Si hay algo para rescatar de la jornada vivida en Ciudad del Este con la Albirroja fue la espectacular respuesta de la afición paraguaya, que aparte de dar colorido, alentó sin parar a los jugadores.
Desde tempranas horas y ya a sabiendas de que las entradas se agotaron de antemano, la gente se hizo presente y dio su apoyo a los muchachos de Guillermo Barros Schelotto. La gran mayoría dejó atrás la rivalidad entre clubes para apoyar al unísono, con gorros, banderas y camisetas de la Albirroja.
Sin embargo, la fiesta no fue completa porque, como venía sucediendo en las eliminatorias anteriores, la selección nacional no pudo superar el escollo llamado Perú, que rescató un empate y dejó un sabor bastante agridulce en el estreno en estas eliminatorias.
El público también quedó desencantado y esta vez ni siquiera el cambio de localía y pese a que Paraguay tuvo ocasiones para desnivelar, una vez más todo quedó en el intento.