Sportivo Trinidense dio la gran nota en el inicio de la fecha 11 al ganarle a Guaraní en Villa Elisa por la cuenta de 3-1, en un gran partido, por todo lo que se vivió en el trámite. Para el cuadro de Francisco Arce representa nuevamente un retroceso porque corre el riesgo de no quedarse nuevamente como escolta por este nuevo tras­pié, mientras que el elenco que dirige José Arrúa se aco­moda en la tabla y también en el promedio.

La clave para el cuadro de Trinidad estuvo en su comienzo fulgurante por­que cuando ambos equipos apenas se estaban asentando en la cancha, sobrevino el golazo de Manuel Romero desde fuera del área. Un gran remate del delantero, que sorprendió a Servio.

Pero si ese gol golpeó a Gua­raní, el penal de Alcides Benítez sobre Diego Melga­rejo, advertido por el VAR y ratificado por el juez, lo fue aún más. Camacho cumplió con la ley del ex y con gran clase, la picó al medio para vencer a Servio, que se jugó hacia su palo derecho. Fue­ron minutos de puro dominio de Trinidense, que incluso pudo llegar al tercero.

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El Chiqui Arce no esperó que la debacle sea peor y metió rápido los cambios. Ya con Fer-Fer y Willy Mendieta en cancha, fue otro equipo. Incluso llegó al descuento en el final con un penal conver­tido por Servio y tuvo otra ocasión con Fernández que salvó Samudio.

De hecho, Samudio sería la gran figura en el segundo tiempo para sostener el resultado. El arquero de Tri­nidense se lució en la mayo­ría de las pelotas difíciles y cuando eso no ocurrió, hasta el travesaño jugó a su favor.

Parecía inminente el empate aborigen, pero en un contra­golpe final, Ronaldo Báez liquidó el expediente en gran definición tras gambetear a Servio.

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