol.
El astro futbolístico argentino, quien tuvo periodos de excesos durante su agitada vida, falleció por un edema pulmonar generado por una insuficiencia cardíaca el 25 de noviembre de 2020 mientras cursaba una internación domiciliaria posterior a una neurocirugía. Las pericias posteriores a su muerte sí detectaron cinco sustancias correspondientes a medicamentos antidepresivos, anticonvulsivos, antipsicóticos y contra las náuseas.
El testimonio de Ventosi se dio en la apertura de la cuarta semana del juicio que tiene lugar en San Isidro, un suburbio al norte de Buenos Aires cercano a la localidad de Tigre, donde murió el ídolo. En la audiencia del martes, se leyó el testimonio de 2021 del médico personal de Maradona entre 1978 y 2009, Alfredo Cahe, fallecido en 2024.
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Según el escrito, Cahe vio a Maradona en noviembre de 2020, cuando se recuperaba de una neurocirugía en la Clínica Olivos. Todo le pareció “extraño” y Leopoldo Luque, médico del ex deportista al morir e imputado, no le contestó sus consultas sobre el estado de salud del paciente. La internación domiciliaria “era lo menos indicado” para Maradona ya que “debía estar bajo terapia intensiva con control del corazón constante y continuo”, dijo Cahe, quien opinó que hubo negligencia y apuntó la falta de control y de ingesta de medicación cardíaca.
“Con un correcto seguimiento y control (la muerte) era evitable”, aseguró en el testimonio. Además, declararon otros tres peritos, entre ellos la anatomo-patóloga Silvana de Piero, que analizó los órganos tras el deceso y detalló que el hígado mostraba signos compatibles con cirrosis, los riñones insuficiencia, los pulmones una patología crónica y el corazón signos de falta de oxígeno.
Siete profesionales de la salud (médicos, enfermeros, la psiquiatra y un psicólogo) son acusados de homicidio con dolo eventual, una figura que implica que eran conscientes de que su accionar podía ocasionar la muerte. Una octava acusada -enfermera- será juzgada en un proceso separado. Este juicio, que comenzó el 11 de marzo, se prolongará al menos hasta julio con la declaración de decenas de testigos. Los acusados arriesgan entre 8 y 25 años de prisión.
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Maradona “estuvo en agonía” antes de morir, dicen médicos
- San Isidro, Argentina. AFP.
Diego Maradona “estuvo en agonía” antes de morir y sus médicos debieron haber previsto su cuadro, dijeron ayer jueves dos de los médicos que hicieron su autopsia, en el juicio a profesionales de la salud acusados por el fallecimiento del exfutbolista en Argentina hace cuatro años.
Había “signos de agonía” en el corazón, afirmó Mauricio Cassinelli, médico legista que examinó el cuerpo en la casa donde murió Maradona en la ciudad de Tigre, al norte de Buenos Aires, y en una autopsia que se hizo pocas horas después en San Isidro, donde se realiza el juicio. Casinelli señaló que la agonía podría haber comenzado “por lo menos 12 horas” antes de la muerte del ídolo, que la autopsia fijó entre las 9:00 y las 12:00 locales (12:00 y 15:00 GMT) del 25 de noviembre de 2020.
Maradona venía acumulando agua en sus pulmones desde hacía “al menos 10 días” antes de su fallecimiento a causa de una insuficiencia cardíaca y una cirrosis hepática, según Casinelli, que consideró que los enfermeros y médicos deberían haber advertido los síntomas antes del desenlace. El corazón “pesaba casi el doble de lo que pesa uno normal para una persona adulta”, apuntó el médico. En la autopsia tampoco se detectó “ni alcohol ni tóxicos” en el cuerpo.
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También testificó este jueves Federico Corasaniti, otro de los médicos que participó de la autopsia, cuyo testimonio fue similar al de Cassinelli y coincidió en que “hubo agonía”. Corasaniti dijo que el cuadro no fue “ni súbito ni imprevisto” y que era fácilmente detectable: “Era simplemente apoyarle un dedo en las piernas, palparle la panza, agarrar el estetoscopio y auscultarle los pulmones, ver la coloración de los labios”, señaló.
El primer médico había indicado que también el cerebro pesaba más de lo normal, así como los pulmones, que estaban “llenos de agua”. Ambos coincidieron en que la causa de muerte fue “edema agudo de pulmón secundario a una insuficiencia cardíaca congestiva reagudizada”.
