La fiscala general del Estado, Sandra Quiñónez, ordenó la apertura de una investigación fiscal sobre la plantación de evidencia y la contaminación de la escena del crimen del joven Rodrigo Quintana, ocurrido en la noche del 31 de marzo y madrugada del 1 de abril del 2017, dentro de la sede del PLRA.

Las imágenes que se dieron a conocer en los últimos días fueron fundamentales para disponer de la apertura de una investigación penal contra las personas que habrían plantado evidencias y contaminado la escena del crimen del joven Quintana.

Estarán en el ojo del Ministerio Público la dirigente del Partido Liberal Olga Paredes, quien sería la mujer que aparece adulterado elementos probatorios en la escena del crimen de Quintana, en el PLRA. Asimismo serán investigados varios otros que estaban dentro de la sede del partido político.

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Días atrás, el abogado Víctor Raúl Estigarribia, defensor del suboficial de la Policía Nacional Gustavo Florentín, denunció que plantaron evidencias para ocultar al verdadero asesino del joven Rodrigo Quintana. Indicó que “se plantó una prueba que oculta, que esconde el arma de fuego que se utilizó para matar a Rodrigo Quintana; es decir, sacaron la vainilla que hubiese demostrado al asesino para reemplazar por otra vainilla que en realidad le esconde al asesino”, aseguró.

En conversación con La Nación, el abogado agregó que esas personas que alteraron la escena del crimen lo hicieron para ocultar las características del arma de la persona que disparó contra Quintana. “Se distorsionó la verdad al plantar la evidencia y eso es sumamente grave”, sentenció.

Relató que luego de pedir en varias ocasiones al juzgado el video del circuito cerrado del PLRA, finalmente pudieron acceder al mismo “y nos ratificamos que se plantearon las evidencias contra mí representado”. Aseguró que “con la plantación de la evidencia se contaminó la escena del crimen y el caso debe volver a foja cero”, señaló.

Estigarribia explicó que en las imágenes se observa que una persona se sienta en la escalera de la sede del PLRA como si estuviera cansada y en ese momento planta la evidencia para retirarse del sitio. “También se observa que unos minutos después dentro de la sede del PLRA una señorita da indicaciones a otra persona para que mueva la vainilla ya plantada hasta un lugar seguro”, manifestó.

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