El sábado 6 de julio, a las 18:00, se presentará el libro “Historia, fotografía y guerra. Un estudio sobre la Guerra de la Triple Alianza contra Paraguay” de María Belén Strassera y José Ignacio Sánchez, en la Feria Internacional del Libro - FIL Asunción 2024, en el auditorio “Félix de Guarania” del Centro de Convenciones Mariscal (J. Eulogio Estigarribia esquina Charles De Gaulle), con entrada libre y gratuita.
El historiador local Hérib Caballero Campos será el encargado de la presentación de la segunda edición ampliada del libro, que publica Arandurã Editorial, y que fuera galardonado con el Premio a la Investigación Latinoamericana en 2019, otorgado por el Centro de Fotografía (CdF) de Montevideo (Uruguay).
Lea más: Falleció el escritor e historiador Julio Sotelo en Encarnación
Este ensayo se inscribe en aquellos estudios iconográficos que analizan la representación de hechos históricos a través de las imágenes. La obra, publicada originalmente en diciembre de 2021, analiza la representación fotográfica de uno de los hechos más trágicos de la historia sudamericana: el conflicto bélico entre Paraguay, Brasil, Argentina y Uruguay a mediados del siglo XIX.
Con el prólogo de la doctora Cora Gamarnik, con 40 imágenes de diversos autores y a través de 145 páginas estructuradas en tres grandes capítulos temáticos: La historia y la fotografía, La guerra y la fotografía, y Un estudio sobre la fotografía durante la Guerra de la Triple Alianza contra Paraguay, los autores desarrollan un relato donde la fotografía, como técnica visual de registro y como dispositivo mediático, juega un papel relevante y revelador, tanto en el frente de combate como en los estudios fotográficos de la retaguardia.
Lea también: FIL Asunción: tres autores presentan su libro de revisión histórica
Dejanos tu comentario
Hace 160 años, Paraguay le declaró la guerra a Argentina y se oficializó el peor conflicto regional
El 29 de marzo de 1865, el gobierno de Paraguay le declaró la guerra a Argentina, oficializando el inicio de la Guerra de la Triple Alianza, hace 160 años. El 18 de marzo de 1865, el Congreso paraguayo autorizó esta decisión al presidente Francisco Solano López, quien once días después publicó los motivos de la declaración, ante la negativa de Argentina para permitir que tropas paraguayas crucen su territorio rumbo a Uruguay, invadido por Brasil el 12 de octubre de 1864. Contra Brasil ya se había declarado la guerra, tres meses antes, el 13 de diciembre de 1864.
“La verdad es que la guerra empieza con una fase ofensiva por parte del Paraguay, primero tomando el territorio que le correspondía a Mato Grosso (estado brasileño), justamente para cubrirse la espalda, y después fue en ayuda del Uruguay y ahí entró en conflicto con Argentina. O sea, el inicio de la guerra marca la etapa ofensiva paraguaya, pero una vez que ellos ingresaron a territorio paraguayo, todo se hizo muy difícil para nuestro país”, explicó el historiador y profesor Fabián Chamorro, en conversación con La Nación/Nación Media
El detonante local que habría llevado a que se desatara la Guerra de la Triple Alianza fue la intervención militar del Brasil, que invadió el Uruguay, donde el gobierno uruguayo pidió ayuda al Paraguay, cuyo presidente era el entonces general Francisco Solano López, que decidió atacar al Brasil, temiendo que la invasión militar brasileña fuese el primer paso para una ocupación definitiva del Uruguay, lo cual rompería el equilibrio del Río de la Plata y pondría en peligro la independencia del Paraguay, proclamada el 14 y 15 de mayo de 1811, cinco décadas antes.
Campaña de Mato Grosso
El 27 de diciembre de 1864, las tropas paraguayas atacaron el Fuerte de Coímbra y en unos meses vencieron toda resistencia, ocuparon las principales ciudades del Mato Grosso, como Corumbá, Dourados, Nioaque, Anhambai, Miranda, Coxim y Laguna; y se apoderaron de una considerable cantidad de armas. Esta etapa fue conocida posteriormente como la Campaña de Mato Grosso, la cual terminó con una victoria paraguaya, que se extendería hasta abril de 1868.