Casinelli dijo además que la casa donde murió Maradona no le pareció “un lugar adecuado a una internación domiciliaria”. Los abogados defensores no hicieron muchas preguntas a los testigos y aguardan a que comparezcan otros peritos con versiones distintas a las expresadas en la sesión que concluyó cerca de las 17:00 (20:00 GMT) de este jueves.
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El juicio
Durante la audiencia que tuvo lugar en San Isidro, un suburbio de Buenos Aires, se reprodujeron fotos de la autopsia a Maradona. Una de las hijas del astro, Jana, estuvo presente tras declarar como testigo el martes, pero se retiró de la sala antes de que se proyectaran estas imágenes. El martes, otro de los testigos, el excustodio de Maradona, Julio Coria, había sido detenido acusado de falso testimonio.
Su abogado, Gastón Marano, dijo este jueves a periodistas en las puertas del tribunal que “va a hacer una declaración por escrito” entre el jueves y el viernes. Mientras tanto, Coria sigue bajo custodia policial. Siete profesionales de la salud (médicos, enfermeros, la psiquiatra y un psicólogo) son acusados de homicidio con dolo eventual, una figura que implica que eran conscientes de que su accionar podía ocasionar la muerte de la malograda estrella. Una octava acusada -enfermera- será juzgada en un proceso separado.
El ídolo del argentino Boca Juniors y el italiano Nápoles falleció durante una internación domiciliaria mientras estaba bajo el cuidado de los acusados, tras una neurocirugía. Varios testigos, entre ellos los policías que entraron a la casa tras la muerte del ídolo del fútbol y los primeros médicos en llegar, destacaron la ausencia de equipos médicos en el lugar.
Este juicio, que comenzó el 11 de marzo, se prolongará al menos hasta julio y se espera que declaren decenas de testigos. Los acusados defienden su inocencia y arriesgan entre 8 y 25 años de prisión. La próxima audiencia será el martes y la fiscalía aún no adelantó quiénes serán los testigos.
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La habitación de Maradona estaba “muy sucia”, declaró médico en juicio
- San Isidro, Argentina. AFP.
La habitación donde murió Diego Maradona “estaba muy sucia” para una persona “recién operada” y no tenía desfibrilador, testificó este jueves un médico durante el juicio en Argentina para determinar la responsabilidad de siete profesionales de la salud en el fallecimiento del astro argentino del fútbol hace cuatro años.
“La casa estaba muy sucia, muy desordenada, especialmente el cuarto, no había ningún tipo de orden o limpieza por lo menos básica para poder tener una persona recién operada”, dijo Colin Campbell, un médico que era vecino de la difunta estrella de la selección argentina y que llamaron para asistirlo antes de que llegaran ambulancias.
Campbell contó que ese 25 de noviembre de 2020, al entrar a la habitación de la casa en el barrio privado de Tigre (provincia de Buenos Aires), encontró a una enfermera haciéndole masaje cardíaco a Maradona (60 años) y a un custodio realizando respiración boca a boca. Al relevar a la enfermera, notó que la temperatura del cuerpo y la rigidez mandibular de la leyenda del fútbol indicaban que “ya no tenía signos vitales hace un tiempo largo”.
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“Más de una o dos horas seguro”, declaró Campbell a los jueces del tribunal de San Isidro, un suburbio al norte de Buenos Aires. El médico fue llamado aquel día a las 12:26 por personal de seguridad del barrio privado porque el astro “se había descompensado”.
Juan Carlos Pinto, otro médico que llegó con la primera ambulancia, confirmó la versión de Campbell al declarar que el paciente ya estaba muerto a su arribo. Pinto relató que fue él quien comunicó la muerte a la exesposa de Maradona, Claudia Villafañe, y a sus hijas, que ya estaban presentes. “Hacía más de dos horas que estaba muerto”, afirmó.
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“No había nada que pudiera ayudar a una reanimación, no había oxígeno, no había tubos de oxígeno, no había desfibrilador”, detalló Pinto, ratificando la versión de Campbell. Los policías que testificaron hasta ahora afirmaron que no había “elementos médicos” en el cuarto. Maradona, quien tuvo periodos de excesos durante su agitada vida, falleció por una crisis cardiorrespiratoria en su casa en Tigre, donde cumplía internación domiciliaria tras una neurocirugía.
