En Olimpia, el pensa­miento y los traba­jos pasan netamente por el objetivo llamado Fla­mengo, al que enfrentará el jueves en el estadio Mara­cana, por el choque de ida los octavos de final de la Copa Libertadores. Será sin duda alguna, la serie más impor­tante del semestre para el Franjeado, que anda a los tumbos en el torneo Clau­sura, con apenas 1 punto con­seguido de 12 posibles.

Tras el empate ante Tri­nidense, el propio Chi­qui Arce, refirió que ya tiene estudiado y ana­lizado al poderoso cuadro carioca, último cam­peón del certamen y que ganó sus dos últimos partidos del Brasileirão, donde se ubica en segunda posición por detrás y bastante alejado del Botafogo.

De primera mano se sabe que el estratega franjeado priorizará la marca en el mediocampo. Si bien recién hoy parará el probable cua­dro que arrancará el com­promiso, en la defensa está para reaparecer Víc­tor “Tucu” Sala­zar, mientras que la novedad en el mediocampo sería el ingreso de Ramón Martínez.

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La base es Juan Espínola ; Salazar, Roma ña , Gamarra y Zabala; Silva, Ortiz, Gómez, Martínez y Cardozo; arriba Guillermo Paiva. El viaje en vuelo chárter a Río de Janeiro está previsto para el miérco­les en horas de la mañana. A las 13:00, Arce brindará una conferencia de prensa y está previsto un último entrena­miento a las 15:30.

NO POR ZÁRATE

Por otro lado, Olimpia le pidió a San Lorenzo de Almagro mejorar la oferta por Luis Zárate, pretendido por el club de Boedo, que inicial­mente presentó una oferta de 1,2 millones de dólares por el pase del zaguero. Este monto fue rechazado por la directiva.

ENCUENTRO DE LOS TRICAMPEONES

Osvaldo Domínguez Dibb junto al plantel de Olimpia de 2002, campeón de la Copa Libertadores 2002.FOTO:ATILIO FERNÁNDEZ/NACIÓN MEDIA

El 31 de julio de 2002, Olimpia conseguía ganar su tercera Copa Libertadores, tras superar por 2-1 el partido de vuelta (ida 0-1) y posteriormente en los penales al Sao Caetano de Brasil. Aquella conquista en el estadio Pacaembu de Sao Paulo, fue recordada por la dirigencia de entonces, comandada por Osvaldo Domín­guez Dibb y una parte importante del plantel de jugadores, con un almuerzo en el quincho del club.

También estuvo como invi­tado el presidente de la Conmebol e hijo de ODD, Alejandro Domínguez. Entre todos, compartieron anécdotas y recordaron detalles de lo que fue esa noche gloriosa para el club franjeado. ODD rememoró su cábala habitual de entonces y entregó 100 dólares a cada jugador que estuvo presente en el encuentro, como lo hacía habitualmente antes de los viajes del plantel para sus partidos de visitante.

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