Una de las joyas del fútbol paraguayo, producción de La Huerta de Libertad, Rubén Lezcano, vive un momento de ensueño en un club grande del continente, Fluminense de Brasil.
Al talentoso delantero le sorprendió su rápida ida al club en donde siempre quiso jugar, imaginándose alguna vez pisar el mítico estadio Maracaná de Río de Janeiro, pero se dio más rápido de lo esperado y el mismo viaje le sorprendió sin una maleta para emprender el vuelo.
“Pensé que me iba quedar en Libertad unos seis meses más, pero todo pasó muy rápido. Me dijeron que debo prepararme la maleta y que el club era Fluminense. Yo no tenía maleta, tuve que mandar comprar en la noche de mi viaje”, recordó el juvenil de 21 años en charla con “Versus” de Nación Media.
El cariño que le demostraron los dirigentes, la gente y especialmente sus compañeros le tiene muy tranquilo y con ganas de mostrarse en un partido oficial. “Estoy muy contento, aprendiendo de mis primeros días aquí. Gracias a Dios no me puedo quejar del recibimiento que me dieron mis nuevos compañeros. En la Copa de Brasil ya voy a poder jugar ahora, no así el torneo Carioca, pero sí el Brasileirão”, contó Lezcano con la ansiedad de poder mostrarse en todo su esplendor.
Apenás llegó al Flu, en la sesión de fotografía, fue sorprendido por el propio Ganso, quien le saludó con “acá está nuestro nuevo crack” y se puso a disposición para ayudar en lo que sea necesario al pichón de La Huerta. Igualmente, el histórico defensor Thiago Silva se mostró muy atento con el paraguayo. “Si a ustedes les sorprendió el saludo de Ganso, imaginate a mí”, se sinceró: “Thiago Silva también se portó muy bien”, destacó.
En su poco tiempo de trabajo en el fútbol brasileño ya puede dimensionar el nivel competitivo en los torneos. “El fútbol brasileño es muy intenso, el entrenamiento es extenso”, calificó.
Lezcano llega al club con un contrato hasta el 2029 por el 60 por ciento del pase por unos 6 millones de dólares.