López pensaba enviar tropas al Uruguay para expulsar a los invasores brasileños. Esto finalmente no ocurrió, puesto que, en febrero de 1865, los brasileños comenzaron el sitio de Montevideo y controlaban los puntos estratégicos del Uruguay. Tras el reemplazo del presidente uruguayo Atanasio Aguirre, quien era afín con el gobierno paraguayo, por Venancio Flores, con simpatía hacia el Brasil, el entendimiento bélico entre el Paraguay y el Uruguay se vería completamente modificado.
Solano López decidió atacar Río Grande del Sur y solicitó permiso al presidente argentino, Bartolomé Mitre, para que sus tropas accedieran por la zona de Misiones, petición que le fue negada por el mandatario argentino, tras lo cual el presidente paraguayo sospechó de la existencia de un acuerdo entre el jefe de Estado argentino y el emperador Pedro II de Brasil, y decidió tomar la iniciativa de la invasión.
En represalia a la negativa de Argentina, el 13 de abril de 1865, la marina paraguaya se apoderó de embarcaciones de guerra argentinas ancladas en el puerto correntino y ocupó Corrientes. El 1 de mayo del 1865, los representantes de Brasil, Argentina y Uruguay firmaron el tratado de la Triple Alianza en Buenos Aires.
Desventajas
Fabián Chamorro comentó que el Paraguay debía de lidiar con varias desventajas, como el hecho de que quedó aislado, el salto tecnológico que habían causado la guerra de Secesión estadounidense (1861-1865), donde muchos armamentos se habían modernizado y a los cuales Paraguay no tuvo acceso. Además de las reservas ilimitadas de hombres con que contaban los aliados, ya que Paraguay tenía una población muy pequeña (365.000 a 450.000 habitantes, según proyecciones científicas, y no la versión de Du Graty, de 1.337.000 habitantes), hecho que de alguna manera terminó definiendo la contienda.
Al hablar respecto a la realidad nacional en aquel momento, el historiador subrayó a LN el hecho de que el 95 % de la población se dedicaba a las tareas agrícolas, por lo que era una zona conocida por su trabajo rural, pero que se veían ciertos elementos de progreso importantes, como el ferrocarril que, si bien aún no llegaba a todo el país, abarcaba las principales localidades de la época.
Lea También: Villeta: el polo de desarrollo industrial que sigue consolidándose en Paraguay
Así también mencionó que existían ciertos avances en materia de producción de armas y arsenal, teniendo en cuenta el astillero y la fundición de hierro de Ybycuí, los cuales generaban un impacto positivo en el desarrollo macroeconómico nacional. Respecto a los objetivos de la contienda bélica en general y por sobre todo la de los aliados, Fabián Chamorro comentó que la finalidad de las guerras, en su gran mayoría y en esta en específico, el panorama lo marcaba la política emergente.
“Brasil, que creo que era el que tenía mejor panorama y sabía lo que quería, logró primero su pretensión territorial, que hoy sería un tercio del Mato Grosso del Sur, y evitar que Argentina se vuelva un Estado más fuerte, porque en aquella época se hablaba todavía de la posibilidad de que lo que son Paraguay y Uruguay se vuelvan parte de lo que hoy es Argentina, viendo así que el único país que logró todos sus objetivos políticos fue Brasil”, expresó Chamorro a La Nación.
Dejanos tu comentario
Salman Rushdie publicará nueva novela en noviembre
- Nueva York, Estados Unidos. AFP.
El escritor estadounidense-británico Salman Rushdie publicará en noviembre una colección de relatos cortos, su primer libro de ficción desde que perdió un ojo en un ataque que casi le cuesta la vida en 2022. El libro, titulado “The Eleventh Hour”, es una recopilación de cinco relatos cortos ambientados en los tres países donde ha vivido: su India natal, el Reino Unido y Estados Unidos, donde reside actualmente, según la editorial Penguin Random House.
Se trata de “una colección de relatos conmovedores y magistrales que nos lleva por todo el mundo, desde los barrios de Bombay hasta prestigiosas universidades inglesas”, que saldrá a la venta el 4 de noviembre, según informó el jueves la editorial en un comunicado.
“Los tres relatos de este volumen, escritos todos en los últimos doce meses, exploran temas y lugares que ocupan mi mente: la mortalidad, Bombay, las despedidas, Inglaterra (especialmente Cambridge), la ira, la paz, Estados Unidos”, explica el autor de 77 años, citado en el comunicado.
