Por Arturo Peña, arturo.pena@gruponacion.com.py

Fotos: Carlos Juri

A los pies de la cordillera del Ybytyruzú, emerge de entre el follaje una llamativa construcción conocida como el Castillo Echauri, en Independencia. Es el sueño realizado del arquitecto Guillermo Echauri. Culminado en el 2000, luego de más de cinco años de obra, solo era utilizado como casa de fin de semana por la familia. Pero ahora abre sus puertas a los visitantes por primera vez como parte de un proyecto más ambicioso que apunta a convertir el sitio en un parque turístico.

El departamento del Guairá se ubica en una región privilegiada por la naturaleza. La cordillera del Ybytyrurzú, que atraviesa su territorio, le pone un marco imponente a la experiencia de transitar por la zona. Tanto atractivos naturales como históricos se pueden ir descubriendo al recorrer las diversas localidades guireñas, pero es en el distrito de Independencia (conocido también como Colonia Independencia) donde últimamente se centra la atención.

De entre la floresta de uno de los cerros del Ybytyruzú emerge una construcción que ofrece un peculiar contraste con todo el entorno: es el Castillo Echauri. Su presencia llama inmediatamente la atención, ya que se encuentra a tan solo unos 300 metros de la ruta, en la localidad de Vista Alegre, en el distrito de Independencia, a unos 170 kilómetros de Asunción.

Poco conocido quizás, el castillo fue terminado entre el 2000 y el 2001, luego de más de cinco años de construcción. Es el sueño hecho realidad del arquitecto Guillermo Echauri, un profesional paraguayo que con este desafiante proyecto quiso marcar su huella y rendir además un homenaje a sus descendientes españoles de la región de Navarra.

Desde su culminación, el lugar solo era utilizado como casa de fin de semana de la familia, pero viendo que despertaba mucha curiosidad entre todos los que pasaban por allí, a Echauri y a sus hijos se les ocurrió darle un giro y convertir el sitio en un atractivo turístico abierto al público. “De hecho, siempre había gente que entraba sin permiso a la propiedad e incluso le sobornaban a anteriores cuidadores para entrar y sacarse fotos”, cuenta Guillermo Echauri (hijo), joven ingeniero guaireño quien es el vocero del emprendimiento que ahora abre sus puertas. “Decidimos que si la gente quiere entrar a sacarse fotos, le vamos a dar lo que nunca pudieron ver: vamos abrir el castillo, vamos a mostrarle los diversos lugares que ofrece; la gente piensa que es solo esto, pero también hay un mirador natural con un paisaje muy hermoso a unos metros y además se puede disfrutar de la naturaleza del lugar. Lo que queremos son visitas turísticas enfocadas a que los visitantes puedan sacarse fotos inolvidables”, añadió.

Las visitas al público estarán abiertas los sábados y domingos, mientras que otra opción que ofrece el proyecto es el alquiler exclusivo del sitio (de miércoles a viernes) para sesiones de fotos o eventos (ver cuadro con datos).

Echauri explicó que esta es una especie de fase piloto que se encuentran administrando entre los hijos (junto con dos hermanas) y que si se van dando los resultados, la idea sería convertir el sitio en un parque turístico, con atracciones como tirolesas, entre otras. Con esta apertura también se habilita una cantina para comer algo liviano o tomar alguna bebida.

LA MADRE NO SABÍA

“A mí me entusiasmó mucho el proyecto porque yo soy luego muy fanático de la serie ‘Games of Thrones’. Entonces el tema del castillo daba para jugar un poco con esa historia y con otras películas y cuentos relacionados con castillos, caballeros y esas cosas”, cuenta Guillermo. En este sentido, sumaron algunos elementos como, por ejemplo, un trono de metal, al estilo de la conocida serie, donde la gente podrá hacerse fotos. “También en una de las torres tendremos un calabozo con cadenas donde la gente se podrá esposar y tomarse fotografías simpáticas”, agregó.

El castillo está asentado sobre la propia roca del cerro, en un entorno natural de gran belleza, en un predio de 17 hectáreas. “Es un terreno antiguo de la familia. Nadie vivió ni vive acá, solo utilizábamos de casa de fin de semana o de verano, pero todos los hermanos crecimos corriendo por acá. Antes el atractivo eran los arroyos, pero lastimosamente varios se fueron reduciendo y hasta secando debido a que la gente represa las aguas”, cuenta el ingeniero.

“Mi padre quiso venir a vivir en una época, pero mi madre no le dejó. Otra anécdota es que el castillo ya se estaba construyendo y mi mamá no sabía nada, porque se estaba gastando bastante”, recuerda entre risas. Actualmente, el arquitecto Echauri tiene una empresa de venta de materiales. Derivó en sus hijos la misión de ser la cara del proyecto porque “a él no le gusta figurar. Siempre fuimos una familia de bajo perfil. Así nos educaron. Nunca buscamos problemas y nos dedicamos a trabajar honestamente”, cuenta Guillermo. “Por eso quizás es que muchos que no son de la zona ni siquiera conocían el castillo hasta hoy porque nunca hicimos alarde de este edificio”, agrega.

