La jueza de Paz, Liliana González de Bristot, suspendida en sus funciones por la propia Corte Suprema de Justicia, presentó este jueves su renuncia al cargo de magistrada de Paz del distrito de San Roque, jurisdicción de capital. La magistrada fue suspendida sin goce de sueldo y enjuiciada por su presunta implicancia en la mafia de los pagarés.
El escrito fue presentado por el abogado Mario Elizeche e indica que se trata de una renuncia indeclinable de la magistratura, para acogerse a los beneficios de la jubilación.
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Ahora el Pleno de la Corte Suprema de Justicia tendrá que estudiar si corresponde rechazar la renuncia y que culmine la investigación por mal desempeño en sus funciones que se inició contra la jueza González de Bristot. En caso de que la máxima instancia acepte la renuncia de la criticada, dejaría un antecedente negativo por la gravedad del caso de la mafia de los pagarés.
El ministro de la Corte, Manuel Ramírez, integrante del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados, fue quien pidió el enjuiciamiento de la criticada jueza de Paz sosteniendo que la misma incurrió en mal desempeño en sus funciones al haber dictado resoluciones judiciales sin número ni mucho menos fecha.
Otra irregularidad fue que la jueza también tramitó juicios ejecutivos sin contar con el documento obligacional y a su vez ha firmado resoluciones en fechas inhábiles.