Lea más: “Adolescencia”, el éxito de Netflix que explora los peores temores de los padres
“Estoy encantado de que estos relatos, muy diferentes entre sí en cuanto a ambientación, narración y técnica, consigan sin embargo dialogar entre sí y con las dos historias que sirven de prólogo y epílogo a este trío”, añade Rushdie.
El autor de “Los versos satánicos”, obra que le valió hace más de treinta años una fetua del régimen teocrático de Irán, que consideraba el libro blasfemo, fue objeto de un ataque con cuchillo que casi le cuesta la vida el 12 de agosto de 2022 en el noreste de Estados Unidos. El autor, un joven estadounidense de origen libanés radicalizado fue condenado en febrero por intento de asesinato. Rushdie contó esta experiencia en un libro autobiográfico, titulado “El cuchillo”, que fue publicado en 2024.
Lea también: Niegan libertad a la asesina de la cantante Selena
Dejanos tu comentario
Mario Vargas Llosa reaparece en Lima a poco de cumplir 89 años
- Lima, Perú. AFP.
El premio Nobel de literatura Mario Vargas Llosa, quien se retiró de la vida pública desde que retornó a Perú en 2024, reapareció en fotografías difundidas por su familia en redes sociales ayer miércoles a pocos días de cumplir 89 años. En una serie de tres fotografías, Vargas Llosa aparece en lugares de Lima donde ambientó sus dos últimas novelas: “Cinco Esquinas” (2016) y “Le dedico Mi Silencio” (2023).
“Con su nieto Leandro, en Cinco Esquinas en Barrios Altos, pasó por la inaccesible casa donde nació Felipe Pinglo (Le dedico mi silencio) y la Quinta Heeren”, detalló en su cuenta de la red X el hijo mayor del escritor, Álvaro Vargas Llosa. El nobel, el único sobreviviente del “boom” de la literatura latinoamericana del siglo XX, llevaba camisa clara de manga larga, pantalón oscuro y zapatillas.
Lea más: El ñai’upo, en busca de ser reconocido como patrimonio de la humanidad
Vargas Llosa, quien cumplirá 89 años el 28 de marzo, vive retirado en Lima desde el año pasado tras finalizar en Madrid su romance con la figura del jet set Isabel Preysler. Las escasas veces en que se le ha visto al Nobel de Literatura 2010 es en las fotos difundidas en X por su hijo, a partir de agosto pasado.
En los últimos meses se acrecentaron los rumores sobre un deterioro de su estado de salud. Él “está en el umbral de los 90 años, es una edad a la que uno tiene que reducir un poco la intensidad de sus actividades”, señaló en octubre su hijo Álvaro, sin mencionar la actual condición de su padre. Vargas Llosa fue uno de los grandes protagonistas del “boom latinoamericano” junto al colombiano Gabriel García Márquez, el argentino Julio Cortázar y el mexicano Carlos Fuentes, entre otros.
Lea también: Murales y reformas para revitalizar el turístico barrio Loma San Jerónimo
Dejanos tu comentario
Marzo Paraguayo, la gesta ciudadana que 26 años después repercute en la memoria histórica
- Por Juan Marcelo Pereira, juan.pereira@nacionmedia.com.
“Marzo de 1999 constituye un capítulo del pasado que, sin dudas, seguirá en nuestra memoria histórica por muchas generaciones”, manifestó el historiador José Federico Samudio Falcón, al conmemorarse en estos días los 26 años de la crisis política y social marcada por el luto y el despertar del clamor popular en defensa de la democracia paraguaya, que se conoce como el Marzo Paraguayo.
“Por vez primera ocurrieron cosas en distintos ámbitos, que no habían ocurrido hasta entonces. Fue la primera vez que un vicepresidente de la República paraguayo fue asesinado. También, la primera vez que colapsó un gobierno en democracia”, sostuvo al diario La Nación/Nación, haciendo referencia al magnicidio del último caudillo colorado, Luis María Argaña, registrado en la mañana del 23 de marzo, cuando transitaba en la entonces calle Diagonal Molas, de Asunción, en compañía de su chofer y guardia.
Su camioneta Nissan Patrol, de color rojo, que debía transportarlo desde su vivienda en el barrio de Las Carmelitas hasta la sede de la Vicepresidencia, fue acribillado a balazos y se arrojó una granada debajo, que no se detonó; su muerte fue confirmada poco después en el sanatorio Americano.
