Luis Ortiz, uno de los jugadores de buen nivel en Sol de América, que se
juega otra carta decisiva esta noche para su permanencia en Primera.FOTO: CLUB SOL DE AMÉRICA
Sol de América tendrá nuevamente esta noche una chance más de los tres que le restan para buscar mantenerse en Primera División. Enfrentará en su feudo de Villa Elisa a Sportivo Trinidense, con el único objetivo de ganar para seguir con vida. Tras aquel triunfo meritorio ante Nacional y por su buen juego, las ilusiones de permanencia afloraron nuevamente para el equipo de Roberto “Tiburón” Torres. Estuvo a punto de repetir el golpe ante Guaraní, pero cedió el empate sobre el final, por lo que nuevamente correrá contra la marea en su encuentro de esta noche.
Trinidense, que tampoco está cómodo en el promedio, pero que no corre peligro de bajar este año, seguramente buscará también los puntos en juego para hacerse de un colchón importante para la temporada entrante.
Además, tras esta jornada, Sol de América estará pendiente de lo que hagan los otros comprometidos, General Caballero de Mallorquín y Tacuary, en sus respectivos partidos. Este último está al borde del abismo y también debe ganar para no ser el primero de los dos que deben dejar la categoría. Sin duda alguna, un partido trascendental para el Unicolor, que tuvo un buen año en su regreso a primera división.
En un entretenido e intenso partido, Sportivo Trinidense y Deportivo Recoleta abrieron la fecha 10 del Apertura con un empate a un gol por bando.
En la previa, llegaron igualados en puntos y eso se notó en el trámite aunque la mayor actitud de cara a buscar el gol lo tuvo el cuadro local. Con Luis de la Cruz y Gustavo Viera como tapones y la velocidad de sus jugadores ofensivos, arrimó mayor peligro, pero fue la visita el que festejó primero producto de un córner. Silva centró y tras un desvío de cabeza de Lucas Romero, Juan Núñez apareció para que también de cabeza logre vencer la valla de Samudio.
La reacción local fue inmediata, porque también en un tiro de esquina de De la Cruz, Manuel Romero cabeceó en el corazón del área para concretar el empate.
El panorama no cambió en el segundo tiempo, pero ambos equipos seguían con la intención de buscar el arco, porque sus técnicos apelaron a cambios ofensivos.
El cuadro canario tuvo diez minutos de ventaja luego de la expulsión de Juan Vera en el tramo final, pero no supo aprovecharlo. Los arqueros, Falcón y Samudio, aportaron su cuota salvadora al salvar dos goles cantados.
Se pone en marcha este viernes la octava fecha del torneo Apertura con dos partidos. El duelo principal enfrenta a Libertad, único líder e invicto de la competición, que se traslada hasta el barrio Santísima Trinidad para medirse a segunda hora (20:30) al Sportivo Trinidense en el estadio Martín Torres.
El Gumarelo busca ampliar su diferencia al frente de la clasificación con un séptimo triunfo consecutivo, además viene de imponerse con amplitud por 3-0 al Sportivo Luqueño.
En cuanto al Sportivo Trinidense, no ha podido levantar vuelo y en su último encuentro igualó a un gol en Pedro Juan Caballero con el 2 de Mayo.
PRELIMINAR
A primera hora (18:15) chocan en cancha de Sol de América los recién ascendidos Atlético Tembetary y Recoleta, que intentan despegar tras un inicio irregular. La amenaza del descenso es constante para ambos equipos, por lo que es un duelo directo.
La presión recae con más fuerza sobre Tembetary, último de la tabla de promedios, aunque Recoleta tampoco ha sacado ventaja en este rubro y de encuentra en décima posición.
En un partido que lo tuvo a su favor desde el trámite, principalmente en el primer tiempo, pero que lo terminó inclinando en el marcador recién sobre el final del partido, Sportivo Trinidense festejó su primer triunfo. Lo hizo ante un discreto Sportivo Luqueño, que sigue mostrando un nivel bastante pobre en este inicio del torneo Apertura.
Si alguien tomó el protagonismo del encuentro jugado en Villa Elisa, ese fue el cuadro de Trinidad. Porque presionó arriba y muy bien, y porque cuando sus jugadores se juntaron para jugar, lo hicieron muy bien.
Así fue que comenzó a llegar en más de un par de ocasiones. Exactamente fueron tres las ocasiones en las que el equipo de José Arrúa desperdició jugadas claras de gol. Para Luqueño fue complicado controlar a Manuel Romero (que se fue rápido del partido por una lesión) y generadores del juego como Luis de la Cruz, que fue uno de los que desperdició un gol cantado.
Luqueño, que casi no molestó al arquero Víctor Samudio en la primera etapa, necesitaba un cambio radical en el segundo y logró equilibrar el juego con los ingresos de Elvio Vera y, principalmente, de Hauche. De todas formas, no tuvo lo suficiente como para merecer ganar el partido.
GOL Y TRIUNFO
Ese bache futbolístico del segundo tiempo fue precisamente lo que hizo pensar que el partido se cerraría sin la emoción del gol. Pero no fue así.
Luqueño tuvo todo a su favor para intentarlo porque Trinidense se quedó con diez por la roja directa a su zaguero Agustín da Silveira, pero fue el que sufrió el embate.
Tras un centro de Luis de la Cruz, fue el propio defensor luqueño Alexis Villalba quien en su intento por despejar no hizo otra cosa que dejar la pelota servida a Ronaldo Báez, que con fuerte remate de zurda decretó el único tanto del partido en la agonía. El golpe ya estaba hecho a favor de un Trinidense que fue el que más quiso. Para Sportivo Luqueño fue la ratificación de su pobre propuesta futbolística.
El equipo de Ameliano con un mejor presente propuso el partido, por la posibilidad de lograr el subcampeonato, pero no tuvo la claridad en ofensiva pese a crear algunas opciones para abrir el marcador. Richard Torales tuvo dos oportunidades que malgastó. La primera dentro del área, frente al arco, su disparo salió desviado, y la segunda, de contragolpe, el portero Mathías Bordón desvió su disparo. Con el corredor de los minutos, el Danzarín mejoró, pero sin la fuerza ofensiva para quebrantar al portero Cristóforo.
En fútbol perdonar mucho tiene su castigo. En el periodo complementario, pese a mejorar el funcionamiento Sol, Torales nuevamente tuvo una acción para abrir el marcador, nuevamente falló. Entonces, tomó nota el Danzarín, salió a buscar la victoria y se encontró con una gran conquista de Lisandro Cabrera, quien de media chilena le regala una alegría a su equipo en la despedida de Primera.
Sobre el final del juego, Alejandro Samudio vio la roja al evitar una clara oportunidad de aumentar el Danzarín.