PASAJE AL PASADO

Las espigadas torres del Castillo Echauri llaman la atención sobresaliendo por entre los árboles. La mayor se eleva a unos 22 metros de la base, que de por sí ya está en una altura. Estrechas escaleras llevan a las siete terrazas que ofrecen diferentes vistas de todo el valle, la cordillera y los alrededores. Sin duda, una foto soñada para muchos.

El castillo no presenta una estructura muy grande en cuanto a espacio interior, aunque sí transporta al visitante a otra época, ya que todo el decorado tiene alguna relación con lo antiguo, con lo medieval. “Mi papá es un coleccionista, es un amante de la historia y en especial la historia de la familia. Por eso el castillo tiene mucho que ver con nuestras raíces, que son de la región de Navarra, donde hay incluso una ciudad que se llama Echauri (Etxauri, en euskera). Son los descendientes de mis abuelos los que provienen directamente de esa tierra”, cuenta Guillermo.

Una portentosa armadura con su espada recibe a las visitas en el primer salón del castillo, dando un invitación a ir al pasado. “La armadura fue un regalo a mi padre de una asociación española con la que él trabajó. Vino de España. También hay espadas y otros objetos llamativos. En realidad estos espacios como el hall de entrada, la sala o los dormitorios no son accesibles al público, aunque sí pueden verlos, ya que están están cerrados con rejas. Esto lo decidimos porque va a ser difícil controlar a toda la gente que ingrese al castillo y hay varios objetos de valor histórico”, acota Echauri.

En pórticos y otros espacios se distingue el escudo de la familia como sello del edificio. Se puede observar un comedor y una sala, que está en un desnivel, ya que la edificación se adaptó a las características del terreno donde se fue erigida. En algunos lugares incluso la formación rocosa forma parte de las paredes. En un entrepiso se encuentra otro salón con varios objetos de colección, además de los dormitorios de la familia. Las arañas que iluminan el interior fueron diseñadas también por el propio arquitecto Echauri.

PROTOCOLO

La habilitación del castillo al público ya había sido postergada semanas atrás debido a que el distrito de Independencia declaró una cuarentena sanitaria, que ahora llegó a su fin. Teniendo en cuenta todo esto, Echauri subrayó que las visitas al lugar se realizarán bajo un estricto protocolo sanitario. “Todavía tenemos cupos limitados de gente para que ingrese por grupos. Todo se hará siguiendo el protocolo sanitario, lavado de manos, alcohol en gel, toma de temperatura. Incluso para la gente que olvide su tapaboca estaremos ofreciendo a la venta nuestros tapabocas con el logo del castillo, además de otros souvenirs”, detalló.

El Castillo Echauri ya empezó a recibir visitantes desde este fin de semana. La experiencia está abierta para todos los que deseen una inolvidable fotografía desde el “pasado”.

Andamios de tacuaras de más de 20 metros

La construcción del Castillo Echauri presentó varios desafíos teniendo en cuenta el terreno donde se asienta, en la ladera pedregosa de un cerro de la cordillera del Ybytyruzú. Pero en vez de pelear con la mole de piedra, la obra del arquitecto Guillermo Echauri optó por amigarse con ella. De ahí que los sólidos cimientos de la edificación son las mismas piedras. La estructura fue tomando las formas que el propio cerro determinaba.

Marciano Palma es un obrero guaireño con larga experiencia. Su mayor orgullo es el haber participado de la construcción del Castillo Echauri desde la primera piedra. “Seis años trabajamos a puro pulmón, piedra por piedra. El arquitecto fue el que diseñó el castillo y nosotros nos ingeniamos cómo levantar, cómo hacer las cosas”, cuenta Marciano, mientras hace una pausa en los trabajos de acondicionamiento para recibir a los visitantes.

Recuerda con orgullo que unas seis personas fueron las que trabajaron bajo su dirección para erigir la mole de concreto y piedra. “Hubo épocas donde pausábamos, porque era una inversión grande. A veces también me salía otra obra y el arquitecto me daba licencia para trabajar en otro lugar. Pero este es mi mayor orgullo”, señala Marciano con una sonrisa de satisfacción.

Entre los desafíos que presentó la construcción estuvo el de saber utilizar todos los insumos del entorno para poder elevar el castillo. Un ejemplo fueron los andamios de tacuara, construidos artesanalmente, que se levantaron a una altura de más de 20 metros para acompañar la elevación de las pareces.

“Es un orgullo para mí y para mi familia el haber construido este castillo. A mí me gusta este tipo de trabajo, me gustan los desafíos, me gusta trabajar en cosas complicadas. Yo quiero resaltar en algo, quiero que algún día mis hijos digan ‘ese fue trabajo de mi papá’ y tengo todavía la fortaleza para hacer más cosas”, señala finalmente Marciano.

Foto: gentileza)





Foto: gentileza.

DATOS

El Castillo Echauri está abierto para visitas los sábados (13:00 a 17:30) y domingos (de 10:00 a 17:30). La entrada tiene un costo de G. 30.000 para adultos y G. 15.000 para menores de 8 a 12 años. Niños de hasta 7 años no pagan. Para el alquiler del sitio se habilita de miércoles a viernes, de 14:00 a 17:00. Para eso se debe coordinar una reserva. El costo es de G. 300.000.

El número de contacto es el (0982) 860-478. En redes sociales @castillo_echauri.

Arquitecto Guillermo Echauri. (foto: gentileza)

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