El ataque contra Argaña dio inicio al evento histórico denominado Marzo Paraguayo, en que se registró una serie de manifestaciones en las plazas y calles aledañas al Congreso Nacional para reclamar la renuncia del mandatario Raúl Cubas Grau, sindicado junto con el general retirado Lino César Oviedo de ser los responsables del magnicidio.
“Fue, además, la primera vez que el pueblo paraguayo pudo comprobar empíricamente, que la supervivencia o el fin de un gobierno podía definirse no solamente mediante golpes militares, como tantas veces ocurrió en nuestra historia, o a través de elecciones. El vigor del clamor popular en las calles, que se descubriría en esos álgidos días entre el 23 y 28 de marzo, también podía jugar un rol definitorio”, indicó Samudio Falcón a La Nación.
Lea más: Cartes recorrió zonas de Israel que fueron atacadas por el grupo terrorista Hamás
Represión y tiroteo
Los lugares en donde se desarrollaron las protestas ciudadanas pasaron a convertirse en territorio de batallas campales, que alcanzaron su máxima tensión el viernes 26 de marzo, con una intensa represión policial, y tiroteos que dejaron como saldo 8 muertos y 769 heridos entre los manifestantes.
La nomina de los fallecidos estuvo conformada por Cristóbal Espínola, Manfred Stark González, Henry Díaz Bernal, Armando Espínola, Víctor Hugo Molas, José Miguel Zarza, Tomás Rojas y Arnaldo Paredes (quien murió un año después como consecuencia de las heridas recibidas durante las manifestaciones).
Indignación colectiva
“Ese marzo con apodo, vive y vivirá en la mente de los paraguayos, como lección de que el sentir de la sociedad paraguaya debe ser tenido en cuenta. No puede ser descartado mediante meros actos de fuerza, trátese de un magnicidio o la salida de tanquetas a la vía pública. Pues, para bien o para mal, cuando la indignación colectiva se siente provocada, sin respuesta a los agravios recibidos y arrastrada a disputas por fuera de la institucionalidad, puede sorprender a propios y extraños con un rugido capaz de hacer temblar las plazas y calles, y con ellas, los cimientos del status quo”, dijo el historiador.
El conflicto cerró por la noche del 28 de marzo, con la renuncia de Cubas, quien permaneció en el poder solo 8 meses para posteriormente partir al exilio en Brasil; y el juramento del senador Luis González Macchi como jefe de Estado. Mientas que Oviedo escapó a Argentina, donde obtuvo asilo político.
Lino Oviedo
“Estos hechos dejaron bien claro que Oviedo no era tan valiente como presumía, ni tenía el gran respaldo popular del que presumía, sino sólo el de los nostálgicos de la dictadura stronista y los oportunistas de siempre. El marzo paraguayo fue una gesta patriótica de la ciudadanía, cansada de la injerencia de Lino Oviedo en las decisiones del gobierno de Cubas Grau, quien se encontraba constreñido en sus funciones por la fuerte influencia de Oviedo en el Partido Colorado y las FF.AA.”, mencionó el analista político Marcelo Duarte.
“Los gobiernos que se someten a la presión de factores externos opuestos a lo decidido democráticamente por la voluntad popular causan una reacción inversa y directamente proporcional de la ciudadanía contra quienes la provocaron y quienes ceden ante ellas de ahí que Oviedo tuvo que huir del país y refugiarse en el extranjero y el presidente Cubas Grau renunciar”.
Posteriormente, Oviedo retornó al Paraguay, y a prisión, en junio del 2004. En octubre del 2007 fue absuelto de la condena de 10 años fijada en 1997, tras un intento golpista contra el expresidente de la República, Juan Carlos Wasmosy, y en el 2008 en la causa judicial conocida como la Masacre del Marzo Paraguayo. Se postuló, sin éxito, a la presidencia en el 2008 y el 2013. Falleció el 2 de febrero de 2013, en un accidente aéreo.
“El pueblo paraguayo se demora en reaccionar, pero cuando lo hace su fuerza es incontenible, esa es la lección que nos dejó el marzo paraguayo y debe servir de ejemplo a los aprendices de dictadores, sus títeres y a las nuevas generaciones de paraguayos”, sentenció Duarte.