Siete profesionales de la salud (médicos, enfermeros, una psiquiatra y un psicólogo) son acusados de homicidio con dolo eventual, una figura que implica que eran conscientes de que su accionar podía ocasionar la muerte. El juicio se prolongará al menos hasta julio y se espera que declaren unos 120 testigos. Los fiscales aún no dijeron quiénes prestarán testimonio en la próxima audiencia, prevista para el martes. Los acusados, que defienden su inocencia, arriesgan entre 8 y 25 años de prisión.
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No había “elementos médicos” donde murió Maradona, dijo un policía
- San Isidro, Argentina. AFP.
No había “elementos médicos” ni “sueros” en la habitación donde Diego Maradona cumplía una internación domiciliaria tras una neurocirugía, aseguró ayer martes en un juicio en Buenos Aires el primer policía que ingresó a la casa del astro del fútbol tras su muerte hace cuatro años.
Cuatro uniformados dieron testimonio en un juzgado en San Isidro, en la periferia norte de la capital argentina, en el juicio a siete profesionales de la salud acusados por homicidio con dolo eventual, una figura que implica que eran conscientes de que su accionar podía ocasionar la muerte.
Lucas Farías, subcomisario de la policía bonaerense, relató a los tres jueces lo que vio cuando entró a la habitación de Maradona tras su muerte. “No vi elementos médicos en la habitación. No vi sueros que creo que tiene que tener una internación domiciliaria”, dijo el oficial.
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“Lo que me llamó primero la atención de Diego Maradona era la posición boca arriba con el abdomen muy inflamado a punto de explotar”, añadió. “Me sorprendió verlo así a Maradona, no pensé nunca encontrarme con esa imagen”. Dijo además que en la habitación de Maradona “había desorden”, aunque en otro momento de su declaración consideró que era “el típico de una casa”.
Durante la audiencia se proyectó un video que muestra la escena de la vivienda del entonces DT de Gimnasia y Esgrima, incluida su habitación, tras su muerte el 25 de noviembre de 2020. Las imágenes lo muestran con el abdomen hinchado, vestido con una camiseta negra y short del club que dirigía.
Para el abogado Vadim Muschanchuk, defensor de la psiquiatra Agustina Cosachov, la audiencia fue “positiva” porque “tanto de los videos como de la declaración de los testigos se puede corroborar que la hinchazón en el abdomen de Maradona es de al menos cuatro horas posteriores a su muerte y después que le hayan hecho maniobras de reanimación”. Muschanchuk dijo además que no había suero en la habitación porque la internación de Maradona “no lo requería”.
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Testimonios
Lucas Borge, quien entonces era jefe policial del departamento de Tigre, localidad donde murió Maradona, dijo que al llegar a la casa alrededor de las 14:00 (17:00 GMT) le llamó la atención “la cantidad de gente que había” y que “estaban todos en un patio”. “Estaban por grupitos separados, las hermanas en un lado, (la exesposa de Maradona) Claudia Villafañe con sus hijas, por otro; la enfermera con la psiquiatra”, dijo.
También relató haber visto a Maradona ya fallecido con “la panza muy hinchada” y declaró que no había una cama hospitalaria, hecho que pudo constatarse en el video. Es la primera ronda de testigos tras el comienzo el martes de la semana pasada del juicio contra el equipo médico de Maradona, quien falleció por un edema pulmonar durante su internación domiciliaria.
Borge dijo que, durante el peritaje a la habitación hecho por la policía científica, la única persona presente aparte del personal judicial y policial era una de las hijas del astro, Gianinna Maradona. En la apertura del proceso la semana pasada, el fiscal describió la internación como “temeraria, deficiente y sin precedentes” y describió el escenario de su muerte como “un teatro del horror”.
En la próxima audiencia, prevista para el jueves, declararán como testigos el médico Colin Campbell, vecino de Maradona que trató de reanimarlo, y Juan Carlos Pinto, médico que acudió con las ambulancias y fue quien firmó el certificado de defunción, además de otros dos testigos aún no confirmados por la fiscalía, informó el abogado querellante Fernando Burlando a la AFP. El juicio se prolongará menos hasta el 17 de julio. Se espera que declaren unos 120 testigos. Los acusados, que defienden su inocencia, arriesgan entre 8 y 25 años de prisión.