La mejor demostración de la esperanza de la gente sobre la situación de un país y su conducción política y económica es cuando señala su confianza. Lo que es apropiado para medir el grado de certidumbre que tiene para alcanzar sus objetivos como personas dentro de la sociedad en que viven. Lejos del escepticismo, el recelo y la inseguridad que engendra la desconfianza, que todo lo daña.
Por eso es relevante cuando una persona despierta la credulidad y una administración política suscita la fe de la ciudadanía en su trabajo y sus manejos. Porque es capaz de instalar optimismo en la sociedad y contagiar la onda positiva a trabajadores, empresarios y demás exponentes que contribuyen en la vida económica de un país.
Para conocer cómo están los sentimientos mayoritarios de la ciudadanía es bueno ver los números que indican el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) que elabora mensualmente el Banco Central del Paraguay (BCP) mediante una encuesta que realiza en los hogares del país.
En el más reciente informe revela que el índice de confianza de la gente está elevado y que se mantiene en un buen nivel hace más de un año. El ICC de enero último llegó a 56,94 puntos, más alto que en diciembre pasado, cuando alcanzó 53,98 puntos, pero levemente más bajo que el apuntado en enero de 2024, cuando registró un puntaje de 59,13.
En el Índice de Situación Económica (ISE) se obtuvo 42,29 puntos, mayor que el mes anterior. En tanto que en el Índice de Expectativa Económica (IEE) se llegó a alcanzar 71,58 puntos, mayor en 3,49 puntos al registrado en el diciembre último.
La importancia que llegan a tener estos índices puede apreciarse cuando se observa que son los resultados de las encuestas que hacen los técnicos del BCP a representantes de familias del país. Y revelan lo que sienten y piensan las personas.
En el Índice de Situación Económica (ISE) se incluyen las valoraciones que realizan los encuestados sobre la situación económica actual de la persona, del hogar y del país, con relación a un año atrás. Mientras que en el Índice de Expectativas Económicas (IEE) se incluyen lo que se espera sobre la situación económica de la persona, el hogar y el país para dentro de un año. En tanto que en el Índice de Confianza del Consumidor se muestra el promedio simple entre el ISE y el IEE.
Debido a que reflejan la realidad de la gente a través de la investigación es que los datos finales del BCP son imprescindibles a la hora de determinar la verdadera situación de la sociedad paraguaya. Por ello los registros más recientes, que son de enero último, tienen un gran valor, pues están mostrando la temperatura real del país sobre cómo se está viviendo y qué es lo que se está esperando. Puede ser que los hechos que ocurran no sucedan en su totalidad como prevé la gente, pero son los indicadores de sus expectativas y esperanzas. Que son elementos que tienen mucho que ver a la hora de hacer planes y proyectos.
No se puede desconocer el valor de las expectativas de la ciudadanía, ya que en gran medida son el resultado de lo que se ha venido viendo últimamente en la vida del país. Los indicadores revelan los cambios y progresos que están ocurriendo según la percepción de las personas. Y por ello tienen un enorme valor para medir el peso de la realidad.
Si la gente dice en el sondeo que cree que le irá mejor es porque existen elementos que según su percepción ayudarán a que eso se convierta en hechos reales. Por eso se muestra optimista.
Conviene resaltar que las encuestas del BCP son solamente sondeos, es decir, las respuestas a las consultas hechas a las personas reporteadas sobre lo que viven y piensan.
No es la premonición de los sabios ni la previsión de los especialistas que se basan en ciertos elementos reales y sus posibles consecuencias de acuerdo a la ciencia. Pero corresponden a una verdad insoslayable, que es lo que siente y cree la gente de acuerdo con las informaciones y vivencias que tiene. Son las esperanzas que abrigan y los sentimientos que poseen como actores de la vida cotidiana.